martes, noviembre 21, 2006

Oh, venga

Lo último que quiero ser es elegante. Me conformo con ser educado (o sea, que no hablo con la boca llena a no ser en caso de vida o muerte, y le cedo mi asiento en el autobús a viejecitas, o a chicas embarazadas, cosas así). Ser elegante no sirve para nada: preferiría ser rico, ser el más simpático-y-divertido, ser tan intelectualmente superior que toda la raza humana no tuviera más remedio que idolatrarme, ser tan guapo como BradPitt antes de casarse con una activista coñazo, ser tan atractivo como PaulNewman y Yul Brinner juntos, ser... Pero, qué carajo, me conformo con ser educado. Y, no, no entra en mis planes inmediatos ser elegante. Más que nada porque la gente elegante me la trae al pairo, y lo último que quiero es menospreciarme a mí mismo.

En fin, llevo un mes bastante malo. He sufrido (y sobrevivido a) una gastroenteritis, una HispaCon, una reacción alérgica tras la picadura (casi treinta picaduras, más bien) de una araña, un error grave de planificación, una bancarrota, una borrachera (propia y ajena) mal llevada, un coche roto, la casi-muerte de un familiar cercano, la defenestración de un familiar cercano de un ser querido, incluso que mi gato se escapó e hirió al perro de la suegra de mi casero (incidente nada trivial cuando vives de alquiler, haceos cargo)... Bueno, bueno, poca cosa, pero para rematar este fin de semana he acabado por pillar uno de esos resfriados-gripe-loquesea que te tienen en cama un par de días. Yo de esos habré tenido tres en toda mi vida, pero este año tocaba, por lo visto. Me ha mirado un tuerto, y os juro que si me lo cruzo por la calle le arranco el ojo que le quede. Con alegría, además. Ya os digo, ni lo intento ni lo deseo: la elegancia no está entre mis aspiraciones.

En los últimos días he descubierto una serie que me está salvando un poco la vida. Se llama "Mi nombre es Earl". Es una comedia bastante normalita, pero me gusta su falta de pretensiones. Y, qué coño, lo que más me gusta es que siempre acaba bien: si hay escenas agridulces, son estrictamente temporales, todos los capítulos tienen final feliz. Eso es lo que quiero ver ahora, finales felices y personajes sureños más patéticos que la gente de mi entorno (inclusive yo/especialmente yo, elíjase lo que se prefiera).

Ah, claro, también vi el final de la primera temporada de Prison Break. La serie no me defrauda.

Y también vi el final de la segunda temporada de Los 4400. A los guionistas les calentaría los riñones con una bombona de butano, la verdad. Me gusta la serie, pero las neuronas ya chorrean de tanta incongruencia, vuelta de tuerca, retruécano y albricia, todo en una serie de cuarenta y tantos minutos el capítulo.

También vi la final de SuperModelo 2006. Ah, y el final de Friends (por tercera o cuarta vez). Y no me pierdo un programa de Todos contra el Chef. Como sigo sin sintonizar bien La Sexta (debo ser el único gilipollas en toda España a estas alturas), me conformo con escuchar los capítulos de Futurama... capítulos que ya tengo en DVD, por cierto, lo cual demuestra la estupidez humana. Vi por décima vez o así El Show de Truman, y me siguió gustando. Hoy he visto Vulcano mientras pegaba papel adhesivo en libros (ya os contaré, o mejor no, que se me hincha la vena del cuello), y también vi El Monje, mala a rabiar pero buena para pasar el rato. No he visto ningún partido de fútbol. Ni ningún telediario. El gobierno de Entesa me la repanfinfla. El especial sobre Tony King, también. Veo los diez primeros minutos de Noche Hache, y luego cambio a la teletienda de los canales locales. No veo ya Buenafuente porque a esa hora ya he vuelto a ponerme delante del ordenador. En los últimos seis meses lo único que he escrito son un par de artículos, un poema, y el principio de un par de relatos. Patético.

Pero, ojo, puedo llegar a ser aún menos elegante que todo esto: me masturbo a diario, me pongo muy cachondo con la dueña de la cafetería de al lado de casa (y, a la vez, me maravillo de que esté casada con un cenutrio pitecántropo que apenas si sabe vestirse solo), sueño con darle una hostia de una vez a la estanquera del pueblo (es lo mínimo que se merece alguien a quien visito diariamente desde hace tres años y que jamás me ha saludado), o con hacerle una visita a mis antiguos caseros y decirles cuatro cosas bien dichas, o con pasarme por casa de mi antiguo jefe y reclamarle el dinero que, en justicia, me debe (que no es poco, seguramente, aunque sólo él lo sabe). No, esperad, puedo ser aún menos elegante: me gustaría ir a casa de mis padres para decirles que ellos tienen la culpa de que yo no sea un albañil analfabeto, o un médico, que me tenían que haber dado de palos cuando saqué de la biblioteca el primer libro de Rushdie o de Sagan. Y luego me iría a casa de mi abuelo, y le recriminaría no haber muerto en la estepa rusa en el cuarenta y dos. ¿Qué coño le costaba? Total, aún no había conocido a mi abuela: se habría evitado el nacimiento de al menos una docena de parásitos.

En fin, que no soy nada elegante, pero sí lo suficiente para confesar la razón de la rabieta. Yo venía de la HispaCon, cansado y aturdido. Llegué a casa, sonreí al ver al gato, sonreí al ver que la casa no había ardido, sonreí al ver que todo estaba más o menos como yo lo dejé. Pero, qué cojones... era domingo por la noche y mi cuñado se había bebido mi última cerveza en mi ausencia. Y eso es aún más imperdonable que el culto al ego, la falta de elegancia o el creer que Ángel Acebes es un político honrado. La madre que lo parió.

26 comentarios:

sonia dijo...

Quizás no seas elegante pero rebosas simpatia y has escrito un post que me ha hecho pasar un buen rato. Yo prefiero la gente educada a la elegante, asi que me alegro de que seas asi.
A mi tambien me gustan los finales felices, asi que me apunto lo de la serie esa, a ver si tengo un huequito.
Y si has superado todo lo del mes anterior, la gripe la superas fijo.
Besos

Juan Antonio Fdez Madrigal dijo...

Como dice Sonia, por probabilidades te tocan ahora un chorro de cosas buenas :-) Ánimo...

Santiago Eximeno dijo...

¿La última cerveza? Pero, ¿qué tipo de criatura sin corazón haría eso?

Anónimo dijo...

oh, venga, no nos líes ahora. ¿Pero cómo vas a tener esas aspiraciones? ¿todo eso no te lo creías ya?
¿necesitas otro tema para tu proximo articulo? yo pienso en algo ahora mismo, veamos... Se me ocurren muchas cosas que eres a parte de no elegante, por supuesto. Bah, deslumbra mejor tú a tus fieles que a estas alturas, cómo vas a necesitar ayuda...

Felideus dijo...

La vida se mueve en ciclos, es el Tao, después de una mala racha llega una buena... y si no llega siempre puedes hacerte asesino en serie, que no arregla nada pero, dado el alto índice de gilipollas, debe desestresar un huevo ;p

Felideus dijo...

Al anónimo:
Por cierto, no sé si Víctor será poco elegante como él mismo afirma, ya que no he tenido el placer de conocerle personalmente, pero desde luego dejar comentarios anónimos no es muy elegante, ni valiente tampoco.

Anónimo dijo...

Eres la caña, tío. Ya echaba en falta un post de estos.

Por cierto, que elegante no sé si serás, pero en cuanto a guapo... a mí me gustas más que Brad Pitt (con permiso de la Campbell, eeeeeeeh). ¡Toma ya!

Y lo de tu cuñado, lo de tu cuñado no tiene nombre.

Felideus:

¿Quieres decir que yo ya estoy tardando en hacerme asesina en serio? JAR!! Pues me pongo a ello, oiga. XDDDDDDDD

Anónimo dijo...

Ains, quería decir que ¿en serio me tengo que hacer asesina en serie? XDDDDDD

Javier Esteban Gayo dijo...

Yo no creo en la vida vaya a rachas, debo de ser un mal taoísta. Pero en todo lo demás estoy de acuerdo con mi hermano. Siempre es bueno aprender a dominar el difícl arte de liarse a hostias a tiempo....

Felideus dijo...

Pily, no lo he comprobado todavía por mí mismo (de momento me conformo con el holocausto controlado de mis combates de gym), pero según fuentes bien informadas desestresa mucho más que el yoga :p

onanista1 dijo...

¡Menos lobos, compa!
No me creo que te masturbes cada día... :-)

Anónimo dijo...

Felideus, que sepas que te perdono eso porque tienes un blog chulísimo, que si nooooooooo. ;-P

En serio, es la caña!!

Onanista1, yo que tú me andaba con ojito a la hora de preguntar cochinás y no decir que eres el señor Escritor1, que ya tenemos bastantes anónimos por aquí, y a ver si te van a caer hostias virtuales que los ánimos parecen estar muy calentitos.

Y estooooooooo, Víctor, ¿en serio todos los días? ¿Y yo te besé y te abracé en la HispaCon pensando que qué cortadín eres y qué ojitos tan bonitos tienes? ¿Eh? ¿Sí?¡GUARRO! XDDDDDDDDDDDD

Alfredo Álamo dijo...

Venga, que igual te llevas una alegría de mi parte... muahaagagagagahahaha

Orfideon dijo...

Pues vaya mes que te has chupao... Yo de Tao, poco, pero creo que ahora te toca una racha de cosas buenas, eso seguro, porque como siga la mala..., ¡al tuerto le cortamos las piernas y los brazos ademas de sacarle el ojo!
Cuñaos puñeteros...
Una al día, porquería, o eso reza el dicho. Yo en mi juventud también estaba abonado, pero me temo que de eso hace ya bastante... Aunque no estaría mal empezar a recordarlo; por recuperar viejos hábitos, ya sabes.

Felideus dijo...

Muchas gracias por el piropo Pily, que sepas que me encanta el nuevo look Barbarella del tuyo ;)

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Sonia: Ya parece que remite. La gripe, la gripe. :P

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Juan Antonio: Hum, no sé yo, no sé yo... Me conformo con que me ocurran un par de cosas buenas.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Santi: Tú lo has dicho: sólo un familiar político haría semejante cosa. Imperdonable.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Felideus: ¿Asesino en serie? ¿De verdad desestresa, o acabas en una espiral de estrés en plan "no me va a dar tiempo de acabar con tanto gilipollas"? :P

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Pily: Uy, que me sonrojo, gracias, pero me temo que, detrás de esta apariencia tímida y mojigata se esconde un pervertido. Lo siento.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Javi: The noble art of... liarse a hostias. ¿Cómo se dice eso? Buen nombre para un grupo punk, por ejemplo. Y para un grupo punk de influencia taoísta, pues mejor que mejor.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Onanista1: Todos los días, aunque siempre hay excepciones. :P

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Alfredo: ¿van los tiros por dónde yo creo? ¡Sí! ¡Di que sí!

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Orfideon: :-D Son hábitos sanos y desestresantes.

Me refiero, claro está, al despiece de tuertos, claro. Tú me entiendes...

Anónimo dijo...

Felideus: No es un piropo, es la verdad. :-)

Víctor: Ya lo sabía, ya. XDDD

Víctor Miguel Gallardo dijo...

o_O ¿Cómo que ya lo sabías? Pero si siempre he sido un santo... :P

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