domingo, septiembre 10, 2006

Dos y media de la madrugada del sábado

Estoy tumbado a la bartola en el sofá con una cerveza bien fresquita que ya está casi finiquitada y un Winston encendido. En la televisión, y después de ver un documental sobre el 11-S y, a la vez, otro sobre la inmigración rumana, me he tragado el programa de avance de contenidos de la nueva temporada de Cuatro (¡por fin Naruto!).

Ya hay que estar aburrido.

Suena la Marcha Imperial en mi teléfono (creo que os hacéis cargo de que no es precisamente la Marcha Imperial Austrohúngara). Miro y es mi mejor amigo. Estará de fiesta y querrá joder un poco.

-¿No deberías estar ya durmiendo? -le pregunto.
-Tío, acabo de terminarme el libro.

Silencio incómodo.

-¿Qué libro?
-El que me prestaste.
-¿"Su cara frente a mí"?
-Sí. Es... flipante. Pero ya no quiero dormir.

Pues nada, tres de la mañana casi y nos vamos todos de concierto. Vimos un trozo de "Tierra Santa" y otro trozo de "Cycle". Luego nos aburrimos y nos largamos a los coches de choque. Lo habitual en este tipo de situaciones.

(Este post es más "Pentecostés" que "Tanto gilipollas...", pero mañana habrá uno mucho más sesudo y serio. Creo que si atáis cabos ya sabéis de qué hablará...

2 comentarios:

Fran Ontanaya dijo...

¿Naruto? Bleh. Sólo tiene gracia el principio. Luego se repite mucho.

Bambo dijo...

Algo tenemos en común: yo también vi el documental de la emmigración rumana ... más: me acompañaron varias cervezas. El Winston lo abandoné hace ya muchos años.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...