miércoles, diciembre 31, 2008

¿Hay algo que celebrar?

Está en la naturaleza del ser humano la necesidad de festejar. No es cosa de la sociedad occidental, ni del hombre moderno, ni siquiera del homo sapiens sapiens. Ha habido festejos casi desde que abandonamos los árboles y empezamos a golpear piedras y palos para hacer herramientas simples. Así aparecieron, poco a poco, festejos relacionados con funerales, propiciatorios con los dioses o con la naturaleza, fiestas de la cosecha, de los solsticios, fiestas de nacimiento o de mayoría de edad, fiestas de boda, fiestas tras una guerra ganada o fiestas, por rizar el rizo, por asimilación de las de pueblos vecinos, por cumpleaños o incluso por aniversarios de hechos históricos que personalmente no vivimos. Hay fiestas alegres y también muy serias. Fiestas en las que todo el mundo participa y fiestas específicas para un puñado de gente.

Si echamos una ojeada al calendario veremos que, como mínimo, hay una fiesta a la semana, el domingo, de caracter religioso aunque nos hayamos apropiado de ella todos por razones más que obvias. Tenemos la Navidad, el Año Nuevo, los Reyes, la Semana Santa, el Carnaval, el día de la Hispanidad, las fiestas locales, las fiestas regionales, las fiestas del barrio, los cumpleaños y los santos, aniversarios de boda, las bodas propiamente dichas, bautizos, comuniones, confirmaciones, juras de bandera, graduaciones, semana blanca, día de San Juan, cenas de empresa, victorias de nuestro equipo... Casi cualquier excusa es buena para romper con la rutina, hacer regalos, comer algo especial y echarnos unas copas sin remordimiento de conciencia. En las fiestas todo, o casi todo, está permitido: podemos comer y beber más de la cuenta, podemos trasnochar, podemos tutear al superior y mezclarnos con el empleado, podemos vestirnos de traje y corbata sin sentirnos asqueados (otra cosa es cuando te obligan a hacerlo para trabajar), podemos disfrazarnos sin sentirnos ridículos; podemos, en definitiva, dejar de lado el día a día, la hipoteca, el Euribor, el trabajo precario o la falta de este, echar unas risas sin pensar en el día después y pasarlo bien.

La Nochevieja y al Año Nuevo son unas fiestas particularmente celebradas. Tenemos por costumbre mirar atrás y, tras valorar el año que está a punto de terminar, conjurarnos para que el que empieza sea mejor. Como si dependiera de nosotros. O como si, por cambiar un número en el calendario, fuera a suceder realmente un cambio.

Todos coincidiremos en afirmar que el 2008 ha sido un muy mal año desde muchos puntos de vista. Muchos dicen que el 2009 va a ser peor desde el punto de vista económico (que, a fin de cuentas, es del que depende todo). Yo también lo creo: con que sea igual de malo que el que acaba será mucho peor porque no habrá ni siquiera una Eurocopa que ganar por la que decir "¡Cómo molamos!". No es un año de elecciones (quitando las de Galicia y algunas más), no hay mundial ni olimpiadas, ni Expos, ni giras mundiales de los grupos que nos gustan (al menos en mi caso). No habrá, pues, ninguna de esas anécdotas que, en un año económicamente hablando malo, nos pueden alegrar un día concreto. Nos queda, no obstante, Eurovisión, la Champions, el inicio de temporada de nuestras series favoritas y alguna cosilla más.

No es lo mismo. Va a ser un año puto. Y el que avisa no es traidor.

martes, diciembre 30, 2008

No es eso

No es eso. Trato de conservar mi cuerpo en buen estado. Quizás esté muerto, no lo sé. Hay algo que habría que hacer y que no hago. No me lo han enseñado. Este año he envejecido mucho. He fumado ocho mil cigarrillos. Me ha dolido, a menudo, la cabeza. No obstante debe haber una manera de vivir; algo que no se encuentra en los libros. Hay seres humanos, hay personajes; pero de un año al otro apenas si reconozco las caras.

No respeto al hombre; sin embargo, lo envidio.


(Michel Houellebecq, ¿quién si no?)

lunes, diciembre 29, 2008

Qué pena

Qué pena más grande. Hace tan sólo tres años todos en Granada nos dábamos con un canto en los dientes: el Granada CF acababa de ascender, el CP Granada 74 estaba en racha y el Granada Atlético prometía cosas mejores.

A día de hoy, el Granada CF, nuestro equipo de toda la vida, está a punto de desaparecer. No le voy a echar la culpa a Lorenzo Sanz y su prole, sino simplemente a una ciudad que ha maltratado al club hasta límites insospechables (aunque también es cierto que hemos tenido a unos directivos simplemente subnormales). De verdad que me entran ganas de llorar al ver todo lo que ha pasado con el Graná, nuestro equipo. Ahora mismo somos la vergüenza de la Segunda División B. Dejaremos de serlo cuando desaparezcamos. Joer.

El Granada Atlético, ese club nacido de la ambición de la Confederación de Empresarios Granadinos, va de mal en peor. Tras tres temporadas en la élite de la Tercera División, esto es quedar entre los cuatro primeros y poder disputar la liguilla de ascenso, se ha desinflado. Lógico, teniendo en cuenta la nula repercusión en el aficionado de a pie. Le quedan los días contados.

El Granada´74 estuvo el año pasado en Segunda División "A", pero realmente no estuvo. Yo fui muy fanático del 74 en mi adolescencia ya que era el equipo de mi barrio. Todavía me acuerdo de su ascenso a Tercera División, por ejemplo, un día de Corpus en el que me lo pasé como un enano. Luego compraron al Ciudad de Murcia, crearon una Sociedad Anónima Deportiva, trasladaron como pudieron al CF Granada 74 a Motril y convirtieron al CP Granada 74 en poco menos que un filial. El 74 CF descendió a las primeras de cambio, y si aún respira es gracias a liquidar en Segunda "B" al Granada CF en el último partido disputado. El CP malvive en los últimos puestos de Tercera División. Pocos dudamos que el CF 74 descenderá este año, comiéndonse al CP. Y luego, el acabose. La SAD fagocita al verdadero club. Y nosotros nos jodemos.

---

Es difícil ser optimista, deportivamente hablando, en Granada. Estamos a dos telediarios de mandar a la porra al equipo de la ciudad (de fútbol, quiero decir). Tenemos un muy buen equipo en ACB (baloncesto) al que no apoya nadie aparte de los 7000 incondicionales que llenan el Palacio de los Deportes en cada partido. Somos los mejores de España en Tenis de Mesa, pero eso no vende y nadie se entera. Tenemos equipos punteros en voleyball masculino y femenino, pero en serio os digo que esto es totalmente desconocido por el 99% de los granadinos. Si a un granadino de a pie le preguntas sobre el deporte de la provincia te dirá, siempre:

-Paquillo es un máquina (se refieren a Paquillo Fernández, marchador, por supuesto).
-Juanito es "mu salao" (se refieren a Ze Zhi Wen, jugador del CajaGranada de Tenis de Mesa).
-¿En ciclismo no éramos la hostia? (se refieren a tiempos mejores en los que Paco Cabello ganaba etapas del Tour y demás).

Nadie habla de fútbol ni de baloncesto. Lo del fútbol lo entiendo ya que estamos peor que nunca, pero lo del basket no: tenemos un equipo de baloncesto que probablemente es el mejor que hemos tenido. Y estamos en la mejor liga del mundo, dejando a un lado la NBA, claro.

La gente no entiende. Eso sí, si hay una corrida de José Tomás o El Fandi todo el mundo la comenta en el autobús.

Qué pena.

domingo, diciembre 28, 2008

"El Incidente": ¿de repente lo he visto claro?

Decía Juan Antonio Fernández Madrigal hace unos meses que la última película de M. Night Shyamalan le había dejado frío. Lo recuerdo porque yo la vi también por la misma época y no me dejó frío sino congelado. Menuda decepción.

No obstante, y lo comento para los que la hayáis visto, de repente le encuentro un sentido: al elegir a dos actores protagonistas tan insulsos como Zooey Deschanel y Mark Wahlberg, al meterlos de lleno en una historia de amor tan estúpida y superficial, y precisamente en una película en la que la moraleja final es que el amor puede salvarlo todo, puede que no esté haciendo sino decir todo lo contrario, que no hay salvación posible. La última escena, creo que en París, parece confirmar esta rara teoría mía.

Es una opción, en cuyo caso Shyamalan sería un genio rebuscado. No creo que sea el caso, dada la moralina pseudo-cristiana de anteriores trabajos suyos, pero para mi tranquilidad mental pensaré así a partir de ahora.

En todo caso, y si me lo permitís, seguiré pensando que Shyamalan tropezó en la misma piedra que otro genial cineasta de su tiempo, Burton: contar con Wahlberg. Lo de este chico me tiene muy intrigado: o tiene el mejor agente del mundo, o es majo de cojones y se gana a la gente de calle... o sinceramente no lo entiendo. Me imagino a Bardem o a Christian Bale en el mismo papel y me tiro de los pelos. Y estoy hablando tanto de "El incidente" como del remake de "El planeta de los simios" (en la cual, de todas formas, el mayor problema no eran los protagonistas, sino el absurdo conjunto).

sábado, diciembre 27, 2008

I see dumb people

(Léase aisidampipol de corrido, para que parezca que vives en Victoria, Londres, desde hace años).

(El resto del post no tiene nada que ver con el título, ojo).

Hace unos meses me llevé un susto descomunal al abrir el correo electrónico: un email de mi ex, lo cual no es nada extraño porque nos llevamos muy bien, con un fichero adjunto. Un jpg. Un jpg de la ecografía de la hija que lleva en su interior. A mí normalmente me mandan, por e-mail, amenazas de asesinato, power points estupidos o virales sobre no ver la entrevista a Julián Muñoz en Telecinco o para apoyar a nosecual participante de OT. He de decir que nunca me habían mandado fotos de algo que, oficialmente, ni existe ni está vivo. Bueno, a lo mejor una foto falsa de un alien, pero eso no cuenta.

Por supuesto que di un respingo. Un bebé. Un bebé en el vientre de mi ex novia. Un bebé que podría haber sido mío. Rediós qué susto más tonto, pero los sustos son sustos al fin y al cabo. Y este era grande. Acabo de cumplir 29 años y la mayoría de mis amigos están solteros. La mayoría viven solos, o en casa de sus padres. Algunos tienen pareja y algunos no, casi a partes iguales. Mis amigas, en cambio, si bien también siguen solteras, la mayoría ya están emparejadas, y prácticamente todas las emparejadas viven con sus chicos (o con sus chicas, claro). Hay excepciones claro: amigos que no sólo tienen pareja y viven con ella, sino que encima están casados. Y chicas que ni tienen pareja ni nada y disfrutan de su soltería, pero son las honrosas excepciones: chicos que han conseguido emparejarse satisfactoriamente antes de los 30 (todos están, o parecen, satisfechos, mira tú por donde) y chicas que no han sido atrapadas en las redes de ningún capullo (y se lo pasan de puta madre mientras tanto, por cierto).

Al grano. El caso es que yo pensé, en mi adolescencia, que a los 30 o así ya estaríamos todos y todas más que emparejados, y con niños por aquí y por allá. Craso error. De todo mi grupo de amigos y amigas, y estoy hablando de unas veintitantas personas, sólo dos de ellos (que son pareja) están casados, y nadie tiene hijos todavía. Todos nos movemos más o menos en el espectro de edad 27-32, aclaro. En comparación, aunque muchos están en el paro o todavía estudiando, hay un porcentaje bastante alto de ellos y ellas con puestos de trabajo estables (funcionariado) o más o menos inciertos (resto de asalariados). También están los que tienen un trabajo totalmente inestable (contratados a tiempo parcial, contratados en sectores productivos -o improductivos- en vías de extinción -léase televisiones locales y similares- o autónomos), pero estos son los menos y, definitivamente (y me incluyo), los más tontos: los que no pasamos por el aro de las oposiciones o los que no aceptamos quedarnos casi para siempre en un trabajo detestable del que, no obstante, difícilmente nos podrían largar.

El de mi ex, ya que la considero mi amiga, va a ser el primer niño en nacer. Niña, más concretamente. Será un hito para mí, como lo fue la boda de Fran y Paloma (primera boda de amigos, aunque por suerte ha sido la última). No tengo nada en contra de las bodas y de los nacimientos de infantes, pero preferiría que todo siguiera tal y como hasta ahora. Por lo menos así sigo pensando que tengo 20 años y que nada cambia a mi alrededor.

lunes, diciembre 22, 2008

Cosas que ya no volverán

Uno de los mejores recuerdos de mi infancia y pre-adolescencia eran los domingos por la mañana. Mi familia, que era de misa dominical (normalmente en el Perpetuo Socorro, San Juan de Dios o Sagrario, las tres iglesias granadinas) empezaba a funcionar un par de horas antes de las doce de la mañana, cita obligada con el sacerdote de turno.

El plan era simple: mi madre iba a comprar churros y mi padre hacía el chocolate mientras tanto. Puede parecer una tontería, pero yo me pasaba la semana pensando en los churros con chocolate del domingo, porque eran una pasada. Después de semejante desayuno uno iba a misa más que contento.

Cosas que ya no volverán: la churrería de mi barrio, apenas un quiosco, cerró ya hace varios años. El fabricante del chocolate que tomábamos cada domingo, marca Peñatoro (hecho en Peligros, a las afueras de Granada, si no me equivoco) también cerró ya hace tres años o así. Los churros de esa churrería eran magníficos, pero son sustituibles. El chocolate Peñatoro no, es el mejor chocolate a la taza del mundo. He probado muchos más desde entonces, pero ninguno se le acerca. Aún recuerdo, cuando cerraron la empresa, la odisea de ir supermercado por supermercado intentando encontrar un último paquete del chocolate en cuestión.

Pocas cosas hecho de menos más que esos domingos por la mañana.

viernes, diciembre 19, 2008

No, no me he ido

A veces publico dos post al día, o me paso un mes publicando diariamente. Luego, sin previo aviso, cambio de tercio (y perdón por el símil taurino) y puedo estar varios días, incluso una semana o más, sin escribir nada en "Tanto gilipollas... y tan pocas balas".

Si esto me diera de comer, haceos cargo, otro gallo cantaría. Pero no, hay que clasificar este blog dentro de la carpeta de "cosas que hago por amor al arte... o por amor al ego". Aunque ni eso, porque, lo que se dice "arte", aquí ya habéis visto que hay bien poco (quitando tres o cuatro posts bastante currados que, de todas formas, han sido los que menos comentarios han tenido). Y lo del ego es incluso más discutible. Conozco unos cuantos blogs, y cuando digo "unos cuantos" estoy hablando eufemísticamente, que sí que alimentan el ego de sus autores. Los comentarios suelen ser laudatorios, y cuando no lo son e incluso se atreven a oponerse a la opinión del bloguero, enseguida acude rauda la Caballería para atajar el intento de crítica.

Este blog no. Y el día que note que está pasando eso, lo cierro. De hecho, he estado a punto de montar un pitoste un par de veces precisamente por intuir cierto esprit de corps entre los lectores habituales y el lector nuevo que dice algo discordante. No lo hagáis. Que es que me toca los huevos, de verdad.

No monté un blog para que todos mis amigos y fans organizaran una guerra en cuanto hubiera una nota discordante. La mayoría de mis amigos, directamente, no leen mi blog porque no saben de su existencia. Los que sí lo conocen suelen ser los más críticos con lo que escribo (por ejemplo, hay un anónimo por ahí suelto que no es otro que "Dele" Galiana, famoso por sus intervenciones en Cuatro, que sólo entra para buscarme faltas de ortografía y gramaticales, lo cual me encanta porque yo hago lo mismo con sus artículos en As). Con respecto a mis fans... bueno, no creo tener fans. Al menos no soy consciente. Cocó me ha dicho alguna vez que lo es, pero es que es un cielo. La verdad es que espero que ni siquiera Charlotte sea fan mía (que creo que no lo es porque es la más crítica con todo lo que hago, lo cual me hace mejorar, que a fin de cuentas es lo que importa). Me voy a reservar como única fan, la única que no tiene derecho a hacerme notar nada malo sobre lo que escribo u opino, a mi madre. Que para eso me parió, para ser tan incondicional mía como yo soy de ella.

Si tu amigo es tu fan, o tu fan es tu amigo, mal vamos. Siempre pesará más lo uno que lo otro. Yo no quiero que mis amigos sean mis fanáticos. Dejando a un lado que no me gustaría tener fanáticos, sino críticos que me pusieran a parir en cuanto la cagara, prefiero mil veces un seguidor que no me conozca de nada. ¿De verdad, blogueros repletos de ego, creéis a pies juntillas que esos amigos-fans son más fans que amigos? ¿O que vuestra novia es totalmente imparcial cuando os alaba los posts, los relatos, los poemas, las novelas que escribís?

Y una leche.

Hace poco, mientras compartíamos unas cervezas con un Escritor (con mayúsculas) de esos que publican con Planeta mientras el resto lo hacemos en blogs y editoriales de mala muerte (y no estoy diciendo que Planeta sea la panacea, sólo digo que Planeta y sus filiales dan algo de caché), me llevé la sorpresa cuando nos comentó que su novia era su mayor crítica. Me gustó. También, sobre todo, darme cuenta de que hay grandes escritores que tienen pequeños egos, o al menos egos no inflados. Como él.

Yo de mayor quiero ser como este autor anónimo: un puñado de novelas publicadas, un puñado de premios, un puñado de seguidores (no incondicionales o fanáticos). Y que mi pareja sea la que más caña en el mundo me de con lo que escribo.

Y que el resto se queden con sus fanáticos de mierda.

---

El fin de semana pasado estuve en Madrid. El sábado cené comida japonesa en el mejor restaurante de sushi de España (Ginza, en Plaza de las Cortes, y el que no esté de acuerdo que me demuestre lo contrario) y luego me fui al 666 o The Moon o como se llame a pasar un rato divertido. Y luego, ya en Arturo Soria (en esa zona estaba el hotel) a pasarlo aún mejor en La Vegana de Madrid, una taberna que está en la calle de Moscatelar que os recomiendo de todas todas (gran carta y gran servicio).

[Y no, no es una taberna "vegana". De hecho, probad su buey y me contáis. Excepcional]

El domingo, después de comer en un chino con Fran y Paloma, y después de pelearnos por el horrendo calendario de regalo, fui a la Sala Heineken a ver a Rotersand, SITD y VNV Nation. Brutal concierto. Y brutales los precios dentro de la sala: si los madrileños estáis acostumbrados a pagar 12 euros por un "mini" de cerveza es que tenéis un serio problema, que en un local pijo de Fuengirola por ese precio me tomo casi tres Beefeater con tónica o cuatro Alhambra 1925. (Y si te vas a un garito de ingleses, como yo hago, la friolera de ocho pintas de Mahou, que de hecho es lo que yo hago. Y es obvio que con 8 pintas de Mahou tienes suficiente para toda una noche... y para el día siguiente, qué carajo).

La ida la hice en un autobús clase Class de ALSA, francamente decepcionante. La vuelta, en un clase Supra de ALSA, decepcionante pero menos porque te dan de papear y llegas a destino con el estómago lleno (y los asientos son muy cómodos, por cierto). Eso sí, que no os timen: los ALSA Supra que cubren las líneas del sur de España no tienen wifi, y los enchufes eléctricos no funcionan. Eso es exclusivo, azafata dixit, de los autobuses Supra de las líneas del norte.

viernes, diciembre 12, 2008

Haciéndose pajas

Así estaba esta noche el bueno de Federico Jiménez Losantos mientras veía la entrevista (o simulacro de entrevista) que Andreu Buenafuente hacía en su programa a Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz parlamentaria del Partido Popular. Y no es para menos: dos de sus más encarnizados enemigos, la cadena La Sexta (cabeza de lanza del más "sociata" de los "grupos" [1] de comunicación españoles, incluso más que PRISA) y los partidarios de Rajoy compartiendo tiempo de televisión, bromas y chascarrillos.

Que ya es mucho decir: aunque Buenafuente ha sido más comedido con Sáenz de Santamaría que con la mayoría de los que entrevista, ella no ha dado mucho juego. Supongo que porque esta chica no tiene un sentido del humor muy avanzado (aparte de meterse una y otra vez con ese ente abstracto de "los ministros", se nota a lo que aspira ella en un futuro) y, sobre todo, porque ha estado muy a la defensiva durante toda su intervención. Que no es para menos siendo ella un alto cargo del PP y La Sexta una emisora de televisión que convierte a Gabilondo, por comparaciones, en un reaccionario.

Alguien le tenía que haber dicho hace tiempo a Rajoy, Sáenz de Santamaría y el resto que, para ellos, los malos no son ahora Prisa, Mediapro y los demás medios afínes al PSOE. Los que realmente les están haciendo la cama son, precisamente, los medios afínes al PP, tanto Onda Cero como, más descaradamente, la cadena COPE, el diario El Mundo, y su séquito de medios acólitos (Libertad Digital y otros). No hay que subestimar el poder de Jiménez Losantos y compañía tras ver que han podido influir tanto en el diario ABC como en el diario La Razón (hasta el punto de colaborar, no sé si directa o indirectamente, en el cese del director del diario con más historia de España).

Losantos y sus amigos están empeñados en que en las próximas elecciones el Partido Popular se pegue el gran batacazo. No estoy hablando con segundas, sino literalmente: una vez ratificado Rajoy como líder del actual partido opositor, la única manera de que Mariano y los suyos abandonen la cúpula del partido es dándose la gran morrada en las próximas generales (pero tiene que ser grande dicha derrota porque estos insensatos, si se la pegan por poco, igual quieren continuar intentándolo). Losantos y sus amigos están empeñados en que, en las próximas elecciones, la conversa Rosa Díez y su UPyD le quiten al PP cuantos más votos mejor. Luego, cuando Esperanza Aguirre (la elegida por la derecha liberal española para ser caudilla de las Españas) reemplace a Rajoy, otro gallo cantará: adiós muy buenas y gracias por el pescado, señora Díez, y hola muy buenas a sus pies, señora Aguirre.

No hace falta ser un lince para ver esto: que la derecha española ya no quiere a Rajoy, que la mayoría esperan que fracase estrepitosamente cuanto antes, y que van a hacer lo que esté en sus manos para ayudarle a caer al suelo y, después, y si se tercia (que se terciará), regalarle una pala con una sonrisa en la boca para que empiece a cavar demostrando que es mentira eso que se suele decir de "no se puede caer más bajo".

Eso sí, Rajoy y los suyos se lo habrán buscado: enviar a la portavoz del partido en el Congreso a Buenafuente es la última tontería de otras muchas que han hecho. ¿Alguien en su sano juicio enviaría a Solbes a Intereconomía? ¿A que no? Pues eso.

[1] Es un decir: La Sexta, aunque es controlada mayoritariamente por Mediapro y Globomedia (y sus colaboradores para conseguir la licencia televisiva, léase Bainet, El Terrat o BBK, aunque también posee una importante tajada accionarial la mexicana Televisa, que es ajena a estas empresas españolas), no pertenece a ningún grupo mediático bien establecido como tal. Y eso por mucho que se empeñen en llamarla "la cadena de Mediapro". La Sexta no es de Mediapro, propiamente dicho, cosa que no se puede decir, por ejemplo, del también izquierdista diario Público, que sí es de Mediapro (más concretamente de su filial Mediapubli).

---

Por cierto, sábado y domingo en Madrid para ver a VNV Nation, SITD y Rotersand. En principio, como dije, íbamos a Barna, pero al final ha primado el sentido común y hemos elegido el trayecto más corto. A ver si aprovecho para reencontrarme con mis amigos y amigas allí, por supuesto...

miércoles, diciembre 03, 2008

La tragedia del gran Kenny Green


Reproduzco el texto aparecido en la web del diario Marca. Kenny Green es un ex jugador de baloncesto que, en España, ha jugado en Taugrés, Cáceres, Breogán, Zaragoza y Drac Inca. También jugó seis partidos en el CB Granada (entonces Covirán Sierra Nevada) en la temporada 97-98.

Eso es lo de menos ahora:

"Un magnífico artículo de David González en 'El Correo' destapaba la noticia: el legendario Kenny Green está arruinado y atrapado en Qatar. El norteamericano entrenaba a un equipo de Doha, la capital, desde 2005, cuando su madre enfermó de cáncer. Para costear el tratamiento, pidió un préstamo a un banco qatarí de 153.000 dólares, pero no tiene dinero para hacer frente a su deuda. Puso en venta su casa de Florida, pero la crisis inmobiliaria estadounidense ha evitado que pudiera venderla a un buen precio. Además, su madre murió. Ahora, puede ir a la cárcel si no paga y está retenido en Doha, solo y sin ayuda. Vitoria ya se ha movilizado.

El ex jugador de Taugrés, Zaragoza, Cáceres, Breogán, Granada e Inca narra en 'El Correo' con crudeza su situación. Vive escondido por temor a que la Policía lo detenga porque los responsables del banco ya le han dicho que van a ir a por él. En el paro desde febrero (el As Sadd, su equipo, le despidió) intentó regresar a Estados Unidos, pero en el aeropuerto le retuvieron el pasaporte por sus deudas.

"Voy a tener que dormir en un edificio abandonado. A veces paso hasta cuatro días sin comer", confiesa el ex jugador. Pidió ayuda a la embajada estadounidense, pero le dijeron que se buscara un abogado, algo que no puede costearse.

El jugador tiene la familia en Estados Unidos y cree que si no consigue regresar, ellos también se verán en la calle por no poder pagar la hipoteca. Así que desde Vitoria, donde es un ídolo, le ha llegado ayuda. Jorge Garbajosa, ex compañero suyo, le ha mandado 3.000 euros, y Manel Comas y su mujer también le han echado un cable. Además, el sitio web baskonistas.com ha formado una plataforma de apoyo a Green, con una página abierta de Facebook donde la gente puede enviar ayuda al ex jugador."


También reproduzco la información de El Correo, sinceramente mucho más impactante.

Para evitar derrumbarse, Kenny Green se aferra al cariño de su familia en los Estados Unidos y al apoyo incondicional del matrimonio que le trajo a España, Manel Comas y su mujer, Millie Soria. Se conocen desde que el 'sheriff' le fichara para el Cáceres en 1992 en sustitución de César Portillo. Luego coincidirían en Zaragoza y en Vitoria, donde tocaron el cielo con una Copa del Rey y la Recopa en el Buesa. «Manel es mi padre blanco y Millie, mi hermana», clama orgulloso el ex jugador.

Se lo han demostrado en los momentos de gloria y ahora que no levanta los pies del suelo. Millie suele comunicarse a diario, vía internet, tanto con Kenny como con su esposa. Desde España rumia una posible solución. «Estamos venga a darle vueltas a cómo sacarle de allí. Hasta le hemos sugerido que se meta de polizón en algún barco», apostilla.

Green desechó esa idea, aunque sí miró la opción de cruzar la frontera camuflado en algún camión o coche particular. «Al final, también se echó atrás porque, si te pillan, la condena hubiera sido muy dura», subraya Soria. «Si no recibe ayuda pronto terminará en la cárcel y será un nuevo 'Expreso de medianoche'», explica en referencia a la cruda película de Alan Parker sobre las penurias de un estadounidense convicto en una durísima prisión turca.

«Hablamos con el banco qatarí y su historia es cierta. El problema es que aquí son más flexibles con los morosos, pero allí no se andan con tonterías», confiesa desalentada. Millie, compañera inseparable de Comas, se para un momento, reflexiona y recuerda. «Cuando era jugador siempre invitaba a todo el mundo y eso que le decíamos que no fuera tan bueno, que pensara en el mañana».

Esa imagen de chico desprendido le ha animado a involucrarse al máximo en su salvación. «Creo que si la gente que le quiere y le aprecia contribuyera con un poquito cada uno, se le podría rescatar porque allí está solo. El club que le fichó se ha desentendido totalmente de él y le ha abandonado a su suerte», cavila.
«Ha tenido toda la mala suerte del mundo. Es algo que le puede pasar a cualquiera y, por los buenos momentos que nos ha dado, me niego a abandonarle a su suerte», proclama la compañera de Comas.


La tragedia de Kenny Green es análoga a la de muchísimas personas por todo el mundo. No voy a hablar ahora de esa sinrazón que es el sistema sanitario de los EEUU, ni de los bancos, ni de las hipotecas. Tampoco, que podría, sobre el hecho de cómo es posible que un deportista de élite acabe de esta forma. Kenny Green fue un muy buen jugador, incluso llegó a ganar la Copa de Europa (o llamadla Recopa, como queráis) y la Copa del Rey con el Tau. Jugó en España y en Turquía cinco o seis temporadas a un buen nivel, luego se convirtió en un segundón de lujo. Seguramente tuvo dinero suficiente para vivir bien y comprarse esa casa en Miami que menciona el artículo, un buen coche y un buen reloj, no lo sé. También es seguro que no se fue a Qatar como entrenador porque le apetecía hacer turismo. Que no era tan solvente como Shaquille O´Neal es algo evidente. Seguramente, como se menciona en el reportaje de El Correo, derrochaba.

Tampoco voy a hablar del quid de la cuestión, que también podría. A estas horas es que no me apetece hablar de política ni de sistemas económicos que promueven el consumo desbocado del hombre de a pie y la inmoralidad encubierta de la élite económica. Da igual.

martes, diciembre 02, 2008

¡Pero si es una fiessshta!

Hilarante el anuncio, creo que de Ausonia. Y también el comprobar que hay una hermandad en el World of Warcraft que se llama así (o sea, "Pero si es una fieshta").


Este es mi personaje principal en el WoW, por cierto. Es un cazador tauren llamado Invasión, de nivel 41 (casi 42), con un raptor morado de mascota llamado Chucky, un bastón de la leche y una escopeta que te destroza en dos disparos. El tabardo burdeos con la cruz es el de nuestra hermandad, "Toros Sin Fronteras", por supuesto. También tengo un elfo de la noche llamado Oréganor, de nivel 22, pero no le tengo ni la mitad de cariño. De hecho, ninguno, me lo hice para desintoxicarme de la Horda y probar la Alianza. Craso error: los "alis" son gilipollas. Directamente lo digo.

Supe que quería ser un tauren desde la última Campus Party. Yo no había jugado nunca al WoW, pero al ver que la gente se refería a esa raza como "las vaquitas"... pues como que me dije "voy a ser un paria también aquí". Y no me arrepiento.

Tampoco ellos:


Guillermo Toledo es un paladín humano. Parece estar orgulloso, lo cual no le honra porque los paladines son una porquería y los humanos en el WoW son la raza más aburrida con diferencia.


Mister T tiene un "elfo de la noche mohicano", en realidad un elfo de la noche guerrero aunque él lo niegue. Impagable este spot.


William Shatner tiene un chamán tauren. ¡Ole por él!


El grandísimo Jean Claude Van Damme, siempre idolatrado por mí y que tras "Jean Claude Van Damme the Movie" directamente ha pasado al panteón de los mejores actores de la historia, representa un troll mago. ¡Viva Holanda, carajo!


Es evidente lo que es Verner Troyer. Ni siquiera en la vida real ha podido camuflarse.


Y sin duda el mejor spot de World of Warcraft: Ozzy Osbourne como un no-muerto que se cree quien no es.

Y si todo esto no es friqui, ¿qué lo será?

lunes, diciembre 01, 2008

Me gusta viajar con poco equipaje

Aunque eso es lo de menos, claro.

Lo importante es que me gusta viajar, pero tengo un gran problema con ello. Si estuviéramos en el universo ficticio que Simmons creó para Hyperion y secuelas (las buenas y las malas), todo perfecto. Porque, oye, a fin de cuentas me da igual que los átomos de mi cuerpo acaben hechos fosfatina y que lo de la resurrección sea un fraude si no me entero. Pero si me monto en un avión, me entero. Si me monto en un autobús interurbano, me entero. Si voy de paquete en un coche, me entero. Me entero pero mal, quiero decir.

Sólo hay dos medios de transporte, aparte del pedestre, que soporto: el coche si conduzco yo y el tren. Ya ni siquiera la bici, de la que fui muy fanático hace diez años. Con las motos nunca he podido.

El tren me encanta porque te tumbas en el respaldo y te dejas llevar. Lo disfruto muchísimo. Aunque sean trayectos tan putos como el Granada-Barcelona de hace un par de años (casi 13 horas, que se dice pronto).

Los viajes en coche (conduciendo yo) me encantan, pero creo que a la gente la pongo de los nervios. No a los que van conmigo, me refiero al resto: por autovía voy a una media de 90 kilómetros hora, y nunca paso de 120 a no ser que me vea ante un adelantamiento muy puñetero. Ahí a lo mejor me pongo a 130. A lo mejor. No me gusta la velocidad. Pero absolutamente nada. Y jamás hago lo contrario a lo que dice una señal. Contrasta esto mucho a mi forma de conducir en ciudad, que es mucho más que agresiva. Llevo tiempo preguntándome el por qué de este cambio, agresivo en ciudad y pasivo casi caracol en autovía. Porque sólo me pasa en autovías, que esta es otra: en carreteras nacionales convencionales sí le piso más. Si alguien lo entiende que me lo diga, que le estaré agradecido.


Y una nueva tira (en este caso doble) de Iron Mango. ¡Que lo disfrutéis!

miércoles, noviembre 26, 2008

Miriam Hesse se convierte en Miriam Estévez

Como por arte de magia.

...

Yo pienso, o quiero pensar, que de pequeños somos todos muy fantasiosos. Una vez, estando en los primeros años de la EGB, un compañero y yo nos aventuramos por los pasillos de nuestro colegio durante el recreo. Debíamos estar en el patio, pero en vez de eso corrimos nuestra pequeña aventura y nos introdujimos en el edificio aun a sabiendas de que, si nos pillaban las monjas, nos íbamos a llevar un rapapolvo. Al llegar al almacén de material, apenas un hueco bajo las escaleras, un alumno de unos cursos superiores que estaba dentro nos asustó. Tengo su nombre muy claro, no por buena memoria sino porque es difícil olvidar a alguien que se llama Leoncio. Primer y último Leoncio en mi vida, os lo aseguro.

La fantasía cobra vida: unos años después, al rememorar con el otro chico que me acompañaba la experiencia, y aunque yo tenía muy claro que el tal Leoncio se limitó a salir de la oscuridad haciendo muecas y gritando para intimidar a los renacuajos mocosos que cotilleaban en el desván de las fregonas, me sorprendí al comprobar de que, en la memoria de mi compañero, el tal Leoncio llevaba una careta de monstruo puesta. Yo juraría que no, que su cara era tal que así, con cejas picudas y ángulosa como la que más, pero no puedo asegurar que él no tuviera razón.

Resulta por lo menos curioso, ahora que lo pienso, echar cuentas a todos los recuerdos de mi infancia más profunda (esto es los tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho años) y descubrir que casi todos, por no decir absolutamente todos, son reflejos de momentos inquietantes ocurridos en las cuatro paredes del Luz Rodríguez Casanova de Granada, una escuela que las Damas Apostólicas tienen en la zona norte. Por ejemplo, la sobreprotección de la profesora de primero de párvulos (yo era el más pequeño de la clase). Restregar gomas de borrar contra las mesas y comernos las virutas, en segundo de preescolar. El primer amigo que se te acerca en el patio, otro inadaptado como tú al que, ya a tan temprana edad, no aceptan para jugar al fútbol. El primer día de clase de un nuevo amigo, que viene de otra ciudad. El chico nuevo muy moreno que se sienta a tu lado y se convierte en inseparable. La vergüenza de tener que disfrazarse para la función de teatro de fin de curso. La excursión en tren para ver truchas. No recuerdo, en cambio, hechos más traumáticos como cuando un chico mayor me abrió una brecha en la nuca (sé que pasó esto porque me lo ha contado mi familia) pero sí que fui el primero de la clase en aprenderse de memoria el Sistema Solar, siendo obligado a ir clase por clase para recitarlo (y la mezcla de incomodidad y orgullo de tener que entrar en octavo de EGB para dar la nota delante de tantas niñas mayores y guapas).

Pero hay mucho de fantasía en algunos de esos recuerdos, sobre todos los vinculados a las aventuras de investigación del edificio, que no es grande pero sí tiene sus vericuetos.

La fantasía podría haber acabado allí, pero siguió.

Empecé a escribir en serio, y cuando digo "en serio" me refiero a que era consciente de que era un hobby y no una obligación, sobre los diez años. Comencé mi primera novela casi enseguida, aporreando de mala manera una Olivetti Lettera de mi madre. Creo que conservo algunas de las primeras historias, cosas sobre gallinas futbolistas en Suiza y similares. La novela de la que hablo ya era de ciencia ficción: la Tierra estaba muy perjudicada e iba a enviar una nave colonial a otro sistema para iniciar una nueva civilización. El protagonista era un chico al que la vida no había sonreído y vivía en la miseria, pero por alguna extraña razón tiene un amigo mayor que consigue colarlo de polizón en la nave.

Los niños son muy retorcidos: hice una lista de los tripulantes de la nave, consignando sus nombres, nacionalidades, idiomas, rangos militares (de ser necesario) y edades. También hice una lista de los países que conformaban esa Tierra futura e hipotética con su población, adscripción política, capital, etc. Hice muchas cosas menos terminar de escribir la novela. El resultado fueron una treintena de cuartillas a espacio simple y por las dos caras que todavía conservo. El título del intento de novela era "¡Victoria!" (porque se suponía que, tras una serie de tramas que se desarrollaban en la nave entre varias facciones antagónicas, finalmente encontraban un planeta habitable y triunfaban. Unos pocos, los supervivientes, vamos).

Una de las tripulantes de aquella nave se llamaba Miriam Hesse, y era la hermana pequeña de Karl Hesse, el amigo del protagonista. Sin saber cómo, esa tal Miriam Hesse se convirtió en la heroína de mis sueños de preadolescente, y me enamoré de ella y de la historia que le había inventado: suiza de padres austriacos o algo así, era de pequeña estatura, morena de ojos claros, muy seria y trabajadora, y ante todo muy leal con los suyos. Su hermano Karl era un tipo grande y fornido que podía ser el amigo perfecto (supongo que pensaba eso porque ninguno de mis amigos de entonces eran grandes y fornidos). Me parece que un niño de once o doce años no necesita más que eso: un amigo que lo proteja y una niña guapa y seria que lo admire.

Miriam Hesse fue a más en mis historias en los siguientes años. El personaje de Slobodan Hilezkor*, mi alter ego, nació justo a los trece o catorce años. La guerra de Bosnia estaba en su apogeo (de ahí el nombre de "Slobodan") y en el programa de "La Ventana" de la Cadena Ser, que por entonces presentaba Javier Sardá, se mencionó la palabra euskera de "Hilezkor" y su traducción ("inmortal"). Slobodan Hilezkor, mi otro yo, era así: peligroso como Milosevic e inmortal, un donnadie muy guapo y muy alto y muy rubio, con el pelo muy largo y con bastantes músculos. A nadie se le escapa que yo por aquel entonces era bajito, gordo, con gafas y pelo muy corto. Si no, él no habría nacido.

Ya lejos de la ciencia ficción, y justo cuando me empezaban a gustar de verdad las chicas, Slobodan, Karl y Miriam, en mis historias, devenieron en estrellas del rock. Formaron un grupo llamado "The Flashback", al que se unió el rubio y guapísimo Eddie (trasunto de Kurt Cobain, por cierto) y la teclista Ione Albizu (que se llama, por cierto, igual que una periodista de la televisión de la época, aunque creo que todavía sigue en activo). Eddie murió de sobredosis y eso posibilitó que Slobodan se convirtiera en líder de la banda. No sé qué representaba Eddie en mi subconsciente, pero está claro que lo maté adrede para llevarme la chica y la fama. Dibujé una veintena de carátulas de discos de "The Flashback", anoté las cifras de ventas, los singles, las canciones completas, e incluso llegué a escribir, en inglés, las letras de bastantes de ellas (por lo menos de cuarenta). También guardo esas canciones, aunque no los dibujos de las carátulas de los discos, algo que lamento.

Llegaron los tiempos de instituto y Miriam y su banda ya no eran más que un recuerdo bastante difuso. Ya no estaba enamorado platónicamente de ella sino de chicas de carne y hueso. Pero ella perduró en lo que escribía: en 2000, con veinte años ya, se publicó mi segundo relato, "WAYC" (el título de una canción de The Smashing Pumpkins, por cierto) en una antología del Grupo AJEC que recogía el ganador y los finalistas del concurso El Melocotón Mecánico (ese año ganó José Antonio Cotrina ex-aequo con alguien, no me acuerdo). En "Wayc" aparecen tanto Slobodan Hilezkor como Miriam Hesse, por si alguien tiene la curiosidad de ver en qué se convirtieron.

Pero esa Miriam Hesse ya no se correspondía con nada: ya con catorce o quince años la había renombrado como Miriam Estévez. Yo me consideraba un chico feo, gordo y poco interesante (¡encima sin moto!), más propenso a imaginar amores futuros que a intentar amores presentes, y me dije que era más fácil encontrar a una Estévez que a una Hesse. Y me convencí a mí mismo, durante un instante tan solo, de que si existía una Miriam Estévez ella y sólo ella debía ser la mujer de mi vida.

Me he olvidado del tema hasta hace bien poco, releyendo algunas historias antiguas. Y me ha hecho gracia acordarme de mi infancia y adolescencia, y todavía más de la imagen que yo tenía de esa Miriam que no existía sino en mi cabeza.

Por si acaso, que no se me acerque nadie que responda a ese nombre, ojo.

---

*Slobodan Hilezkor no está muerto, ni mucho menos. Si alguna vez ve la luz la novela conjunta que Charlotte y yo estamos escribiendo, podréis comprobar lo hijoputa que es el tal Slobo. Un cabrón. Mucho.

martes, noviembre 25, 2008

Pero también los hay buenos: personajes que NO envenenan a España

Hace ya algún tiempo hice un top 50, interrumpido en el top 10 porque, sinceramente, creo que todo el mundo tenía en mente a quien iba a mencionar. De todos modos, el Top50 sería este:

1. José María Aznar
2. Federico Jiménez Losantos
3. Teddy Bautista
4. Ángel Acebes
5. Pedro Jota Ramírez
6. Otegi
7. Rouco Varela
8. Manuel Chaves
9. Ángel María Villar
10. Esperanza Aguirre
11. Pío Moa
12. Saénz de Ynestrillas
13. Manuel Fraga
14. Dani del Canto del Loco
15. Matías Prats
16. Ramoncín
17. Zaplana
18. Ansón
19. Alonso
20. El presidente del Sevilla
21. Moratinos
22. Luis Aragonés
23. Joaquín Sabina
24. Carlos Herrera
25. Pedro Almodóvar
26. Bunbury
27. Mercedes Milá
28. Felipe de Borbón
29. Javier Sardá
30. El del Tomate: Jorge Javier Vázquez
31. Mago de Oz (o Mago de Hez, según se mire)
32. Urdaci
33. Mª Teresa Campos
34. Fito
35. José Luis Garci
36. Jaime de Marichalar
37. Andrés Montes
38. Alejandro Sanz
39. Los Morancos
40. David Bisbal
41. Carlos Latre
42. Salva Ballesta
43. Oleguer
44. Paquirrín
45. José Luis Moreno
46. Carod Rovira
47. Arzalluz
48. Ramón García
49. Carlos Sainz
50. Chimo Bayo

O sea, un puñado de derechosos y de izquierdosos, y también alguno que políticamente no sabe no contesta, que me parece que han hecho más mal que bien volviéndose notorios. Porque, a ver quién me lo discute, Manuel Chaves estaría mucho más guapo de recolector de chirimoyos. Y Aznar de ayudante en una panadería, ya ni os cuento.

Pero claro, me surge la duda: ¿hay algún personaje público español que me merece respeto por alguna razón? Y resulta que sí. De repente me doy cuenta de que haberlos haylos.

Unos cuantos, de hecho. Sólo mencionaré cinco:

José María García, por ejemplo, por no tener pelos en la lengua, a su edad. Mira que le tenía manía a este hombre, y mira que le he cogido respeto desde que se jubiló.

Eva Amaral y Pau Gasol también, por razones parecidas: podrían ir de divos en lo que hacen, pero no. Se les ve tan normales que casi asustan.

Sánchez Dragó. No me preguntéis la razón pero no me parece tan mezquino como muchos se empeñan en presentármelo. Creo que es interesante, a su manera. Y también creo que muchos acabáis de terminar de leer este blog en este mismo momento y lo estáis borrando de los "marcadores" del navegador. Uuuups.

Antonio Gasset, el antiguo presentador de "Días de cine" (ya jubilado, según creo entender, tras el ERE de RTVE, la madre que los parió). Me parece una de las personas más lúcidas que he escuchado, casi al nivel de Sánchez Montes, un profesor de Historia Moderna en la Universidad de Granada que debería tener un club de fans (algunos de mis lectores lo podrán corroborar).

Cuando hice la lista de "Los 50 que envenenan España" también escribí un esbozo sobre los que no la envenenaban. Hace poco más de un año de eso, pero es curioso que muchos se hayan caído.

El intento de lista voy a copiarlo íntegro, añadiendo comentarios jocosos (o no) según el caso:

Baltasar Garzón: Ya no me parece tan guay. De hecho, creo que tiene complejo de superhéroe y mucho tiempo libre. Estatus actual: Necesita mejorar.

José Bono: Te partes el ojete con él, como dirían los de Muchachada Nui, pero a este pobre hombre se le puede aplicar lo del poema: "Que buen caballero si hubiera tenido buen señor". Desgraciadamente nació católico y socialista, y así no se puede ni participar en "La ruleta de la fortuna". Estatus actual: Nos alegras el día... a ratos.

Emilio Butragueño: Demasiado lúcido para ser un ex futbolista, pero fagocitado por un ente, llamado Real Madrid-Calderón-Mijatovic, que da un asco que te mueres. Estatus actual: hazte del Barça, coño.

Arturo Pérez Reverte: Académico gracioso con ganas de decir verdades como puños. El problema es que son sus verdades. El otro problema es que a veces te gustaría tener las coordenadas de su domicilio para enviarle un misil teledirigido. Estatus actual: no se calla, lo cual se agradece.

Iñaki Gabilondo: Va de periodista objetivo y no deja de ser un títere de la izquierda nacional. No obstante, y por afinidades, coincido con sus opiniones muy a menudo. Estatus actual: lo odio porque me recuerda que yo también soy un progre lobotomizado.

Ruiz Gallardón: Parecía ser el salvador de la derecha y de la política en general, pero ya estoy casi convencido de que se limita a hacer lo que se espera de él en ciertos sectores de la derecha "popular" que están haciéndose con el poder en el partido. Un tipo muy inteligente si acaba con los sectores más liberales de entre los suyos. Un tipo muy estúpido si quema sus naves demasiado pronto. Estatus liberal: lo prefiero a cualquiera de los de antes, ojo.

Rosa Aguilar: Gusta eso de que una capital de provincia española tenga una alcaldesa comunista. Gusta mucho menos ir a dicha ciudad y encontrarse con una mendicidad y un chabolismo muy por encima de la media nacional. Y cuando te cruzas con un supuesto comunista que, además, es feriante y orgulloso andaluz-español... ya te quieres morir. Estatus actual: IU la necesita, como mínimo para figurar.

Rafa Nadal: Era un máquina que no se metía con nadie. Estatus actual: es un máquina que no se mete con nadie, con la excepción del presidente de la Federación Española de Tenis. O sea, sigue molando.

Pau Gasol: Pues lo dicho, ¡que es un tío chachi! (como Bruce Willis en "Friends").

Abel Pérez Valenzuela: ¡Él salvará España! Y si no sabéis quién es, peor para vosotros.

El de Días de Cine: Ya lo he mencionado.

Sánchez Dragó: Ídem.

El del milenarismo: Creo que estaba muy mal de la cabeza cuando lo incluí en la lista. Perdón.

Buenafuente: Me engañó. Estatus actual: showman catalán con mala baba y mal perder. Tiene momentos graciosos pero, por lo general, es lo que es: un trepa maleducado con demasiada suerte.

Kiko: Hace anuncios deleznables, pero es tolerable.

Eva Hache: Demasiado estúpida. Sigue gustándome pero debería bajarse un par de niveles la Autoestima. No es tan importante, carajo.

Panero: Un monstruo, ahora y siempre.

Quintero: Otro monstruo, aunque de otra cosa. Desperdiciado, por cierto.

Cruz y Raya: El que es un monstruo por añadirlos soy yo. Mal rayo me parta.

---

De todo un poco. Y como cambian las cosas en tan poco tiempo, vaya. En todo caso, he mencionado a cinco que a día de hoy me gustan. Si alguno de vosotros hace lo mismo, mejor que mejor para no sentirme solo.

martes, noviembre 18, 2008

Curso rápido: ¿Cómo titular los posts de mi blog?

Es una auténtica pena encontrarse por ahí blogs muy interesantes que no saben "venderse". Querido bloguero, ¿eres consciente de que tan sólo con un poco más de interés por tu parte podrías multiplicar las lecturas y los comentarios? ¿Por qué te tomaste tanto tiempo en inventar un nombre curioso y divertido para tu blog y luego no le dedicas ni la mitad de esfuerzo a los posts diarios?

El 18 de septiembre pasado un blog cicloturista-reivindicativo de Granada cerró sus puertas con un lacónico post titulado "Gestión de este blog: fin". Tras casi dos meses sólo dos respuestas (una mía, por cierto) han aparecido en tal despedida. ¡Cuan distinto hubiera sido si el título hubiera sido otro!

Por ejemplo: Tengo una enfermedad incurable, así que cierro el blog.

Se podría rizar más el rizo: Adiós, he sido acusado de mearme en el jardín de Marichalar.

Ya que era un blog reivindicativo: Blog cerrado por cambio de sexo del administrador.

O tal que así: Dejo el cicloturismo para dedicarme a tiempo completo a mi otra pasión, la zoofilia.

Cualquiera de las cuatro opciones habría sido válida para llamar la atención.

Y he aquí el post estúpido del día. Luego, más.

viernes, noviembre 14, 2008

Sony DSC H-50: primeras impresiones


Llevaba mucho tiempo queriendo hacerme con una cámara mejor que las que tenía (una Benq y una Olympus compactas). La Olympus D-390 es muy vieja y, aunque sigue haciendo unas fotos sensacionales, es muy limitadita en cuanto a zoom, definición, etc. La Benq DC C1050 es una basura, lo digo desde ya: mucho megapíxel y mucha tontería, pero no es buena idea comprar una cámara de fotos de una marca que no es especialista en fotografía y que no monta unas lentes en condiciones.

Finalmente fue la H-50 de Sony la cámara que me sedujo. Ahora es cuando muchos me diréis que Sony tampoco es una marca especialista en fotografía y cuando yo replico que no pero que hay que matizarlo ya que, si bien no tiene tradición como tal, sí que tiene un bagaje heredado nada menos que de Minolta. Minolta se fusionó con Konica en 2003, pero la parte de Minolta dedicada a la fotografía pasó a Sony en 2006, y es la gente de Minolta la que lleva el tema fotográfico ahora mismo en Sony.

Sony tampoco fabrica sus propias lentes, pero incorpora lentes alemanas Carl Zeiss. Las Carl Zeiss no son las Leica, claro, pero son unas lentes de buena calidad.

El caso es que podéis encontrar la H-50 en tiendas por unos 350 euros. Si la compráis en tiendas especializadas por internet os puede salir por cincuenta o sesenta euros menos. Yo pagué 200 por una cámara sin estrenar gracias a e-bay (¡bendito e-bay!). Y no puedo estar más contento, la verdad.

Todo tiene sus pros y sus contras, claro. Vamos a ver (sólo voy a hablar de las funciones y características que ya he probado repetidas veces y de las que ya estoy seguro de que son como son):


Nightshot: El modo "Nightshot" para fotografía nocturna con poca luz funciona bastante bien, si bien produce bastante ruido (algo que creo que, de todas formas, es bastante normal en una función que tampoco deja de ser una pijada que va a ser utilizada en contadas ocasiones). Esta foto está hecha de madrugada, a través de una ventana y con el zoom óptico a tope (15 aumentos). Es el edificio de enfrente, y el ruido es más que evidente. Incluso sin zoom este ruido aparece.

En condiciones de baja luminosidad, por ejemplo una habitación grande tenuemente iluminada (como es el caso) la cámara funciona a la perfección, incluso usando zoom. Esta foto usa zoom óptico y digital (no sé exactamente cuantos aumentos, sospecho que unos 25x, que es el máximo zoom óptico+digital que vais a poder usar con fotos de tamaño decente).

Con luz apropiada el enfoque es casi perfecto. En la imagen, el enfoque se centraba en las hileras rojas oscuras de la derecha y las marrones, desenfocando el resto. Funcionó. Sin embargo aparece un "contra" que se le echa en cara constantemente a Sony y que he podido comprobar por mí mismo: el tratamiento de color es agresivo, muy agresivo. Para decirlo de otro modo, la foto no va a mostrar los colores tal como son, sino que van a ser diferentes. Sensiblemente diferentes o apenas perceptiblemente diferentes, claro, dependiendo del modo de tratamiento de color (tiene varios) que hayamos elegido como predefinido. Pero diferentes al fin y al cabo. No obstante, para mí esto no es un problema ya que, como aficionado, esto no me supone ningún inconveniente grave. Para un profesional ya sería otro cantar.

Usando el zoom en el modo VGA (el de menor resolución de imagen), y combinando zoom óptico y digital, el número de aumentos tiene la vertiginosa cifra de 81. 81 aumentos dan para mucho. Esta foto de la luna no está hecha a 81 aumentos sino a algo menos.


Esta otra foto sí está hecha a 81 aumentos. Impresionante. E igual de impresionante el estabilizador de imagen: la fotografía fue hecha a pulso, sin trípode (la otra foto de la luna también). Ya os podéis imaginar que, a 81 aumentos, enfocar a pulso es imposible. De hecho, de una serie de veintitantas fotografías a máximo zoom esta es la única instantánea en la que el satélite salió por completo en el encuadre. La foto está pasada a blanco y negro por Photoshop (es la única retocada de las que hoy pongo) para eliminar unos molestos rebordes azules y verdes, supongo que efectos secundarios de la estabilización de la imagen. Habría que probar a usar el trípode.

Ahora estoy probando el flash, a ver si consigo algo decente en próximos días. La primera impresión no es demasiado buena. Por un lado, y al ser regulable, no quiero decir directamente que le doy la razón a los que lo ponen de vuelta y media, que son muchos, así que voy a esperar a usarlo más y de todas las formas posibles. Pero, al menos después de una docena de utilizaciones en varios modos y con mayor y menor potencia, la impresión es que quema muchísimo. No tanto como puede hacerlo el de la Benq, pero desde luego no parece ser el estupendo flash de la Olympus D-390.

Otras cosas a tener en cuenta:

-El visor electrónico es maravilloso. Ya había leído por ahí que es de los mejores. Doy fe: es sencillamente impresionante.
-La pantalla LCD, extraible y móvil, es grande, nítida y muy cómoda.
-Muchos se quejaban de lo complicado de los menús. A mí no me lo parecen, de verdad. Los veo bastante sencillos, de hecho.
-El detector de caras funciona bastante bien. La función de "detección de sonrisas", que también funciona bien, es más una pijada anecdótica que otra cosa: yo particularmente, y después de haberme reído un rato usándola, no pienso utilizarla nunca más.
-El "modo deportivo", otra novedad de la H-50, no lo he probado todavía.
-El enfoque automático a corta distancia y con buena luminosidad es excelente pero los hay mejores. Para mí va sobrado, pero ojo si dais prioridad a esto. Tendré que ver qué tal funciona regulándolo uno mismo, pero no creo que haya mucha diferencia.
-La tan cacareada baja autonomía a mí tampoco me afecta tanto: según Sony se pueden llegar a hacer 300 fotos del tirón en condiciones normales, pero muchos usuarios se han quejado de que no se llega a las 200. Efectivamente, si usas el LCD la batería se resiente, y mucho, pero si usas el visor electrónico no vas a tener ese problema y se pueden hacer muchas más de esas 300 fotos prometidas.
-Efectivamente, la cámara sólo guarda imágenes JPG, nada de RAW. Ojo porque para muchos este es el principal hándicap de las cámaras Sony...
-... junto con que la tarjeta de memoria que usa es una Memory Stick, no suministrada, por supuesto. Yo he reutilizado la de 4gb de mi PSP, pero de no haber tenido una MS propia seguramente no me habría comprado esta cámara ni ninguna otra de esta marca. Comprendo el cabreo de muchísima gente con Sony y sus productos por gilipolleces de este tipo: que si Memory Stick, que si Blue-Ray, que si... No, cojones, no voy a hablar del Blue-Ray porque no lo he probado, pero Memory Stick no es, ni de lejos, el mejor formato del mercado: es bastante lento (en comparación con otros, quiero decir) y, desde luego, es carísimo.

En definitiva, ahora mismo estoy muy contento con la compra ya que responde justo a lo que quería: una cámara con la que poder aprender algo de fotografía, con muchas opciones de ajuste manual, excelente zoom y estabilizador, buena arquitectura, sólida y cómoda en la mano y, por qué no decirlo, muy bonita. La recomiendo con total seguridad siempre y cuando tengáis muy en cuenta los pros y los contras que podéis leer en sitios especializados de internet (yo recomendaría la excelente página www.quesabesde.com).

miércoles, noviembre 12, 2008

Con respecto al post de ayer...


Lo primero, y viendo que hay muchos fans por aquí, una foto de Patricia Conde no está de más.

Lo segundo, claro, es subir la foto "manipulada" de la discordia, que sería esta:


Tenéis que pinchar en la imagen para verla a tamaño completo, tras lo cual podréis descubrir la horrible manipulación: echad un vistazo a la circunferencia de borde rojo y comprobad que este no es totalmente opaco, sino que en él se pueden observar, tanto a la izquierda como abajo, unas sombras que corresponden a soldados que están en otra parte de la imagen (arriba, junto a los transportes médicos, para ser más exactos). Eso sí, los soldados "fantasma" que aparecen dentro del círculo son más pequeñitos.

¡Menudo montaje del gobierno! ¡Están malgastando nuestro dinero no contratando diseñadores gráficos profesionales que no metan la pata a la hora de hacer estas chapuzas! Si es que...

Y efectivamente, es Losantos uno de los que está armando el revuelo, que no el único porque un senador del PP pidió que se ofreciera la foto original. Cosa que se ha hecho, por cierto: leo en la edición digital de El Mundo, en una información de hoy mismo a las 18:22 (o sea, justo ahora media hora) que el ministerio ha colgado en su web la "foto buena", que sería esta otra:


O sea, todo arreglado: el que hizo la circunferencia (que más bien es una "o", lo cual demuestra que especialista en esto no es precisamente) es un manta y punto.

Igual de manta que el que esté ahora mismo llevando la edición digital de El Mundo: ha tardado menos en desmentir la "confabulación" que Libertad Digital u otros medios, por ejemplo, pero al menos LD ha colocado la foto original correcta, no como ellos, que han puesto como "foto correcta" una foto en la que simplemente la "o" es opaca.

¿Soy el único...

... que nota una diferencia muy clara entre los colores que presenta Antena 3 y los del resto de las cadenas?

... que (aprovechando que hablo de esta cadena) se da cuenta de que Antena 3 tiene un grave problema con el sonido desde hace años?

... que está hasta los mismísimos de la gente que usa el mensaje personal del messenger para escribir mensajes de amor u odio a parejas, ex-parejas, amigos y parientes?

... que cree que los que dan cancha a la teoría de la manipulación de la foto del atentado en Afganistán con fines conspirativos por parte del gobierno son deficientes mentales sólo comparables a los que creen que Zapatero mandó asesinar a dos agentes del CNI en Iraq?

... que cree que Antena 3 (sí, otra vez ellos) se está pasando la ley por semejante sitio al emitir en horario de tarde una serie de ficción ("Lalola") que hace una clara apología del consumo de alcohol?

... enfermo que si descubre que alguien tiene (o le gustan los) gatos inmediatamente piensa que esa persona mola?

... al que, puestos a elegir, preferiría a Patricia Conde antes que a Pilar Rubio?

... al que, rizando el rizo, preferiría a Berta Collado antes que a Pilar Rubio?

... que se atrevería a decir esto y luego afirmar sin inmutarse que no le gustan las rubias?



Ay, cuantas preguntas sin respuesta. Pero si alguien coincide en lo más mínimo ruégole me lo haga saber para aliviar en parte mi pobre conciencia.

lunes, noviembre 10, 2008

Noviembre, Navidad, Año Nuevo...


Cada año es lo mismo. Es llegar noviembre y todo parece distinto. Se encadenan, en este mes, el puente de Todos los Santos con los cumpleaños de los que seguramente son mis dos mejores amigos, Dani mañana (no os olvidéis felicitarle en http://jamonessinfronteras.blogspot.com) y Raquel el 20-N. Luego entra diciembre con otro puente descomunal que además es seguido por mi propio cumpleaños. Y luego, por supuesto, Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes.

No es precisamente el mejor momento para decidir llevar una vida sana lejos de los excesos de las grasas, los hidratos de carbono, el picoteo entre horas o el zumo de cebada.

El caso es que es llegar noviembre y cambio el chip. Para muchos ese cambio de mentalidad coincide con septiembre y el fin de las vacaciones (dichosos ellos que las tienen) o con enero y el nuevo año. Para mí son noviembre y diciembre los que marcan la pauta: un año más viejo (no sólo yo, sino también mis amigos), un nuevo dígito en la fecha, un nuevo Día de los Inocentes desperdiciado... En fin, bastante deprimente desde mi punto de vista, sobre todo el día de mi cumpleaños. La Navidad y el Año Nuevo por lo menos sirven para pasar más tiempo con la familia e hincharse de comer, que las dos cosas están pero que muy bien.

Que por cierto, seguramente volveré a pasar Navidad en Granada y Año Nuevo en Málaga, así que urge empezar a maquinar qué vamos a hacer en Nochevieja. Si es que se hace algo, claro, porque yo voto por quedar los de siempre, comer algo, ver las campanadas y salir por Fuengirola como un sábado normal. Pero tampoco quiero que me tachen de soso, así que se aceptan sugerencias.


Y nueva tira de Iron Mango introduciendo a un nuevo personaje.

viernes, noviembre 07, 2008

Una idea cojonuda


VALEGGIO sul MINCIO, Italy -- A photographer in Italy has come up with a unique way for couples to remember their divorces, webbers.
In fact, divorcing couples in Italy are flocking to photographer Gianni Fasolini, who is from Valeggio sul Mincio, because he's offering to shoot a wedding-style album of their breakup.
Fasolini had the brainwave after reading that the divorce rate in Italy was going through the roof.
"People celebrate a marriage as a milestone in their lives, but a divorce is an important event, too," explained, the 45-year-old photographer.
"I have been doing photos of weddings and marriage ceremonies for years, day in and day out, and people told me they like having a photo marking important events in their lives.
"Then I got to thinking that maybe there would be some demand for people marking their divorces and so I started to offer photo sessions for freshly divorced couples - them smiling or shaking hands or in some cases even kissing, said Fasolini.
"I advertised the offer and as soon as people found out about it they were queuing up at my shop for sessions."


Pues la verdad es que sí que me parece buena idea... dentro de lo extravagante que es querer hacerte una sesión de fotos con tu ex-mujer (o ex-marido) para celebrar de buen rollo el divorcio. Yo propondría, si fuera este fotógrafo, un pack especial que incluiría 1) fotos de las primeras desavenencias (por ejemplo la chica enfadada ante una tapa del váter levantada o el chico quitando pelos del sumidero de la ducha); 2) fotos de ellos en plena batalla campal en mitad de su salón, él vestido como un caballero medieval y con una ballesta y ella como una techwarrior del futuro con su pistolón láser último modelo (porque está claro quien gana siempre, ejem); y 3) los dos dándose la mano mirando a cámara con cara de "menudo peso me he quitado de encima".

Habría muchas más variantes, a elegir: chica insatisfecha tras el coito, chico enfadado tras un desplante ante la familia, chica cabreada porque el chico llega a las tantas borracho como una cuba, chico golpeándose la cabeza contra un muro tras descubrir que todo lo que hay en la nevera es bajo en calorías... las posibilidades son infinitas. Casi tantas como parejas.

La verdad es que yo sólo tengo una chica a la que poder denominar "ex". Y no es menos cierto que mi relación con ella es mucho más que cordial (de hecho creo que nos llevamos ahora bastante mejor que durante el poco tiempo que estuvimos juntos). No obstante, no creo que me hubiera gustado hacer fotos de recuerdo de nuestra separación.

A no ser algo irónico del tipo "yo ahorcado de un árbol y ella evitando que mis amigos corten la cuerda" o "ella de fiesta con sus amigos y yo irrumpiendo en el local con un grupo de mercenarios camboyanos armados hasta los dientes".

Más o menos.

miércoles, noviembre 05, 2008

No lo dudéis ni un momento

Dicho por McCain tras saberse perdedor:

"Le admiro, es todo un hito, con un especial significado para la población afroamericana que hoy debe estar especialmente orgullosa. Estoy convencido de que EE.UU. ofrece oportunidades para todos los que perseveran y el senador Obama también lo cree. No queda duda de que la elección de un afroamericano para la presidencia de los EE.UU. ha cambiado la historia. Ahora somos la nación más grande de la tierra."

No lo dudéis ni un momento: McCain no es Bush. McCain, para cualquiera que lo haya seguido, es el Gallardón de Arizona. Desgraciadamente eligió como compañera de viaje a la Ana Botella de Alaska. Sin Palin otro gallo habría cantado, eso es seguro.

Porque la balanza la ha desestabilizado Palin. El tándem Barack Hussein Obama Junior y Joe Biden es equivalente a caballo ganador en cualquier turf que se precie. Obama representa la emotividad, el cambio, lo nuevo, lo especial. Biden es un perro viejo muy preparado, un "bueno para todo" que de vez en cuando mete la pata pero sin estridencias. Juventud y sabiduría a la par, eran una pareja por la que apostar.

McCain es un político con mayúsculas, pese a ser republicano en el país en el que los republicanos son los malos. El más moderado de los suyos, el más ecologista, el más centrado. Pero alguien lo tachó de viejo y él se resintió. Tanto tanto que eligió a una extremista desconocida como segunda de a bordo. Porque todo lo que el bueno y viejo McCain tiene de razonable y comedido lo tiene la "jovencita" Palin de radical y exaltada. ¿Una imposición de su partido? Probablemente dados los antecedentes de McCain (no precisamente el mejor amigo de Bush). De ser así el Partido Republicano ha privado a los Estados Unidos de un muy buen presidente. Porque no me cabe duda de que McCain habría sido un presidente mil veces mejor que ese fantoche de George W. Bush. Y que Ford, y que Nixon, y que Reagan. Y que, si me lo permitís, Clinton. El mejor presidente en treinta años, que se dice pronto.

Ahora es el turno de Obama, un señor con indudables capacidades pero que va a tener que trabajar el doble para demostrar que no es uno del montón. Porque lo van a mirar con lupa, claro. Suerte que él no tiene a Sarah Palin, suerte que su contramaestre es Joe Biden, uno que habría sido un digno adversario de McCain pero que va a acabar siendo el vulgar lugarteniente de un advenedizo que, no obstante, nos llena de expectativas. Y supongo que ahí radica el quid de la cuestión: ningún votante en su sano juicio da un duro por un (casi) octogenario o por un afroamericano carne de cañón. Así que muchos de los votantes han mirado más a la vicepresidencia que a la presidencia, y esto ha sido determinante: comparar a Joe Biden con Sarah Palin es como comparar, tal y como se dice en Graná y en otras partes de este tremendo sur, a Dios con un gitano.

Pero en todo caso, hoy es un día que pasará a la historia. Y hemos estado ahí.

Juan de la Alhambra


Me he enterado por Pepe Gilabert, un amigo común de este gran poeta, granadino de adopción pero jiennense de Cambil, que Juan de la Alhambra ha muerto en fechas recientes. Nunca es agradable recibir este tipo de noticias, menos aún cuando la que se ha ido es una buena persona.

Juan, Gabriella, Pepe y algunos más aparte mía éramos miembros hace unos años, no muchos, del consejo de redacción de la pequeña revista del distrito norte de la capital granadina. Ahí empezó nuestra amistad; y ahí acabó porque, una vez que cierto partido entró al consistorio, la mísera subvención que nos daban para sacar una revista que era la voz de los barrios más pobres de la ciudad se terminó. La política es así, y para todos los partidos hay barrios preferentes y barrios no preferentes. Nuestros barrios del norte no son preferentes para ciertos partidos porque son barrios que jamás les votarán. Por tanto, no interesan.

Finiquitada la revista y los concursos literarios que organizábamos, y cesado el director de la misma (el grandísimo Antonio Madrid, responsable del Centro Cívico Norte por aquel entonces y luego arrinconado en un triste despacho de no sé muy bien qué concejalía), difícil era que siguiéramos en contacto personas que íbamos desde los veinte a los sesenta años, cada uno embarcado en sus quehaceres. No obstante, algo hicimos, como irnos en tropel al mismísimo Cambil para asistir a algunos actos de las fiestas patronales de algún año pasado que ahora no recuerdo, probablemente 2003. Juan organizó un recital poético que, de la mano de él mismo, de Pepe y de Gabriella, entusiasmó a todos los cambileños que llenaron el salón de actos del ayuntamiento.

Y luego nos fuimos a comer jamón y queso con la alcaldesa, que también de eso me acuerdo porque en todo momento fueron muy hospitalarios con nosotros. Juan el primero, que para eso estaba orgulloso (y se le notaba) de su pueblo.

Me hubiera gustado saber más de ti, Juan; poder decir algo más de lo que he dicho para recordarte. Poder añadir cosas que te definieran mejor aparte de que eras un gran poeta (pero poco reconocido por no querer entrar en según qué juegos), o que tu casa en Cambil era un auténtico museo, o que Camilo José Cela fue el padrino de tu hija.

No me cabe la menor duda de que tuvo una vida plena. Tampoco de que era una buena persona. Que descanse en paz y que la tierra le sea leve.


Bueno, y nueva tira. En fin...

viernes, octubre 31, 2008

Una pregunta capciosa

A ver, si el periódico El Mundo, en conjunción con la Cadena COPE, son los que han destapado el supuesto escándalo de los gastos extraños de la tarjeta de Ramón Calderón, ¿por qué el diario Marca, que pertenece al mismo grupo editorial que El Mundo (Unidad Editorial), no dice una sola palabra del caso siendo como es la referencia del grupo en cuanto a deportes?

Muchas conjeturas y posiblemente todas ciertas. Pero me hace gracia pensar en los de Marca y Recoletos dándose cabezazos contra la pared por si les acaba por salpicar la mierda. Juas.

jueves, octubre 30, 2008

Doña Sofía, la Reinona de todos los españoles


Copio tal cual de la noticia aparecida en "El País" (edición digital):

"Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? ¿Que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación... colapsaríamos el tráfico. Si esas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país: pero que a eso no lo llamen matrimonio, porque no lo es. Hay muchos nombres posibles: contrato social, contrato de unión"

(Palabras de Sofía de Grecia que supuestamente aparecerán en el nuevo libro de Pilar Urbano "La Reina muy de cerca")

Es que ya no sé qué más decir sobre la monarquía española, esos Borbones rancios que, en palabras del mismísimo Pedro Jota, "son cazadores antes que reyes" (todo esto para justificar que este verano Juan Carlos I cazara un oso previamente emborrachado a base de vodka y miel en las estepas rusas, el pobrecito Mitrofán). Si ya empiezan a tocar las pelotas hasta las consortes, sean de buena cuna como nuestra Reinona, o de cuna plebeya como la periodista esa venida a más (exceptuando de perfil), ya podemos agarrarnos los machos. Y todo esto mientras una de las grandes aseguradoras del país contrata, en plena crisis, a la mayor de las infantas por un sueldo desorbitado que, obviamente, no habría podido cobrar en la Fundación Once, que es donde debería estar.

Mientras tanto, el alcalde de Puerto Real (Cádiz), pasándoselo pipa en los tribunales acusado de injurias a la Corona. Que al menos no lo han metido (todavía) en la cárcel, se ve que es más injurioso quemar fotos en actos independentistas que llamar al Rey casquivano y sinvergüenza.

Ahora irrumpe la otra y se pasa la supuesta neutralidad e imparcialidad de la Corona por el forro del trono. Más aún, habla en contra de una ley aprobada democráticamente por las Cortes del país que le ha dado de comer desde hace décadas, olvidándose de paso que los homosexuales de este país son tan españoles como el que más (y bastante más que ella, por cierto), y que tienen tanto derecho como ningún otro a que la Reina de Todos los Españoles les respete y represente.

Menudos pájaros.

PD: "Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación... colapsaríamos el tráfico". Frase para enmarcar teniendo en cuenta los cientos de veces que han colapsado el tráfico ella, su esposo y su prole cada vez que se desplazan para inauguraciones o festines varios. Es que es para mear y no echar gota... Sólo le ha faltado quejarse de las manifestaciones sindicales, o mejor aún, saber su opinión sobre los que colapsaron Madrid para manifestarse en contra de la Ley de Matrimonio Homosexual; lástima que Pilar Urbano no se lo preguntara.

miércoles, octubre 29, 2008

Death Magnetic


Había acogido con mucho escepticismo la edición de un nuevo disco de Metallica. La verdad es que sí. Había crecido con ellos, y hasta el "Load" (que me parece un disco para enmarcar, el mejor de su carrera musical sólo por detrás del "Black Album") eran uno de mis grupos extranjeros favoritos junto con (estoy hablando de aquel entonces) Smashing Pumpkins, The Offspring (hasta que abandonaron el sello Epitaph, por supuesto), Blind Guardian o Soundgarden (y de forma más subterránea Crowded House y, esto, ejem, Roxette).

"Re-Load" me dejó frío, casi gélido. Tampoco ayuda leer una entrevista (creo que fue en la Kerrang!) de uno de ellos (y de nuevo no me queda más que suponer que se trataba de Ulrich) de que él no se gastaría un dólar en semejante engendro. Cuando lees eso tras haberte hecho con un disco que, después de una docena de escuchas, te ha dejado indiferente, tiras el cassette a un rincón y a otra cosa (o, en mi caso, a devorar recopilatorios de Roadrunner Records y Epitaph).

Luego, el "Garaje Inc.". Pero yo, que no era mitómano del rock duro, y que solía escuchar más punk, heavy y pop-rock, no supe entender el valor de este disco. Que como disco de versiones lo tiene, ojo, pero sólo después de tantos años puedo llegar a entreverlo.

Y después, el acabose, un "St. Anger" que, sinceramente, de ser el primer disco de un grupo novel sería una cosa estupenda, pero que para ser el primer álbum de estudio no de versiones de uno de los cinco grupos de categoría épica de la historia del hard-rock y el heavy de todos los tiempos (junto con Iron Maiden, AC DC, Led Zeppelin y Deep Purple, aunque la inclusión de estos últimos se podría discutir), pues, la verdad, que daban ganas de asesinar a alguien.

(Y, en el interludio, "S&M", un disco doble con los grandes éxitos del grupo junto con la Filarmónica de San Francisco que era bastante decente pero que podría haber sido algo asombroso si en vez de colocar al mando de la orquesta a uno de los compositores más mediocres de Hollywood hubieran contado con alguien menos conocido y con mayor talento musical)

Los grupos realmente grandes se retiran a tiempo, pensé. Como habían hecho los Soundgarden, con un "Down on the upside" que dejaba bien a las claras que se separaban por cuestiones que nada tenían que ver con lo musical (porque, madre mía, qué discazo).

Luego están los grupos que se retiran haciendo el capullo más absoluto, como pasó con los Smashing Pumpkins y su "Machina 2", sólo disponible en internet en los tiempos en que internet no era de uso común, todo ello regado con una gira mundial de despedida absolutamente deleznable (o al menos así lo fue en las citas españolas).

Yo pensaba que los Metallica debían retirarse y dejar un buen recuerdo. También pensé que era mejor que los Smashing Pumpkins no se volvieran a reunir por temor a que hicieran el ridículo. O que Bruce Dickinson no volvería jamás a Iron Maiden, o que...

Uno se equivoca.

De "Death Magnetic", el nuevo disco de Metallica, podría decirse que es un disco meritorio. Pero sería quedarse corto porque, en realidad, estamos hablando de un álbum que, bien escuchado, te hace olvidar los últimos diez años de la banda. Incluso, y dado que gran parte de sus fanáticos los abandonaron tras el "Load" acusándoles de venderse al rock duro convencional y programable en las radio fórmulas, "Death Magnetic" podría ser para ellos el siguiente disco al "Black Album", obviando la posterior cantinela mediática de los californianos.

"Death Magnetic" no es un trabajo de escucha imprescindible, pero sí es aconsejable para todo el que quiera entender la historia de uno de los grupos más importantes de la historia de la música: son los más amados y, a la vez, también los más odiados (léase "Load" o léase "Napster") del rock duro de los últimos veinte años.

Y, entre nosotros, en mi coche no suena otra cosa que "Death Magnetic" desde hace un mes. Y lo que te rondaré morena...

martes, octubre 28, 2008

Buscando a Javier Esteban desesperadamente

Javi, necesito ponerme en contacto contigo pero mi mail me devuelve todos los mensajes que te envío. Por favor: hilezkor33[en]yahoo.es

(Borraré este mensaje cuando me escribas, no se me ha ocurrido una manera más visible de llamarte la atención, y como de vez en cuando te pasas por aquí...)

domingo, octubre 26, 2008

Juande Ramos, destituido

Mi equipo favorito de Inglaterra ya no tiene un entrenador sevillista. Pues casi que me alegro.

Aparte, llevo cuarenta y ocho horas muy contento. Me he comprado una Sony Cyber-Shoot DSC-50 por mucho menos de lo que vale (150 euros menos, para ser precisos). Y está nueva, sin estrenar. Y anoche me comí un chuletón de buey en el mejor restaurante de Fuengirola.

Para los que entienden de fotografía supongo que la DSC-50 les parecerá una aberración, como todas las Sony. Yo, que soy sólo un iniciado, la veo como un puente perfecto entre una reflex y una compacta. Me parece que tiene una arquitectura perfecta, y que las fotos que hace son de muy buena calidad (pese a los defectos cromáticos habituales en las cámaras Sony).

Mi adorado Marco, que es el mejor fotógrafo que conozco en persona, usa una cámara mucho mejor, una reflex marca Canon (Eos 500 si no me equivoco, que es posible). Lo malo es que depende de los objetivos, algo que yo he querido evitar con una semi-reflex con un zoom óptico alto incorporado (quince aumentos ópticos, más que suficientes para las fotos que pretendo hacer). Ya os contaré qué tal va.

En todo caso tengo una muestra de mis fotos aquí:

http://hilezkor34.deviantart.com/

Todas hechas con una Benq y una Olympus de gama baja, por cierto.

viernes, octubre 24, 2008

Planeta azul, cadenas verdes... ¡gilipollez profunda!

A veces me levanto con buen pie. También al contrario: muchas otras estoy casi a punto de irme a la cama pensando que el mundo vive regido por deficientes mentales profundos que a duras penas consiguen acordarse de respirar a cada momento para no caer, inertes, en el suelo de parlamentos, sedes de gobierno y similares.

Por ejemplo, soy de la opinión de que el grueso de los españoles somos gilipollas de campeonato. Que Aznar durara ocho años y que su sustituto sea Zapatero, por ejemplo, es una buena muestra del "buen" criterio que tenemos, en primer lugar, los que acudimos a las urnas, yo el primero; y, en segundo lugar, de los afiliados que consiguen que semejantes individuos lleguen a lo más alto de sus respectivos partidos. Todo es disculpable, desde luego: Aznar llegó al poder como "remedio" a un supuesto ladrón; Zapatero llegó al poder como "solución" a un más que comprobado megalómano. Es triste, es como el chascarrillo ese de que "la democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno conocido": siempre andamos aferrándonos al espíritu de supervivencia y "del menos malo" y no al criterio que debería imperar, que no es otro que el de dejarnos regir por gente capaz. Obviamente eso de que vivimos en una "sociedad de mérito" es una absoluta farsa. De ahí que todavía tengamos monarquía, por ejemplo.

Me gustaría irme de vinos con Aznar, ya que estamos, y comentarle que, efectivamente, él puede no estar seguro de que el hombre es un factor decisivo en la degradación del planeta. Más que nada porque los hombres, individual y grupalmente (que no por ser más y gritar más fuerte vamos a tener la razón en nada) podemos equivocarnos, ser ignorantes, mirar para otro lado o arrimarnos al sol que más calienta. También le diría que lo siento, que lo siento muchísimo, pero que el hecho de que el hombre se está cargando el planeta en el que vive es algo que se da por verdad irrefutable, y que sólo un necio puede mentirse a sí mismo y a los demás negando lo evidente. No es cuestión del cambio climático, del efecto invernadero o de la descongelación de los polos, es algo más siniestro: la mayor parte de los animales se adaptan al medio. Si no lo hacen, han de emigrar a lugares que sean más aptos para su supervivencia, que en última instancia es el objetivo de todo ser vivo. Algunos animales, más dotados, son capaces de pasar por alto en parte esto y "adaptan" el medio a ellos mismos. Sobre todo el hombre, aunque no es el único. Sin embargo, el ser humano sí es el único (quitando algunas especies parasitarias) que puede modificar el medio adaptándolo a sus necesidades sin dejar la posibilidad de que naturalmente, y en caso de que las condiciones cambien, se revierta la situación del ecosistema a su estado natural. En otras palabras: el hombre destruye y deja cerrada la posibilidad de que las cosas vuelvan al estado original a no ser muchos siglos después (cuando, a fin de cuentas, nos va a dar igual a todos). El hombre, por ejemplo, no tiene la culpa de la desertización del Sahara, otrora vergel del Edén. O de la extinción de los dinosaurios. Sí tiene la culpa, en cambio, de la desertización de muchas otras zonas del globo a base de expoliar el medio natural muy por encima de sus posibilidades de regeneración. O de la extinción de cientos de especies cada año debido a la modificación de ecosistemas, la caza y pesca incontroladas, la contaminación o, simplemente, el azar.

Los que me conocen sabrán que aunque respeto tanto el ecologismo como el animalismo, no soy ni ecologista ni animalista. Me defino como "humanista" en el sentido de que creo que el interés de la supervivencia y progreso del hombre debe primar sobre todo lo demás. Para algo nací humano, qué coño. Si yo no miro por los de mi especie, dudo mucho que los osos panda y las ballenas se vayan a interesar por mí y por los míos (de buen grado nos exterminarían, estoy seguro). He llegado a decir, en alto y en público, que prefiero ver la Vega de Granada llena de polígonos industriales antes que lo que es ahora, apenas un recuerdo de lo que fue, si ello conlleva un aumento del nivel de vida de la población de los alrededores (no lo olvidemos, Granada es una de las zonas más pobres de España). Lo cual, me parece, fue casi un error: afirmar que el hombre tiene prioridad no quita que sea una sandez permitir que se talen indiscriminadamente todos los bosques del mundo, que cacemos a todos los animales cuyas pieles son susceptibles de ser convertidas en abrigo o que contaminemos el agua de nuestros ríos o el aire que respiramos. Destruir sin dejar abierta la puerta a la reconstrucción es una barbaridad. La misma barbaridad que Aznar y sus amigos checos o de donde sean propugnan en aras del liberalismo económico.

El mismo que nos ha sumido en una crisis de mierda, por cierto.

Y da absolutamente igual que los polos se estén derritiendo por nuestra culpa. Esa no es la cuestión de fondo.

Pero también me gustaría irme de vinos con Zapatero; o, mejor, de cervezas, por aquello de ser más popular, más de barrio y chaqueta de pana y zapatos con las suelas desgastadas, al estilo de los socialistas de los primeros tiempos de la democracia post-Franco. Sería un honor explicarle que no es necesario que España esté en ninguna estúpida conferencia internacional que no va a servir para nada; que, de verdad, no se moleste en hacer absurdas declaraciones o de mover hilos donde no los hay, que España ya tiene el toro por los cuernos: algunos de los mayores bancos mundiales son españoles. Sólo con mencionar a los mandamases internacionales los nombres del Santander o del BBVA podría ver sus caras cambiar: cabe la posibilidad de que tengan sus ahorros en entidades que pertenecen a estos grupos aunque no lo sepan. Luego se podría sacar el tema de que las telecomunicaciones de al menos la mitad del continente americano dependen de una empresa también española. De que el petroleo del Brasil es, en gran parte, de una sociedad de nuestro país. También, ¿por qué no?, que la compañía energética que más ha invertido en energías renovables en Estados Unidos es... coño, española, sí señor. Que hemos ganado la Eurocopa, que Gasol juega en los Lakers y que las suecas se nos rifan. Ante tales argumentos incontestables me gustaría ver a Sarkozy y al resto de patanes justificando una ausencia española "para no ofender a Polonia". Perdonadme pero la corrección política tiene un límite: comparar a España con Polonia más allá de cuestiones demográficas o agrícolas es como hablar en términos semejantes de Al Pacino y Paco Martínez Soria. Y punto. Si Zapatero y los zapateristas no son capaces de hacer ver esto cuando se reunen (gastos pagados por nosotros, claro) con los dirigentes más importantes del Mundo Mundial es que no valen ni para lo más sencillo: hacer ver lo evidente.

Y sí, la gilipollez por lo que veo es profunda. Empezando por mí, que seguramente ni tengo la razón en lo que digo ni voy a cambiar el mundo por cuatro tonterías que escribo en un blog. Pero es que si no, reviento, leñe.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...