jueves, octubre 18, 2007

Que viva el shojo: Lovely Complex VS Peach Girl

En muchos aspectos la Wikipedia, de la que ya he hablado y seguiré hablando largo y tendido, es muy deficiente. Pero en algunos campos es bastante exhaustiva. En cuanto a información de deportes, música o cine, por ejemplo, no está nada mal: siempre hay un fanático dispuesto a trabajarse a fondo un artículo de su objeto de devoción.

En lo que respecta a animación japonesa dicha enciclopedia on-line, si bien presenta carencias, no está mal del todo. Y hago bien en decir "animación japonesa" y no "cómic japonés" porque se da más énfasis al anime (animación) que al manga (cómic), principalmente porque la Wikipedia se mueve por impulsos de colaboradores, y el fenómeno "fan" del anime está más comprometido con labores de difusión que el del "manga". O eso es lo que me parece a mí, por lo menos.

Pues bien, dice la Wikipedia al respecto del "Shojo":

"El Shōjo (少女, "chica joven") es un género de manga y anime dirigido a chicas. Junto al shōnen (para chicos) es uno de los géneros más conocidos y extendidos."

Y, efectivamente, shonen y shojo son los géneros más conocidos y extendidos, por lo menos en Europa, que es el ámbito que conozco. No es raro: durante buena parte de los años 80 y 90 las series de anime shojo y shonen coparon la programación infantil de muchísimas cadenas de televisión. "Campeones", "Bateadores", "Caballeros del Zodiaco", "Ranma 1/2" o "Chicho Terremoto" (que, aunque no lo creáis, es de 1981) serían ejemplos de series "shonen" que triunfaron aquí; en cuanto al "shojo", ¿qué decir de la insufrible "Sailor Moon", "La princesa caballero" (agarraos los que la conozcáis: es de 1967) o "Candy Candy"?

Como digo, hubo muchas series de animación japonesa que triunfaron en España en los 80 y 90. Luego vino el declive del anime en las televisiones públicas y privadas, motivado por los escándalos relacionados con la violencia en series como "Caballeros del Zodiaco", "Campeones" o "Bola de Dragón", que nos dejaron un período de escasez en los que apenas sobrevivieron subproductos infantiles como "Doraemon", "Pokemon" y unas cuantas más series infames terminadas en "mon". Hasta la llegada a las televisiones de "Shin-Chan", que coincidió con la emisión de "Detective Conan", "One Piece" y alguna serie algo más interesante pasó un buen lustro (o algo más) de sequía. No obstante, el manga, de la mano primero de Planeta y, finalmente, de Glénat (que ahora mismo es la que parte el bacalao, aunque ando algo desconectado), se hizo fuerte y ganó un número increíble de seguidores. Aunque pareciera mentira, y paralelamente a la desaparición de series de animación japonesa de la parrilla televisiva, el cómic ganaba un pedacito de terreno nada despreciable.

No se puede hablar de "renacimiento" en cuanto al número de series japonesas de animación en la televisión actual, al menos en cuanto a las cadenas generalistas se refiere. La FORTA (la federación de cadenas autonómicas) ha sido un pequeño balón de oxígeno durante todos estos años (de hecho fueron las autonómicas las que nos permitieron disfrutar de "Shin-Chan" por primera vez), pero no ha sido suficiente. Antena 3, que ya por entonces había caído en una dinámica a la baja sólo salvada por ciertos programas, sobre todo "Los Simpson" (1) y sus informativos, compró los derechos de esta conocida serie de animación, pero no se ha decidido por volver a apostar decididamente, como ya hizo al principio de su historia, por la animación japonesa para copar su horario infantil, ahora reducido a un puñado de horas muy de mañana (cuando antes el plato fuerte residía en la programación de tarde, ya totalmente perdida por los chicos y chicas en favor de los programas de corazón, telenovelas y concursos). RTVE, que desde la llegada de las cadenas privadas fue siempre a la cola en cuanto a adquisición de productos de animación japoneses, reaccionó tarde y mal, por ejemplo con esas mortales tardes dedicadas a ese "shojo" con olor a rancio que aquí fue traducido como "La familia crece"; o, más recientemente, con la reposición trasnochada de "Campeones". En los últimos tiempos, y siempre refiriéndome a las cadenas gratuitas de ámbito general, el mayor paso adelante lo ha dado Cuatro, que en su espacio contenedor Cuatrosfera ha incluido series excelentes como "Samurai Champloo" o "Paranoia Agent" (si no las habéis visto, son altamente recomendables las dos, os guste o no este tipo de animación).

Caso aparte son los canales de pago. Ahí sí se han atrevido a mostrarnos qué de nuevo hay en Japón. Porque resulta que "Heidi" ya no se lleva. Hay muy buenas series, buenísimas algunas. Y no todo se reduce al "shojo", el "shonen" o el "kodomo" (series para niños), después de todo: muchas de las series estrenadas en España (la mayoría licenciadas por Jonu Media) son "seinen" (o sea, "hombre joven"): "Cowboy Bebop", las ya mencionadas "Samurai Champloo" y "Paranoia Agent", etc. El quinto género (2) aparte del shonen, el shojo, el seinen y el kodomo sigue siendo, no obstante, un gran desconocido: es el "josei" ("mujer joven"). Yo mismo apenas he visto nada encuadrado en este género. Y no será por falta de interés, sino más bien por desconocimiento del japonés y la falta de traducciones al español o inglés.

Del kodomo poco hay que decir: es un anime enfocado a niños y niñas pequeños, con gags más o menos fáciles, personajes infantiles (habitualmente acompañados por estereotipados padres: él muy trabajador, ella una ama de casa bastante gruñona), y con situaciones fáciles de entender y asimilar por un público de no más de 11-12 años. Un ejemplo claro sería "Doraemon". "Shin-Chan", que para muchos sería kodomo, es en realidad, según los entendidos (yo discrepo) seinen. Ignoro cómo fue "vendido" en Japón, pero aquí ha sido un producto infantil con el que hemos simpatizado buena parte de los aficionados adultos al anime. ¿Un kodomo con connotaciones sexuales? Tal vez, simplemente, los niños de hoy en día, ya sean japoneses o de Luxemburgo, son más espabilados que los de nuestra generación. Tal vez.

El seinen, que es el género al que, por mi edad, yo debería estar más ligado, a mí personalmente me aburre bastante. Muchas de sus tramas (por no decir la mayoría) son encuadrables en la ciencia ficción, la fantasía o el terror. Pero las comparaciones son odiosas, y muchos exitosos productos seinen me son indiferentes si los comparo con novelas o cómics occidentales. Me temo que, a día de hoy, si busco una buena historia de ciencia ficción, por poner un ejemplo, voy a preferir mil veces un buen cómic estadounidense o una novela inglesa o española que un manga o anime japonés. Son manías personales, lo sé, y no niego el interés que he tenido por muchas series seinen: por poner un ejemplo para mí reciente, ahí está "Saikano". La premisa no puede ser más interesante, desde luego: en una tranquila localidad de la isla de Hokkaido se desarrolla una historia de amor al tiempo que el país se ve envuelto en la Tercera Guerra Mundial. Es entonces cuando él descubre que ella es, en realidad, un arma secreta del ejército japonés. El anime es bastante bueno (no he leído el manga), pero es inevitable pensar que esa misma idea plasmada por un guionista como el barbudo Alan Moore o por un escritor cualquiera de nuestro país estaría mil veces mejor estructurada, emocionaría más e impactaría el doble (que no es que no impacte, recomiendo el visionado de "Saikano", después de todo).

El "shonen" me tiene perplejo. No he visto evolución alguna en los últimos diez años, tal y como si los niños y los hombres adultos se hicieran más complejos y, en cambio, los adolescentes, que son a los que está dirigido este género, se hubieran quedado anclados. Sí veo, en cambio (y no digo que no sea bueno), cierta huída de infantilismos romanticoides que imperaron en obras shonen de los años ochenta (la notable "Kimagure Orange Road", aquí fatalmente traducida como "Johnny y sus amigos" sería un buen ejemplo).

El "shojo", sin embargo, sí ha evolucionado, hasta tal punto que se ha convertido en mi género favorito en este momento concreto. No voy a ser tan arrogante como para decir que esto no se debe a mis circunstancias personales actuales, porque es evidente que tal vez ahora prefiero este tipo de historias "ligeras" a las complicaciones del seinen lleno de elipsis, flashbacks y giros argumentales. El shojo es fácil de seguir, tan fácil que casi es predecible. Ahora mismo no importa porque, y creo que por eso está evolucionando (al menos una parte de él), los guionistas de shojo se han dado cuenta de que, efectivamente, a los chicos también les gustan este tipo de historias. Las protagonistas femeninas ya no son el centro absoluto de atención: ellos también tienen algo que decir, a veces la última palabra. A la vez que el shonen se aleja de las mujeres (después de muchísimos años incluyendo tramas románticas excesivamente edulcoradas), el shojo, que era un reducto femenino extremo, se acerca a los hombres. Se me ocurren mil razones para esto, pero que cada cual saque sus conclusiones.(3)

Pues bien, dos han sido las series shojo que he visto últimamente. Y las dos me han encantado, pese a ser hombre (o tal vez por ser hombre).

LOVELY COMPLEX



El argumento es bien sencillo: ella, Risa Koizumi, es demasiado alta para ser japonesa (1,70 al empezar la serie); él, Atsushi Ōtani, demasiado bajo (1,56). Ambos, empujados por las circunstancias de haber estado desde siempre acomplejados, se han convertido en una pareja cómica en su instituto. Son inseparables, aunque se están peleando siempre. No obstante, después de que sus planes de encontrar "novios a su altura" se tuerzan... ¿quién sabe lo que puede pasar?

Pues pasa de todo, empezando con que la serie tiene algunas escenas memorables (basadas todas ellas en personajes secundarios que se niegan a ser meras comparsas), gags inteligentemente llevados y muy divertidos, un diseño de personajes asombroso (muy por encima de la media de cualquier serie), un guión sólido y coherente... Todo desemboca en encariñarse con los personajes, especialmente con ella: se pasa toda la serie llorando, eso es cierto, pero mientras ella llora tú ríes, maravillado de su ingenuidad. Porque, no nos engañemos, ahí reside la gracia de "Lovely Complex": es maravillosamente ingenua. Algo así como "el amor triunfa siempre" llevado hasta las últimas consecuencias. No busquéis un personaje malvado, no lo hay. Y todo es maravillosamente agradable de ver y disfrutar. La banda sonora, excelente si os gusta el JPop (a mí sí, y mucho, me temo).

PEACH GIRL



Esta imagen que he colocado no es por azar: es la que da inicio a la serie, y siempre me he reído mucho con ella porque, sinceramente, ella parece sobrar para convertirla en una portada yaoi (o sea, de relación homoerótica masculina). No obstante, es representativa. Y tanto.

Si "Lovely Complex" es el lado amable del shojo actual, "Peach Girl", que ya tiene un lustro a sus espaldas, es todo lo contrario: aquí sí podemos encontrar a personajes malvados. Ya no sólo malvados, también maquiavélicos. Las situaciones no son hilarantes, no hacen gracia. Reiremos en contadas ocasiones (cuando el guionista quiera quitar hierro al asunto): es un culebrón en toda regla, y presenta un mundo lleno de peligros en el que no te puedes fiar ni de tu mejor amigo... ni siquiera de tu pareja.

No obstante, es un culebrón muy bien hecho. A saber: un triángulo amoroso entre los tres protagonistas, Momo Adachi (ella), Kairi Okayasu y Kazuya "Touji" Toujigamori. Ni más ni menos. Los secundarios también juegan un papel fundamental. Demasiada importancia como para deslizar spoilers (que me consta que hay lectores de este blog que todavía no han terminado de ver la serie).

Pues eso, que viva el shojo, que parece ser, junto con el seinen, el género más vivo y que más lastres se está quitando de encima. Y, si queréis probar con el anime para chicas, estas dos series son una excelente elección.

Yo, desde luego, no me arrepiento de haber caído al lado oscuro. ¡Que viva el shojo y los argumentos comprensibles (y divertidos, y emocionantes)!

Ay.

---

(1) Antena 3 ha pasado, en unos años, de liderar la audiencia con cerca de un 25% del total de espectadores mensuales de media a estar en tercera posición, tras Tele5 y La 1, con apenas un 16-17%. Dejando aparte series puntuales como "Los hombres de Paco", las retransmisiones de la Champions League, los informativos o Los Simpsons, que tienen audiencias mayoritarias en sus franjas horarias, la cadena ha naufragado con sus últimos programas y series de producción propia, no ha sabido adquirir series estadounidenses de tanta enjundia como el resto de cadenas, etc.

(2) Me refiero a géneros demográficos, no temáticos.

(3) Ultrafeministas absteneos, que lo que me vais a decir ya lo he pensado yo varias veces.

9 comentarios:

Jafma dijo...

Oyes, muy interesantes tus artículos-post. ¿Has pensado alguna vez en publicarlos? ;-P

En serio, está muy bien. Independientemente de que te guste el shojo o no.

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Bueno, he de decir que sí que he pensado en publicarlos... pero para mí. Cuando tenga un buen número de post que me gusten (y me gustan uno de cada diez que escribo) supongo que me los imprimiré y los encuadernaré de forma artesanal, más que nada para no perder tantas letras casi inútiles cuando reviente Blogger (ya hice por ahí una predicción, me parece que dije que en 2012 se iría a pique).

Y gracias por leerme, claro. :)

Charlotte dijo...

Genial el artículo, y estoy completamente de acuerdo contigo. Siempre me había irritado del shojo esa manía de producir diabetes a los espectadores, pero series como Lovely Complex se cargan ese tópico brutalmente.

Creo que el anime (y mucho más, el manga) sí está abierto a cambios y evoluciones (de hecho hay animaciones realmente novedosas y espectaculares), pero claro, poco de ese material llega a triunfar. Hay excepciones, "Love my life" (encuadrado en el género yuri y de temática y estilo realista) ha sido recientemente adaptada a una película de bastante éxito en Japón (por poner un ejemplo). Y hay pocos géneros tan minoritarios como el yuri (temática lésbica, que puede llegar a ser bastante explícita sin alcanzar las cotas del hentai).

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Jeje, es que me temo que yo de yuri lo único que recuerdo es "Strawberry Panic!", que para echar unas risas está bien, pero nada más. (Aparte de que el dibujo no me gusta nada)

Charlotte dijo...

Strawberry Panic da grima, como otras grandes "obras maestras" del yuri como La Rosa de Versalles, pero de todas formas ésta se acerca más al shojo-ai que al yuri (menos explícitas y concentradas en las relaciones emocionales entre chicas). En fin. Hay que leer Maka-Maka (sexo con argumento).

Víctor Miguel Gallardo dijo...

o_O ¿Maka-Maka? El nombre promete, je.

Soledad dijo...

Muy buen trabajo te felicito, yo vi Lovely Complex y es verdad que te encariñas mucho con la serie a tal punto que para mi se convirtio en mi serie favorita (junto con Naruto) y es una lastima que se hallan quedado en solo 24 capitulos, bueno un beso enorme y segui asi.

PD: te voy a hacer caso y voy a ver la otra serie Shojo que recomendaste ;). Chauu!!

Nnako2 dijo...

Enhorabuena por el post, me ha gustado mucho leerlo y cuando tenga tiempo me miraré tu blog ya que tiene buena pinta.

Lo encontré ya que pienso ver Lovely Complex, pero lo creía totalmente distinto a como lo describes: pasteloso (tenía pinta, por las imágenes que he visto del manga).

En cuanto a Peach Girl, la había descartado de primeras pensando eso xD pero visto lo visto le daré otra oportunidad.

En fin, saludos y como ya te han dicho, publícalos en alguna revista manga o algo.

Saludos


PD: google no me dijo nada sobre maka-maka... u_u

Anónimo dijo...

You may easily play a joke on a man who likes to argue - agree with him.

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