jueves, marzo 22, 2007

La única discusión



La única discusión que he tenido con Charlotte, aparte de "´¿Es que quieres capar a mi gato, furcia?´" o "´Hijodeputa, no llames más a Fuengirola ´esa puta playa llena llena de borrachos pedófilos´ o te ahostio´" ha sido por culpa de esta película. "Una historia verdadera", de David Lynch.

Yo no me considero un fan de Lynch. De hecho me la trae al pairo. Creo que es uno de los directores más sobrevalorados (ad infinitum, por cierto) de la actualidad. Me aburre hasta límites insospechables. Cronemberg a su lado es el más coherente de los realizadores de los últimos veinte años. Lynch es un coñazo, Lynch es pretencioso, Lynch es... bueno, cualquiera que haya visto "Mulholland Drive" medio dormido podrá comprenderme: es lo que todo gafapasta necesita para hacerse pajas en el asiento trasero de un Mégane Coupé.

Será que no me considero un gafapasta. O será que no tengo un Mégane Coupé. Un poco de las dos cosas.

La película que me reconcilió con David Lynch es, precisamente, "Una historia verdadera". Empecé a verla con la convicción de que no me iba a gustar, pero estuve durante todo su visionado absolutamente absorto en la belleza de sus imágenes y su mensaje.

(Lo cual no comprendieron mis dos acompañantes de esa tarde, Charlotte y Dani).

Me da igual. "Una historia verdadera" es una película muy superior a la media. Una película bella, emotiva, definitivamente superior. Un goce para todo alma sensible (¡ja!).

Lynch me sigue pareciendo un pretencioso intelectualoide que, sin embargo, supo parir una película que es algo más que perfecta. Cosa que no me pasa con Cronenberg y "Una historia de violencia", probablemente porque éste sí me parece un cineasta a tener en cuenta.

miércoles, marzo 21, 2007

Algo está cambiando...

... ¿acaso se traslada Parnaso? ¿A otra ciudad? ¿Más populosa? ¿Con playa?

Es que... ¿va a tener Parnaso sede propia? ¿Una oficina, tal vez? ¿O un local comercial?

¿Y qué es eso de una nueva colección en ciernes? ¿Un primer libro de un conocido autor que, de repente, se lía la manta a la cabeza... y se lía a guantás?

Ninonino, ninonino.

Más información en próximos posts. Que no se diga. Pero a pequeñas dosis.

[Por lo pronto el próximo libro de Vórtice ya ha salido de imprenta. En cuanto lo reciba y vea que existe físicamente, entrada al canto hablando del susodicho]

viernes, marzo 16, 2007

¡Arrancan!



Dentro de unas horas, de madrugada, sesión de cualificación del GP de Australia, desde Albert Park. En la foto, un remozado Spyker (perdón, el nombre completo desde hace unos días del equipo es Etihad Aldar Spyker).

Los equipos muchos ya los conocéis:

-McLaren Mercedes (Fernando Alonso y Lewis Hamilton)
-Renault F1 Team (Fisichella y Kovalainen)
-Ferrari (Massa y Raikkonen)
-Honda Racing F1 (Button y Barrichello)
-BMW Sauber (Heidfeld y Kubica)
-Panasonic Toyota (Ralf Schumacher y Trulli)
-Red Bull Racing (Coulthard y Webber)
-AT&T Williams (Rosberg y Wurz)
-Toro Rosso (Liuzzi y Speed)
-Spyker (Albers y Sutil)
-Super Aguri (Sato y Davidson)

Mi quiniela para la temporada: Los favoritos son, para mí, los Ferrari. Después McLaren, pero después (de hecho, y espero equivocarme, mucho después). BMW, Williams y Honda también rascarán algo. Renault va a ser la gran decepción, y Super Aguri la sorpresa. Red Bull, Toro Rosso y Spyker van a ser los convidados de piedra. El campeonato lo ganará Massa, y segundo será Alonso. El tercero... estoy entre Raikkonen y Kovalainen, pero para que este último haga podio lo primero es que Renault funcione mínimamente. El piloto "sorpresa", probablemente Hamilton, y si no Kubica (al que le veo un futuro espectacular).

Y ya. :) (¡Qué ganas!)

jueves, marzo 15, 2007

Mi nombre

«Pensatzen dut nire izena
nire izana dela,
eta eznaizela ezer ezpada
nire izena»

(Gabriel Aresti)

(Pienso que mi nombre / es mi ser, / y que no soy / sino mi nombre)

(Traducción bastante libre, que alguien me corrija)

miércoles, marzo 14, 2007

Mi Olivetti

¿Es que soy tan viejo?

Carajo, no. Pero lo primero que escribí lo hice a mano (lo cual, parece mentira, ya es casi de neanderthales). Lo segundo fue en una Olivetti Lettera. No recuerdo el modelo, aunque aún está en casa de mis padres dentro de su maletín y su funda. Y en perfecto estado, por cierto (¿alguien puja?).

Todavía recuerdo el día en que la compraron. Yo debía tener unos ocho o nueve años, y mi padre se hizo con ella a petición de mi madre, que por entonces todavía escribía algo (es uno de los secretos a voces de la que me parió: aparte de haber sido monja durante un lustro también hizo sus pinitos en la escritura, habiendo publicado varios artículos en el Ideal de Granada y otras publicaciones locales en la década de los 70, aunque yo no lo supe hasta hace relativamente poco tiempo).

Recuerdo, y es lo más curioso porque han pasado como un millón de años (a mí me lo parece), ese día. Recuerdo la reverencia con que mi madre colocó sobre la mesa del salón-comedor la bendita Olivetti Lettera, recuerdo como comprobó que la cinta de la tinta estaba en su sitio, y recuerdo como introdujo un folio en blanco para empezar a escribir.

También recuerdo, vaya putada, lo que me dijeron en aquel entonces: algo como "podrás utilizarla cuando aprendas a escribir a máquina". Las consecuencias fueron desastrosas y, a la vez, de un gran provecho: un par de veranos después insistí en dar clases de mecanografía, cosa que hice (hay un diploma de la Academia "El Futuro" que lo atestigua), aunque siempre fue humillante que mi hermana, que era del tamaño de un hobbit, se sacara el título de Mecanografía con muchas más pulsaciones por minuto que yo. En fin, cosas que pasan.

Pude, por fin, utilizar la máquina (y no a escondidas, que por supuesto ya la había "catado" casi desde el principio cuando mis padres no estaban en casa). Y fue en ella en donde parí mis primeras letras más o menos conseguidas. Al principio poca cosa. Más tarde, a eso de los doce o trece años, incluso un atisbo de novela, titulada "¡Victoria!", que me ha perseguido en todo este tiempo. "¡Victoria!" habla del fin del mundo, de un planeta que se termina (el nuestro) y de la peregrinación en una nave de un grupo de gente que, finalmente, encuentra un planeta en el que poder iniciar de nuevo la vida de la raza humana. Me siento un pelín (¡o mucho!) orgulloso porque todo eso surgió con trece o catorce años, y son nada más y nada menos que casi cincuenta folios de extrañas vicisitudes de los colonos. Lo cual tiene su mérito teniendo en cuenta que, hasta ese momento, yo no había leído absolutamente nada de ciencia-ficción (mis lecturas, muchas, se limitaban a libros infantiles-juveniles, o a Los Cinco de Blyton, o a algunas novelas menores de Verne). Siempre me sentí muy ligado a aquella Olivetti y a "¡Victoria!", y todavía hoy sigo estándolo. No es casual: el "universo" que creé en esta fallida novela fue reconvertido en años posteriores en otro que bien podría llamarse "¡Novak!", y que algún día cristalizará, pues tras ponerlo en contacto con la particular mitología creada por Charlotte (¿"¡Santuario!"?) ha formado lo que hoy en día considero es la gran obra de mi vida: la creación de un mundo propio en el que desarrollar las historias que se me ocurren.

[Comprendería que a estas alturas estéis carcajeandoos o, simplemente, durmiendo como bellotas]

"¡Victoria!" es una novela de encuentros: un grupo de "elegidos" es trasladado a una nave que debe colonizar un planeta lejano. Apenas si tuve tiempo (e imaginación) para esbozar un poco de qué iba toda esta historia, pero el protagonista, que en justicia debía llamarse Slobodan Hilezkor (mi alter ego) estaba en contacto con algunos personajes que me han acompañado todos estos años: Miriam y Karl Hesse, por ejemplo, los dos más importantes, y que sólo aparecen (al menos ella) en el segundo relato que publiqué ("Wayc", en la II Antología del Melocotón Mecánico, del Grupo AJEC). Sin embargo, "¡Victoria!" nunca verá la luz (¡es la creación de un niño!), y de "Wayc" ("Work always you can", es la primera vez y última vez que reconozco en público lo que significa ese nombre, un chiste privado con Dele, un amigo de Almuñécar que compartía conmigo el interés infinito en el género femenino) es mejor no hablar porque no me siento identificado con este texto (aunque incluso hoy me parece meritorio para haber sido escrito por un chaval de diecinueve años).

A lo que iba: Charlotte y yo hemos creado un universo propio a partir de todas las salvajadas que se nos ocurrían en la adolescencia, juntando Novak con Santuario y un poco de aquí con un poco de allí. El resultado, al menos a nivel teórico, es magnífico: tenemos la historia, tenemos el contexto, sólo falta terminar de escribirlo. Y para mi gusto merece mucho la pena. Es una bestialidad épica de proporciones inimaginables. Y es ci-fi y fantasía épica a una vez.

Algún día, sí, algún día. A lo mejor mi vieja Olivetti podría ayudarme... pero el caso es que ya no sé donde comprar cintas de tinta para ella. Han desaparecido, directamente.

Y odio escribir en el ordenador. Aunque siempre será mejor que hacerlo a mano (eso sólo lo hago actualmente con la poesía, qué cosas).

domingo, marzo 11, 2007

7:22 AM

7:22 AM

De un domingo, claro. Y, al hilo de un post de Juanma en "Pornografía Emocional" llego a la conclusión de que, escriba o no escriba en el blog, las visitas se mantienen. Incluso se da la circunstancia de que, si no subo en unos días, pueden aumentar de forma considerable. No parece haber ningún cambio (apenas uno leve) los días que hay nuevo mensaje, así que la teoría, cierta hasta que se demuestre lo contrario, es la de que, utilizando las palabras que el mencionado Juanma dice, la mayor parte de los que llegan aquí lo hacen "de prestado", a través de Google y otros buscadores, y debido a cadenas de texto buscadas que poco o nada tienen que ver conmigo.

Lo cual me deja más tranquilo. Prefiero tener una audiencia más reducida. Y, a ser posible, que conozca, ya sea de forma virtual o real.

7:27 AM

Y todo entronca, claro: ¿cómo es posible que, actuando el mismo grupo en el local, un día se llene (ayer noche, por ejemplo) y otro no entre ni un cristo? ¿Ha tenido algo que ver el derbi de los cojones? Y, si es así, ¿por qué de repente la población femenina del club, normalmente pequeña, se convierte en insultantemente mayoritaria? ¿Hay un meta-buscador vital del que no tenemos conocimiento (consciente)?

7:29 AM

Y, para terminar, qué gusto el tomarse una Bombay con tónica en el Albaycín a eso de las seis de la tarde mientras una guiri te toca la guitarra y el sol te deja medio ciego al tiempo que desaparece detrás de unos cubos de basura del siglo XXI (las fotos, próximamente, es un ocaso a tener en cuenta). Y comer Tarta de Santiago de hace una semana mientras una italiana se empeña en fotografiarse a ella misma, un "perrillo chico" se empeña en fornicar con la pierna de un transeunte y, nosotros mismos, nos empeñamos en sonreír porque estamos sinceramente felices, extasiados por una tarde de sábado sin pretensiones pero a la que no podríamos pedirle absolutamente nada más.

7:32 AM

(¿Qué esperábais a estas horas aparte de filosofía barata? Pues ea, ahí tenéis vuestra ración)

martes, marzo 06, 2007

Una sola palabra: Atramentum

Y muchos diréis, ¿qué es eso? Pero otros lo habréis entendido. Ahora que ya ha pasado un tiempo de su desaparición, que ya han terminado los tiempos de guerras, guerrillas y demás, se me ocurren unas cuantas palabras para definir mi relación con Atramentum: ilusión, recuerdos, decepción... Conceptos buenos la mayoría, otros no tan buenos (lógico). Pero me quedo con la ilusión, el descubrimiento, la novedad, ese tipo de cosas. Suele perdurar, en la memoria, sobre todo lo mejor. Lo peor... lo peor se va, no sé si como lágrimas en la lluvia o como neuronas quemadas a base de cerveza. Normalmente de los amigos, de mi relación con ellos, sólo acabo recordando los buenos momentos; pues con Atra me pasa exactamente lo mismo: mi mente, como medida preventiva (o, mejor dicho, a posteriori) me impide recordar absolutamente nada malo. Lo cual hace que, aunque siendo realista, sea un recuerdo entrañable, lleno de cariño.

[Toma Pornografía Emocional, que dirían Juanma y Pily :P]

Y vosotros, ex-atramentos (que sois muchos los que pululáis por aquí, que lo sé yo), ¿con qué palabra definiríais vuestra relación con aquel ente llamado Atramentum?

jueves, marzo 01, 2007

¿La nueva "Friends"?



"Cómo conocí a vuestra madre" ("How i met your mother") transcurre, por si no la habéis visto todavía, en el año 2030. Más o menos. El protagonista, Ted Mosby (interpretado por un desconocido hasta ahora Josh Radnor), se está empeñando en contar a sus hijos adolescentes la historia de cómo se conocieron él y su madre unos cuantos años antes, así que los capítulos son, en efecto, historias acaecidas desde mediados de 2005 hasta...

Hasta que las audiencias aguanten, claro.

Ted comparte piso con Marshall Eriksen (Jason Segel, algo más conocido gracias a su papel en la recordada "Freaks and geeks", y que incluso ha participado en un puñado de capítulos de CSI: Las Vegas). Marshall es un chico de Minnesotta, estudiante de Derecho, que acaba de prometerse con Lily Aldrin (Alyson Hannigan, seguramente el rostro más conocido de la serie debido a sus participaciones en las primeras "American Pie", "Date movie" y, sobre todo, "Buffy cazavampiros"), una chica neoyorquina.

Completan el reparto Robin Scherbatsky (Cobie Smulders), el primer gran amor en la serie de Ted (aunque acaba siendo una amiga más del grupo), una reportera de medio pelo en un canal de televisión que no ve nadie; y, sobre todo, el gran Barney Stinson (Neil Patrick Harris, el actor principal de "Un médico precoz", aunque su mejor actuación, autoparódica, fue en "Harold & Kumar Go to White Castle", traducida horriblemente en España como "Dos colgaos muy fumaos", una de las cintas cómicas más infravaloradas de los últimos años).

La acción transcurre en Nueva York, y las similitudes con "Friends" son más que evidentes. ¿Son Ted, Robin, Barney, Lily y Marshall los nuevos Ross, Chandler, Joey, Mónica, Rachel y Phoebe? Hay que darle tiempo, pero por lo que he visto hasta ahora (una decena de episodios) la serie va a más. Sé que se ha rodado una segunda temporada (emitida por CBS), y que las audiencias son bastante buenas, pero simplemente por los personajes de Barney y Marshall (impagables) espero que dure lo suyo.

No voy a decir eso de que "¡es la mejor serie cómica de...!". Puff, no, qué susto. La mejor serie cómica (que yo conozca) de la actualidad es, sin duda, "Me llamo Earl". En todo caso, para pasar un buen rato, recomiendo las dos. Sin duda.

En España ambas son emitidas por La Sexta. Como ya he dicho hasta la saciedad, yo sigo sin sintonizar esta cadena, así que las veo tras bajarlas del bendito Bit Comet. Lo cual tiene sus ventajas (los horarios los pones tú, puedes ver tres o cuatro capítulos seguidos, ese tipo de cosas).

Hasta ahora...

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