viernes, noviembre 30, 2007

Un mes

Un mes me queda en Granada antes de estar, ya definitivamente, malagueñizado (¿se dice así?).

Que nadie lo dude: me voy porque no hay más remedio. Siempre pensé que, si salía de mi adorada/odiada Graná, sería para ir a una ciudad mejor, con mayor ambiente cultural, más marcha y más posibilidades laborales. O sea, Madrid o Barcelona (que me perdonen el resto de ciudades).

No me molesta Málaga, de todas formas, tanto como me molestan (para vivir, quiero decir) otras ciudades. Al menos la conozco bastante ya que desde pequeñito he veraneado en casa de mis tíos (que tenían un piso cerca de la Plaza de la Victoria, aunque siempre acabábamos en El Palo para zambullirnos y en La Merced para devorar pepitos de ternera... qué tiempos, ay).

Hay cosas de Málaga, empero, que no sólo no me molestan, sino que me gustan. Por ejemplo, son más desinhibidos sexualmente. En Granada, como en Bilbao o Pamplona (1), no folla quien quiere, sino quien puede. O sea, pocos. En Málaga parece que no siguen la misma norma: estaré atento a cualquier variación en la tendencia, pero espero que mi llegada a las orillas del Mediterráneo no la invierta. Que todo puede ser.

También hay más trabajo, y mayor nivel adquisitivo. O al menos eso entiendo yo después de visitar bares de tapas de una y otra provincia: en Granada, por euro y medio, tu tubo de cerveza y tu correspondiente tapa no te las quita nadie. En Málaga has de pagar casi el doble por lo mismo (ya que la tapa se paga, y además bastante bien), pero a nadie parece importarle. Ya sé que Granada es una rara avis en cuanto al tapeo se refiere (junto con Almería, Jaén, Ciudad Real, el sur de Madrid o Segovia) ya que las tapas son gratis, suculentas y amplias. Hoy, por ejemplo, después de un periplo en autobús por varios pueblos de la periferia en el que se puede incluir una oferta de trabajo rechazada, una bellísima arquitecta y un choque Guardia Civil-coche lleno de gitanos algo imprevisto, he comido en un bar de mi pueblo. Ojo al dato: 7,80 euros por cuatro tubos de cerveza con sus respectivas tapas de merluza emborrizada (2), callos, pollo frito y carne en salsa. Una pasada. Por eso mismo en Málaga habrías pagado casi el doble (o más del doble, dependiendo del sitio).

Al respecto, me quedo con una frase del maestro Alfredo Álamo hace pocas fechas en el mismo bareto granadino: "Si viviera aquí acabaría con cirrosis". Más o menos literal, lo cual denota que incluso el alcohol está barato (en el bar de enfrente de mi casa actual te cobran una copa a 3,50 euros, ¿a que parece imposible en estos tiempos que corren?).

No, efectivamente, me voy a disgusto de Granada porque, aunque aquí los sueldos son minúsculos, rozando el límite permitido (yo llegué a ganar 540,80 euros cuando el límite salarial era de 540,20 euros, no os digo más), puedes vivir con mucho menos dinero que en el resto de España, esa grande y libre. Puedes cenar y comer y almorzar a base de tapas. Los bares cierran tarde, las cocinas funcionan casi siempre a horas intempestivas, los extranjeros lo copan todo y eso hace que las cosas vayan sobre ruedas, etc.

Amo Granada por las mismas razones que odio Granada. Claro.

Ahora me toca Málaga: veremos a ver qué me depara el futuro inmediato. Me gustaría decir que dejo aquí muchos amigos pero sería mentira porque la mayor parte de ellos ya se fueron de la provincia hace tiempo (casi todos a Madrid y Barcelona, por supuesto). Me gustaría decir que guardo recuerdos imborrables de esta ciudad, pero tampoco haría honor a la verdad porque, recapitulando, Granada me ha dado más momentos malos que buenos. Me gustaría decir, por último, que echaré de menos Granada simplemente por ser como es, imperfecta y divina a la vez. No lo sé. En todo caso, sé que voy a echar de menos Granada, aunque no sepa la razón.

Málaga: ahí voy. Cuidado que mancho (no preguntéis).

(1) Aunque una encuesta reciente dice que el 30% de las pamplonicas han hecho un trío con dos hombres. Hoy mismo lo he leído... y aún me duran las risas, claro.

(2) Emborrizada: o a la Romana, cómo gustéis. O sea, con una cobertura de harina frita.

miércoles, noviembre 28, 2007

Una discusión nada baladí


O eso parece.

Muchos de los que me conocéis sabéis que soy un fijo (o más o menos) de la lista de correo de Yahoo! de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror. No me queda más remedio, como miembro de la Junta de la AEFCFT, que estar allí y echar un vistazo diario a lo que se cuece. No es la única lista de correo de una Asociación en la que estoy presente (1). También ejerzo de convidado de piedra, más que nada porque estoy allí para aprender, no para opinar por ahora ya que no tengo los conocimientos necesarios, en la lista de la Sociedad Española de Vexilología.

(Al llegar a este punto noventa y nueve de cada cien habrán abierto mucho la boca).

Según el DRAE, la vexilología es la "Disciplina que estudia las banderas, pendones y estandartes". Queda claro para los que leéis de vez en cuando este blog que dicha disciplina, junto con la heráldica, es de mi máximo interés.

Pues bien, resulta que en el estadounidense estado de Pennsylvania (y cito textualmente la noticia aparecida hace pocos días en Prensa Latina):

Las autoridades de Pennsylvania intentan agregar el nombre de ese territorio norteamericano en la bandera estatal, como forma de rescatar y reforzar las tradiciones culturales, informó hoy la televisora Fox News.

Según la cadena noticiosa, los legisladores estatales tratan de frenar así la crisis de identidad de sus habitantes, cuya mayoría no conoce la enseña de Pennsylvania.

De acuerdo con la propuesta del congresista Tim Solobay, en la bandera azul marino se bordará en oro "Commonwealth of Pennsylvania"

"Esa bandera es una manera de celebrar nuestra herencia y lo que nos hace únicos con respecto a otros estados norteamericanos", manifestó Solobay al justificar su iniciativa.

Sin embargo, el proyecto enfrenta rechazo de algunos ciudadanos, quienes se niegan a alterar la insignia estatal, la primera reforma en un siglo.

Peter Malinchock, un maestro jubilado, consideró tonto y ultrajante cambiar la bandera sólo para ayudar a otros a reconocerla.

Ya la Cámara de Representantes del Estado aprobó la propuesta por 164 contra 31.


La actual bandera de Pennsylvania sería la que sigue:


Demasiado recargada para mi gusto, pero eso es lo de menos. En la susodicha lista de la SEV se ha abierto un debate acerca de la idoneidad de lo aprobado por los políticos de este estado. Las normas vexilológicas son claras: es una salvajada. Yo, que soy un recién llegado a este mundillo (tan parecido al fandom español que os asustaría, creedme), tengo una idea bien distinta.

En un país como los EEUU, en el que la enseña nacional lo domina absolutamente todo, apenas son reconocibles, tanto para los propios como para los extraños, un puñado de banderas estatales. Haced memoria: ¿no seríais capaces de mencionar al menos un par de ellas?



Efectivamente: el oso de la bandera de California y la "estrella solitaria" de Texas.

Yo, al menos, y dejando a un lado un par de banderas más (Colorado y Nueva York), tampoco recuerdo más. Y mira que las hay curiosas:





Illinois, Dakota del Sur, Georgia y Florida, respectivamente.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de que prácticamente ninguna de estas banderas es demasiado ortodoxas. Es lo lógico: en un mundo de cariz rebelde con todo lo establecido desde europa (entre otras cosas las normas más básicas de como construir una bandera) como fueron los Estados Unidos, no se tuvieron en cuenta ciertas reglas que, sin embargo, sí se tomaron en cuenta, por ejemplo, en la mayor parte de las repúblicas americanas que se independizaron de los españoles (no en todas, pero esa es otra cuestión).

Esa sería la teoría "amable" para con los estadounidenses. La otra, también de mi propia invención aunque no niego que todo está ya inventado y no debo ser el primero en pensarla, es que simplemente, en el momento en que se decidieron las banderas de los estados, no había nadie con los conocimientos adecuados para poner freno. Lo cual no es del todo ilógico.

El caso es que son muchos los estados de los EEUU que incluyen el nombre en la bandera. No hay que rasgarse, desde luego, las vestiduras. Y la ortodoxia está para saltársela de vez en cuando, ya sea en vexilología o en ciencia ficción. Si no, vaya coñazo.

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(1) No sólo de ciencia ficción y vexilología vive el hombre. De los ciento diez (sí, 110) grupos a los que estoy subscrito hay un poco de todo. Literatura erótica, baloncesto filipino (lo digo en serio), sadomasoquismo, bibliotecas electrónicas, música, vampirismo... Un cacao, claro, un cacao.

La matanza del Día de San Valentín (y otros vómitos indecentes)


La matanza del día de San Valentín

No, ya no quiero escribir poesía
-sólo versos aleatorios,
sinsentidos efímeros y obtusos,
mil epitafios para mi tumba
y nombres para los besos que no doy-.

Prediqué en el desierto
y él me devolvió una mirada
tan llena de estrellas, tan triste,
tan oscura como la muerte que no llega.

Como la muerte que no me llega.

Queriendo ser un niño fuera de lo común
me convertí en un superhéroe rastrero
-de esos con gafa de pasta
que se masturban en los aseos
de estaciones de autobuses sin nombre
pensando en sí mismos-.

Queriendo ser un animal decente
me convertí en un mendigo
enamorado de cada nueva mirada
cada nuevo rostro
cada nuevo cabello entrelazado en mis dedos
de suicida apegado a la existencia.

No, ya no quiero escribir poesía
-sólo mensajes cifrados
que serán comprendidos en un futuro
lejano y amado, y frío
como mi sepultada calavera-.


La habitación 101

No son ratas, son molinos,
dijo Winston Smith después de esnifar
el último polvo de ángel.

Y, mientras, diez mil julias desamparadas
tiemblan
lloran
gimen (y bostezan)
tiradas en mitad del arroyo. Esperándolo a él,
el gran hermano que todo lo vigila,
monitoriza
registra (e ignora).


La fiesta de graduación de Maese Tenedor

Revuelves en la basura
y encuentras un trozo de pescado
(no del todo digerido
por los mil gatos del callejón).

Y adviertes que eres diferente,
que has mutado,
que tus padres, allá en el limbo
de la televisión por cable
y los diarios deportivos
no estarían orgullosos,
no reconocerían
a esta bestia que le roba la comida
a irracionales peluches
de garras afiladas.

Revuelves en la basura
y encuentras algo de verdura podrida:
qué gran noche la de este día,
qué banquete digno de ti y de tus padres.

Cuánto que celebrar
en mitad de la soledad más absoluta.

martes, noviembre 27, 2007

¿Cómo se llaman en Castilla-La Mancha los genitales femeninos?



(Recogido del proyecto de Atlas Lingüístico y Etnográfico de Castilla-La Mancha http://www.linguas.net/Proyectos/ALeCMan/tabid/72/Default.aspx).

Mil maneras de referirse a lo mismo, claro. Sólo en Castilla-La Mancha: chocho, ratón, chumino, chomino, papo, tomate, conejo, liebre, choto, conejera, pepo, mandanga, castaña, chirla, tocinico (¡buenísimo este!), abajo-el-empeine (sin palabras), churrasco... (y más que se me olvidan).

También mil maneras de pronunciarlo: no se dice igual "chocho" en Albacete que en Guadalajara.

Eso sin salir de una comunidad monolingüe. Vale que el caso es extremo (el de las partes íntimas femeninas) dado que la imaginación popular es más fertil con según qué conceptos, pero la diversidad está ahí, ante nuestros sorprendidos ojos.

En Granada también hablamos, de forma exclusiva, español. Sin embargo, si alguien te comenta que "el colega se pispó (o chispó) y echó la papa por el cauchí" (o cauchil, depende de la zona) pensarás, y con razón, que acabas de atravesar una barrera invisible hacia un mundo paralelo.

Como me gustan los localismos, escucharlos y descubrirlos, coño.

PD: Pero para qué me voy a engañar. Al igual que al protagonista de "Plataforma", maravillosa novela de Michel Houellebecq, yo también estoy obsesionado con los genitales femeninos. Pues hale, un post hablando del tema. ¡Estoy innovando! ¡Adórenme!

lunes, noviembre 26, 2007

Err... hum... esto...

Ripham, por dios, a ver si llega pronto la Navidad, que a veces me pasan cosas que sólo puedo compartir contigo, carajo. Ya sabes, lo que te dije una vez paseando por Madrid. Pues lo mismo pero mejor. Muchísimo mejor.

Aaargh... (golpe en la cabeza). ¿Es que soy el único al que le gustan este tipo de cosas?

Panda de friquis.

viernes, noviembre 23, 2007

¿Música de viernes? (sección robada por un día)



Burden in my hand, de Soundgarden
(Chris Cornell, esa Voz, al mando, por supuesto)

Follow me into the desert
As thirsty as you are
Crack a smile and cut your mouth
And drown in alcohol
Couse down below the truth is lying
Beneath the riverbed
So quench yourself and drink the water
That flows below her head

Oh no there she goes
Out in the sunshine the sun is mine

I shot my love today would cry for me
I lost my head again would you lie for me
I left her in the sand just a burden in my hand

I lost my head again would you cry for me

Close your eyes and bow your head
I need a litle simpathy
Cause fear is strong and love's for everyone
Who isn't me
So kill your health and kill yourself
And kill everything you love
And if you live you can fall to pieces
And suffer with my ghost
Just a burden in my hand
Just an anchor on my heart
Just a tumor in my head
And I'm in the dark

(Lo he pensado de repente: si alguna vez me convierto en un psicokiller, ésta será mi banda sonora)

Death Note (デスノート)


Última serie japonesa vista, y las que me quedan. Pocos ratos de ocio, entre unas cosas y otras, tengo actualmente, y los que hay los aprovecho, bien para salir de cervezas (o, como hice el martes pasado mientras Charlotte veía a Mr Manson, de porrones, jejeje), bien para ver series.

Death Note me ha gustado. Mucho. No es perfecta, desde luego, adolece del mismo defecto de muchas series y películas de género policíaco (y afínes): la falta de verosimilitud. Muchas son las vueltas de tuerca a lo largo de los 37 capítulos de que consta el anime, muchos de ellos muy bien hechos, otros no tanto. No importa: es disfrute puro y duro.

La premisa: los shinigamis, dioses de la muerte que anotan en sus cuadernos los nombres de los humanos que han de morir, existen. Uno de ellos, Ryuk, aburrido de la vida en el mundo infernal, ha conseguido un cuaderno de sobra (ya se verá cómo), y lo deja caer a la tierra. Allí es recogido por Light, un estudiante modelo asqueado de la sociedad en la que le ha tocado vivir.

El cuaderno, el "Death Note" que da título a la serie, es un arma letal en manos de un humano: si éste conoce el nombre verdadero y el rostro de una persona, con apuntar dicho nombre en el cuaderno, morirá. Incluso, si quiere, puede dar instrucciones precisas de cómo ha de morir (si no, lo hará de un ataque cardiaco).

Light, tras comprobar que el cuaderno realmente funciona, empieza a tomarse la justicia por su mano, ajusticiando desde la seguridad de su dormitorio de estudiante normal y común a todo criminal que ve por la tele o por internet. Cunde la alarma entre los malhechores, y también entre la policía, aunque la gente de a pie, que dan al misterioso asesino de delincuentes el nombre de "Kira", empieza a mostrarse decididamente a favor de él. La comunidad internacional envía entonces a Japón a "L", el mejor detective del planeta, para atrapar a Kira.

Y hasta aquí puedo leer. La serie tiene momentos realmente impresionantes. También bajones, claro. Light-Kira quiere un nuevo mundo, mejor y más seguro; L y la policía, que acaben los asesinatos discriminados. La gente, simplemente sentirse protegida. Pero, ¿quién es Light? ¿Un muchacho que quiere construir una utopía o un desalmado asesino de masas?

No os la perdáis. La recomiendo al 100%.

miércoles, noviembre 21, 2007

Para Violante...



Sí, el auténtico video de la canción "Low", de Foo Fighters, en la que Dave Grohl y Jack Black se lo montan en un hotel.

Ya la posteé una vez hace tiempo, pero hela aquí de nuevo, guapa. :)

martes, noviembre 20, 2007

50 personajes que descojonan España (VIII)

15. Matías Prats


Premiado y reconocido periodista madrileño, hijo de un famoso ídem especializado en toros y furgol (la crème de la crème de la información, claro). Durante muchos años, como papá Matías, fue el rostro de los deportes de RTVE. Luego se pasó al telediario, cuando ya estaba feo hablar de Arantxa Sánchez Vicario y era mejor hacerlo de Felipe González, Fidel Castro y Monica Lewinski. Del Ente pasó a Antena 3, donde ahora compagina la segunda edición de los informativos y el "Territorio Champions".

El problema es que va de imparcial. Si hiciera como Gabilondo o Carnicero, esto es posicionarse claramente y no dejar lugar a la duda, perfecto. Pero él solito se ha convertido en abanderado de la más infame de las cadenas de televisión (en radio estaríamos hablando de Onda Cero, en prensa de El Mundo).

No me importan los medios que, ya sea desde la izquierda o desde la derecha, me intentan vender la moto: respecto a esto, cuando uno abre El País o el ABC, o escucha la COPE o la SER, sabe a lo que se enfrenta. La parcialidad está a la orden del día. ¿Que hacen falta más medios de comunicación imparciales? Pues puede que sí, si es que la imparcialidad existe (no lo creo). Lo que no soporto es que me intenten tomar el pelo abanderando una neutralidad que, en verdad, no existe ni comparten. Los tres medios mencionados (Onda Cero, El Mundo y Antena 3) son el ejemplo perfecto.

No me tomes el pelo, Matías, no me tomes el pelo.

14. Dani Martín


(No confundir con el ex jugador del Real Betis, que no tiene culpa de nada el pobre).

Seudópodo con forma ¿humana? que antaño se dio a conocer como ¿actor? de poco calado en series de televisión variopintas, triunfó luego como frontman de un grupo de ¿rock? ¿adolescente? y ¿gamberro? superventas, y que finalmente ha decidido compaginar su ¿actividad? musical con sus labores ¿interpretativas?, todo ello con resultados nefastos.

Datos generales:

Complexión: Fuertecito
Estatura: Media
Voz: Nasal
Otras características: Ausencia manifiesta de cuello

Una vez oí que "El canto del loco" eran los sucesores de "Los Piratas". Como fanático de este último grupo no sólo me rasgué las vestiduras, sino que dejé de escuchar la cadena de radio que había dicho semejante sinsentido (a la sazón, Radio3).

Una vez oí, de un buen amigo con bastante buen gusto por lo demás, que debía darle una oportunidad al trabajo creativo de Martín y sus secuaces.

Una vez oí que, como actor, su labor era más que destacada, algo así como un soplo de aire fresco en una escena en la que se sobrevaloraba a Bardem, Carmelo Gómez o el actor que da voz a Lucho, de los Lunnies.

Yo he oído cosas que vosotros no creeríais. Entre muchas otras, estas.

No lo soporto. Y sé que es irracional. O no.

13. Manuel Fraga


Político español, gallego y villalbés, nacido hace nosecuantos años. Según la wikipedia (hasta que he llegado yo para borrar el dato), morirá en Manololandia en 2567. He tenido que suprimir el dato porque, según mis informaciones, Manololandia no perdurará más allá del 2314. Que si no...

Lleva más de cincuenta años siendo un pez gordo de este nuestro país, y sólo en fechas muy recientes ha quedado en un segundo plano por motivos de su edad. Ha pasado por casi todos los puestos importantes del Estado, sólo faltándole en su palmarés (y ríete tú del del Real Madrid) la Presidencia del Gobierno. Le faltó un pelo, pero se la quitó en varias ocasiones un abogado sevillano con chaqueta de pana (puesto 51 en la lista de "50 personajes que descojonan España").

Es el actual presidente emérito del Partido Popular. Me gustaría decir que ojalá yo llegue a ser presidente emérito de la AEFCFT, pero me temo que no duraré ni la mitad que él (llevo un tiempo convencido de que moriré bastante joven; de hecho, no creo ni que llegue a los 35).

¡Honor y gloria para Fraga Iribarne! ¡Don Manuel, presente!

Y Arriba España, coño, que ya estamos a día 20.

12. Sáenz de Ynestrillas


Si yo fuera un empresario, y me encontrara con su currículum en Infojobs, lo contrataría rápidamente.

Hay quien lo disculpa cuando recordamos que su padre (un golpista de los de Tejero y más allá) fue asesinado delante suya en los ochenta. El que haya pasado una buena temporada en la cárcel en relación a asesinatos y homicidios en grado de tentativa de miembros de la izquierda abertzale es otro dato (relacionado) a tener en cuenta. Que aún hoy, en su página personal, le desee la muerte de corazón a todo independentista vasco que se le cruza, te hace pensar sobre si sus años a la sombra sirvieron para algo.

Obviamente, no.

Ojo por ojo y diente por diente, eso parece pensar Don Ricardo. Está en su derecho siempre y cuando la cosa no vaya a más, pero con sus antecedentes ¿quién puede estar seguro?

Decía el tal Antonio Salas (pseudónimo de otra de esas mentes preclaras de nuestro país, y así nos va) que la extrema derecha española, tan en boca de todos en estos días que nos han tocado vivir (tiempos interesantes, que dirían los chinos), no le perdona sus escarceos con las drogas. Polemiza que algo queda: que se haya chutado, que se haya fumado, que se haya tomado unos Mitsubishis en algún afterhour de Majadahonda o Brunete es lo de menos. Eso se le perdona a cualquiera (confrontar "Javier Sardá"). Lo grave no es eso. Lo grave es que tanto la extrema derecha como la extrema izquierda están avanzando en Europa y, mientras tanto, nosotros nos limitamos a echar balones fuera.

¿Hay que temerse lo peor? Yo diría que sí.

11. Pío Moa


Dicen de él en la red que es un "historiador espontáneo". Nada más acertado que eso (aplauso cerrado para el que inventó este calificativo).

De historiador nada. Como historiador que soy, me temo que San Pío Moa se carga, de un bandazo, todas las reglas básicas que cualquier investigador de la historia debe respetar.

Muchos son sus libros, y por sus hechos los conoceréis, pero su famoso "Los mitos de la Guerra Civil" está grabado con letras de oro (o a sangre y fuego, más bien) en mi memoria. La guerra ya no fue entre nacionales y republicanos, sino entre rebeldes y revolucionarios (nótese que no estamos hablando de un cambio casual de la nomenclatura, sino de uno que tiene una intención muy clara: la de confundir al lector y hacerle pensar cual de los dos bandos, simplemente por el nombre, era el legítimo). La Guerra Civil fue la mayor persecución religiosa de la historia (¡toma!). Y así, cientos. Muy recomendable para echar unas risas o llevarse las manos a la cabeza. A veces, incluso a la vez.

En todo caso, recomiendo sus artículos en Libertad Digital. Yo no me los pierdo.

(¿Qué? ¿Que queríais que hablara de su pasado en los GRAPO o del rumor de que le reventó la cabeza a martillazos a un policía herido? No, no, no, de ese mal endémico español que consiste en cambiarse de chaqueta yo no hablo. Me niego).

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(CONTINUARÁ)

lunes, noviembre 19, 2007

El sentido de la vida


-¿El sentido de la vida? -gritó el oficial al tiempo que colocaba la glock en la nuca del sacerdote-. ¿Y a quién cojones le importa eso?

El grupo contuvo la respiración, expectante ante el que podría ser su primer asesinato a sangre fría.

-¿No cree que es más importante cuestionarse el por qué de la muerte? -añadió al tiempo que presionaba el gatillo del arma vacía.

viernes, noviembre 16, 2007

¿El mejor concierto de mi vida?


Pues a lo mejor sí. Son los Vertigo Quintet, un quinteto jazzístico (más bien sexteto, ya que una chica los acompañó con el celo y su voz) que, de verdad os lo digo, ponía el pelo de punta. Son checos, de Praga, y son, permitidme la comparación, los Radiohead del jazz actual. Sólo hay que escucharlos una vez para darse cuenta. Y si ya son dos... te vuelves incondicional.

Anoche tocaron, con una escueta afluencia de público, en el pub Organ Jazz, hoy lo hacen en el Alexis Viernes y el sábado en la Sala El Tren, todo ello coincidiendo con las actividades paralelas al Festival de Jazz de Granada.

Voy a mover hilos, porque la verdad es que no me importaría verlos tres veces en tres días, os lo aseguro. Son de 10.

jueves, noviembre 15, 2007

No lo cambio por nada (un poco de pornografía emocional)


El cumpleaños de Raquel, en Pulianas


Estuvimos a punto de no ir al Charcón: hubiera sido una pena


En Valdeavellano de Tera, compartiendo mesa con buenos amigos


Rodando el corto de "Desvío de llamada"


Londres, en el British


Barcelona, antes del concierto de REM

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Muchos, muchos momentos, lugares, personas. Y tú siempre estabas allí.

No cambiaría ni uno sólo de los momentos malos, así que imagínate qué pienso de los buenos.

Malkut.

miércoles, noviembre 14, 2007

Un mono del zoológico lo habría hecho mejor


Los de la Real Federación Española de Fútbol, que ya de por sí me tocan mucho las pelotas continuamente, siguen haciendo méritos en mi ránking de Instituciones Que Detesto, IQD. Fijaos si no el escudo que se han sacado de la manga para que sea el que lleven a partir de ahora las selecciones nacionales. Una vergüenza.

A estos señores, que han aprobado un proyecto de un diseñador gráfico, supongo, les puede la modernidad. Tan sólo con ver el huevo frito estilo Miró que tiene la RFEF como escudo uno ya se hace una idea. Pero esto es demasiado: echad un vistazo a las flores de lis del centro del escudo, o a las cadenas que representan Navarra (seguro que en la RFEF no tienen ni idea de por qué el escudo de Navarra tiene esas cadenas), o, lo que ya como granadino me termina de tocar la fibra sensible, la granada del inferior del escudo. ¿Eso es una granada? ¿En eso han convertido los señores de la RFEF lo que representa el Reino de Granada dentro de España? Porque eso puede ser un tulipán, una ortiga, un lirio o lo que vosotros queráis, pero una granada no es.

Por supuesto nadie dirá nada y el escudo se quedará así. Otra rabieta mía y punto. Bueno, qué se le va a hacer. Joder.

¡Ya lo tengo!

-¿Qué es lo que tienes? -me preguntó el típico friqui bajitogorditomediocalvocongafasvestidodenegro.

-¡Un ejemplar de "La legión del espacio" (de Álfredo Álamo y Fedde Carroza) en papel! ¡Una estupenda edición de Grupo AJEC!

-Ahívalahostia, yo es que si no es de DCMarvelVertigoGlénat no me interesa...

-Pues tú te lo pierdes, tontolhaba, que está de rechupete, y a un precio muy competitivo, y te lo pasas bomba, hombre.

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Pues eso. Por cortesía del señor (jeje) Gonzálvez del Águila he conseguido esta tarde un ejemplar del libro "La Legión del Espacio". Es precioso y se lo recomiendo a absolutamente todo el mundo, sea o no seguidor de la tira que se publica en Internet. ¿Que por qué? Pues muy fácil: para los que somos fanáticos de la tira, porque Fedde se ha dado el trabajazo de redibujar todas y cada una de las viñetas, dejándolas fetén y a puntito de caramelo (tanto casi como si mil gaticos y monetes hicieran una fiesta en tu cerebro). Dejando a un lado las historias inéditas que contiene, que no son pocas.

Por otro lado, para los que no conocéis La Legión, estoy hablando de una serie que es extremadamente divertida, con mil guiños friquis (y no tan friquis) que darán que pensar a más de uno. Es un descojone.

Voy a decirlo en español pero pensando en que soy el manager de un equipo inglés de cricket: ¡soy el orgulloso poseedor de un ejemplar de La Legión!

Yo no me lo perdería.

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Aparte, muchas risas ayer por la tarde con Francisco y Raúl. Y luego a rememorar viejos tiempos con una buena amiga en los garitos de siempre (que no cambian, carajo, siempre son iguales). Lo que queda es esto: vaya mierda que los años pasen y nosotros, de repente, seamos unos viejunos aparentando ser lo que éramos. Porque aunque nos sigan gustando los Boikot, los Judas Priest o los Eskorzo, ya no somos los mismos. Ay.

martes, noviembre 13, 2007

Gantz: qué pena de censura


Me comentaba hoy por teléfono Supergarban que se ha quedado con ganas de ver alguna serie japonesa que he comentado en el blog. Sea para ella esta recomendación, y a ver si se anima a comentar, jeje.

Gantz es otra de esas series que las ha pasado canutas. Consta de dos temporadas de trece capítulos, la primera de ellas bastante fiel al manga original (la segunda nada de nada, incluyendo un final inventado para una serie que, en cómic, aún sigue existiendo). Ha tenido muchos problemas con la censura, en primer lugar por su alto componente erótico, y en segundo (y yo creo que principal) porque es extremadamente violenta: a su lado, Dragon Ball o Caballeros del Zodiaco parecen versiones edulcoradas de los Teletubbies, y el sangriento final de School Days una mezcla de Chicho Terremoto con Heidi.

Hay sangre, vaya que si hay sangre. Y hay sexo, menos en el anime que en el manga pero ahí está después de todo. No habría creído a alguien que me hubiera dicho que me iba a gustar una serie de este tipo, pero el caso es que Gantz, pese a una segunda temporada en la que se inventan un final a marchas forzadas, es una serie a tener en cuenta, muy por encima de la media, con un buen guión y a la que, en el capítulo de los contras, sólo se le puede achacar ser algo lenta en la resolución de las "misiones". Al estilo de lo que pasa en gran parte de la animación japonesa de acción y lucha, es inverosímil que, en mitad de una pelea (en la que, por añadidura, pueden arrancarte la cabeza de cuajo), te pongas a divagar, a conversar contigo mismo sobre las gilipolleces que te vienen a la cabeza, a recordar tiempos mejores (y peores)... En fin, Supergarban tiene razón al señalar que la cultura japonesa es la cultura japonesa, y no voy a ser yo el que critique el tempo de la serie porque, si fuera otro, Gantz seguramente no sería Gantz y no aparecería aquí.

No sé siquiera si es bueno contaros la premisa. Si os podéis fiar lo más mínimo de mí, que os la estoy recomendando encabrecidamente (como diría Francisco Fernández), dejad de leer ahora mismo, que vienen alerones feos. Hacedme caso: es mejor acercarse a esta serie sin ninguna idea de lo que vas a encontrar, virgen. El resto, los que necesitáis de un aliciente para descargar y ver una serie de estas características, seguid leyendo:

La premisa de Gantz (la serie, ojo) es la siguiente: hay gente que, cuando muere, es transportada a una habitación de los suburbios de Tokyo en la que Gantz, un humanoide (¿es humano? ¿Quién es ese tipo?) conectado a un huevo negro repleto de armas y material de combate, les encomienda "misiones" en las que tienen que eliminar a alienígenas que conviven, de forma invisible, con las personas. Los alienígenas pueden cobrar múltiples formas, algunas grotescas (genial el "hombre cebolleta"), otras aterradoras (impagables esos alien con forma de estatuas budistas), pero el caso es que cada uno de los difuntos-guerreros, al eliminar a un alien, recibe una serie de puntos, como si fuera un videojuego. Si sobrevives a la misión, sigues tu vida (como si no hubieras muerto) hasta que Gantz te reclama para una nueva pelea. Si llegas a los cien puntos (y esto es algo que sólo se intuye en el anime, pero que en el manga está más que bien especificado) puedes obtener tu libertad. U otras cosas, ojo, que no todo es librarse de la muerte porque, ¿y si realmente te empiezas a sentir vivo cuando te sumerges en el juego?

El argumento de Gantz es una pasada, como veis. Lástima que la serie sea tan corta, y que muchas de las situaciones vengan cogidas por los pelos, porque podríamos estar hablando de una de las series más impactantes (que de hecho lo es, pero truncada) de la historia de la animación. La Iglesia Católica, por cierto, también puso su granito de arena en su defenestración, culpándola de imbuir en los jóvenes deseos de matar al prójimo. ¡Por el amor de Dios (nunca mejor dicho), que estamos hablando de una serie de dibujos animados hecha para adultos! La adrenalina te sube viéndola, eso os lo aseguro, pero si después de echarle un vistazo te entran ganas de matar a alguien, el problema no es la serie, eres tú, hombre.

Muy recomendable.

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Ahora mismo estoy viendo las siguientes series de anime, que serán comentadas aquí de forma obligatoria:

-Clannad: totalmente inocente pero... ¿qué tiene ésta serie que da tan mal rollo? Me pone los pelos de punta, y sin embargo parece casi un producto infantil. Seis capítulos vistos por ahora (al ritmo de la traducción, por cierto, porque la serie es tan reciente que creo que aún se está emitiendo en Japón) y enganchado del todo a esta pequeña joyita.

-Yamato Nadeshiko Shichi Henge (también conocida como The Wallflower o Perfect Girl Evolution). Ya comentada aquí. Voy por el capítulo 12 y me divierto como un enano. Si a alguien le interesa, la estoy subiendo a www.tu.tv, el pariente pobre de YouTube, en la que está teniendo mucha aceptación. Con que pongáis "Yamato" o "Hilezkor" en el buscador la encontraréis. De nada.

-Death Note: todo el mundo me la había recomendado, y precisamente por eso tenía miedo de verla. No obstante, estoy enganchado. Espero terminarla en breve (voy por la mitad, aproximadamente por el capítulo 23) y ya os comentaré, pero por ahora me ha deparado varias horas de estar con los ojos pegados a la pantalla. Es absurdamente inteligente, visualmente impactante, y acabas queriendo tener un shinigami de esos detrás tuya, jeje.

-Green Green: recomendada por Eli-san y por mi primo José Antonio, todavía estoy en el primer capítulo. Es divertida pero no sé si llegaré a verla entera porque, la verdad, no aporta gran cosa (y las comparaciones son odiosas, pero entre Death Note o Clannad y esta no hay color).

-Maburaho: la premisa (una sociedad en la que el status depende de las veces que puedes hacer magia a lo largo de tu vida) es interesante, e incluso casa con un proyecto de novela corta que dejé por imposible hace unos años, pero es demasiado estridente para resultar satisfactoria. De todas formas, acabaré viéndola entera, supongo.

-Seien: estúpidamente complicada, tampoco ayuda que muchos de los que han subido la serie a internet hayan confundido el capítulo 1 con el 2, complicando aún más lo que ya de por sí es pretenciosamente complejo (aunque tenga su miga, no lo niego). Me pasa lo mismo que con My Girlfriend, The Final Weapon: este tipo de series de ciencia ficción es mejor leerlas que verlas.

domingo, noviembre 11, 2007

El bastardo que hay en Juan Carlos I

Y es que, de repente, me empieza a caer mejor Su Majestad. A mí, que soy republicano y no tan juancarlista como don Julio Anguita.

Primero va y se enfada con Esperanza Aguirre por intentar mediar entre él y Federico Jiménez Losantos (si no conocéis la noticia, pinchad aquí).

Ahora, con Hugo Chavez por criticar públicamente a Aznar y a la patronal española (aquí, aunque lo mejor es el pobre ZP intentando decirle sin hablar al mandamás bolivariano que sí, que está de acuerdo con él pero que hay que guardar las apariencias).

A la vejez viruelas, que se suele decir, pero de repente aparece ante nosotros un monarca iracundo que, a los republicanos no juancarlistas, nos mola bastante más.

PD: Con todo, me llena de inquietud que los ataques de Daniel Ortega, leyenda viva de Nicaragua y persona a la que admiro, a Unión Fenosa, y sus nada veladas acusaciones de que España se alió con Estados Unidos para evitar que el sandinismo se impusiera en el país centroamericano, hayan motivado que Juan Carlos se haya marchado, más iracundo si cabe, del acto de la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile. No sé qué ha dicho Ortega, y desde luego no tengo ni idea de lo que está haciendo Unión Fenosa en el país que, junto con China y Japón, más me muero por visitar. ¿Esquilmar? Pues a lo mejor. Tampoco estoy muy seguro de que España, al menos la España con gobierno socialista (ya fuera de González o de Rodríguez Zapatero) haya hecho frente común con los yankees para frenar la revolución nicaragüense. Tendría que indagar por la web pero, ni son horas ni la web es tan fiable.

sábado, noviembre 10, 2007

Tres más

Tres cortos capítulos más de "El Apocalipsis Pendular" aquí.

Ahora, además de en pdf, también podéis leerlo directamente en el blog del invento.

El bastardo que llevo en mí

Que sí, que sí. La historia, desde mi punto de vista, es cíclica, y yo, modesto agente de la historia (y actor principal de la mía propia) también me he movido, habitualmente, por ciclos. Las cosas van y vuelven, van y vuelven (más o menos como en el capítulo cinco de la estupenda Enjuto Mojamuto).

Ahora me he comedido, pero los lectores más veteranos de este blog recordarán algunas entradas, ya hace más de un año, en las que no dejaba títere con cabeza. Me cabreaba, me cabreaba mucho, tanto que, recordatorio obligado, mi anterior blog fue abandonado después de recibir amenazas de muerte tras decir que el Papa Ratzinger, ese demonio de la Cristiandad culpable de haberle hecho perder a la Iglesia el último tren que se le ofreció para ser coherente (léase Teología de la Liberación), me traía sin cuidado, que no lo reconocía como Cristo en la Tierra (manda güevos, yo hablando de religión, a mi edad y siendo editor de ciencia ficción) y que por mí se podía ir a pescar pirañas a mano. Más o menos.

Estaba en el ciclo de "me estoy enfadando, y mucho, con solo levantarme por las mañanas". Lógico teniendo en cuenta las penurias económicas, creativas y demás que pasaba por aquel entonces. Lógico teniendo en cuenta que veía el futuro negro, negrísimo. Lógico que el presente lo veía aún más negro que el futuro. Explotaba porque quería y podía, y porque este era un blog que leían cuatro amiguetes y punto.

Luego me tranquilicé, embaucado en el sopor benigno del trabajo duro. Dejé de preocuparme, por ejemplo, por lo que escribía y, de repente, y tras una eutanasia creativa bastante simpática, empecé a escribir mejor (desde mi punto de vista y el de mi mayor fan, Gabriella). Todo empezaba a rodar en todos los sentidos: me levantaba por las mañanas y veía la vega del río Genil, mi gato maullaba acurrucado a mis pies y mi hermana salía de una enfermedad tan larga como dolorosa para todos.

Los ciclos.

No he salido del ciclo "bueno", no es eso. Es tan sólo que, a veces, vuelven a tu cabeza retazos de recuerdos de tiempos pasados (hace año y medio, hace cuatro años, hace siete, hace...) en los que estabas realmente enfadado por algún motivo que ya no recuerdas. A propósito de esto, la que probablemente ha sido mi época más iracunda (mi primer año de facultad en Ciencias Políticas y Sociología), me ha traído sin embargo una sorpresa esta semana, la de la llamada de Julia e Iván, dos compañeros de entonces. Ella es ahora una reputada socióloga del campo del estudio de los géneros; él, un prometedor miembro de las Juventudes Socialistas. Cuando les conté cómo era ahora mi vida, lo que hacía y dejaba de hacer, Iván me preguntó:

-Coño. ¿Entonces ya no te puedo llamar Barry?

Y me hizo mucha gracia.

-Vosotros dos podéis llamarme como queráis. Eso sí, que lo intente alguno de mis nuevos conocidos, a ver lo que tardo en retirarles la palabra -bromeé.

Y de repente pensé que, efectivamente, incluso las épocas más rabiosas tuvieron cosas buenas. Julia e Iván, por ejemplo, de mis infernales tiempos en la facultad de Sociología y Ciencias Políticas de Granada.

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Luego va y resulta que un buen día, hoy, tranquilo como estás desde hace tiempo y en paz con el mundo, encantado con todo lo que te rodea, tonteando con las comerciales del estanco y cediendo el paso en aceras estrechas a abuelitas con perrito, vas y te alteras. Primero viene un tío, el típico borracho de pueblo que siempre evitas, y te amenaza de muerte. Te sonríes nervioso y lo ignoras, pero a la vez piensas "A ver si hay suerte y te atropella el autobús", y das un respingo ante lo que acabas de imaginar.

"¿Estás rabioso?", piensas. "No, coño, ha sido sólo un instante, este pobre hombre está alcoholizado, no sabe lo que dice". Empiezas a razonar, lo cual es bueno porque razonando tiendes (yo al menos) a minimizarlo todo. Un "no tiene importancia" a tiempo habría evitado muchas guerras, creo yo.

Luego va tu madre y te cuenta la última del Ayuntamiento de Granada y de la empresa de transporte público urbano (Transportes Rober, no olvidarse): como han sido varios los casos, en la Zona Norte (mi zona) de pedradas a autobuses por parte de niños de etnia gitana, han decidido que, a partir de las ocho de la tarde, los autobuses den la vuelta justo en la esquina de mi bloque (la frontera de la parte mala y la buena del barrio, que coincide con la Comandancia de la Guardia Civil), dejando de prestar un servicio necesario a 30.000 habitantes de esta ciudad de mierda (¿véis?, me vuelvo a alterar) que es Granada. Ni más ni menos. La empresa de transporte urbano no encuentra otra solución que no entrar allí a partir de esa hora, y el ayuntamiento neo-fascista del Partido Popular no dice ni mú.

(Explicación rápida y concisa: estamos hablando del único distrito de la ciudad en el que, en todas las últimas elecciones, ha ganado el PSOE. A ver quién tiene güevos de hacer eso en el Zaidín o en La Chana)

Tu madre te comenta que el otro día se bajó de un taxi porque el taxista, al oír el nombre de la calle, no quería llevarla (es una avenida muy larga que tiene partes en la zona "buena" y en la "mala"). Cuando supo a qué parte iba, dijo que ahí sí, pero fue entonces mi madre la que lo mandó a paseo y se fue a otro taxi. Bien por ella. Pero mientras te lo cuenta te acuerdas de tus días en la Radio Municipal, de la "limpieza" que hicieron tras el cambio de gobierno, de todas las injusticias para con los empleados y voluntarios de aquella magnífica Radio Empleo en la que la mayoría currábamos de gratis. Y luego te acuerdas, y entonces la vena del cuello se hincha hasta proporciones monstruosas, de tu periplo como redactor de la revista del Distrito Norte, aquella que organizaba concursos de poesía y relato para niños de etnia gitana y magrebí que ahora son los "culpables" (muchas comillas) de que un barrio obrero por entero, que es considerado peligroso en su mayor parte por patanes que no han puesto el pie en nuestras calles en su puñetera vida, se quede sin transporte público precisamente a las horas que son más peligrosas. Y te acuerdas del concurso, y de la última edición del concurso y el concejal haciéndose fotos con nosotros, y de cómo te quitan la subvención un mes después para, otro mes después, dar inicio al premio de poesía mejor dotado del mundo. Y te acuerdas de esos niños gitanos tirando piedras en vez de escribiendo relatos sobre como es su familia o como es su barrio y ya es el acabose.

Luego te calmas y te dices: "Bueno, habría que hacer algo". Pero no hay nada que hacer más que lo que se está haciendo, protestar. Convencer al Consistorio de que esa no es la solución. Queda en manos de las Asociaciones de Vecinos de la zona norte, y que Dios reparta suerte y etcétera etcétera.

Pero vuelves al día a día de tu pueblo y un amigo te da la puntilla, todo eso tras un estupendo concierto de jazz de un grupo cordobés: en el bar de al lado, el dueño, que en las últimas municipales estaba en la lista del Partido Popular (¿otra vez ellos?, me cago en su estampa) ha colocado una bandera preconstitucional, la del pollo, el yugo, las flechas, junto con una pequeña esvástica y una foto de Hitler. Tal cual, sin anestesia.

Explotas.

Recuerdas el bastardo que llevas dentro, que nunca te ha abandonado, que te hizo meterte en tantos y tantos problemas, el bastardo que te permitió sobrevivir en el barrio más peligroso de la ciudad (ja, menudo peligro), el pequeño bastardo que no muere, que vive en ti, que espera agazapado a que le toquen mucho los cojones a su anfitrión para saltar sobre la yugular que amenaza su condición de huesped invisible.

La cosa está clara: mañana mismo iré a ese bar y pediré un descafeinado, o lo que sea. Si la foto sigue allí, la inmortalizaré. Tengo dos opciones: hablar con el dueño y amenazarlo o no hacerlo. Mi yo tranquilo y sosegado me dice que es mejor la amenaza, una del tipo "Quita eso o, sintiéndolo mucho, voy a tener que meterte en problemas". Mi yo bastardo me guía en un camino opuesto: con la foto del sinsentido, la del bar, su nombre y apellidos y su condición de afiliado del PP, ¿qué medio de comunicación desfavorable a la oposición no va a sacar tajada del asunto y más a pocos meses de las elecciones generales? Sí, sería algo anecdótico: un pie de página a lo sumo. Lo suficiente para hacer daño a un partido que detesto y que tanto daño en lo personal me ha hecho (el partido a nivel local, he de decir, claro), lo suficiente para satisfacer los deseos de ese lado malo que todos llevamos dentro.

El bastardo que llevo en mí me dice que no hay vuelta de hoja, que la historia es cíclica y que yo, como modesto agente de la misma, he vuelto por un día a mi estado de antaño: el del cabrón que puede hacer daño, sabe como hacerlo y, finalmente, lo hace. Y que tiene una razón.

Veremos a ver.

jueves, noviembre 08, 2007

El Apocalipsis Pendular, poquito a poquito


El Apocalipsis Pendular

"El Apocalipsis Pendular", que como algunos de vosotros sabéis es una novela que terminé ya hace tiempo y que nunca me he decidido a mover del todo (aunque sí que la envíe a una editorial de género, que con buen criterio la rechazó alegando que era muy de corte juvenil y demasiado poco "ci-fi", lo cual es cierto), va a ser subida a un nuevo blog creado a tal efecto para que, quien quiera, la pueda leer.

En la última HispaCon he abierto un poco los ojos. Algunas personas que no conocía de nada (o, en todo caso, me sonaban sus nicks de la época de Cyberdark) se me han acercado para decirme que mi cuento finalista para el Ignotus era su favorito, pidiéndome incluso que les firmara el Artifex en que apareció. Uno, que en su ignorancia suponía que todos los que le leían y votaban eran amiguetes, de repente abre mucho los ojos y se emociona y todo. Para el que escribe, perdón, rectifico, para mí, que escribo, el mayor placer es que me lean. Pues hela ahí, una novela entera para que, aquel que quiera pasar un buen rato (porque divertida es muy divertida, es lo único que puedo asegurar) se acerque a ella.

No es falta de modestia: lo que escribo ahora está a años luz de lo que escribía en el tiempo en que predominaba en mí la tendencia a la ciencia ficción humorística. "Lo que significa tu nombre" es una buena muestra, no la mejor pero sí la única que se ha publicado de mi nueva producción (junto con "Yo, Winston", en el fanzine Miasma, o "Los sobreros de Dios", dentro de poco en Sinergia), de que mis intereses ahora van por otros caminos. Ya no me interesa hacer reír a mis lectores (o, por lo menos, ya no es lo principal): creo que voy encontrando mi estilo y los temas que me interesan tratar, que no son especialmente cómicos sino todo lo contrario.

Seguir pensando que algún día iba a reescribir "El Apocalipsis Pendular", ampliándolo y mejorándolo, ya no tiene sentido, entonces: la novela es un divertimento que, si bien a posteriori recoge una advertencia muy clara de que el futuro es muy muy negro, no pasa de ahí. El resto son una serie de peripecias de un grupo de desarraigados chicos españoles en Londres a los que empiezan a suceder cosas no demasiado corrientes.

La versión que va a ser colgada en internet carece de ciertas partes de la obra: el prólogo, por ejemplo, era demasiado explícito de por donde iban a ir los tiros de los últimos capítulos, y fue un añadido posterior para que, al enviarla a la editorial que he mencionado, el editor al menos tuviera la esperanza, pasadas las primeras cien páginas, de que efectivamente era ciencia ficción. También faltan la introducción, y las citas introductorias a los bloques de capítulos: en el blog encontraréis los capítulos, sin más, pero realmente estos se dividían en bloques, denominados "Sellos", empezando por el Segundo Sello y terminando por el Séptimo (en mitad nos encontraríamos con un bloque denominado El Primer Sello [Revisitado]). Todo ello, ahora que va a la web de forma seriada, creo que sobra, pero podréis encontrarlo en la versión definitiva en pdf que colgaré cuando termine con este proyecto, supongo que a principios del año que viene o así.

La introducción, en todo caso, y dado que vosotros sois los enchufados, sería ésta:

INTRODUCCIÓN

En el principio fue la nada.

Luego, a medida que iba acercándose, las formas de Carnaby Street fueron apareciendo: primero, un buzón de correos; después, el asfalto; y, sucesivamente, farolas, edificios, automóviles y gente. Al doblar la esquina, Él, el Supremo Protagonista, reconoció el lugar, una esquina de la ciudad a la que recurrentemente le llevaban sus pasos cuando la melancolía le pesaba demasiado y decidía vagar sin rumbo aparente para aliviarse. Caminó un trecho por la mencionada calle y, de repente y sin previo aviso, torció a la izquierda en la primera perpendicular que encontró.

Carnaby Street desapareció entonces. Después de todo, Él ya no podía verla.


Pues lo dicho: si queréis pasar un buen rato y echar unas risas [MODE COMERCIAL DE PUERTA FRÍA ON] no dudéis que con EAP lo vais a conseguir [MODE OFF]. No busquéis florituras, eso sí. Es divertido y poco más, me temo (aunque sois vosotros los que tendréis que decidir eso).

El Apocalipsis Pendular

lunes, noviembre 05, 2007

Agradecido


Se acabó la HispaCon. Bueno, ayer a eso de las dos y pico de la tarde, pero ya me entendéis.

Muchas gracias a todos los que habéis hecho posible esta HispaCon, ya fuera como co-organizadores (ja), conferenciantes, asistentes. La impresión general en el público ha sido buena, así que supongo que, como miembro de la Junta Directiva de la AEFCFT he de estar satisfecho. Por tanto, satisfecho quedo y no hay más que hablar; que se podría, y mucho, aunque me limitaré a comentar que, pese a que alguien pueda creer lo contrario tras este agotador fin de semana (y tras un rápido vistazo al recinto hispaconero de Sevilla), la Junta no organiza hispacones. No es nuestro cometido, eso desde luego, y el lugar donde deben estar sus miembros está tras el stand de la Asociación, trabajando en lo que tenemos que trabajar, o en todo caso haciendo "pasillo" y charlando con todos esos socios anónimos con los que, una vez al año, podemos conversar cara a cara. No, desde luego, haciendo de azafatas y azafatos, no desde luego haciendo de recaudadores para una organización ajena a la AEFCFT, no desde luego haciendo tareas propias de la organización. Existe un dossier acerca de las hispacones, redactado por la anterior Junta (nunca suficientemente vanagloriada) que se entrega a todas las candidaturas interesadas y en donde se deja bien claro qué es una HispaCon y cómo se hace. Son muchos años de experiencia, desde luego. El esfuerzo de leérselo debería ser nimio para una candidatura realmente interesada en organizar un acto de este tipo: tan sólo requiere abrirlo y dedicarle unos minutos. Yo creía que no era difícil.

Por supuesto hablo a título personal, no en nombre de la Junta de la Asociación ni de mis compañeros, los sufridos Gabriella Campbell, Alfonso Merelo, Francisco Fernández y Raúl Gonzálvez. Son sólo impresiones personales mías, punto. Sirva esto como advertencia para Juntas y organizaciones presentes y futuras.



Pero a lo que íbamos, agradecido quedo por los tres Ignotus que Ediciones Parnaso ha recibido. Los tres son especialmente emocionantes para mí.

Por un lado, me llena de satisfacción haber ayudado a que Bernardo Fernández, Bef, genial escritor y mejor persona, fuera galardonado con el premio a la mejor novela corta. No os imagináis la ilusión que tenía depositada en los premios, observándolos desde la distancia de un océano Atlántico demasiado ancho con la envidia sana del que ya asistió a una entrega el año anterior. Bef, a mi juicio te lo mereces. Pronto estará el monolito en México.

En segundo lugar, el Ignotus de obra poética para Alfredo Álamo es una alegría inmensa, aunque con un deje triste ya que, siendo los dos finalistas (la otra obra era de Alberto García-Teresa) "hijos" de Vórtice en Línea... bueno, sé que me entendéis. La alegría principal es por la categoría de Obra Poética, puesta en entredicho durante años y coleccionista de "desiertos". Ya son varios los años en los que esta tendencia se ha revertido. No era tan difícil: había que insistirle al aficionado de a pie en que se puede hacer (y de hecho se hace) una poesía cojonuda dentro de nuestros géneros favoritos. Y, también, claro, que votar "Desierto" en la votación final cuando a uno no le gusta la poesía es un insulto claro y rotundo (y una muestra de bárbara ignorancia y cerril encabezonamiento) que lo único que afirma es aquello de que "lo que no me gusta y no entiendo es una mierda". Seguiremos publicando (y escribiendo, y leyendo, y animando a publicar, escribir y leer) poemas de temática fantástica, que nadie lo dude.

Por último, el Ignotus a mejor revista no puedo sino considerarlo como algo "mío" (muchas comillas, por favor), y que compartí (aunque no recuerdo muy bien lo que dije en la entrega de premios) con Gabriella y Javi Esteban, directora de Parnaso y coordinador de Vórtice en Línea respectivamente. Lo hago extensivo a todos los que han publicado en la revista, a los colaboradores habituales, los portadistas (sobre todo Manuel Calderón, que es el responsable de la mejora estética producida tras el número 6 de la publicación), etc. Este premio es de todos vosotros.

(Que por cierto, la revista no ha desaparecido, carajo: el próximo número saldrá dentro de unos días, y si la periodicidad es tan caótica y lamentable yo soy el único culpable; es una pena que el director no esté a la altura de coordinador y colaboradores, pero me falta el tiempo, siempre el fastidioso tiempo, embaucado como estoy en mil quehaceres, entre ellos el que me da de comer y me permite pagar el alquiler, claro).

Pues nada, lo dicho, muchas gracias por estos tres premios. Espero que lo hagamos cada vez mejor. Ganas no nos faltan.

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