lunes, septiembre 04, 2006

El encanto de lo minoritario

Me pregunto, y ayer me lo pregunté especialmente, la razón de que tantos y tantos friquis (creo que a estas alturas 1) ya sabéis lo que es un friqui; y 2) nadie se va a sorprender/ofender/conmocionar porque lo considere públicamente friqui) sean/seamos aficionados al baloncesto. Yo la verdad es que le doy a todos los palos de los deportes de equipo (baloncesto, fútbol, balonmano, voley...), pero el basket es el basket, el verdadero deporte rey (de equipos) junto con la Fórmula 1 (que también la considero de equipo pero menos).

A lo que íbamos. ¿Por qué nos gusta el baloncesto?

¿Que por qué lo digo? No tenéis más que pasaros por aquí y comprobadlo por vosotros mismos. Aún hay pocos comentarios, pero tiempo al tiempo.

No he sondeado aún los blogs-friquis de siempre por problemas informáticos, pero seguro que hay más comentarios al respecto.

Pues nada, yo ya tengo mi teoría, que espero que rebatáis YA: nos gusta el baloncesto por la misma razón que nos gusta la ciencia ficción. O sea, porque es molón y, también, porque es minoritario. Hace tiempo, aquí, expuse una teoría mucho más compleja sobre "el nacimiento de un friqui" en la que hablaba tangencialmente de esto.

Pero ya lo he visto claro: lo fundamental es que es minoritario.

Hala, fusiladme. Pero con amor, ¿eh?, con amor...

5 comentarios:

Violante dijo...

Yo te fusilo con amor: "A la minoría, siempre" J.R.J.
:P

Alfredo Álamo dijo...

Yo soy de basket por varios motivos, me gusta la velocidad del juego, no te llenas de barro, llevo mejor los codazos que las patadas y mi coordinación ojo-pie es más que lamentable. Así que desde pequeñito me pasé al baloncesto aunque nunca pasé del metro setenta y dos. Y no me arrepiento.

Juan Antonio Fdez Madrigal dijo...

A mí no me gusta el deporte, pero suelo ser minoritario para todo lo demás :-)

El Mono dijo...

A mí me gusta verlo porque es un juego muy estratégico y puede ser espectacular a cada momento.

Y me gusta jugarlo por la libertad que me deja como jugador, por la confrontación personal, porque me obliga a utilizar el 100% del cerebro, por el pique con los demás jugadores y, cuando he estado en buena forma, por el grandísimo placer de hacer un mate.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Violante: pese a que Charlotte me odie por ello, a mí me encanta Juan Ramón. Más que nada porque, de chaval, fue uno de los pocos que, en clase de literatura, me llevó a indagar sobre qué era eso llamado "poesía".

Voy a ver si encuentro una versión que de un poema de este autor hizo Abel en COU. Es para partirse de risa. (Aunque la de Gerardo Diego de "El ciprés de Silos" que él empezaba

"Un monje, dos monjes, tres monjes,
¡coño, un ciprés!"

es y será, por siempre, la mejor).

--

Alfredo: En lo del barro lo has clavao. Yo jugaba (de defensa central, por cierto) en un equipo super chungo, y el barro es lo peor. Luego probé algo aún más jodido: la hierba (tanto en fútbol como en... rugby; sí, estuve en el equipo de rugby de Ciencias Políticas-Informática durante la temporada 1997-98. Duré un partido, el primero contra Educación Física; no era plan: dolía).

Y para la coordinación ojo-pie yo te recomiendo el Dance-Dance-Revolution. A lo mejor un día de estos podíamos montar una pista de estas en la Hispacón, jejeje.

(Puedo prometer y prometo: NUNCA mientras yo tenga algo que ver en el asunto)

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Juan Antonio: paradoja de las paradojas, porque al no gustarte el deporte, ni siquiera el minoritario, te conviertes en el adalid de lo minoritario. Para que veas.

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El mono: pues yo te voy a decir una cosa que no tiene nada que ver. He entrado en tu blog y no puedo estar más de acuerdo contigo con tu post de las traducciones. A mí me pasó exactamente igual con dos relatos de Philip K. Dick: uno estaba en un recopilatorio de Minotauro y el otro en un recopilatorio de Ediciones B, y mis sensaciones/impresiones son exactas a las tuyas:

1) Alguien me engaña;
2) Aquí hay un traductor y un traductor que, además, es escritor y me está timando.

Lo cual no es malo: mil veces prefiero leer una traducción, por ejemplo, de Rafa Marín (que se nota que el tío escribe muy bien) que una de un traductor profesional que se va a limitar a traducir literalmente, sin aportar nada.

Me enrrollo. Perdón. Pero bienvenido a este blog.

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