martes, septiembre 18, 2007

School Rumble, o de como recuperar la fe en Japón


Bueno, si hay que reconocerlo hay que reconocerlo: siempre me ha gustado mucho más el cómic japonés que el américano o el europeo. Soy débil. Disfruté como un enano con Dragon Ball y Saint Seiya (este último sólo de forma intermitente y gracias a Charlotte). Ranma 1/2 me divirtió horrores, Kimagure Orange Road (que aquí fue traducida, en su adaptación para televisión, como "Johnny y sus amigos") me quitó el sueño. Golden Boy me hizo carcajear. Samurai Champloo me fascinó (no es para menos). Love Hina me encantó.

Sin embargo, llevaba un par de años sin disfrutar demasiado con una serie (porque, me temo, mi economía no puede mantener el formato cómic y se ve arrastrada a la vorágine del anime, que es descargable, después de todo). Naruto, tras ver uno de sus OVA´s, no me entusiasmó; Bleach me dejó frío. Y así una docena de productos más.

Y, de repente, un extraño: School Rumble se llama, y a primera vista parece una soplapollez. De hecho, sus primeros capítulos recuerdan un poco a Ebichu, no tanto por el tratamiento de los personajes sino por otros detalles. Después, poco a poco, y disfrazada de serie cómica, te la van metiendo doblada. Porque, es sorprendente pero cierto, es de las series de animación japonesa que mejor ha sabido dar volumen a sus personajes. Todos, absolutamente todos los protagonistas, que podrían ser fácilmente una decena, van dibujándose a la perfección conforme avanzan las dos temporadas que, por ahora (aparte de un OVA) conforman la serie. Y no son nada planos: sus personalidades acaban asustando porque, ¿quién no ha sido adolescente?

Que series japonesas de chicos y chicas de instituto hay muchas, que sí, pero en esta es en la que por primera vez me he visto reflejado en algunos comportamientos (los de los chicos, claro).

Los dos protagonistas absolutos, por cierto, son dos completos (en el más amplio sentido de la palabra) incompetentes: ella es una flacucha que casi puede considerarse una "border line"; él, un delincuente juvenil deficiente emocional. Y qué de juego dan, por cierto, rodeados como están de los secundarios de toda la vida y de otros no tan comunes en este tipo de productos: el intelectual, la deportista, la chica de intercambio, la hermana mayor sobreprotectora, el pervertido, el matón...

Cada capítulo se divide en tres escenas, la mayor parte cómicas. Las que no lo son, preparaos, son probablemente las mejores, pero por ahora (por lo que llevo visto de la serie) los guionistas racionan el drama, con muy buen criterio, después de todo. Algunos sketches (porque no son sino eso) son realmente hilarantes (sobre todo uno que simplemente voy a llamar "kappa" para no dar más pistas).

En fin, que sé que algunos de los que visitáis este blog sois aficionados a este tipo de series (Charlotte, Francesita, Fran Ontanaya, Luciel), así que os aviso de que las dos temporadas están completas con subtítulos en inglés. Con subtítulos en español yo las estoy viendo en http://www.tu.tv. School Rumble se llama la serie. No os la perdáis, carajo.

Y ya me contaréis las risas...

PD: Atención a las referencias a Star Wars, Dragon Ball, La noche de los muertos vivientes... Sin desperdicio.

PD2: Imposible no simpatizar con el protagonista, pese a todo...

PD3: Atención al ending: la canción es casi tan pegadiza como el opening de Samurai Champloo o el ending de Ebichu (bueno, no el ending de Ebichu sino el ending del contenedor en el que metían a Ebichu, ya me entendéis...)

1 comentario:

xalabin dijo...

Un anime sobresaliente es Noein. Supongo que a estas alturas ya debe de estar con el audio en español, sino subtítulada lleva tiempo dando vueltas por ahí.

Y para opening bueno ( y poco más ) el de Elfen lied.

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