miércoles, septiembre 13, 2006

... y tan pocas balas

Bueno, a estas alturas de martes, muchos estaréis enterados. Y, si por un casual no estáis enterados, mejor para vosotros, pues significará que no os interesa un carajo lo que voy a decir a continuación. Dejad de leer. El que avisa, ya lo dice el sabio refranero español, no es traidor: ni os váis a enterar de un carajo ni os va la vida en ello. De verdad.

Para los demás, para los interesados, seguro que ya habéis visto esto y, con un poco de suerte, incluso esto otro. O algo parecido en cualquier otro blog, lista de correo, foro de internet... lo que sea.

No voy a reproducir el comunicado de Editorial Berenice de hoy desechando el proyecto de HispaCon (aviso para navegantes: Convención Anual de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror que tengo el gusto/disgusto* de presidir) porque ya ha sido copiado y pegado bastante, y los próximos días va a estar hasta en la sopa. Tampoco voy a hablar en nombre de la AEFCFT, sino a título personal. Quedáis avisados.

Para los que aún no sepan cómo surgió la idea de hacer una HispaCon cordobesa, hay que remontarse a la última HispaCon/IberCon, celebrada en Vigo y organizada por el Colectivo Nemo. En ella, y tras un problema organizativo que derivó en que los dos representantes de Editorial Berenice, desplazados desde Córdoba para una presentación editorial, no pudieran celebrar dicha presentación, surgió en ellos la idea de ocuparse de la Convención de este año. Tuve la suerte, y no me duelen prendas al decirlo porque ellos, como personas, son encantadores, de compartir mesa en la Cena de Gala de esa convención, además de con otros amigos y conocidos. Tenían una idea, ya entonces, muy clara: organizar una HispaCon que quitara el mal sabor de boca que la Convención viguesa les había dejado, tanto a ellos como a otros muchos (entre los que me incluyo).

Pronto empiezan los preparativos, en realidad casi desde que terminó la convención. No es habitual, perdonadme la aclaración, que una HispaCon se decida sobre la marcha: la forma correcta (y más prudente, ahora queda claro) de actuar es que se presente un proyecto con buenas bases ante la Asamblea General que se reúne cada año en el lugar en que se celebran las convenciones, que los socios voten y den el visto bueno, y entonces, sólo entonces, declaren el proyecto como oficial.

La anterior Junta, de la que sólo puedo decir cosas buenas (por ejemplo, y por ceñirme a la más llamativa, el saneamiento económico de la Asociación), y nosotros, Junta en ciernes, empezamos a informar a la gente de Berenice para que supieran qué era exactamente eso en lo que se estaban metiendo de lleno inmediatamente. De hecho, mi primer viaje a Córdoba para reunirme con ellos, en compañía de la actual secretaria de la AEFCFT, Gabriella Campbell, se produjo a finales del mes de noviembre de 2005, menos de un mes después de la celebración de la HispaCon/IberCon de Vigo. Por motivos más o menos profesionales Ediciones Parnaso había sido invitado por el colectivo Bella Varsovia para asistir a un encuentro nacional de revistas, denominado Re2006. Así, aprovechamos la visita a la bella capital andaluza para hablar un rato con ellos. Llegaron un poco tarde, bien es cierto, pero no importaba. La charla fue agradable (ya he dicho que ellos son muy agradables), y poco importaba perder un par de actos de Re2006 si así podíamos sentar las bases de lo que era la HispaCon del año posterior. Luego nos separamos y nosotros nos reincorporamos a Re2006, con tiempo suficiente para asistir a una genuina "Fiesta Polaca" en el garito más friqui de Córdoba (precisamente llamado "FreakTown"). Debido a lo contentos que quedamos con la "Fiesta Polaca", una especie de Jam Session pero literaria, contactamos inmediatamente con las dos cabezas visibles de La Bella Varsovia, Alejandra Vanessa y Elena Medel (que, por cierto y como muchos sabréis, aparte de ser dos encantos absolutos también son dos de las poetas con más proyección del panorama actual) para que, durante la próxima HispaCon (la cordobesa, sí) se ocuparan de organizar una Fiesta Polaca especial en la que pudieran participar los asistentes interesados. Digo esto para que quede claro que, desde un principio, tuve fe en el proyecto, y me impliqué personalmente inmiscuyendo a personas a las que el fandom les suena a chino.

Todo empezó a enrarecerse tras el Año Nuevo. Las comunicaciones por mail, que por aquel entonces eran las principales ya que aún no había prisa, empezaron a distanciarse. "Aún no hay mucho que contar", me decía. Vale. Llegó la primavera y ya era evidente que las cosas no iban todo lo bien que debían. Le pedí a los organizadores que nos dieran, por lo menos, un informe de progresos. Algo. Nos pidieron que nos trasladáramos a Córdoba "para hablar" y para hacernos llegar su proyecto en persona. Vale. Volvimos a trasladarnos a Córdoba la señorita Campbell y yo (y cualquiera que conozca la ruta sabrá que el trayecto Granada-Córdoba es un puñetero suplicio), perdiendo un día entero de trabajo (y no hace falta decir, para los que nos conozcan, que perder un día entero de trabajo para nosotros, pequeños empresarios de la industria editorial que sobrevivimos a duras penas, es una auténtica putada). No importaba: íbamos a almorzar con ellos y podríamos dejar claras muchas cosas.

Llegamos antes del mediodía. Los llamamos. Estaban ocupados por el momento, nos llamarían a la hora de comer. A la hora de comer no llamaron. Nos tomamos unas tapas, esperando la llamada. Nos fuimos a tomar café mientras esperábamos la llamada. Finalmente la llamada, durante un segundo café, se produjo. Podían quedar con nosotros media hora antes de que el último autobús hacia Granada del día partiera. Insistí en que fuera un poco más. Me fueron concedidos creo que quince minutos más (no me acuerdo a ciencia cierta). Vale.

La reunión fue en una de las cafeterías de la Estación de Autobuses de Córdoba (lo menciono para que os hagáis una idea bastante clara de lo apurada que era la situación). Se nos entregó un informe de progresos de dos páginas (que fue debidamente difundido en su momento) que, según ellos, era un boceto de lo que habían entregado a las administraciones para conseguir fondos para la Convención. Pese a su extensión era vistoso, máxime cuando se barajaban como "invitados de honor" nombres como los de Ballard o Disch. El presupuesto del que se hablaba era impresionante. Me interesé por el tema: ¿ese presupuesto era seguro? Sí, era seguro, Córdoba iba a ser Capital Cultural en nosequé año y la Oficina de la Capitalidad Cultural tenía dinero de sobra para financiar actos culturales. Ah, vale. No, si estamos acostumbrados a estas cosas, fíjate-tú que no es la primera vez que lo hacemos. Sabemos como hacerlo. Nos lo estamos tomando muy en serio porque para nosotros esta es una forma estupenda de entrar en el mundo de la literatura fantástica. Que somos profesionales. No, si eso no lo pongo en duda. Por cierto, ¿y el retraso? Es que teníamos mucho trabajo, no os podéis hacer una idea del trabajo que tiene una editorial. ¿Sí? ¡No jodas! Si precisamente nosotros también tenemos una editorial y hemos mandado a Córdoba a los dos únicos empleados hoy, qué casualidad. Con el trabajo que había que hacer.

(Diálogo resumido)

Confiaba por aquel entonces completamente en que la HispaCon se llevaría a cabo. Para organizar una HispaCon se necesitan tres cosas: ganas de hacerla, presupuesto, y gente dispuesta a echar un cable. Las ganas, la ilusión de hacerla, es imprescindible. El presupuesto hace mucho: si el presupuesto es bajo, se puede compensar con el tercer factor, un buen número de personas implicadas para llevar a buen fin el evento. Si el número de personas es muy alto (ya se demostró en Getafe en 2003, por ejemplo), lo de menos es el presupuesto: no harán falta ni azafatas, ni encargados de prensa, ni pollas en ollas, porque habrá alguien dispuesto a hacerlo por la patilla. El problema que yo le veía a la organización cordobesa era precisamente ese: manejaban un presupuesto descomunal, el mayor de toda la historia de las hispacones, pero daba la sensación (y ahora lo confirmo) de que eran dos personas las que tiraban del carro de todo. Y digo "tirar" por decir algo.

Fue también en aquella reunión, lo digo para no dar pie a malentendidos, que se les instó, de forma tajante, a convocar el Premio Domingo Santos de relato YA. Recalco el "ya". Prometieron hacerlo la semana siguiente sin falta.

Meses después yo, que era el encargado de las comunicaciones con Berenice, y cansado de que no me cogieran el teléfono ni respondieran mis e-mails, delegué en mi queridísimo vicepresidente. Eran otras muchas cuestiones asociativas las que me quitaban el sueño. Francisco Fernández, que así se llama él, ha estado detrás de ellos (literalmente, y me fío de su palabra tanto como si fuera mi mismísimo hermano) desde entonces, cuatro meses enteros para, según me consta, un par de llamadas de teléfono satisfactorias y un puñado (contados con los dedos de la mano) de emails: todo va bien, somos profesionales, la hispacón se hace, mañana convocamos el Domingo Santos, es la oportunidad de Berenice de entrar en el mundillo de la literatura fantástica, y tal, y cual. Lo de siempre (por lo menos a mí me sonaba).

Tras un ultimatum a finales de agosto, y tras mensajes suyos pidiéndonos un poco de tiempo mientras terminaban de negociar con las instituciones el respaldo monetario, han emitido un comunicado, hoy mismo, explicando el porqué de su decisión de abandonar el proyecto.

Hasta ahora he estado dando la cara, ante los aficionados, ante los socios, y ante mis compañeros de Junta, por ellos. Confiaba en su capacidad de llevar a cabo sus promesas. De forma ciega. Sólo temía por el "cómo lo harían" no por el "¿lo harán?". Sin embargo, todo se ha venido al traste porque el dinero con el que pensaban contar no es suficiente. Tengo algo que decir al respecto: en su comunicado de hoy se llega a valorar en un 10% el total de lo que pueden contar en relación a lo presupuestado, lo cual es mentira, siempre y cuando las cifras que me han estado dando desde hace once meses sean ciertas. En todo caso, ese 10% sería suficiente, con total seguridad (pues manejo las cifras que sí han conseguido "apalabrar" de las instituciones), para que esta HispaCon hubiera sido la segunda con mayor presupuesto de la historia, sólo por detrás de la HispaCon de Cádiz de 2004. Hay dinero suficiente para hacer una HispaCon, y tengo que decir con toda la pena del mundo que, si no la hacen, es porque no les da la real gana, porque no quieren hacer algo modesto (¿es que acaso las hispacones no han sido siempre modestas a su manera?) que pueda perjudicar el buen nombre de su editorial.

Ya he hablado de los tres supuestos: ganas, dinero y gente. Con tres, magnífico. Con dos, se puede. Con uno, imposible. El problema de la candidatura de Córdoba, que no os vendan la moto, es que sólo hay dinero. Ni ganas, ni gente.

Buenas noches a todos/as.




* En días como hoy, disgusto, sin lugar a dudas. En el resto de días, un gusto y un honor, pese al trabajo, el tiempo de ocio que se me va al cuerno, el tiempo de trabajo que también se esfuma (por ejemplo en viajes estúpidos a Córdoba para reunirme con supuestos organizadores de convenciones), etc. Que a nadie le quepa la menor duda de que para mí es un orgullo estar donde estoy.

22 comentarios:

Tu olor de tigre tierno dijo...

Vamos a ver, lo que yo desprendo de este comentario es que la culpa de todo la tienen Nacho Aguyo y el colectivo Nemo: si no hubieran organizado una hispacon tan lamentable, a los de Córdoba no se les habría pasado por la cabeza contraatacar. Por tanto, tigres tiernos para todos ellos.

Violante dijo...

Me da mucha pena leeros, Víctor, sé de vuestras ganas e ilusiones puestas en la HispaCon... :(

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Violante, son cosas que pasan. :)

"Tu olor de tigre tierno", esas son tus conclusiones, no las mías, desde luego. Y vaya nick feo, por cierto.

Casinoyfurcias dijo...

Te digo lo mismo que le he dicho a Alfredo: ánimo y adelante. Estas cosas ocurren, y lamentablemente el mundo del fandom (igual que el resto del mundo, que no somos especiales) está lleno de vendedores de humo.

Ya se os ocurrirá algo. Y si necesitáis ayuda, pues eso, contad con mi Casino (¿las furcias? no, son de uso exclusivo para mi)

Pily B. dijo...

Qué mierda!! :-( (Y lo peor es que no sé cómo animaros)

AMS dijo...

Pily, si quieres animarnos: ¿dispones de un hotel, o local para, digamos 200, los días 3,4 y 5 de noviembre?
Si lo tienes y lo "emprestas" nos alegrarás lo que queda del mes.
Saludetes

Zapardiel dijo...

Hay que joderse. Siento mucho que os tengáis que comer este marrón, pero saldréis adelante, seguro.

Sin embargo es lógico que de rabia, mucha. Jo :/

Juanma Sincriterio dijo...

Ánimo!

Pily B. dijo...

Que más quisiera yo, y no te creas que no le estoy dando vueltas al asunto... :-(

El Friky Irredento dijo...

A quien pueda interesar, aprovecho inaugurando mi blog, hablando de este tema.

Francesita dijo...

Contrariamente a mi tendencia natural a criticar Córdoba y sus habitantes, y aunque no me extraña la situación, diré en favor de los de Berenice que probablemente ellos se lo creían también. Me refiero a que de verdad pretendían, al menos al principio, organizar la Hispacón. Lo que si pasa es que el cordobés medio no concibe nada si no es a lo grande. De ahí que, siendo una de las ciudades más pobres de España, aloje más Mercedes-Benz que Madrid (exageración).
Aquí se da mucho es "Sí, si yo lo hago" pero la realidad es más como aún-no-he-empezado-y-es-mañana.

En todo caso, lo siento mucho. Lo mínimo que se puede decir es que es una putada. Aunque al menos, si os ocupáis vosotros, sabemos que hay gente seria detrás... ANIMO CHICOS! Ya os animaré en persona la semana que viene, sea dicho de paso.

Juan Antonio Fdez Madrigal dijo...

Aah... la proverbial apatía cordobesa tampoco es algo a ignorar.

El creerse el culo del mundo como si todavía gobernaran los Omeyas es algo así mismo reseñable, sin duda.

Por no olvidarme del puto clima.

Lo que pasa es que también está lo bonita que es la ciudad :-)

P.D.: que conste que me permito estas críticas a la idiosincrasia cordobesí porque nací allí, que sé de lo que hablo.

Francesita dijo...

Yo me permito criticar porque he vivido aquí mucho tiempo... ala

Juan Antonio Fdez Madrigal dijo...

Jeje, cuando dije "culo del mundo" quería decir "ombligo del mundo".

Pily B. dijo...

No disimules, querías decir culo!! XDDDDD

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Casinoyfurcias, pues si no hay furcias, el casino al río. Que por cierto el nombre de tu blog me parece el mejor del mundo entero, tal vez por mi friquismo, o tal vez por que sí.

Y los vendedores de humo, por mí, se pueden ir desde ya a hacer eso, humo. A un lugar bien alto donde les alcancen los rayos. Prometo no mirar.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Pily: Estoy contigo: sí que quería decir culo, lo que pasa es que no lo va a reconocer ni un millón de años. Pero bueno, aparte, no hace falta que nos animes, tu sola presencia lo hace.

(¿A que ha sido bonito?)

Víctor Miguel Gallardo dijo...

AMS, señor vocal, qué más querríamos nosotros que esas infraestructuras a esta altura de la película, ¿verdad? :P

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Al resto, Juanma, Zapardiel, Juan Antonio, y todos los que se han puesto en contacto con nosotros por e-mail o teléfono (que, por cierto, sois legión): ¡MIL GRACIAS!

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Francesita, ¡ya falta poco para vernos! Te va a sorprender mi melena de cantaor flamenco y mis muchos kilos perdidos. Antes era más como Santiago Segura, y ahora más como Farruquito (pero sin condena). :-)

Y de Sosolandia mejor ni hablamos, ¿verdad? Que se la queden para ellos...

Juan Antonio Fdez Madrigal dijo...

Que no que no que no que no. Era ombligo y puse culo. No me vais a convencer de que no me equivoqué, que lo sepáis :-)

P.D.: qué estupendo es esto de tener insomnio (nervioso) la noche antes de tener un día de marrón laboral intenso. Me molo.

Francesita dijo...

Se te ve muy guapo en esa foto, así que me espero lo mejor.

Ahora, que estoy segura de que Juan Antonio quería decir ombligo... por pura experiencia del cordobés medio, más que nada... Véase si no una obra titulada Teoría del Séneca Cordobés publicada por Almuzara que pretende ser cómica, pero que no puede serlo al acertar tanto en el estudio de la personalidad del cordobés.

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