sábado, septiembre 30, 2006

14

A los que conozcan mi anterior blog supongo que no les va a extrañar esta entrada. A los demás... bueno, podéis saltárosla sin ningún miramiento. :)

En fin, aquí están las películas que he visto en el último mes (más o menos):

SPUN (EUA)
Lo mejor: "The Cook", interpretado por Mickey Rourke.
Lo peor: Hacia la mitad la película se desinfla.
Comentario: Promete más de lo que da, pero es una agradable sorpresa. No obstante, no llega a ser, ni por asomo, la respuesta estadounidense a Trainspotting. Tampoco creo que fuera la intención de Jonas Akerlund, el director.
Valoración: 6.75

GHOST IN THE SHELL 2: INNOCENCE (JAP)
Lo mejor: Visualmente es una maravilla. La banda sonora, en la línea de todos los productos GITS: memorable.
Lo peor: Incomprensible a veces.
Comentario: Creo que a veces se confunde la supuesta complejidad de los guiones con lo que a veces realmente son: cáscaras semivacías a las que se les dan tintes trascendentales. Me pasó con Matrix, me pasó con Factotum, y me ha pasado con practicamente todo lo que he visto de Ghost in the Shell. No obstante, esta "Innocence" en concreto al menos tiene un "algo" detrás, aunque se pierda en florituras y ambigüedades.
Valoración: 6.50

HAN LLEGADO (EUA)
Lo mejor: Divertida...
Lo peor: ... aun a su pesar.
Comentario: Ciencia ficción cutre de sobremesa, ideal para consumir neuronas mientras masticas un trozo de regaliz rancio (tan rancio como el combustible Charlie Sheen).
Valoración: 5.00

NOVIEMBRE DULCE (EUA)
Lo mejor: Charlize Theron, por decir algo.
Lo peor: ¿Tengo que elegir?
Comentario: Estúpida, aburrida y lacrimógena producción de medio pelo que promete algo de transgresión y acaba convertida en un melodrama barato indigno de Antena3 a media tarde. Penoso espectáculo.
Valoración: 3.50

PIRATAS DEL CARIBE: EL COFRE DEL HOMBRE MUERTO (EUA)
Lo mejor: El genial Jack Sparrow y la tensión sexual con el personaje interpretado por Keira Knightley.
Lo peor: ¿De verdad Orlando Bloom pasó un casting para conseguir este papel?
Comentario: Entretenida a ratos, incluso más que la primera parte, lo cual no quiere decir que no sea una película de segunda categoría en la que, por obra y gracia de San Guión, los tempos se esfuman, el argumento muta cada media hora fagocitando todo lo que hasta entonces podía denominarse como tal y las incongruencias son tantas (de argumento, temporales, de personajes) que acabas dejándote llevar por lo absurdo.
Valoración: 6.00

UNO, DOS, TRES (EUA)
Lo mejor: Incontestable guión, y uno de los finales más divertidos de la historia del cine.
Lo peor: Panfleto publicitario de Coca Cola, a ratos.
Comentario: Billy Wilder en estado puro. Una sátira del este y del oeste en la que no queda títere con cabeza. Es una película de visionado obligatorio.
Valoración: 8.00

CADENA PERPETUA (EUA)
Lo mejor: Es imposible decir exactamente qué es lo mejor. Todo.
Lo peor: Maniqueísta, pese a todo.
Comentario: Una obra maestra basada en una novelita de Stephen King (dentro de "Las cuatro estaciones", de las que también han sido llevadas al cine "Cuenta conmigo" y "Verano de corrupción"). Tim Robbins y Morgan Freeman, al igual que la mayor parte del reparto, rematan un guión excelente. Una maravilla.
Valoración: 9.50

VERY IMPORTANT PERROS (EUA)
Lo mejor: Divertida e inteligente.
Lo peor: La sobreactuación, mal necesario, supongo.
Comentario: Ignorada incomprensiblemente de los premios de la Academia de 2001, cuenta con un guión realmente espectacular. Y quien lo iba a decir teniendo en cuenta el argumento: freaks (a ojos del espectador, realmente ciudadanos respetables) de lo más variado presentan a sus perros a un importante concurso canino.
Valoración: 7.45

LA CARRERA DEL SOL (EUA)
Lo mejor: Familiar (??).
Lo peor: Familiar.
Comentario: Ideal para hacer la digestión y dormitar.
Valoración: 4.40

AGUIRRE, LA CÓLERA DE DIOS (ALE)
Lo mejor: No es cine, es arte, y como tal están tratados todos y cada uno de los planos.
Lo peor: Se hecha de menos una mejor construcción de personajes y una mayor fidelidad histórica.
Comentario: Es lógico que se hable de ella como una cinta histórica. Eso sí, tanta magnificación no le hace ninguna justicia: es buena pero con imperfecciones, y tal vez ahí resida su encanto.
Valoración: 7.45

TRÁNSITO (EUA)
Lo mejor: La desazón que provoca.
Lo peor: Incongruente.
Comentario: De un tiempo a esta parte está de moda parir este tipo de producciones en las que se insulta la inteligencia del espectador. No es compleja, ni complicada, ni retorcida: es un conglomerado de buenas ideas inconexas, y la falta de un hilo común comprensible acaba desesperando cuando por fin termina esa más de hora y media de surrealismo gratuito.
Valoración: 5.75

SILENCIO PACTADO (FRA)
Lo mejor: Élodie Bouchez.
Lo peor: Distinta velocidad según el momento, lo cual crea vacíos difíciles de llenar.
Comentario: Película más que digna con interpretaciones modestas y un final por encima de la media. Recomendable.
Valoración: 6.75

GRACIAS POR FUMAR (EUA)
Lo mejor: Una pequeña joya.
Lo peor: Katie Holmes, para variar.
Comentario: Una sorpresa más que agradable, hilarante, inteligente, desprovista de la moralina que se le podía presuponer a cualquier producto yankee en el que el tabaco sea el hilo conductor. Mucho más que interesante, y un título para apuntar para los próximos Oscar.
Valoración: 8.40

ALATRISTE (ESP)
Lo mejor: Fotografía y música excelentes.
Lo peor: Es imposible condensar tantas páginas, historias y anécdotas en poco más de dos horas, surgen lagunas de tamaño gigantesco.
Comentario: El problema son siempre las expectativas creadas. Sin expectativas de ningún tipo, habría sido una de las mejores películas españolas de los últimos tiempos. Sin embargo, es lógico que haya defraudado: los seguidores de la saga de Pérez Reverte se tirarán de los pelos al notar como muchos de sus pasajes y personajes favoritos han sido obviados o prostituidos (como muestra un botón: la encerrona a "los dos ingleses" está resuelta de uno de los modos más burdos y precipitados que he visto en mucho tiempo). Los que no conozcan los libros se aburrirán durante la mayor parte del metraje. En todo caso, es un producto de buena calidad, bien documentado históricamente, estremecedor en su crudeza y de un final apoteósico (la batalla de Rocroi será, para mí y desde que vi la película, una de las grandes escenas del cine español de todos los tiempos). Pese a lo que digan, es muy recomendable.
Valoración: 8.00 (sí, he inflado la puntuación, ¿importa?)

La clasificación, sumando las nuevas incorporaciones y las películas ya comentadas en "Pentecostés", queda como sigue:

1. Cadena perpetua (EUA): 9.50
2. Brokeback Mountain (EUA): 9.00
3. 16 calles (EUA): 8.50
4. Gracias por fumar (EUA): 8.40
5. 2046 (CHI): 8.25
+. Una historia verdadera (EUA): 8.25
7. El libertino (R.U): 8.00
+. Old Boy (COR): 8.00
+. Uno, dos, tres (EUA): 8.00
+. Alatriste (ESP): 8.00
11. Existenz (CAN): 7.75
12. Crash (EUA): 7.50
+. Eres muy guapo (FRA): 7.50
14. Aguirre, la cólera de Dios: 7.45
+. Very important perros (EUA): 7.45
16. Ice Age 2: el deshielo (EUA): 7.40
+. Un niño grande (R.U): 7.40
18. La reina Cristina de Suecia (EUA): 7.25
19. Vecinos invasores (EUA): 7.20
20. Cachorro (ESP): 7.00
+. Danny the dog (FRA): 7.00
+. El juego de los idiotas (FRA): 7.00
+. Fearless (HKG): 7.00
+. Match Point (R.U): 7.00
+. X-Men 3: la decisión final (EUA): 7.00
26. Factotum (NOR): 6.75
+. La isla (EUA): 6.75
+. Spun (EUA): 6.75
+. Silencio pactado (FRA): 6.75
30. Ghost in the Shell 2: Innocence, 6.50
+. Los dos lados de la cama (ESP): 6.50
32. Three... Extremes (HKG, COR, JAP): 6.25
+. Un franco, 14 pesetas (ESP): 6.25
34. American Dreamz (EUA): 6.00
+. Mallrats (EUA): 6.00
+. Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto (EUA): 6.00
37. Tránsito (EUA): 5.75
38. Devuélveme mi suerte (EUA): 5.50
+. La mala educación (ESP): 5.50
+. Los ángeles de Charlie (EUA): 5.50
41. Asalto al distrito trece (EUA): 5.00
+. ¡Han llegado! (EUA): 5.00
43. Lo que la verdad esconde (EUA): 4.75
+. Scary Movie 4 (EUA): 4.75
45. La carrera del sol (EUA): 4.40
46. El código Da Vinci (EUA): 4.00
+. Ella es el chico (EUA): 4.00
+. Los ángeles de Charlie: al límite (EUA): 4.00
49. Desde que amanece apetece (ESP): 3.50
+. Noviembre dulce (EUA): 3.50
51. Boat trip (EUA): 3.00
Date Movie (EUA): 2.75

viernes, septiembre 29, 2006

Prison Break... ¿una metáfora del fandom?


(Montaje fotográfico cortesía de Escritor1.)

En capítulos anteriores, y gracias a que las conversaciones bloggeriles (que no borreguiles) siempre acaban degenerando, me comenta cierto personajillo (del que no diré nada más porque tengo miedo de que acabe usándome para sus experimentos de Photoshop) que le han comentado (ya empezamos con los chismorreos, jiji) que "Prison Break" es "una metáfora sobre el mundo del fandom, más en concreto de la AEFCFT".

Ajá. Y yo le he respondido esto (cortado y pegado tal cual):

"Mmm... vamos a analizarla para ver si tiene algo que ver con el fandom. Por probar (a lo mejor nos llevamos una sorpresa):

-El prota entra en el fandom para salvar a su hermano, que va a ser eliminado por algo que no hizo.
-Este hermano no hizo lo que se dice que hizo, pero qué cojones, él tenía la intención de hacerlo (sólo que se le adelantaron).
-El jefe del fandom es un pureta que tiene muchos secretos que esconderle a su mujer.
-Su lugarteniente es un hijo de puta redomado que, sin que ocurra nada especial, la toma con el prota.
-El compañero del prota en el stand en la Hispacón es un hispanoamericano que vive obsesionado por su chica, que por cierto parece ser que se la está pegando con un tío ajeno al fandom.
-Hay tres grupos de fandomitas bien diferenciados: a unos les gusta el rap, y además hacen trapicheos raros de libros y demás; luego están los sureños, gente desagradable a los que les gusta armar bronca con los del rap, y encima su jefe es un pervertido homosexual; por último, los enchufados, dirigidos por un mafioso de origen italiano, que es el que reparte tareas de importancia dentro del fandom. Estos últimos son casi entrañables, pero su jefe está recibiendo presiones de fuera del fandom.
-Hay un vejete con un gato, y nadie sabe qué tiene que ver ni con el fandom, ni con las hispacones, ni con las tertulias literarias, pero ahí está, y no se mete con nadie.

Y luego está la gente de fuera del fandom que tienen relación con la gente de dentro:
-Una médico que ha elegido trabajar para fandomitas porque quiere reinsertarlos en la sociedad. Es soltera y está buena.
-Una abogada que quiere sacar del fándom a su ex-amante y al hermano de éste. Es soltera y está buena.
-La ex-mujer de un fandomita ha rehecho su vida con un tipo que no ha leído un libro de ci-fi en su vida. Está casada y no está buena.
-Esta mujer y su ex-marido tienen un hijo en común, un chaval que está dando sus primeros pasos en el fandom. El padre le aconseja que no se meta en estos líos, pero el chico se rebela y sigue dándole que te pego (en sentido figurado) a Ursula K. y Tolkien.

Pues no sé, no sé, muy cogido por los pelos, me parece a mí. :)"

Y no me retracto: cogido por los pelos está. ¿Alguien tiene algo que opinar, o va a resultar que sí que es una metáfora?

Ay.

Noche de cumpleaños

Que sí, que sí, que Raúl Gonzálvez (aka Melmek) ha cumplido 29. Si no me equivoco, que no sería la primera vez.

Lo hemos celebrado, dejando a un lado los montajes fotográficos de Joan Antoni Fernández y las fotos de Pily, a base de alcohol del bueno (cerveza Alhambra y vino Emparrado) y cotilleo fandomita. Sí, sí, que hay mucho cotilleo dentro del fandom, no me jodáis. Que uno será presidente de lo que vosotros queráis, pero tonto desde luego no, y no está tan absorto en el eter como para no interesarse en según que cosas pasan.

Que pasar, pasan muchas cosas. Demasiadas para una noche.

Pues nada, Raúl, que siempre es un placer hablar contigo. Te lo digo en activa y en pasiva: un placer. Y si de por medio hay unas cervezas, pues mejor que mejor.

Aparte, el cabreo: primero va Cuatro y cancela "Amistades peligrosas". Dada su audiencia, es lógico. Luego va Antena3 y cancela "Los 4400", y es entonces cuando la vena del cuello se hincha hasta proporciones inimaginables. Qué putada. Sois unos cabrones. Vuestra **** madre, hijos de **** (y perdón por la redundancia de ****).

Siempre nos quedará la mejor serie que se emite actualmente. Es "Prison Break". Y no comento nada de ella porque Rafa Marín ya habló suficientemente de esto en su estupendo blog.

Os aconsejo que le echéis un vistazo. Tan cierto como que Michael Scofield es inocente. :P

miércoles, septiembre 27, 2006

Se buscan negros

Pues eso, se buscan negros. El otro día el amigo Alfredo me hizo llegar un enlace muy bonito a una editorial que, directamente, ofrece "negros", gente que escriba tu libro. La verdad es que me reí y me escandalicé a partes iguales. ¡Válgame el cielo! ¡A lo que hemos llegado!

Hoy, esa misma editorial, me ha mandado un mail. Buscan un escritor para hacer la biografía de un personaje de cierta localidad barcelonesa (omito el nombre, sólo diré que es la sede de ciertas empresas muy conocidos de la industria del cerdo y que Marco Antonio Raya, mi primo y compañero de falacias, la conoce, a su pesar, muy bien). ¡Toma!

Pues nada, yo también busco negros, gente que escriba la novela que yo no soy capaz de parir. Prometo remuneración proporcional a la valía del interesado/a, muchas cervezas en el ínterin y, desde luego, un buen rollo que te cagas (lo mínimo que uno puede hacer cuando está en ciernes un nuevo Alejandro Dumas).

Tengo cuatro novelas en el armario, una de ellas completa. La que está terminada, ya suficientemente digerida por Charlotte y Francesita, por ejemplo, es de corte juvenil, temática ci-fi muy chorra, y muchas, muchísimas risas. La escribí antes de conocer a Charlotte (o sea, que es "de juventud"), pero curiosamente la co-prota se llama Gabriela y uno de los personajes se llama EXACTAMENTE igual que mi suegro. La co-prota es uruguaya, así que elegí un nombre muy uruguayo, y obviamente mi suegro no se llama Ian Kevin Des Moines o Cutchilu Pahpah, sino que tiene uno de los nombres y uno de los apellidos más comunes en la Pérfida Albión (más o menos como si un checo le pone a su prota español de nombre José García o Manuel Martínez, vamos).

Esta novela, pese a estar terminada y rematada, necesita una reescritura. Tengo la suficiente falta de modestia como para ser consciente de que, en cinco años, he mejorado mucho. Muchísimo, a mi parecer. Para muestra de esa desfachatez juvenil, valgan un par de botones:

-... y este es el salón-comedor-sala de té - dije, entrando con ella -. Aquí tenemos - y empecé a señalar, como si fuera un guía turístico - el Sillón Rojo, el Sillón Verde, el Sofá del Gato, la mesa, la Silla del Este, la Silla del Oeste, el Reloj Surrealista, la radio, un jarrón que nos encontramos por ahí y al que mi compañero de piso llama Mingo, la televisión, la Lámpara de la Izquierda, la Lámpara de la Derecha y el armario. Y ese gato que hay ahí se llama Miki.
Maggie me miraba, entre extrañada y divertida.
-¿Todo en este salón tiene nombre propio?
-Casi todo.
-¿Y el chaval que está tumbado bocabajo en el - se pensó un momento lo que iba a decir -, en el Sofá del Gato?
-Ah. Ese es Emi. Es mi compañero de piso. Debe estar durmiendo la siesta, o muerto, o algo así.
-No estoy dormido ni mucho menos muerto, estaba pensando - y diciendo esto se dio la vuelta y se levantó de un salto, aterrizando justo junto a Maggie. La miró de arriba abajo y le sonrió, sobreactuando a todas luces. Ella le devolvió cortésmente la sonrisa.
-Víctor, ¿puedes acompañarme un momento a la cocina? - preguntó Emi, con un tono de voz sospechoso, manteniendo esa ridícula sonrisa en su cara.
Yo miré a Maggie y me encogí de hombros.
-Claro.
Entramos en la cocina, y Emi cerró la puerta. Dejó de sonreir inmediatamente.
-¿Quién es esa?
-Vaya mirada le has echado, ¿eh? De arriba abajo, sin pudor alguno - dije, riendo -. Se llama Maggie, y la he conocido en la hamburguesería de...
-¿De arriba abajo? ¡Querrás decir de abajo abajo! ¡Es enana, tío! ¿Cuántos años tiene? - gritó.
-Calla, animal - era casi imposible que Maggie lo hubiera escuchado, pero su actitud me pareció igualmente una salvajada -. Trabaja de cocinera, y tiene veintidós años.
-¿Veintidós años? - Emi abrió mucho boca y ojos -. ¿Dónde?
Me crucé de brazos ante él.
-Eres un capullo.
-¿Pero si medirá un metro veinte, a lo sumo?
-Mide casi metro y medio. Es absolutamente normal - repliqué de mala gana.
-¡Es absolutamente normal! - chilló -. ¡Si no fuera porque he visto que lleva zapatos estaría convencido de que es un hobbit, tío!
Fue entonces cuando me enfadé de verdad.
-Vete a la mierda, gilipollas: me gusta esa tía, y te vas a tener que joder . Jamás había traído aquí a una chica, y así te pones cuando traigo una.
-¿Te la vas a tirar? ¿En tu cama?
Emi estaba, decididamente, poseso.
-¿Dónde coño quieres que me la tire si no? – “un momento”, pensé, “¿por qué estás diciendo eso, Víctor?” -. ¿Y quien ha dicho que me la vaya a tirar?
-Has dicho que te gusta.
-Y me gusta - dije, suavizando el tono de la voz -. Me gusta mucho, y me gustaría tomármelo en serio por una vez. Creo que puedo llegar a enamorarme. Necesito enamorarme, tú lo sabes.
-Ya. Y os casaréis y tendréis siete hijos a los que pondréis a trabajar en la mina - Emi se sentó en la mesa -. Tío, yo jamás he traído aquí a ninguna tía.
Eso era una gilipollez, y él lo sabía.
-Emi, en los cuatro años que llevas aquí, jamás has estado con una tía. Hay algo en ti que las repele, probablemente tu aspecto, tu olor y el hecho de que eres drogadicto.
-Sí, sí, pero aparte de eso creo que yo, como tu compañero de piso que soy, me merezco un poco de respeto, y eso implica el que no haya mujeres invadiendo mi espacio vital.
-Tu espacio vital es el Sillón Rojo, y nadie en su sano juicio se sentaría allí, porque huele aún peor que tú. Además, Gabriela está siempre pululando por aquí y nunca vi que te quejaras, al menos en serio.
Emi cogió una manzana y le empezó a sacar brillo con la camiseta, abstraído.
-Gabriela me gusta, es buena chica - ese tono de voz, serio y tranquilo, me era actualmente desconocido en él, y me gustó -. Esa niña no me molesta, es mejor que esté aquí y no en su casa, con la puta de su madre. No quiero que Gabriela se haga puta, prefiero que se haga cualquier otra cosa. Incluso que se haga tu esposa. Porque sabes de sobra que su madre es puta, por mucho que Gabriela diga que limpia oficinas - le dio un bocado a la manzana -. Bueno, es cierto, es algo relacionado con el polvo, pero no exactamente lo que la niña cree...
-Emi... - le recriminé yo, sofocando una sonrisa.
-Sí, a lo que iba - me miró con tristeza, por primera vez en mucho tiempo. Y ya había llovido bastante desde entonces -. Víctor, en serio ya. Me va a costar horrores decir esto, pero tengo que hacerlo. Verás - bajó entonces la mirada -, tú y Gabriela sois lo único que tengo. ¿Qué pasaría si Maggie y tú...?
Le puse la mano en el hombro y se lo apreté con fuerza.
-Emi, yo siempre estaré a tu lado. Eres casi un hermano para mi, el hermano drogadicto y necesitado de cariño y apoyo que, afortunadamente, nunca tuve. Y Gabriela es tambien como mi hermana. En cierto sentido, sois mi familia, mi familia aquí en Londres.
-Y supongo que a Maggie no la quieres como una hermana.
Sonreí, ¿qué otra cosa podía hacer?
-No, a ella la veo de otra forma.
Emi dio un nuevo bocado, llenándo al máximo la boca.
-Anda, vete al salón, que te está esperando, tan sola, tan desamparada y tan falta de cariño y apoyo...
-Vete a la mierda - dije, riendo. Abrí la puerta y recorrí los cuatro metros de pasillo que me separaban del salón. Maggie estaba sentada en el Sofá del Gato y, junto a ella, Gabriela, sobre la mesa y balanceando los pies.
-¿Y cuando pensáis casaros? - le oí preguntarle a Maggie. Corrí hasta donde estaban y me senté junto a Gabriela, abrazándola por la cintura, francamente asustado. ¿De qué diablos estaban hablando?
-Nena, ¿ya conoces a Maggie?
-¿A tu novia? Sí, ya la conozco - dijo, mientras se desasía de mí.
-Le he intentado explicar que no somos novios - empezó a decirme con tranquilidad Maggie -, pero no parece creerme.
-Ella dice la verdad. No somos novios. Prácticamente nos acabamos de conocer.
-Oye, que no me importa que seáis novios - replicó Gabriela, mirándome con ojos de fuego, llena de ira y celos por primera vez en su vida -. Y por cierto, ¿qué es esa caja que hay detrás del sofá? ¿Es parte de vuestra lista de boda?
La caja. Se me había olvidado por completo.
-Ah. La caja - miré a Maggie, luego a Gabriela y luego otra vez a Maggie. Me levanté de la mesa, fui tras el sofá y cogí la caja. Pensé, juro que lo pensé, que sería una buena manera de aliviar la tensión. La puse sobre la mesa y señalándola dije, mirando a Maggie.
-Y ésta es La Caja Que Nadie Debe Abrir Si No Quiere Perder El Juicio.
Las dos chicas se quedaron mirándome, como si yo fuera tonto. La verdad es que, por enésima vez, no había actuado lúcidamente. Como ya he dicho, por un momento había pensado que aquel conato de chiste podía calmar un poco los ánimos. Pero, por el contrario, para lo único que había servido era para hacerme parecer imbécil. Pasó un segundo, pasaron dos, pasaron tres. Aquello se hacía interminable...
-La Caja de Pandora, al lado de Nuestra Caja, es una chiquillada, creédme - dijo entonces Emi, apoyado en el quicio de la puerta con un trozo de manzana en la mano, rompiendo el silencio, echándome un cable que aquella noche supe recompensarle, transfigurado mi agradecimiento en unas pintas de buena cerveza turbia, la especialidad de Murphy´s -. Además, el nombre le viene que ni pintado, porque si lo dices en castellano y no en inglés cobra un nuevo significado altamente gracioso y adecuado - añadió.
Eso último sobró, Emi.

En su momento pensé que estaba, efectivamente, rematada. Pobre de mí, qué equivocado estaba. Ahora, al leer, me dan ganas de copiar y borrar, copiar y borrar, copiar y borrar... y así sucesivamente hasta dejar en blanco las ciento y pico páginas formato word.

Fue el principio del fin, pues su llegada coincidió con una época bastante extraña de mi vida. La más extraña. Llegó un martes por la mañana, con un par de maletas bastante voluminosas y un Chesterfield en los labios consumiéndose despreocupadamente. Abrí la puerta pensando que sería cualquier otro, pues era totalmente imposible que imaginara que era él.
-¡Víctor! ¿Qué hay de tu vida? - pero, pese a todo, lo preguntaba como si nos hubiéramos visto el día anterior, como un mero formulismo. Mi sorpresa fue mayúscula, tan grande que no pude reaccionar y, sin darme cuenta, lo vi acomodado en el Sofá del Gato.
-Fran... - acerté a decir tras dejar sobre la mesa el libro que estaba leyendo en aquel momento -. Yo te hacía en Guatemala.
Me miró como si yo hubiera dicho la más terrible de las blasfemias sacrílegas de la lengua primigenia.
-No, no. En Honduras, tú me harías en Honduras, en todo caso - apagó el cigarrillo en el cenicero más cercano, sin prisas -. Volví a España hace tres meses, pero he decidido venir a Londres, a probar suerte. Cómo tú. Y a cambiar de aires, tambien a cambiar de aires. Estaba harto de América, ¿sabes? Allí todo funciona al revés.
-¿Ah, sí? ¿Te has fijado por qué lado de la calzada conducen los ingleses? – pregunté yo -. ¿Y como miden las distancias, los volúmenes o la masa? ¿Has visto que moneda tienen, qué pelucas llevan sus diputados o el tamaño de sus periódicos?
Fran abrió los brazos y arrugó los morros, como dando a entender que no se refería exactamente a eso.
Emi entró en ese momento en el salón, con un rollo de papel higiénico en la mano. Vio a Fran y lo saludó con un movimiento de cabeza. Él le correspondió con un gesto idéntico.
-Tienes buen aspecto - dijo uno.
-Tú tambien - replicó el otro. Es irrelevante identificar a cada cual en esta microconversación, y creo que se entenderá el porqué. Se miraron un par de segundos y Emi asintió con la cabeza y se encogió de hombros. Hecho esto, se giró sobre si mismo y enfiló de nuevo el pasillo. En aquel momento pensé que sería maravilloso ser como ellos, vivir la vida con total despreocupación, sin dar más importancia de la que tiene al hecho de tomar o no drogas (después de todo, se pueden dejar de consumir en un plis-plas, habría dicho Emi) o a hacer un viaje de miles de kilómetros por el simple motivo de «cambiar de aires».
Pero yo no era como ellos, y quería saber cosas.
-¿No te ha ído bien allí?
-Me fue a la perfección, hasta que me empezó a gustar demasiado, más o menos al segundo año. Yo lo llamo "proceso de criollización" – “Ah, buena explicación. Fran, eres un libro abierto” -. Que no hay que confundirlo con el proceso de crionización - añadió, guiñándome un ojo.
Y rió con ganas la broma. Yo no le secundé, mayormente porque no le ví la gracia por ningún lado. Todo el mundo tendía a hacer bromas relacionadas con la ciencia-ficción cuando estaban cerca mía, como si me estuvieran haciendo un favor.
-Entonces - intenté reconducir la charla -, te fuiste de allí porque te empezó a gustar demasiado…
-Si. Me enamoré de una chica y me di cuenta de que si no ponía pies en polvorosa pasaría en Honduras el resto de mis días.
-Y eso te dio miedo.
-Pánico. Lo que me dio fue pánico. Y podía preñarla en cualquier momento, por añadidura.
-Ya.
Le ofrecí un café. Él aceptó, claro. En la cocina, mientras lo preparaba, puse la radio, y escuché un fragmento de una canción de moda cualquiera. Ahora no podría acordarme de cual. Apagué inmediatamente el aparato y, acto seguido, tocaron al timbre. Era Gabriela.

* * *

-¿Y tu móvil? - le pregunté.
-Tiene la batería descargada. Está abajo, enchufado. ¿Qué haces? - dijo, mientras entrábamos en la cocina. Ella se sentó, según su costumbre, sobre la mesa. Fran, atraído por el olor de carne fresca (estoy utilizando su vocabulario, claro está), apareció de repente proveniente del cuarto de baño y exhibiendo la mejor de sus sonrisas, que asomaba bajo su bien cuidado bigote a lo Errol Flynt.
Llegados a este punto convendría mencionar que el sentido de la vida de Fran, confesado en cierta noche de borrachera muchos años atrás, eran las mujeres. No tanto llevárselas a la cama como seducirlas. El flirteo era, así, la mayor de sus aficiones, y sentía especial predilección por las jovencitas, sobre todo por las que él consideraba, a priori, vírgenes. Era una especie de obsesión la suya a este respecto.
-Hola.
Es difícil, sobre el papel, y sin utilizar docenas de acotaciones, hacer notar la enorme cantidad de significados y matices que condensó este saludo, pero diré que el tono libidinoso, la mirada sugerente y la sonrisa (¡sobre todo la sonrisa!) fueron lo suficientemente explícitos como para que Gabriela, poco acostumbrada a estas cosas, se sobresaltara y me mirara pidiendo ayuda.
-¿Y éste de dónde sale? ¿Otro español más? ¿No sois ya suficientes?
Le sonreí, encogiéndome de hombros.
-Somos un pueblo de emigrantes. Siempre lo hemos sido y siempre lo seremos, nena.
-Yo soy Fran, uno de los mejores amigos de Víctor - Fran, a lo suyo, poniéndose entre ella y yo, depositando cuidadosamente la mano sobre su hombro, como quien no quiere la cosa (pese a ser un movimiento ampliamente ensayado) -. ¿Y tú quién eres, preciosa?
Gabriela se agachó unos centímetros y le hizo un quiebro increible, colocándose a mi lado. Fran, aficionado entusiasta de todo tipo de deportes, supo apreciarlo.
-¡Vaya juego de cintura! - exclamó.
Pero eso tambien iba con segundas, o así me pareció a mí. A lo peor el que es un pervertido soy yo y no él, pienso ahora. Pero creí que iba con segundas, lo juro. Aunque ahora tengo dudas, claro. La distancia es el olvido y... bueno, eso.
Aparte de las evidentes faltas de ortografía, las reiteraciones innecesarias, las redundancias, los fallos al emplear los tiempos verbales, el guión estúpido e intrascendente y los personajes poco desarrollados, he de decir que aún sonrío al leer este engendro. Me hace gracia que el prota se llame Víctor, que mis amigos estén retratados como auténticos animales o que la Gabriela que yo imaginé no se parezca en nada a la Gabriella que conozco.

En fin, busco negro para reescribirla. A saber, una pequeña sinopsis telegráfica: grupo de españoles que viven en Londres. Stop. Varios deciden hacer algo (que no se sabrá durante bastante tiempo, y cuyo secreto reside en la caja del primer fragmento). Stop. Uno muere y empiezan a pasar cosas raras. Stop. Hay varias historias de amor, una escena de sexo explícito y muchos personajes secundarios raros, incluyendo una vieja come galletas y un barman nacido en Pitcairn. Stop.

Y es ciencia ficción, lo juro.

En fin, esa es la primera novela.



Coño, y hasta le hice una portada (a mí me resulta resultona, valga la redundancia). Antes de autoeditarme "Pasajeros de la habitación azul" pensé en editar "El apocalipsis pendular" (porque ese es su nombre y no otro, pese a que el "Working title" fue "Nota evasiva interior"). Después de todo, estaba ahí, y necesitábamos tener un libro de muestra para clientes de Hipocampo (por eso me autoedité, de mi bolsillo y no del de la editorial, por cierto, para poder regalar libros que no nos costaran a nosotros el dinero). Pero deseché la idea: quiero retomar la idea central del libro y reescribirlo. Con dos cojones.

Las otras tres novelas son poco más que proyectos:

1. Una novela de fantasía épica que escribo a medias con Charlotte (¡toma dato!) y que también habrá que reescribir (aunque dejaremos las escenas de tortura, sadomasoquismo palaciego y esas cosas) basada en los dos mundos alternativos que ambos teníamos en la cabeza (en su caso, "Santuario" y su mundo de gomorritas; en el mío, "Nizhni", del que ya habréis leído algo en "Wayc", relato publicado en la I Antología del Melocotón Mecánico, allá por el lejano 2000, aunque éste era un relato de ciencia ficción pura y dura).

2. Una historia bélica ambientada en un futuro inmediato, cuyo nombre me reservo porque tengo grandes esperanzas en ella.

3. Una novela tipo Houellebecq, o sea, con prota postmoderno y caótico. En mi anterior blog, Pentecostés, ya colgué algunos fragmentos bastante lúbricos.

Y ya no aburro más. Si habéis llegado hasta aquí es que sois unos santos. Peeeero, que sepáis que he desnudado un poco más mi corazoncito.

Sólo para vosotros.

(Y para millones de internautas que pueden caer por aquí de forma casual en los próximos ocho años, que es cuando estimo que Blogger petará).

Buenas noches.

viernes, septiembre 22, 2006

Ocho son ocho

Ocho son las candidatas de Ediciones Parnaso a los próximos Premios Ignotus, que serán fallados durante la HispaCon de Dos Hermanas. A saber:

NOVELA:

-Esperando la marea, de Joaquín Revuelta

ARTÍCULO:

-Ha ganado el Cosmos, de Fernando Ángel Moreno
-Crónicas Marcianas, de Alfonso Merelo

TEBEO:

-Lidia y las canicas, de Francisco Ruiz "Txisko" y Ferrán Clavero

OBRA POÉTICA:

-On/Off, de Gabriella Campbell
-Fantasma, de Alfredo Álamo
-Stillborn universe, de Marco Antonio Raya

MEJOR REVISTA:

-Vórtice en Línea

Me vais a perdonar pero la que más ilusión me hace, precisamente, es ésta última nominación. Es un premio perdido, lo sé, pero nunca creí que pudiéramos llegar a tanto. Y, encima, es una revista electrónica (supongo que habrá precedentes, yo no me acuerdo en estos momentos, pero la verdad es que llevo un día bastante tonto y no recuerdo ni mi nombre). Voy a resucitarla, que lleva ya mucho tiempo en barbecho. Por lo pronto estoy preparando dos números especiales, uno sobre "Los nuevos del fantástico español" y otro sobre "Mujeres en la ciencia ficción". A ver.

En fin, gracias a los que nos habéis votado. Gracias.

jueves, septiembre 21, 2006

Una cosa lleva a la otra: el francés, idioma oficial de Europa



Éste de aquí arriba es Hermann Wilhelm Göring. Seguro que habéis oído hablar de él. Resumiendo mucho, y citando sus cuatro hitos vitales más conocidos:

-Fue el primer comandante de las SA nazis.
-Fue nombrado heredero de Hitler.
-Cayó en desgracia por una promesa incumplida durante la batalla de Stalingrado.
-Se suicidó ingiriendo cianuro cuando estaba siendo juzgado por el Tribunal de Nurenberg (y tras haber sido desintoxicado por médicos aliados de su adicción a la morfina, que todo hay que decirlo).

Pero no quisiera que vuestra última impresión de un personaje tan notable fuera esa. He aquí una foto de Göring en su mejor momento:



Efectivamente, un Göring joven y pleno (todo lo pleno que podía ser, he de decir). Me veo en la obligación de aclarar lo de "notable" (lo último que quiero es que me tachen de nazi: en los últimos tiempos me han dicho de todo, incluso me han acusado de ser fascista, lo juro). Un personaje notable para mí, un simple licenciado en Historia y, lo que es más importante, auténtico friqui de la Historia, es toda aquella persona cuya vida y cuyos actos me resultan interesantes y dignos de reseñar.

Y, para qué os voy a engañar, Göring me parece tan digno de reseña como el que más. ¿Cómo ignorar a un piloto que llegó a estar al mando del escuadrón del Barón Rojo tras la muerte del sucesor de éste? (menudo segundo plato). ¿Cómo ignorar al que fue nombrado sucesor de Adolf Hitler? Es imposible.

El título del post habla de las casualidades, de como las ideas se van enebrando en tu cabeza casi sin pausa.

Tuve la suerte hace unos días de que un buen amigo, que da la casualidad de que fue mi primer editor, me regalara esto:



"El sueño de hierro", sí, de Norman Spinrad. Da la casualidad de que Spinrad es judío. Caray.

La historia que refleja el libro es la siguiente: Hitler abandonó Europa poco después del término de la Gran Guerra y se trasladó a Estados Unidos, en donde trabajó primero de traductor, luego de ilustrador y, finalmente, de escritor. De escritor de ciencia ficción. "El sueño de hierro" es la supuesta novela escrita por ese Adolf Hitler escritor, y en teoría (dentro del juego que propone Spinrad) tuvo incluso un premio Hugo póstumo.

Pues nada, estaba yo esta noche enfrascado en la lectura del libro. Y, carajo, me asaltaron muchas dudas. El libro, hasta donde llevo leído, es casi un espejo de los acontecimientos de los años 20 en Alemania. Salió en él el tema de la caída en desgracia de las SA (en el libro llamadas "Caballeros de la Esvástica"), y me dije: ¿cuánto de real y cuánto de imaginado hay en esto?

Para qué pensaré en estas gilipolleces. Tras dos horas de buscar información (bendito sea el creador de esta cosa llamada Internet) llego a la conclusión de que Göring es muy interesante. Más o menos por párrafos como éste (no tiene desperdicio):

"A mediados de 1915 Göring comenzó su entrenamiento como piloto en Freiburg, tras el cual fue asignado al "Jagdstaffel". Pronto fue derribado, pasando la mayor parte de 1916 recuperándose de sus heridas. Al volver en noviembre de 1916 se unió al "Jagdstaffel" 26. En 1917 fue condecorado con la "Pour le Mérite". En junio de 1917, tras una larga batalla aérea, Göring derribó a un piloto novato australiano de nombre Frank Slee. La batalla está documentada de una forma muy rimbombante en "Ascenso y Caída de Hermann Göring". Göring aterrizó y se encontró con el australiano, al que regaló su Cruz de Hierro. Años más tarde, Slee regaló la Cruz de Hierro de Göring a un amigo suyo, que murió en las playas de Normandía el Día D."

Coño, una cosa lleva a la otra, y paralelamente al viaje imaginario que, en mi cabeza, hacía la cruz de Hierro de Göring, un lado oculto de mi mente tomaba otros derroteros.

Porque, me pregunté, ¿qué coño es eso de "Pour le Mérite"? Yo, pobre infeliz indocumentado, llegué a pensar que le habían condecorado en Francia. Pero, bien pensado, que hubieran condecorado a Göring en Francia es como si el alcalde de Moscú de los ochenta hubiera nombrado hijo predilecto a Pinochet. No, no puede ser eso. Busco y encuentro esto:

"La Pour le Mérite, conocida informalmente como la Max Azul, era la mayor condecoración militar concedida por Alemania durante la Primera Guerra Mundial.

Esta condecoración fue creada en 1740 y nombrada, en francés (el lenguaje de la corte real), por el mérito. Hasta 1810 la condecoración era un honor tanto militar como civil, pero en enero de ese mismo año, el rey pruso Federico Guillermo III decretó que podría ser sólo concedida a personal militar en activo.

En 1842, el rey pruso Federico Guillermo IV creó la llamada clase de paz de la condecoración, la Pour le Mérite für Wissenschaften und Künste (Condecoración Pour le Mérite para las Ciencias y las Artes), con tres secciones: humanidades, ciencias naturales y bellas artes. Una de las más famosas artistas que recibió la clase de paz de la Pour le Mérite fue Käthe Kollwitz (aunque los Nazis se la retiraron posteriormente).

En 1866 se estableció una versión especial militar de Gran Cruz.

Fue durante la Primera Guerra Mundial que esta condecoración ganó su principal fama. Pese a que podía ser ganada por cualquier oficial militar, fue más conocida como una recompensa por combates aéreos. En la guerra aérea un piloto de caza era nominado inicialmente para el premio tras abatir ocho aviones enemigos. El as del aire Max Immelmann fue el primer piloto en recibir la condecoración, tras lo cual empezó a ser conocida entre los demás pilotos, por su color y su beneficiario, como la Max Azul (en alemán, Blauer Max).

El número de aviones derribados necesarios para optar a la medalla continuó incrementándose a lo largo de la guerra, para finalmente necesitar derribar veinte aviones enemigos.

Los condecorados con una Max Azul estaban obligados a lucir la medalla, consistente en una Cruz de Malta con águilas entre los brazos, y el monograma real y las palabras Pour le Mérite en la cruz, siempre que fueran de uniforme."

Y claro, ya lo entiendo todo porque Göring llegó a derribar 22 aviones (incluído el del australiano al que regaló su Cruz de Hierro) durante la I Guerra Mundial.

Y una cosa lleva a la otra, y al ver que el francés, incluso estando tan avanzado el siglo XIX, era el idioma de la corte prusiana, un servidor se acuerda de algo que leyó hace mes o mes y medio. Buscando información sobre algún país, no recuerdo cual (aparte de un friqui de la Historia soy un friqui y medio de la Geografía Política y Humana, mis grandes pasiones), encontré que el lema oficial del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte es este:



"Dieu et mon droit". O sea, "Dios y mi derecho".

Copio y pego:

"Dieu et mon droit (en francés: Dios y mi derecho) ha sido utilizado generalmente como el lema de la monarquía británica desde que lo adoptara Enrique VI a principios del siglo XV. También se encuentra en el escudo de armas real.

El escoger el lema en francés y no en inglés, se debe a que el inglés ha remplazado al francés como el idioma en la clase alta recientemente -Enrique VI habló francés y fue coronado Rey de Francia así como de Inglaterra. El lema de la Orden de la Jarretera, Honi soit qui mal y pense, es también en francés.

La frase supuestamente fue utilizada como una contraseña por el Rey Ricardo I en 1198 en la Batalla de Gisors, cuando derrotó a los franceses. Su significado era que Ricardo debió su realeza al poder de Dios y a su propia herencia, y por lo tanto no estaba sujeto a ningún poder terrenal.

Dieu et mon droit fue la inspiración para el lema bromista de los Beatles: Duit On Mon Dei, adoptado posteriormente como título de un álbum de Harry Nilsson."

Y de repente todo encaja, como si fuera un puzzle cósmico de proporciones minúsculas pero que para mí, simple persona que vive día tras día en una mortaja de hueso y carne, se antoja trascendental.

No trascendental durante mucho tiempo, claro, pero sí el suficiente para considerar a un hijo de puta redomado como Göring (que por cierto salió idemne de Alemania tras el Putsch de Munich gracias a unos judíos, y que vivió su infancia en el castillo de su padrino, también judío) como un personaje notable.

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No os acostaréis sin haber aprendido algo nuevo. Si este post extraño, convulso, retorcido y metacontextual os ha servido para algo, aunque sea para uno solo de vosotros, lectores habituales de "Tanto gilipollas... y tan pocas balas", ya me daré por satisfecho. En caso contrario he de decir, con orgullo mal disimimulado, que a mí por lo menos me ha servido para desahogarme de la sorpresa que me causan los múltiples zig-zag mentales que nos llevan de "a" a "z" sin pasar por el resto de letras del abecedario.

Tal y como hizo en cierto relato Edgar Allan Poe, por cierto.

miércoles, septiembre 20, 2006

¡Presentes!

Vamos a ver, ¿quién de vosotros estará pululando por Dos Hermanas dentro de mes y medio?

Sí, te lo pregunto a ti, lector desconocido. Y a los conocidos también. Ya me han dado el chivatazo de unas cuantas tabernas de mala muerte en la localidad nazarí, y no pienso perdérmelas.

Además, un plus: seré el moderador de una mesa redonda acerca del futuro de las Hispacones.

Venga, sed valientes y decid bien alto, para quien quiera oirlo: ¡Yo estaré allí!

martes, septiembre 19, 2006

Los diez videojuegos de mi vida

Hoy toca una entrada amable. Para variar. Una de cal y otra de arena, que se suele decir. Si esperabas, oh lector, un comentario pesimista y cuasi suicida, hoy no lo vas a encontrar.

Aprovecho para saludar a Fran y a Paloma, especialmente a él (que sé que me lee) para que se recupere pronto de su enfermedad. ¡Paloma, cuida al niño!

Los diez videojuegos de mi vida, por estricto orden cronológico (según los conocí yo, vaya), son estos:



Super Mario Bros

Fue el primer juego al que estuve enganchado. Yo era el típico niño tímido, gordito y con gafas, que en vez de jugar en los bares a las maquinitas se conformaba con mirar. Era bastante torpe, así que no quería hacer el ridículo, pues me ponían muy nervioso los típicos mirones que te daban consejos sobre como pasarte el nivel, o que se enfadaban si la jodías.

No obstante, en cuanto vi este juego quise probarlo. Fue en un restaurante de Dílar, tristemente famoso por un crimen que se cometió allí unos años después, cuando lo vi y jugué por primera vez. ¡Esos saltos! ¡Esa musiquita! Oh, lo más parecido a un orgasmo que puede tener un niño de diez años. A no ser un orgasmo verdadero, jeje.

Qué tiempos.



Gran Prix Circuit Accolade

Mis padres me compraron, teniendo yo doce años, un 286 con pantalla CGA monocroma (verde para más señas). Mi primer ordenador. No tenía disco duro, ni disquetera de 3 1/2. ¿Os acordáis de los discos de 5 1/4?

Bueno, uno de los juegos que me regalaron al comprar el ordenador, aparte del Tetris y el Test Drive (otro gran juego) fue este juego de Fórmula 1. He de decir que, salvando las distancias con el Gran Turismo 4 de quince años después, éste es para mí el mejor juego de conducción de la historia, y el que más disfruté con mucha diferencia.

Bien por Accolade.



Digger

Poco conocido juego, creo, que a mí me quitaba el sueño. Adrenalina pura (y mira que es difícil con esos gráficos) cada vez que pasabas de fase.

Fue una enfermedad, pura y dura.



Maniac Mansion

Pero para enfermos, los programadores de este juego. La primera aventura gráfica que me gustó, seguramente porque los controles eran, para la época, intuitivos.

¿Hay alguien que no haya jugado alguna vez al Maniac Mansion? ¿O al Monkey Island? Estos juegos marcaron mi preadolescencia y más allá. Eran diversión pura y dura... excepto cuando te quedabas atascado. Entonces eran enfermizos. Creo que es el primer juego en el que busqué desesperadamente trucos o formas de pasármelo. Qué cosas.



Colonization

Sid Meier, ¡ah! ¿Quién es Sid Meier?

Señores, Sid Meier es Dios. Y lo primero que pude probar del mejor programador, para mi gusto, de la historia fue esta pequeña y tosca maravilla. ¡Podías colonizar América, evangelizar indios, encontrar tesoros y, al final y si le echabas suficiente valor, independizarte de la metrópoli!

Durante algún tiempo este fue mi juego favorito de todos los tiempos. Craso error. No sabía que aún estaba por llegar...



Civilization II

El mejor juego de la historia. No tengo palabras para agradecerle a los programadores, encabezados, por supuesto, por el señor Meier, las horas y horas de diversión que me proporcionó este título.

Cuando digo horas y horas he de especificar que llegué a estar jugando ininterrumpidamente durante diez, doce, catorce horas... ni se sabe. No dormía apenas: iba al instituto y volvía para jugar. Dormitaba un par de horas. Instituto, juego, dormitar. Y los fines de semana eran felices porque ya no tenía que ir al instituto y podía aposentar mi generoso (¡qué tiempos!) pandero delante del PC (por aquel entonces ya un Pentium de primera generación) y no hacer nada más. Acaso comer.

Gracias, gracias, mil gracias. ¡Un juego con el que dominar el mundo!



Heroes of Might and Magic III

Pero para juego obsesivo-compulsivo, éste. Y sé que muchos pensaréis lo mismo. En el modo multijugador era, simplemente, droga dura. Conozco a mucha gente que se forzó a desinstalar el juego para volver a tener vida propia. Y no eran precisamente adolescentes.

Demasiado, la palabra es demasiado.



Sim City IV

Siendo fan como era de los Sim City II y III, esperaba como agua de mayo el IV, aún a sabiendas de que, las más de las veces (ahí están para corroborarlo las nuevas versiones de Civilization y Heroes of Might and Magic), en la simplicidad está la perfección.

Menos mal que no siempre. Civilization IV es un juego tan magnífico, tan tremendo, enorme, descomunal y aparatoso que sólo hay una palabra para definirlo: genialidad. La genialidad de unos friquis de tomo y lomo, sus programadores, que han hecho el juego que todo aficionado a la saga quería ver. Probablemente porque los mayores fans de la saga eran ellos. Chapeau.

Sólo una duda: ¿se puede superar esto? ¿Lo lograrán?



Vampire: The Masquerade / Bloodlines

Es una pena, una auténtica pena, que este juego, uno de los primeros de 4ª generación de la historia, saliera al mercado con prisas ante el insistente rumor de que la competencia estaba preparando otro título basado en el universo de Vampiro. Una pena porque los chicos de ActiVision, responsables del engendro (en el buen sentido de la palabra), se dejaron la tortilla a medio hacer. Los bugs durante el desarrollo del juego son tan numerosos (hasta el punto de que ciertas fases son imposibles de pasar sin trucos o parches) que hasta el alma más templada acaba maldiciendo en voz alta al que permitió que saliera al mercado así.

Porque, joder, podría haber sido el mejor videojuego de la historia hasta ese momento y se ha quedado tan sólo en un juego fabuloso. No digo más aparte de que, si te gusta el rol, y si te gusta especialmente Vampiro, no puedes dejar de probarlo.

Corta la respiración. Os lo puedo asegurar.



Gran Theft Auto: San Andreas

Yo, que había probado el segundo GTA, aquella cosita simpática de los primeros años de la Play Station, le perdí la pista a Rockstar. Mal rayo me parta.

Cuando descubrí San Andreas me dije: no puede ser. No puedo estar viendo lo que estoy viendo. ¿De verdad voy en bici hacia mi piso franco? ¿Acabo de cortarme el pelo en la peluquería del barrio? ¿Ha habido una lucha entre bandas y he salido ileso? ¿El mapa es tan grande como parece?

Qué bestias. Qué brutos.

Qué buenos.

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Me dejo en el tintero muchos juegos: Tetris, Gran Turismo IV, PCFútbol, OGame, NBA Jam... Qué se le va a hacer. Hay que elegir.

lunes, septiembre 18, 2006

Sobre ruedas

Todo va sobre ruedas. Es decir. todo se desarrolla según lo previsto, esto es de manera satisfactoria. Stop.

Hoy he recibido un e-mail de uno de mis mejores amigos, al menos es uno de mis amigos que más quiero. Tiene neumonía y, lógico, está bastante puteado. Por otra parte, mi abuelo, que tiene Alzheimer, no se entera de nada de lo que le digo. A mis padres les intento explicar de qué va todo lo que hago, pero no entienden nada aparte de que, pese a ser Licenciado en Historia, no estoy estudiando para sacarme las oposiciones. El resto de mis amigos, dejando aparte a un par de ellos, piensan que trabajo de comercial para una editorial, que mi vida depende de distribuir libros o venderlos. La palabra "Vórtice" se las trae al pairo: ni la entienden ni la quieren entender. "Hipocampo" les resulta más llamativa por aquello del mercenario: "O sea, que lo que haces es eso", preguntan. Yo digo que sí y que no, pero ellos se quedan con lo que les conviene, y no es raro encontrarme en situaciones embarazosas por esta razón.

Viernes por la noche. Son las tres de la mañana y ya sabes que quieres acostarte. Que necesitas acostarte. Suena el teléfono: es un viejo amigo que quiere que te tomes la última con él. Dices que sí y, en veinte minutos, lo recoges en el centro de la ciudad. Él se va, borracho como una cuba, pero tú te quedas hablando con antiguos compañeros que has encontrado por casualidad. No entienden demasiado bien en qué trabajas. Ni siquiera comprenden que vives de eso. Todos (y, repito con mayúsculas, TODOS) tienen algo que añadir o algo que cambiar en la forma en la que vives. Todos (TODOS) son conocedores de la Panacea.

Es un coñazo.

Estoy harto de intentar explicar la manera con la que me gano la vida.

Estoy harto de intentar vivir la vida que los demás esperan de mí.

Que les den.

Por el mismísimo culo.

Tengo veintimuchos años y vivo como quiero: no tengo un duro pero trabajo en lo que me gusta; como salchichas de treinta céntimos el paquete seis días a la semana pero tengo un orgasmo cada vez que un nuevo libro sale de imprenta; me gustaría ser el rey de la discoteca pero me conformo siendo el rey del bar de tapas chungo.

Soy feliz, y pobre. Y feliz. Y feliz.

Y feliz.

No espero que nadie lo entienda: la gente, hoy día, no es feliz. Pero yo lo soy.

Lo único que espero de mi vida es la pobreza más absoluta y la felicidad más incontestable.

sábado, septiembre 16, 2006

Están hablando de mí

Permitid que sea sincero. De buen comienzo no seré de vuestro agrado: los caballeros sentirán envidia y las damas repulsión. No os agradaré ahora y os agradaré mucho menos a medida que avancemos.

Señoras, os lo advierto: estoy dispuesto en todo momento. No es ni un alarde ni una opinión. Sólo, simple y llanamente, un hecho médico. Sabed que la meto por doquier. Me veréis metiéndola por doquier y todas suspirareis por ella. No lo hagáis, os acarreará problemas; estaréis más a salvo observando y sacando conclusiones a distancia que si metiera mi vara bajo vuestras enaguas.

Caballeros, no desesperéis: también estoy dispuesto. Y os aconsejo la misma precaución: que vuestras patéticas erecciones esperen a que haya terminado; pero luego, cuando folleis, porque luego follareis, eso espero de vosotros, y además sabré si me habéis defraudado, deseo que folleis con mi pequeña imagen agitándose en vuestros testículos. Sentid como lo sentía yo, como lo siento yo, y preguntaos: ¿Ha sido el mismo estremecimiento que sentía él? ¿Tenía conocimiento de algo más profundo? ¿O existe un muro de desgracia contra el que todos nos golpeamos la cabeza durante ese intenso y resplandeciente momento?

Queda dicho. Éste es mi prólogo. No hay rimas ni declaraciones de modestia, no contaríais con eso, espero. Yo soy John Wilmot, segundo Conde de Rochester, y no tengo ningún deseo de agradaros.

viernes, septiembre 15, 2006

DHCon: Nos vamos a Sevilla



Ya es oficial: la HispaCon de este año se celebrará, los días 3, 4 y 5 de noviembre, en Dos Hermanas, provincia de Sevilla.

Mi más sincero agradecimiento a los nazarenos* que lo han hecho posible, y a Joaquín Revuelta, Rafa Marín, Víctor M. Anchel y José Ángel Muriel, que se han movido lo indecible para, en menos de cinco días, darnos esta alegría.

Y, por supuesto, a mis compañeros junteros. Sois la leche.

--
*El gentilicio de Dos Hermanas es "nazareno". ¿A que muchos no teníais ni idea? Pues para eso me ha servido el fútbol, para saber este tipo de cosas...

Cada vez que Berenice cancela una HispaCon...




... Dios ahoga un gatito.

¡No lo permitáis!

Qué verde era mi valle



Y es. Pese a la especulación inmobiliaria, que amenaza con convertir lo poco que queda de la vega del río Genil en cemento, hormigón y asfalto, aún queda un trozo que no tiene del todo mala pinta. Un ejemplo, la foto. Eso es lo que veo cada mañana al levantarme. La foto está tomada desde el balcón de mi actual despacho, el sitio en el que me encuentro ahora mismo, desde donde maqueto cada libro de Parnaso, veo películas bajadas del BitComet o juego al GranadaRacer. El sitio en el que paso dieciséis horas al día (seis, más o menos, son de sueño; las otras dos para menesteres varios como ir al supermercado, cocinar, la oficina de Correos, el banco, los deberes conyugales...). La verdad es que me ha cambiado el caracter (a mejor, tengo que aclarar) desde que nos mudamos a este nuevo piso. Alfredo Álamo o Francisco Fernández, compañeros de Junta, pueden dar fe de que las vistas desde mi anterior lugar de trabajo eran... ¿cómo decirlo? Deprimentes. A un patio. ¿Para qué sirve vivir en un pueblo si, a fin de cuentas, si te asomas a la ventana del despacho ves un tendedero? Pues, señores, parece que no, pero no sirve para nada.

Nací en el populoso barrio granadino del Zaidín, un engendro de bloques de pisos en el que se hacinan 60.000 habitantes. De allí pasé al lugar en el que me crié, el Polígono de Cartuja, el barrio con peor fama de Granada. No obstante, al menos allí tenía unas vistas decentes. Luego, ya independizado, al barrio del Realejo, la antigua judería, un lugar precioso pero... muy caro. Por fin, a Cenes de la Vega, pueblo dormitorio de la capital granadina, primero a un piso sin vistas y luego a éste. Que es una maravilla. No me quejo. Y muy barato. Teniendo la parada del autobús urbano a cincuenta metros, y un gran valle en el que puede corretear a su antojo mi gato, ¿qué más puedo pedir?

Sí, bueno, que no me roben el coche. Pero delincuencia hay en todas partes, y en términos granadinos (porque Granada para eso es chunga de cojones) Cenes es un pueblo relativamente tranquilo. Tenemos nuestros tres "elementos" particulares: el gitano borracho, el payo borracho, y el loco del boxer. Tenemos nuestro antro en el que consumir (al que le guste, que no es mi caso) estupefacientes. Tenemos nuestro equipo de fútbol en Regional Preferente. Lo dicho, tenemos delincuencia, pero poca. Será que mi coche es muy llamativo (y no te rías, Pily).

Bueno, con la siguiente foto sí te puedes descojonar. Yo lo hago. Mi gato es bizco.



Éste es Pentecostés. Pente para los amigos. Su padre era, suponemos, un siamés callejero. Su madre, la típica gata negra familiar a la que se cepilla todo el barrio (barrio gatuno, me atrevo a señalar). Nació el día en que murió Juan Pablo II, y aunque no soy sospechoso de ser Católico Apostólico Romano (ver aquí), le pusimos el nombre un poco en plan coña: el Espíritu Santo ha abandonado el cuerpo del Sumo Pontífice y se ha encarnado en un gato de pelo blanquísimo.

Cabía la posibilidad ya que los caminos del Señor (dicen) son inescrutables, pero a la larga me he dado cuenta de que no. Pentecostés (que por cierto dio nombre, sin saberlo, a mi anterior blog, aún operativo y que servirá para recoger mis chorradas) es un cabrón de tomo y lomo. Muerde, araña y bufa. También ronronea. Y duerme las 3/4 partes del día. Una delicia, vamos.

El valle y Pente tienen una relación de amor-odio. Cada cierto tiempo Pente salta por la ventana (¿qué es un segundo piso para un gato? Pues poco más que un escalón) y se va a dar vueltas por la vega granadina. Y, curioso, siempre lo hace cuando hay tormenta (¿qué era eso de que a los gatos no les gustaba el agua? Una patraña). No hay duda de que el hideputa disfruta cantidad de sus salidas, pero bien es cierto que siempre vuelve hecho un cisco. La primera vez fue espantoso: me lo encontré en la puerta de casa maullando como un descosido, cubierto de barro y lleno de hierbajos, con un mordisco en el lomo y otro cerca del ojo. Ayer se escapó otra vez, y hoy lo he encontrado cerca de casa yendo tras la gatita de los vecinos (que se llama Nini) con otro mordisco en el hocico. Es lo que tienen los gatos castrados: que sienten curiosidad pero, a la hora de la verdad, no cumplen. Y eso a las gatas les molesta bastante, lógico.

Adoro a mi gato. De hecho, adoro a los gatos en general. No sólo me parecen animales estéticos, lo que realmente me fascina es esa mezcla de sutileza y torpeza que emana de ellos, porque cuando quieren son realmente trastos. Un poco como yo con un par de cervezas de más.

Pero, ¡ojo!, que antes he mencionado el GranadaRacer.



GranadaRacer es el videojuego más netamente granadino de la historia. Ha sido desarrollado por los chicos de VelocityNet, y por ahora es un juego de carreras de coches on-line que discurre por las calles de Granada. Digo "por ahora" porque su intención es convertirlo en algo estilo "Gran Theft Auto". Os animo a pinchar el link y bajaros la demo del juego. Qué duda cabe que se lo han currado.

Por cierto que habíamos hablado con algunos de estos chicos (de VelocityNet) para que participaran en el rol en vivo que se iba a desarrollar en la HispaCon de Córdoba (son muy aficionados, y han organizado mucho rol en vivo en Granada en los últimos años). Obviamente, y como Córdoba no va a existir, no tendréis la oportunidad de conocerles en la próxima hispacón. Una pena.

Me despido con mis últimas impresiones. Acabamos de venir del centro de la ciudad de tomarnos unas cañas (con su respectiva tapa gratis, os chincháis los que no seáis de Granada, Almería, Jaén o Ciudad Real) con Raúl Gonzálvez, editor del Grupo AJEC. Mañana es fiesta allí (la Ofrenda Floral a la Patrona, la Virgen de las Angustias) y todo el mundo estaba en la calle de parranda. Pues esa es mi última impresión: hay que pasarlo bien. En los últimos años han muerto varios amigos y conocidos, todos entre 30 y 50 años. Qué duda cabe de que ellos, a excepción de Tina, que se suicidó, no sabían la fecha exacta de su muerte. Nosotros tampoco. Nadie lo puede saber (excepto en casos de suicidio premeditado, lo cual no aconsejo por razones obvias tales como la inutilidad de la "marcha atrás" que tan buenos resultados nos da en otras disciplinas de alto riesgo). Por tanto, vayamos de parranda, que cada día sea una fiesta y, con cariño y con amor, que le den por culo al mundo, empezando por los que no nos tragan, nos critican (de forma abierta o anónima) o nos hacen la vida imposible. Repito: que les den. Con cariño, y con amor, pero también con una flauta travesera bien afilada o un bokken de aluminio.

:-) ¿A qué soy la monda?

Lo que me gusta de mi valle, mi gato y el GranadaRacer es que no me piden nada a cambio de mi disfrute aparte de un poco de atención para, respectivamente, no ahogarme en el río, no olvidarme de su pienso y no derrapar en la plaza de la catedral y llevarme por delante a un par de ancianitas ciegas.

He dicho.

miércoles, septiembre 13, 2006

... y tan pocas balas

Bueno, a estas alturas de martes, muchos estaréis enterados. Y, si por un casual no estáis enterados, mejor para vosotros, pues significará que no os interesa un carajo lo que voy a decir a continuación. Dejad de leer. El que avisa, ya lo dice el sabio refranero español, no es traidor: ni os váis a enterar de un carajo ni os va la vida en ello. De verdad.

Para los demás, para los interesados, seguro que ya habéis visto esto y, con un poco de suerte, incluso esto otro. O algo parecido en cualquier otro blog, lista de correo, foro de internet... lo que sea.

No voy a reproducir el comunicado de Editorial Berenice de hoy desechando el proyecto de HispaCon (aviso para navegantes: Convención Anual de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror que tengo el gusto/disgusto* de presidir) porque ya ha sido copiado y pegado bastante, y los próximos días va a estar hasta en la sopa. Tampoco voy a hablar en nombre de la AEFCFT, sino a título personal. Quedáis avisados.

Para los que aún no sepan cómo surgió la idea de hacer una HispaCon cordobesa, hay que remontarse a la última HispaCon/IberCon, celebrada en Vigo y organizada por el Colectivo Nemo. En ella, y tras un problema organizativo que derivó en que los dos representantes de Editorial Berenice, desplazados desde Córdoba para una presentación editorial, no pudieran celebrar dicha presentación, surgió en ellos la idea de ocuparse de la Convención de este año. Tuve la suerte, y no me duelen prendas al decirlo porque ellos, como personas, son encantadores, de compartir mesa en la Cena de Gala de esa convención, además de con otros amigos y conocidos. Tenían una idea, ya entonces, muy clara: organizar una HispaCon que quitara el mal sabor de boca que la Convención viguesa les había dejado, tanto a ellos como a otros muchos (entre los que me incluyo).

Pronto empiezan los preparativos, en realidad casi desde que terminó la convención. No es habitual, perdonadme la aclaración, que una HispaCon se decida sobre la marcha: la forma correcta (y más prudente, ahora queda claro) de actuar es que se presente un proyecto con buenas bases ante la Asamblea General que se reúne cada año en el lugar en que se celebran las convenciones, que los socios voten y den el visto bueno, y entonces, sólo entonces, declaren el proyecto como oficial.

La anterior Junta, de la que sólo puedo decir cosas buenas (por ejemplo, y por ceñirme a la más llamativa, el saneamiento económico de la Asociación), y nosotros, Junta en ciernes, empezamos a informar a la gente de Berenice para que supieran qué era exactamente eso en lo que se estaban metiendo de lleno inmediatamente. De hecho, mi primer viaje a Córdoba para reunirme con ellos, en compañía de la actual secretaria de la AEFCFT, Gabriella Campbell, se produjo a finales del mes de noviembre de 2005, menos de un mes después de la celebración de la HispaCon/IberCon de Vigo. Por motivos más o menos profesionales Ediciones Parnaso había sido invitado por el colectivo Bella Varsovia para asistir a un encuentro nacional de revistas, denominado Re2006. Así, aprovechamos la visita a la bella capital andaluza para hablar un rato con ellos. Llegaron un poco tarde, bien es cierto, pero no importaba. La charla fue agradable (ya he dicho que ellos son muy agradables), y poco importaba perder un par de actos de Re2006 si así podíamos sentar las bases de lo que era la HispaCon del año posterior. Luego nos separamos y nosotros nos reincorporamos a Re2006, con tiempo suficiente para asistir a una genuina "Fiesta Polaca" en el garito más friqui de Córdoba (precisamente llamado "FreakTown"). Debido a lo contentos que quedamos con la "Fiesta Polaca", una especie de Jam Session pero literaria, contactamos inmediatamente con las dos cabezas visibles de La Bella Varsovia, Alejandra Vanessa y Elena Medel (que, por cierto y como muchos sabréis, aparte de ser dos encantos absolutos también son dos de las poetas con más proyección del panorama actual) para que, durante la próxima HispaCon (la cordobesa, sí) se ocuparan de organizar una Fiesta Polaca especial en la que pudieran participar los asistentes interesados. Digo esto para que quede claro que, desde un principio, tuve fe en el proyecto, y me impliqué personalmente inmiscuyendo a personas a las que el fandom les suena a chino.

Todo empezó a enrarecerse tras el Año Nuevo. Las comunicaciones por mail, que por aquel entonces eran las principales ya que aún no había prisa, empezaron a distanciarse. "Aún no hay mucho que contar", me decía. Vale. Llegó la primavera y ya era evidente que las cosas no iban todo lo bien que debían. Le pedí a los organizadores que nos dieran, por lo menos, un informe de progresos. Algo. Nos pidieron que nos trasladáramos a Córdoba "para hablar" y para hacernos llegar su proyecto en persona. Vale. Volvimos a trasladarnos a Córdoba la señorita Campbell y yo (y cualquiera que conozca la ruta sabrá que el trayecto Granada-Córdoba es un puñetero suplicio), perdiendo un día entero de trabajo (y no hace falta decir, para los que nos conozcan, que perder un día entero de trabajo para nosotros, pequeños empresarios de la industria editorial que sobrevivimos a duras penas, es una auténtica putada). No importaba: íbamos a almorzar con ellos y podríamos dejar claras muchas cosas.

Llegamos antes del mediodía. Los llamamos. Estaban ocupados por el momento, nos llamarían a la hora de comer. A la hora de comer no llamaron. Nos tomamos unas tapas, esperando la llamada. Nos fuimos a tomar café mientras esperábamos la llamada. Finalmente la llamada, durante un segundo café, se produjo. Podían quedar con nosotros media hora antes de que el último autobús hacia Granada del día partiera. Insistí en que fuera un poco más. Me fueron concedidos creo que quince minutos más (no me acuerdo a ciencia cierta). Vale.

La reunión fue en una de las cafeterías de la Estación de Autobuses de Córdoba (lo menciono para que os hagáis una idea bastante clara de lo apurada que era la situación). Se nos entregó un informe de progresos de dos páginas (que fue debidamente difundido en su momento) que, según ellos, era un boceto de lo que habían entregado a las administraciones para conseguir fondos para la Convención. Pese a su extensión era vistoso, máxime cuando se barajaban como "invitados de honor" nombres como los de Ballard o Disch. El presupuesto del que se hablaba era impresionante. Me interesé por el tema: ¿ese presupuesto era seguro? Sí, era seguro, Córdoba iba a ser Capital Cultural en nosequé año y la Oficina de la Capitalidad Cultural tenía dinero de sobra para financiar actos culturales. Ah, vale. No, si estamos acostumbrados a estas cosas, fíjate-tú que no es la primera vez que lo hacemos. Sabemos como hacerlo. Nos lo estamos tomando muy en serio porque para nosotros esta es una forma estupenda de entrar en el mundo de la literatura fantástica. Que somos profesionales. No, si eso no lo pongo en duda. Por cierto, ¿y el retraso? Es que teníamos mucho trabajo, no os podéis hacer una idea del trabajo que tiene una editorial. ¿Sí? ¡No jodas! Si precisamente nosotros también tenemos una editorial y hemos mandado a Córdoba a los dos únicos empleados hoy, qué casualidad. Con el trabajo que había que hacer.

(Diálogo resumido)

Confiaba por aquel entonces completamente en que la HispaCon se llevaría a cabo. Para organizar una HispaCon se necesitan tres cosas: ganas de hacerla, presupuesto, y gente dispuesta a echar un cable. Las ganas, la ilusión de hacerla, es imprescindible. El presupuesto hace mucho: si el presupuesto es bajo, se puede compensar con el tercer factor, un buen número de personas implicadas para llevar a buen fin el evento. Si el número de personas es muy alto (ya se demostró en Getafe en 2003, por ejemplo), lo de menos es el presupuesto: no harán falta ni azafatas, ni encargados de prensa, ni pollas en ollas, porque habrá alguien dispuesto a hacerlo por la patilla. El problema que yo le veía a la organización cordobesa era precisamente ese: manejaban un presupuesto descomunal, el mayor de toda la historia de las hispacones, pero daba la sensación (y ahora lo confirmo) de que eran dos personas las que tiraban del carro de todo. Y digo "tirar" por decir algo.

Fue también en aquella reunión, lo digo para no dar pie a malentendidos, que se les instó, de forma tajante, a convocar el Premio Domingo Santos de relato YA. Recalco el "ya". Prometieron hacerlo la semana siguiente sin falta.

Meses después yo, que era el encargado de las comunicaciones con Berenice, y cansado de que no me cogieran el teléfono ni respondieran mis e-mails, delegué en mi queridísimo vicepresidente. Eran otras muchas cuestiones asociativas las que me quitaban el sueño. Francisco Fernández, que así se llama él, ha estado detrás de ellos (literalmente, y me fío de su palabra tanto como si fuera mi mismísimo hermano) desde entonces, cuatro meses enteros para, según me consta, un par de llamadas de teléfono satisfactorias y un puñado (contados con los dedos de la mano) de emails: todo va bien, somos profesionales, la hispacón se hace, mañana convocamos el Domingo Santos, es la oportunidad de Berenice de entrar en el mundillo de la literatura fantástica, y tal, y cual. Lo de siempre (por lo menos a mí me sonaba).

Tras un ultimatum a finales de agosto, y tras mensajes suyos pidiéndonos un poco de tiempo mientras terminaban de negociar con las instituciones el respaldo monetario, han emitido un comunicado, hoy mismo, explicando el porqué de su decisión de abandonar el proyecto.

Hasta ahora he estado dando la cara, ante los aficionados, ante los socios, y ante mis compañeros de Junta, por ellos. Confiaba en su capacidad de llevar a cabo sus promesas. De forma ciega. Sólo temía por el "cómo lo harían" no por el "¿lo harán?". Sin embargo, todo se ha venido al traste porque el dinero con el que pensaban contar no es suficiente. Tengo algo que decir al respecto: en su comunicado de hoy se llega a valorar en un 10% el total de lo que pueden contar en relación a lo presupuestado, lo cual es mentira, siempre y cuando las cifras que me han estado dando desde hace once meses sean ciertas. En todo caso, ese 10% sería suficiente, con total seguridad (pues manejo las cifras que sí han conseguido "apalabrar" de las instituciones), para que esta HispaCon hubiera sido la segunda con mayor presupuesto de la historia, sólo por detrás de la HispaCon de Cádiz de 2004. Hay dinero suficiente para hacer una HispaCon, y tengo que decir con toda la pena del mundo que, si no la hacen, es porque no les da la real gana, porque no quieren hacer algo modesto (¿es que acaso las hispacones no han sido siempre modestas a su manera?) que pueda perjudicar el buen nombre de su editorial.

Ya he hablado de los tres supuestos: ganas, dinero y gente. Con tres, magnífico. Con dos, se puede. Con uno, imposible. El problema de la candidatura de Córdoba, que no os vendan la moto, es que sólo hay dinero. Ni ganas, ni gente.

Buenas noches a todos/as.




* En días como hoy, disgusto, sin lugar a dudas. En el resto de días, un gusto y un honor, pese al trabajo, el tiempo de ocio que se me va al cuerno, el tiempo de trabajo que también se esfuma (por ejemplo en viajes estúpidos a Córdoba para reunirme con supuestos organizadores de convenciones), etc. Que a nadie le quepa la menor duda de que para mí es un orgullo estar donde estoy.

martes, septiembre 12, 2006

Onceeme

Hoy iba a hablar (mejor dicho, y viendo la hora que es: ayer) del 11-M. Por supuesto. Algo así cómo "¿Qué estábamos haciendo cada uno el día fatídico? ¿Y en el 11-M?". Pero, carajo, visto lo visto hoy en televisión, radio, prensa, etc., sería cualquier cosa menos un mensaje original.

También me hubiera gustado hablar de si la guerra al terrorismo (islámico) desatada tras los atentados a Torres Gemelas y Pentágono ha servido para algo, pero también es un tema muy trillado.

Luego estaba la cuestión sobre si la tan cacareada "alianza de civilizaciones", tal y como está el percal, tiene alguna base o sólo es una utopía de los "no alineados" o los "casi no alineados". Pero luego me he echado unas partidas al "Heroes of Might & Magic V" y he llegado a la conclusión de que a veces nos comportamos (me refiero al mundo en general) como si fuéramos personajes de videojuego. Y éste en particular es muy susceptible, o al menos me lo ha parecido a mí esta noche, de ser confundido con la vida misma: son varias las razas, con sus unidades especiales. Si una raza en concreto "alista" unidades que no le son propias, baja la moral. Al principio, cuando el mapa no está del todo visible, todo va bien: cada cual va por su lado y se apropia de los recursos que tiene más cerca. Cuando un jugador ya conoce la situación exacta de sus enemigos y de sus recursos, lo único que desea es quitarle sus minas, aserraderos, etc., y, si puede, tomar sus ciudades. Se puede comerciar, sí, pero el objetivo primordial es aniquilar al contrario o, en algunos escenarios, encontrar un recurso mágico (que no es negro, ni borbotea, ni lo mismo sirve de carburante que de alimento, pero bueno) que te dé una ventaja competitiva esencial ante el contrario. Puedes invertir en cultura, infraestructuras, etc., pero al final prefieres utilizar la pasta para crear y promocionar unidades militares. Si te conquistan, adiós muy buenas: ni asimilación ni leches, una pantallita te avisa de que tu civilización ha sido eliminada y punto. Si huyes de una batalla, ya no existes. Y, las más de las veces, las batallas están tan descompensadas que, ya antes de empezar, sabes que vas a perder o a ganar. Si eres el más fuerte, te regodeas y no dejas títere con cabeza, pues pocas veces (y cuando lo haces es por hastío) permites que el enemigo huya. Si eres tú el que está en inferioridad, te lías la manta a la cabeza y luchas igualmente, aunque sea por el simple hecho de infringir la más mínima baja al enemigo. A veces, incluso, y aunque tus tropas sean cuatro gatos y las suyas mil leones, se te pasa un momento por la cabeza el consabido "Y si...".

Pues "y si" nada. Eso siempre. En un videojuego igual que en el mundo real. La carga de caballería del ejército polaco contra los panzers en 1939 se quedó sólo en eso: una anécdota que ahora casi parece divertida. Los persas ataban gatos en sus escudos al atacar Egipto porque sabían que ningún egipcio de buena familia se atrevería a atacar a un animal sagrado (espero no darles ideas los pakistanís para invadir India, nada más lejos de mis intenciones). Los hititas tenían otra ventaja competitiva, en su caso armas más fuertes debido a una metalurgia en ciernes, y se cepillaron a todo el que tuvieron cerca hasta que la patente empezó a circular de mano en mano. Y así ad nauseam.

Las ventajas competitivas de nuestro tiempo son muchas. La guerra energética está ganada de antemano por los países productores de petroleo (por eso habrá Yihad hasta que nos aburramos, por eso EEUU dejará en paz a Cuba mientras la República Bolivariana les siga apoyando); la guerra tecnológica ya no es patrimonio occidental, pero "Occidente" (entrecomillado porque Japón, China Nacionalista, Singapur y los demás "dragones" sólo serían "occidentales" vistas desde el punto de vista geográfico de un americano) sigue estando un pasito por delante. Por ahora. Luego están las ventajas competitivas de la China Popular o de India: gente a mansalva para ejercer de peón o de unidad militar o de como prefiráis llamarlos. Muchas ventajas competitivas para un escenario de juego minúsculo. Muchas posibilidades de que todo acabe como el rosario de la aurora. La única ventaja competitiva global, y que hemos echado por el retrete, era la de tener un mundo fértil (fértil en recursos de todo tipo), a nuestra disposición para siempre, pero eso ya lo estamos jodiendo desde la revolución industrial y dentro de no mucho, y perdonadme la franqueza y el pesimismo, no habrá fertilidad en ninguna parte. Eso sí, sí quedarán el resto de los ingredientes de juego: energía, tecnología, dinero y superpoblación.

Es muy probable que nosotros no veamos el "Game over", ni nuestros (vuestros) hijos, ni nuestros (vuestros nietos), pero qué duda cabe que está a la vuelta de la esquina. Hasta la partida más larga acaba terminándose, bien porque el objetivo del juego se cumple, bien porque un "bug" o un corte de luz lo acaban fastidiando todo. Yo sólo tengo una pregunta: ¿habrá alguien para iniciar un nuevo juego cuando éste haya terminado?

PD: Algún listillo habrá notado una incongruencia: en cualquier juego, si el jugador destruye a todos sus oponentes, gana. En la saga Civilization, por poner un ejemplo sangrante, incluso te permitían continuar el juego una vez lo habías ganado. Y todo iba sobre ruedas: o tú eras el único en quedar de pie, o el resto ya eran minúsculos de por vida. O sea, que según las reglas de muchos de estos videojuegos la única manera de conseguir la paz y el progreso es que sólo haya un verdadero jugador y que el resto o no existan o sean poco menos que marionetas. Y esta posibilidad, transplantada al mundo real, se me antoja casi igual de triste que la otra, la de la mutua destrucción.

domingo, septiembre 10, 2006

Dos y media de la madrugada del sábado

Estoy tumbado a la bartola en el sofá con una cerveza bien fresquita que ya está casi finiquitada y un Winston encendido. En la televisión, y después de ver un documental sobre el 11-S y, a la vez, otro sobre la inmigración rumana, me he tragado el programa de avance de contenidos de la nueva temporada de Cuatro (¡por fin Naruto!).

Ya hay que estar aburrido.

Suena la Marcha Imperial en mi teléfono (creo que os hacéis cargo de que no es precisamente la Marcha Imperial Austrohúngara). Miro y es mi mejor amigo. Estará de fiesta y querrá joder un poco.

-¿No deberías estar ya durmiendo? -le pregunto.
-Tío, acabo de terminarme el libro.

Silencio incómodo.

-¿Qué libro?
-El que me prestaste.
-¿"Su cara frente a mí"?
-Sí. Es... flipante. Pero ya no quiero dormir.

Pues nada, tres de la mañana casi y nos vamos todos de concierto. Vimos un trozo de "Tierra Santa" y otro trozo de "Cycle". Luego nos aburrimos y nos largamos a los coches de choque. Lo habitual en este tipo de situaciones.

(Este post es más "Pentecostés" que "Tanto gilipollas...", pero mañana habrá uno mucho más sesudo y serio. Creo que si atáis cabos ya sabéis de qué hablará...

viernes, septiembre 08, 2006

Miedo y asco en el fandom

Y que me perdone Terry Gilliam.

Hace poco ese monstruo de las letras (al menos a mí me lo parece) que es Juan Antonio Fernández Madrigal, en privado, me recordaba que fue precisamente Pily B., la jovencita más encantadora del internet friqui (y de la realidad friqui, con permiso de Charlotte, Zapardiel, Violante y Francesita entre otras), la única que, públicamente, había gritado bien alto y bien claro aquello de "Yo paso de esos malos rollos".

Hoy estoy en plan pesimista, y yo también lo voy a decir bien alto y bien claro: somos patéticos. Todos, el primero yo, que voy y abro un blog con un nombre tan estúpido, aunque sea un homenaje a una película que no ha visto nadie. Si al menos se hubiera llamado "Soy el rey del mundo", "Yo he visto cosas" o "Tócala otra vez, Sam"...

¿No podríamos ser todos Pily B.? Ahí queda eso, una película titulada "Cómo ser Pily B.", aunque no la dirija Spike Jonze, no sería tan mala idea. Aunque no salgan lesbianas. Aunque no salga John Malkovich. Lo único que haría falta es una miríada de friquis gritando muy alto y muy claro eso de "Yo paso de esos malos rollos".

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En otro orden de cosas, y ya que el Pisuerga pasa por Valladolid y Reyes ha fichado por el Real Madriz, tengo en lista de espera dos películas que tengo mucho miedo de ver. La primera, precisamente de Terry Gilliam: Brazil. La segunda, vaya por Dios, del friqui por antonomasia del cine aparte de Cronenberg, David Lynch: Mulholland Drive. La última que vi de Gilliam fue, por enésima vez, "Doce monos", una de esas películas fetiche que todos tenemos. La anterior fue "El secreto de los hermanos Grimm", un pastiche insufrible (como casi todos los pastiches para mí) que me indujo más de una vez al suicidio. ¿Qué es Brazil? ¿Más Grimm que Mono o más Mono que Grimm?

De Lynch mi película favorita, por cierto, es "Una historia verdadera", lo cual, me temo, viene a significar una cosa: que realmente no me gusta Lynch.

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Para terminar, mañana creo que iré a un concierto. Son las fiestas del barrio granadino de El Zaidín. El Zaidín es el barrio más poblado de la capital granadina, creo que anda por los 60.000 habitantes, es un barrio de caracter obrero que, por cierto, últimamente se ha convertido en un crisol de culturas debido a la inmigración (las colonias colombiana, ecuatoriana, senegalesa y marroquí ya son legiones, lo cual le da un puntito étnico muy chulo, por lo menos para mí que ya no vivo allí, aunque allí nací, que todo hay que decirlo). Sus fiestas, que son siempre a mediados de septiembre, son las segundas más importantes, no me duele decirlo, de Granada, sólo por debajo de las del Corpus, y por encima, en mi opinión, a las de La Cruz de Mayo, San Cecilio, la Virgen de las Angustias o la Semana Santa.

Vale, me he pasado.

Las Fiestas del Zaidín son más populares, más de ir a pillarse una cogorza en la caseta del PP o de Izquierda Unida, montarse en la noria recitando a Panero, pelearse con un patriarca gitano en la cola de una hamburguesería portatil de medio pelo, entrar en la caseta de los Scouts de Granada tarareando La Internacional cogido del brazo del subsecretario de Nuevas Generaciones. Ese tipo de cosas. También, y eso es lo más llamativo para gente de mal vivir como yo, es que, dentro de ella, de la Fiesta en general, se encuentra el Festival de música (imaginaos lo de la Asturcón y la Semana Negra, por poner un ejemplo, y os haréis una idea bastante precisa). El Festival es el más importante, a nivel de música popular, que hay en la capital. Durante unos años vivió a la sombra del Espárrago Rock, más dicharachero y punkarra, pero hoy por hoy es una cita obligada para jóvenes y no tan jóvenes a los que le guste la buena música. El año pasado hubo un concierto de órdago: una velada de música pop-rock genuinamente granadina en la que actuaron Miguel Ríos, Lagartija Nick, Lori Meyers y José Ignacio Lapido (ex de 091) entre otros. Faltaron, como casi siempre, Los Planetas, y el órdago habría sido completo.

El festival del Zaidín ha tenido momentos memorables en los últimos años. Por ejemplo, ese tándem Los Enemigos-Tahures Zurdos que casi se va a pique porque el cantante de los primeros iba borracho y los segundos no llegaban a tiempo. O los Terrorvision de los buenos tiempos (por decir algo) afilando sus guitarras ante 20000 personas. Los Def Con Dos desafinando, Amaral cantando "La noche que la luna salió tarde" de los 091 mientras treinta mil personas tarareaban esa canción inolvidable de la mejor banda de la historia del pop español (lo siento, no soy objetivo).

Este año, que yo recuerde, es el que peor cartel ha tenido en los últimos, como mínimo, diez años. Ahora mismo, si no me falla la memoria, estarán tocando los Celtas Cortos. Por mucho que Jesús Cifuentes haya vuelto a la formación (o eso me han dicho, no pienso comprobarlo en san google), no hay ninguna razón para que yo quiera ir a verlos: mi ex novia me dejó durante un concierto suyo, hará ya más de cuatro años y durante las Fiestas del PCE del año 2002. Es un mal recuerdo como otro cualquiera, y quiere la casualidad que, precisamente ella, me haya mandado hoy un mail en plan "¿Vas a ir al concierto de esta noche?". Cosas que pasan.

Mañana tocan Tranceh, Cofuckers, El Doghouse, Funkdación, Tierra Santa y Cycle. No conozco los dos primeros grupos. Al tercero lo veo cada dos meses en el club de jazz de mi pueblo. A los Funkdacion los he visto mil veces. Tierra Santa, precisamente, es uno de los grupos favoritos de mi ex, y me lo empapé bien por aquel entonces. No me supondría un problema ir, por mucho que en "Diario de un skin" se les relacione con el movimiento neo-nazi (les concedo el beneficio de la duda, y más teniendo en cuenta la fuente; es como si Pío Moa llamara masón a mi mejor amigo, dudaría incluso menos). Cycle, por último, ni me van ni me vienen, aunque como cabeza de cartel dejan mucho que desear.

Están a la moda, supongo.

Pues nada, intentaré ir porque mi mejor amiga me ha llamado hoy y ella va a hacer lo propio: intentar ir con su chico.

Y, como tengo que conducir luego, ni siquiera podré emborracharme para ir al concierto. Ay.

Son cosas que pasan.

miércoles, septiembre 06, 2006

La cólera de Dios

Yo soy Aguirre, la cólera de Dios, etcétera, etcétera.

Llevaba mucho tiempo queriendo ver esa película y, para ser sincero, me ha decepcionado. A ver: me ha encantado, sobre todo la última escena, que me parece soberbia, pero supongo que yo esperaba ver algo más fidedigno. Lope de Aguirre siempre ha sido uno de mis "fetiches" junto con la isla (o islas) Pitcairn (incluyendo el Bounty), el barroco andaluz (soberbia Priego de Córdoba), los cigarrillos Lark y su extraño filtro o las canciones españolas que hablan de Jack el Destripador. Me explico: cosas estúpidas que no interesan a nadie pero de las cuales puedo hablar un buen rato. Demasiado rato, me temo.

Supongo que todos tenemos un tema, sea cual sea, por el que sentimos debilidad. Aunque también supongo (y ya es mucho suponer) que no me sentiría cómodo en una convención de apasionados de cualquiera de esos temas. De hecho, creo que huiría.

Entonces, ¿por qué me gustan las Hispacones?

Me voy a lo fácil: porque he estado en tres (Getafe, Cádiz y Vigo) y en las tres me lo he pasado como un enano.

Pero ahora quiero saber vuestra opinión, claro. Si no, no abro el post. Según vuestra situación personal:

1) ¿Por qué te gustan las hispacones?
2) ¿Por qué quieres asistir a una hispacón?
3) ¿Por qué no asistirías a una hispacón ni aunque te pusieran una pistola en la sien?

Termino este estúpido comentario del día con algo que me acaba de venir a la cabeza. Entrevistando a Enrique Bunbury en los primeros años de esta década, el periodista le hizo la pregunta que era, por entonces, del millón: "¿Volverán los Héroes del Silencio?". Bunbury, como persona, me cae bastante mal. Reconozco que tiene cierta genialidad repulsiva, y su música no me disgusta, pero la respuesta fue inmejorable: "No lo descarto. Si hubiera un levantamiento militar y el dictador de turno me pusiera una pistola en la cabeza y me dijera que tenemos que volver, creo que con seguridad volveríamos".

Ya os digo: inmejorable.

Mañana me voy a la playa, que es el cumpleaños de mi hermana y quiero estar con ella. Sentimental que es uno...

martes, septiembre 05, 2006

Popurrí (así, a lo castizo)

Dice Charlotte que: "Por eso no entiendo cuando la gente dice mentiras. No me refiero a mentiras de las gordas, de ésas malvadas y conscientes, sino mentiras pequeñas para cubrirse las espaldas."

Dice Marco Antonio Raya: "No es la deriva lo que hace que este par de tibias cruzadas me den miedo."

Dice Francesita: "Sí, las mujeres del siglo XXI también sabemos cocinar. Mujeres todo terreno que somos."

Dice Francisco Fernández: "Se coincidió en que ya es positivo, cuando a los chavales de hoy en día les cuesta leer hasta dos páginas seguidas de teletexto, que les dé por leer libros, por muchas pegas que se le pueda poner a su contenido."

Dice Violante: "Acabo de llegar de una noche de vodka y marcha: estoy semi-borracha y actualizo semi-conscientemente y sin tildes, asi que..."

Dice Abel: "El zorro pertenece a la familia de los Canidae, que suponemos que se trata de una familia muy extensa y que se llevan como todas las familias: a veces bien y a veces mal, depende de la cantidad de comida de microondas que consuman."

Dice Alfonso Merelo: "No he sido nunca un gran deportista, y de hecho siempre he participado en deportes minoritarios como el hockey sobre patines o el kárate (sorpresivamente he de decirles que alcancé el grado de cinturón azul en el estilo shotokai)."

Dice Alfredo Álamo: "Hablar de pop, de cultura pop, es hablar de Transvision Vamp y su forma de retorcer, asimilar y escupir veinte años de veleidades culturales."

Y claro, al llegar a este punto, paras el carro. Es demasiada información para una sola noche, y aunque quedan cien links que seguir, dices "So" y apagas el Firefox. Porque es que acabas de descubrir que:

-A Charlotte no le gustan las mentiras, ni siquiera las blancas (¡toma!).
-A Marco no le gusta la nueva de "Piratas del Caribe" (o eso creo entender, su estilo es taaaan críptico).
-Francesita sabe cocinar (como la voy a ver en breve aprovecharé y le pediré que me haga una comida) y se vanagloria de ser una chica "del siglo XXI" (¿o de El Mundo del Siglo XXI?).
-Francisco Fernández está preocupado por el bajo nivel educativo de nuestros niños (esto no me lo hubiera esperado jamás), y encima justifica la lectura de Dan Brown.
-Violante bebe (¡cáspitas!) y se atreve a escribir sin tildes (¡el acabose!). ¿Qué será lo próximo, decir "acentuada" en vez de "tildada"?
-Abel, en vez de por los niños, se preocupa por los cánidos (¿Abel? ¿El que perseguía perros con bates de beisbol y le ataba bengalas a los rabos?) y por su alimentación (¿Abel? ¿El que contribuyó a la semi-extinción del lobo ibérico yendo a la reserva de Felix Rodríguez de la Fuente para alimentar con una mezcla de panchitos y esencia de patchulí a los lobeznos recién nacidos?).
-Alfonso Merelo, si se enfada, te puede dar una paliza (sobre todo con un stick de hockey, jeje).
-Alfredo Álamo... ¡tuvo un pasado pop! (Trágame, tierra. Pero trágame ya, antes de que averigüe qué culifrunchios es eso de Transvision Vamp).

Ay, estoy rodeado de auténticos freaks. O a lo mejor el freak soy yo y no me entero de que, el resto del planeta, gira a una velocidad distinta al trozo de tierra que tengo bajo mis pies.

Lo cual explicaría el actual mareo. Y la desubicación.

Mañana será otro día.

lunes, septiembre 04, 2006

El encanto de lo minoritario

Me pregunto, y ayer me lo pregunté especialmente, la razón de que tantos y tantos friquis (creo que a estas alturas 1) ya sabéis lo que es un friqui; y 2) nadie se va a sorprender/ofender/conmocionar porque lo considere públicamente friqui) sean/seamos aficionados al baloncesto. Yo la verdad es que le doy a todos los palos de los deportes de equipo (baloncesto, fútbol, balonmano, voley...), pero el basket es el basket, el verdadero deporte rey (de equipos) junto con la Fórmula 1 (que también la considero de equipo pero menos).

A lo que íbamos. ¿Por qué nos gusta el baloncesto?

¿Que por qué lo digo? No tenéis más que pasaros por aquí y comprobadlo por vosotros mismos. Aún hay pocos comentarios, pero tiempo al tiempo.

No he sondeado aún los blogs-friquis de siempre por problemas informáticos, pero seguro que hay más comentarios al respecto.

Pues nada, yo ya tengo mi teoría, que espero que rebatáis YA: nos gusta el baloncesto por la misma razón que nos gusta la ciencia ficción. O sea, porque es molón y, también, porque es minoritario. Hace tiempo, aquí, expuse una teoría mucho más compleja sobre "el nacimiento de un friqui" en la que hablaba tangencialmente de esto.

Pero ya lo he visto claro: lo fundamental es que es minoritario.

Hala, fusiladme. Pero con amor, ¿eh?, con amor...

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