lunes, julio 09, 2007

Zeitgeist


Los Smashing Pumpkins han vuelto, y lo han hecho con un disco, "Zeitgeist", del que muchos recelábamos. Ya ha pasado más de un lustro desde su último disco de estudio, "Machina: The machines of God", que luego fue seguido por ese compendio monstruoso (en el peor sentido de la palabra) e irregular, distribuido gratuitamente a través de internet, que fue "Machina II: The friends and enemies of the modern music". Todo parecía que ese sería el espaldarazo definitivo a la carrera musical del grupo de Chicago.

Sus discos de estudio, hasta la disolución del grupo, habían sido "Gish" (Caroline Records, 1991), toda una sorpresa tanto de ventas como de aceptación popular, y que podría encuadrarse dentro de las tendencias "grunge" imperantes en la escena alternativa de la época. "Siamese dream" (Virgin Records, 1993), el mejor trabajo de The Smashing Pumpkins, fue un álbum redondo (y muy lúcido) que los encumbró al estrellato "alternativo". De su subida a los altares de la música popular se encargaría "Mellon Collie and the Infinite Sadness" (Virgin Records, 1995), álbum doble que fue un éxito de ventas más allá de lo habitual para ese tipo de productos, y que se convirtió en el disco doble de estudio más vendido de la historia (supongo que desde entonces alguien le habrá quitado ese récord, no lo sé). La revista Time lo nombró "Mejor disco del año", y los premios y reconocimientos de todo tipo se fueron acumulando.

Tras una serie de vicisitudes (la muerte por sobredosis de uno de los músicos de acompañamiento), el batería Jimmy Chamberlain fue apartado del grupo y The Smashing Pumpkins dieron un giro radical: buena muestra es "Adore" (Virgin Records, 1998), en donde se abandona el rock imperante en sus anteriores trabajos y se hacen incursiones en un techno algo deslavazado pero con momentos bastante notables. Jimmy fue readmitido poco después, y ya aparece de nuevo como batería de la banda en "Machina: The machines of God" (Virgin Records, 2000). Aunque grabó el disco, ya no participó en la gira la bajista D'arcy Wretzky, siendo sustituida para la gira "Sacred and profane Tour" por Melissa Auf der Maur. El disco, al igual que había pasado con "Adore", fue un fracaso de ventas; sin embargo, mientras que la crítica había salvado "Adore", "Machina" fue considerado por todos como el canto del cisne de un grupo que ya había ofrecido todo lo que tenía que ofrecer. Rotos sus vínculos con Virgin, Constantinople Records publicó gratuitamente "Machina 2".

Después de dos álbumes sublimes ("Siamese dream" y "Mellon Collie and the infinite sadness"), otros dos notables ("Gish" y "Adore") y otros dos que nadie supo comprender (los dos "Machinas", aunque he de decir que, para mí, el primero de ellos es mi tercer disco preferido de la banda), el grupo se disolvió.

Ahora, ya sin el guitarrista James Iha, los Smashing vuelven. Sólo dos de los cuatro componentes originales, Billy Corgan y Jimmy Chamberlain, siguen, habiéndose incorporado la bajista Ginger Reyes y el guitarra Jeff Schroeder, dos semidesconocidos (probablemente lo que buscaba Corgan: que nadie le hiciera sombra).

Basta de rollos. ¿Qué se puede esperar de "Zeitgeist" (Reprise Records, 2007). Lo primero y más evidente, después de media docena de sesiones de escucha detallada: los medios técnicos han bajado, y mucho. La producción es, con mucho, la peor de todos los discos de los Smashing, tal vez incluso peor que aquel primer "Gish" (que, en todo caso, fue producido por el mejor productor de rock de los años 90, Butch Vig).

Punto en contra.

Letrísticamente hablando, el disco es accesible. Lejos han quedado las letras escritas a base de estupefacientes e inspiraciones quasi-poéticas. El álbum entero es fácilmente adscribible a una de las corrientes más comunes en la historia del grupo, el amor en todas sus variantes, pero el verdadero hilo conductor, algo casi inédito hasta ahora en Corgan y compañía, es la crítica política (más concretamente la crítica a los valores habitualmente aceptados en los EEUU y en Occidente). El resultado es como si a los Rage against the Machine se los hubiera pasado por una batidora y hubieran aprendido a ser un poco más metafóricos y menos directos en sus consignas políticas. Aquí no hay consignas políticas propiamente dichas, todo está algo velado, pero el mensaje queda claro. En definitiva, no es un mal cambio de rumbo, aunque sí sorprendente; de todas formas, no puede ser algo positivo en sí ya que se ha perdido la frescura de las canciones clásicas del grupo, se han añadido coros difíciles de asimilar y, en conjunto, hay algo que parece fallar a lo largo de casi todo el disco. Pero como eso es más cosa de la producción que de las letras en sí,

Empate técnico.

La música. Pues hay de todo. El disco es, por lo general, rock años 90, aunque con los consabidos tiempos medios que tantos buenos ratos nos hicieron pasar hace una década. La batería tiene un peso específico importante (Jimmy se reivindica como Smashing auténtico y no como una mera comparsa de la personalidad desconcertante de Corgan). Los largos riffs de guitarra vuelven a cobrar protagonismo, a veces demasiado en temas como "Tarantula" o "Neverlost". Pero me quejo de vicio: el disco suena bien.

Punto a favor.


Y ahora los temas, uno a uno. Lo que, después de todo, decide si un disco es bueno, malo, aceptable, nefasto o una maravilla.

Pista 1: "Doomsday clock". Rock del de toda la vida, guitarras contundentes, base rítmica dura. Sorprende, en la primera escucha, que la voz de Corgan ha perdido los matices que le hicieron famoso. Los coros, en esta ocasión, no desentonan. El estribillo es más que aceptable, la letra es más que aceptable y, por tanto, la canción es más que aceptable. Un buen comienzo. 7/10

Pista 2: "Shades of black". Más rock. Un poco más de lo mismo que el primer tema. Suena un poco a cara-b del Mellon Collie, con unos solos de guitarra 100% Corgan, los cambios de ritmo indispensables (un poco "Gish")... Una buena canción que en concierto debe sonar estupendamente. Nada mal. 6,5/10

Pista 3: "Bleeding the orchid". Si uno es capaz de sobreponerse al susto increíble del principio, con unos coros algo julandrones, descubrirá una de las joyas de este "Zeitgeist". Suena a lo que deberían ser los Smashing, después de todo, un medio tiempo algo Foo Fighters. Más concretamente, creo recordar que Queens of Stone Age tiene algo bastante parecido en "Songs of the Deaf". Suena muy pero que muy bien. 7,5/10

Pista 4: "That´s the way (my love is)". Otro medio tiempo acelerado que suena a refrito del "Machina". Como cara-b del "Try try try" habría quedado bastante bien. Una canción aceptable... como relleno. 6/10

Pista 5: "Tarantula". Primer single del disco. Canción potente con la que, de haber estado realmente inspirado, Corgan podría haber hecho maravillas. De todas formas, como exponente de lo que es el disco es perfecta: rock a ratos duro con coros algo trasnochados, buena base rítmica, estribillos pegadizos y guitarras afiladas aunque algo sucias. 7/10

Pista 6: "Starz". Otra canción que fácilmente habría podido ser una cara-b del Mellon Collie. Más coros, muchos más coros. Si no os gustan este tipo de artificios, hasta aquí llegaréis en la escucha. La canción se deja oír de forma agradable. La letra es bastante tonta, pero siempre se puede obviar esto, supongo. 6/10

Pista 7: "United States". Otra de esas canciones incomprensiblemente largas de las que les gusta hacer al grupo, más cercana en su principio a los tiempos inmediatamente posteriores al "Siamese Dream" que los desvaríos de la última época. No habría desentonado en "Mellon Collie", de hecho bebe directamente de "Wayc" (aunque más suavizada). Algunas partes suenan como los mejores Smashing (el final es francamente magnífico). En disco se queda en canción aceptable, en directo (contrastad en YouTube) es una auténtica pasada, un "Geek USA" inflado hasta la saciedad, un rock duro más que pasable. 6,5/10

Pista 8: "Neverlost". Tranquilita tranquilita, esta canción es más "Adore" que otra cosa, pero en clave rock. Se busca la eufonía constantemente, y a ratos se consigue. Tampoco recuerdo muchas canciones de los Smashing con Hammond, por cierto. Creo que se la puede considerar "la balada del disco". Y no está nada mal. 7/10

Pista 9: "Bring the light". Esto es más "Foo Fighters" que "Smashing", decididamente, pero si esa es la evolución que han de seguir los Smashing, bienvenida sea (después de todo, no me canso de repetirlo, "Foo Fighters" son el único grupo de rock alternativo de los 90 que ha sabido reciclarse y mejorar disco tras disco. Lástima de producción, porque podría haber salido algo realmente hermoso. 6,5/10

Pista 10: "Come on - let´s go". Tal vez, llegados a este punto, te das cuenta de que, para ser un disco realmente bueno, deberían haberse prodigado más por otros derroteros. Ésta en concreto suena a más de lo mismo... pero peor. 5/10

Pista 11: "For God and country". Pero entonces llega esta pequeña joya, y creo no equivocarme al decir que puede ser una de las mejores canciones de los Smashing de todos los tiempos. Lo cual es mucho más de lo que uno podría esperar de esta seudo-reunión del 50% del grupo, y justifica por sí sola un disco del que pocos teníamos alguna esperanza: no habría encajado en ninguno de sus álbumes anteriores, pero aquí sí lo hace, y de qué forma. Aparte de una crítica bestial en la letra, la eufonía del estribillo pone los pelos de punta, comprobado. Se nota también que fue producida con algo más de esmero, lo cual no es decir mucho. Una maravilla. 9/10

Pista 12: "Pomp and circunstances". Si algo han aprendido los buenos grupos es a cuidar, y mucho, tanto la primera canción como la última de cada disco. El ejemplo perfecto, ya que he hablado de ellos, son los "Foo Fighters", probablemente el grupo de rock actual que mejores fines de disco tiene. Me temo que los "Smashing" han olvidado esta premisa. Ya en "Machina" y en "Adore" se pasaron por el forro esto, pero esta canción mediocre y trasnochada es un broche agridulce a este "Zeitgeist". 4/10

En resumen: un disco más que recomendable para los seguidores habituales del grupo. Para los no habituales, será díficil de digerir por la voz cada vez más madura de Corgan, los susodichos coros, esa mezcla de rock duro y pop que desconcierta a muchos o mil cosas más. Pero también, dado el nuevo rumbo que se le está dando a la banda, puede que se ganen un buen puñado de nuevos seguidores. Que supongo que es lo que se pretendía. El título tampoco deja mucho a la imaginación, y creo que han conseguido lo que han intentado. 7/10

Gish 7,5/10
Siamese Dream 10/10
Mellon Collie and the Infinite Sadness 9/10
Adore 7/10
Machina 8/10
Machina II 3/10
Zeitgeist 7/10

(Puntuaciones personales e intransferibles, por supuesto)

6 comentarios:

María Salvador dijo...

Yo he tenido sensaciones muy parecidas. Sobre todo me decepcionó la producción y lo de las letras (porque madre mía, qué letras tenían antes x_x), pero bueno, se deja oír.

Pitx dijo...

Para empezar, el regreso de los Smashing a la escena musical es una ESTAFA de las grandes; si solo siguen Billy Corgan y Chamberlain por q no se quedaron con el nombre de SWAN? De este modo no habrian manchado el nombre de un grupo que nos regaló una de las mejores bandas sonoras rock de los 90.

Dos. No voy a hacer crítica del "Zeitgeist" pues no lo he escuchado atentamente, pero una escucha superficial me hace temer lo peor. La vuelta de Smashing Pumpkins deberia de ser algo GRANDE, y se queda en...

Tres. En relación a las críticas de los otros discos de Smashing.

Adore: Este disco es un 10/10. No estaba el bateria, no vendio demasiado, no es rock... y a quien le importa!! Cuando dejaremos de creer que la mayoria tiene razón. Un album perfecto de principio a fin, emocionante, profundo, triste, acústico y electronico...

Machina II: Esta colección de canciones nos muestra los diversos estilos en los que SP se manejaba sin dejar nunca de ser ellos mismos. Nos prometia una futuro esperanzador para el grupo, nuevas vias que explorar que desgraciadamente se detuvieron alli. Ya quisieramos para los nuevos Smashing la potencia de "Real Love" o de "White Spider", la piel de gallina al escuchar "Saturnine" o "In my body", temas como "If there is a God" o "Slow Dawn"...

Espero que "Zeitgeist" no me haga perder la fe.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Bueno, por partes:

1. Estafa puede que sí, pero el mejor disco de los Smashing, que fue para mi gusto (y para muchos) el Siamese Dream, lo hicieron casi por completo Billy y Jimmy. James y D´Arcy apenas intervinieron en la composición (exceptuando la increíble "Mayonaise", que por lo visto debe más a James que a Billy). El alma de los Smashing, para mí, siempre han sido ellos dos. Pero sí, los Smashing eran los cuatro y esto es otra cosa (como cuando nos han intentado vender a uns Queen sin Mercury), pero para ser el 50% sólo de los Smashing, es el 50% más importante.

2. El Zeitgeist, si se escucha superficialmente, se va a quedar en un disco mediocre y poco más. Dale la oportunidad a unos cuantos temas. Yo lo veo como una vuelta a medio gas que vaticina un próximo disco mucho mejor. O por lo menos eso espero.

3. Lo siento, ya lo he discutido con varias personas en los últimos días, que me han acusado de lo mismo. Lo siento pero no, a mí Adore no me gusta tanto como los otros. Hay canciones bestiales como "Ava adore", "Pug", "Tear", "To Sheila"... pero se nota que hubo muchos problemas entre los Pumpkins y el productor durante la grabación, a mi juicio, y hay demasiada diferencia de calidad entre unos temas y otros.

Machina II: No es una tomadura de pelo porque no se vendió, pero no es un disco, es una sucesión de canciones sin orden ni concierto, que alternan las excelentes ("In my body", "Slow dawn", "Saturnine"), con las buenas ("Cash car star", "If there is a god") y con las realmente malas (las versiones que se hacen de canciones del Machina, por ejemplo). No lo veo como un disco, lo siento.

Espero que Zeitgeist no te haga perder la fe, y que lo veas como lo que es: una obra muy imperfecta y, a la vez, la esperanza de que Corgan va a ponerse otra vez las pilas. Te aconsejo que busques en Youtube alguna versión en directo de "United States" o "For God and country".

Pitx dijo...

>3.Bueno, sigo discrepando contigo sobre el Adore, pero claro está que sobre gustos no hay nada escrito.

Voy a ponerme tambien las pilas y escuchar de una vez el disco.
Gracias por los consejos. Saludos.

Radio laBuenaGente dijo...

Fui a ver a los Smasing Pumkins en el festival Primavera Sound de Barcelona, con entrada regalada por supuesto. El precio no es nada asequible y el Forum, una explanada de asfalto junto a la incineradora, no es ninguna maravilla. Los Smashing no avanzaron nada de este nuevo disco que ahora publican. Supongo que no se quierian arriesgar con una posible respuesra negativa del publico. El resultado... un concierto en el que se versionaban a si mismos, pues del grupo solo quedan Corgan y Chamberlain. En general sonaron flojisimos, con poca energia. Para mi, a partir del album "Siamese Dream", empezaron a perder interes.

Viry dijo...

Como estaba de viaje no he podido escuchar el Zeigeist hasta ayer...y después de haberlo rayado casi, la verdad, no me desagrada :S. No es una joya como el Adore (personalmente, el disco que más me gusta ^^U) o el Down to Dusk, y como disco grande que tendría que haber sido se queda flojo. Pero hay canciones como Bleeding the orchid, que sinceramente, es una maravilla *_*! Yo me he enamorado jeje. Y For God and Country otra que tal baila, genial!. Creo que se merece más de una escucha :)

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