viernes, junio 20, 2008

El asesino de Jonathan Brandis anda suelto (y de como el karma es una mierda)


Parte 1: El asesino de Jonathan Brandis anda suelto

Jonathan Brandis tuvo su momento de gloria demasiado pronto, y no me refiero al tiempo en que estuvo saliendo con Tatyana Ali (Ashley Banks en "El Príncipe de Bel-Air"), sino a su co-protagonismo en la más que conocida (y mediocre) "Seaquest", a la que llegó avalado por una nominación a los Saturn Awards después de haber protagonizado "La historia interminable 2". Después de esto, intervino intermitentemente en varios telefilmes y un puñado más bien corto de películas. En el 2000 su carrera parecía haberse ido a pique: otro niño prodigio venido a menos.

No obstante, pasó el casting para "La guerra de Hart", esa película no demasiado memorable protagonizada por Bruce Willis y dirigida por Gregory Hoblit. Era la oportunidad que Brandis había estado esperando: un par de escenas en una superproducción.

Ya podéis buscar con lupa a Brandis (q.e.p.d.) en "La guerra de Hart", que no lo vais a encontrar. Cortaron sus escenas.

El joven actor no lo superó, y acabó ahorcándose en su casa de Los Ángeles. El texano director Hoblit, el montador, y el resto de responsables del "corte" siguen haciendo cine. No son responsables de su muerte, pero su decisión fue definitiva para que Brandis se suicidara a la edad de 27 años.

(Tampoco debe tener culpa alguna Reginald VelJohnsson, aka Steve Urkel, de que la pobrecica mía de Jaimee Foxworth acabara haciendo porno para pagar las facturas de casa, pero el caso es que el grotesco Urkel terminó fagocitando al resto de los personajes de la serie, y urgía eliminar personajes para que los guionistas se pudieran explayar a gusto con el mentecato este)


Parte 2: De como el karma es una mierda (o la increíble historia de David Purley)

Se han hecho biopics de tal cantidad de patanes, lamegüevos y soplafelpudos que parece increíble que nadie haya reparado en el bueno de David Purley. ¿Para cuándo una película sobre él (q.e.p.d.)?

Porque su vida sí que fue de película. Nació en Inglaterra en 1945, lo cual ya promete; su familia era dueña de la mayor cadena de refrigeración del país, pero él ingresó en el Ejército, con el que estuvo luchando contra los insurgentes de Adén (Yemen). Y aquí va el primero de sus hechos increíbles: sobrevivió a un fallo en su paracaídas durante su instrucción como paracaidista de élite de la RAF.

Cuando dejó el ejército, y dado que era un fanático de los coches (y que le sobraba el dinero, por lo visto los frigoríficos de papá eran los mejores), le convencieron para que hiciera carrera (nunca mejor dicho) en el automovilismo. Más bien se dejó convencer. Tuvo prometedoras temporadas en Fórmula-3, Fórmula-2 y la All-Japan Fórmula 3, pero al final pudo debutar (en Mónaco) en la Fórmula-1, pilotando un March privado.

Un problema mecánico hizo que se retirara en Montecarlo. La siguiente prueba era Holanda, en el circuito de Zandvoort (que se está remodelando, por cierto, para volver a acoger pruebas). Allí pasó esto, probablemente, y junto con el accidente mortal de Senna y la pelea a hostias de Nelson Piquet con el chileno Salazar, uno de los momentos memorables (tristemente memorables) de la historia del automovilismo.


Roger Williamson, del equipo March oficial, se estrelló a gran velocidad. Su coche fue a parar, envuelto en llamas, al lado contrario del choque, junto a las barreras de seguridad. Bocaabajo. Williamson sobrevivió al accidente.

Purley, al ver lo sucedido, paró su coche y aparcó en la cuneta, corriendo hacia el coche accidentado. Williamson, un buen amigo desde hacía años, pedía auxilio desde dentro del coche. Purley intentó volver el coche a su posición original, pero el peso era demasiado para él. Aparecieron varios miembros del staff del circuito, uno de ellos con un extintor. Fue Purley el que lo vació, intentando extinguir, sin éxito, el fuego. Después volvió a intentar voltearlo, pero no recibió ayuda de ninguno de los jueces. De hecho, uno de ellos incluso intentó alejarlo del coche.

Las llamas, que durante tres minutos habían sido no demasiado grandes, se avivaron. Purley ya no pudo hacer nada más. Los jueces, una vez extinto el fuego, se limitaron a echar unas sábanas blancas sobre el coche. La carrera continuó.

Esto puede sonar a que Purley fue el único con la suficiente humanidad como para socorrerlo, pero la realidad era otra: los jueces y el resto de los pilotos pensaron que el coche que ardía era el suyo, y que simplemente estaba intentando salvarlo. Seguramente Purley, por el shock, no pudo explicarles debidamente que allí dentro había un hombre. O, simplemente, no se entendieron.

La imagen dio la vuelta al mundo, y Purley fue incluso condecorado por el gobierno británico.

Pero hubo más, la película de la vida de Purley no podría acabar así. En 1977, cuatro años después del accidente de Holanda, Purley volvía a estar en la Fórmula 1. En los entrenamientos del GP de Silverstone (Inglaterra) sucedió lo imposible: el pedal del acelerador se atascó, y Purley se estrelló contra un muro mientras iba a 173 km/h. Sólo pudo frenar 66 centímetros antes del choque, lo que equivale a una desaceleración (ya que el muro lo frenó por completo) de 17,98 G.

La Fuerza G: cada unidad equivale a la gravedad terrestre. 17,98 G equivale, pues, a casi 18 veces la gravedad terrestre. ¿Ok? Por ejemplo (leo de wikipedia, a saber si es verdad), los Airbags saltan con 3G de desaceleración. Robert Kubica el año pasado, también en un accidente de Fórmula 1, sufrió 7,5 G durante un milisegundo (los cazas de combate en giro llegan a 7 G, pero los pilotos llevan trajes diseñados para minimizar esa fuerza). A un científico estadounidense, que ostenta el récord del mundo, le reventaron los capilares de los ojos al llegar a 12 G.

No sé si esos 17,98 G, aunque fuera durante la centésima parte de un milisegundo (por decir algo) son exagerados. Seguramente. En todo caso, el hostiazo fue de campeonato, pero Purley sobrevivió. No en demasiado buen estado, pero sobrevivió.

Se retiró, claro, pero volvió a las andadas como piloto acrobático. Sí, le gustaban las emociones fuertes, y a la edad de cuarenta años su aparato se precipitó sobre el mar cerca de Bognor Regis, al sur de Inglaterra. Esta vez no sobrevivió.

Ahora en serio, ¿de verdad su vida no daría más juego que la de Wyatt Earp, Larry Flynt o Patch Adams?

11 comentarios:

titobobb dijo...

Pues haciendo suposiciones tipo "vaca esférica" (movimiento uniformemente acelerado) y con estos datos:

V^2(X) = 2*a*X + Vo^2

Donde
# V^2(X) es velocidad final al cuadrado (0 de todas formas).
# a es la aceleración (al dividirla por 9.8 nos da las G).
# X es la distancia inicial (0.66 m).
# Vo es la velocidad inicial (173 km/h --> 48.05 m/seg)
#distancia de frenado 0.66 m

sale una desaceleración de 1749.49 metros por segundo en cada segundo, que son 178.52 G


Pero bueno, a poquito elástico que fuera el muro y entre que se arrugaba el morro del coche y las piernas del notas algo habría frenado, por lo que no son 66 cm. A saber los datos que faltan y si los que tenemos son fiables...

¿Sobrevivió?..

titobobb dijo...

... y voy al frigo a por otra birra que esta ya está hirviendo

Anónimo dijo...

A mi me flipan los prototipos. Mirad ESTA MARAVILLA.

Anónimo dijo...

A mi me flipan los prototipos. Mirad ESTA MARAVILLA.

Anónimo dijo...

La peli de Path Adams es una historia muy buena y emotiva que nos habla de la superación y el personaje fue maravillosamente interpretado por Robin Williams, asi que no te metas con esa peli. Pero sí te doy las gracias por todas estas historias y la verdad no sabía de este señor, ni del final de los otros protagonistas que cuentas. Yo creo que los jueces sí sabían perfectamente que allí había un hombre dentro del coche, no son tontos, pero sí era una época donde la denegación de auxilio no estaba penalizada con la ley por lo que se ve. Hay casos espeluznantes más recientes, como los alpinistas italianos que abandonaron a un compañero a la muerte por no querer ayudarlo a caminar ya que tenía un tobillo mal. Un saludo, y gracias por estas noticias.

Soraya dijo...

Vamos, mi amor platónico de la infancia se ahorca en 2003 y yo sin enterarme

Anónimo dijo...

Acusar al director de LA GUERRA DE HART de ser el "Asesino" Indirecto de la Muerte de este chico (QEPD) es algo absurdo y desmedido. Por esa razón a cada persona que amenace con suicidarse debemos darle gusto en todo lo qu quiera, no importa que sea, es lo mismo que darle gusto a un niño a cualquier capricho, solo que ya no amenaza con pataleta sino con quitarse la vida. Eso no tiene sentido, no es sensato. Es lamentable que alguien se quite la vida, desastroso para el y su familia, sea quien sea, pero no puedes acusar a quien meramente tomo una decisión profesional de editar dos escenas, que no debieron ser trascendentales, porque sí tu ves, LA GUERRA DE HART, no ves que falte algo fundamental para entenderla, de la muerte del chico.
Eso no tiene sentido, por mucho cariño que le tengas al actor. Cuantos se han suicidado por razones similares acaso, igual pasa con el caso de la chica, como puede ser que el hecho de que no pudiera trabajar en una miniserie infantil NADA MEMORABLE, la chica salte a dar mamadas a diestra y siniestra frente a una camara, HAY MATICES EN EL MUNDO, CADA FRUSTRACION O NEGATIVA NO PUEDE SER SEGUIDA DEL SUICIDIO. De hecho la gran mayoría de la especia humana, comprende eso perfectamente, que hay ALTERNATIVAS, por encima del suicidio. Al parecer el blogger entiende eso como una alternativa logica, valida y sobre todo, muy importante, como para considerar que estas personas no tuvieron otra solución a no conseguir trabajo en el medio del cine y la televisión que el suicidio o el porno.
No podemos acolitar estas conductas, solo porque alguien decidio culpar a los demás con su suicidio. Siempre un suicidio es una forma de culpabilizar sin derecho a defensa de los males propios, una forma muy cobarde además de echar estas culpas.

Sobre lo del piloto, valiosa información y tremenda historia. Quizas, no solo por ser una historia dramatica es suficiente para llevarse al cine.
Patch Adams es alquien que pasa a la historia por aportar cosas a la medicina, no solo por sus tragedias personales. Igual para con Wyatt E. es parte de una historia del oeste de USA, eso es lo que lo hace memorable. Senna no es memorable por su accidente, sino por su talento inigualable y todo lo que conquisto en Formula Uno.

Mercedes Fernandez Borbalán.

Anónimo dijo...

Reginald VelJohnsson no es Steve urkel....

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Anda este chico murió y yo no me entera que pena suicidarse que se le pasaria por esa cabeza para hacer algo asin hay cosas peores en la vida y aunque hay cosas mas mala que buena pero asi es la vida y hay que intenta vivirla lo mejor posible

Anónimo dijo...

Hace tres días aproximadamente vi su película Juntos para vencer, y hace tres años vi It, y la verdad que me da mucha tristeza, busqué sobre el en google y apareció -Jonathan Brandis FUE un actor- y morí, tan joven, tan lindo, esas facciones en su rostro, su nariz perfecta, sus ojos, su pelo tan rubio, todo me gustó de él, y un gran actor, no entiendo porqué no se valoró, porqué se hizo eso, si no lo hubiese hecho hoy sería un gran actor de 38 años. Ojalá su intento de suicidio hubiese quedado sólo en un intento... Y me da rabia por sus padres, que no lo contuvieron sabiendo que él pasaba por una fuerte depresión, sobre todo su madre que justificó esto diciendo que él usaba un tratamiento para el acné cuyo efecto secundario era depresión, gran mentira de la señora Brandis! Pero bueno, que descanse en paz Johnny♥

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