lunes, diciembre 22, 2008

Cosas que ya no volverán

Uno de los mejores recuerdos de mi infancia y pre-adolescencia eran los domingos por la mañana. Mi familia, que era de misa dominical (normalmente en el Perpetuo Socorro, San Juan de Dios o Sagrario, las tres iglesias granadinas) empezaba a funcionar un par de horas antes de las doce de la mañana, cita obligada con el sacerdote de turno.

El plan era simple: mi madre iba a comprar churros y mi padre hacía el chocolate mientras tanto. Puede parecer una tontería, pero yo me pasaba la semana pensando en los churros con chocolate del domingo, porque eran una pasada. Después de semejante desayuno uno iba a misa más que contento.

Cosas que ya no volverán: la churrería de mi barrio, apenas un quiosco, cerró ya hace varios años. El fabricante del chocolate que tomábamos cada domingo, marca Peñatoro (hecho en Peligros, a las afueras de Granada, si no me equivoco) también cerró ya hace tres años o así. Los churros de esa churrería eran magníficos, pero son sustituibles. El chocolate Peñatoro no, es el mejor chocolate a la taza del mundo. He probado muchos más desde entonces, pero ninguno se le acerca. Aún recuerdo, cuando cerraron la empresa, la odisea de ir supermercado por supermercado intentando encontrar un último paquete del chocolate en cuestión.

Pocas cosas hecho de menos más que esos domingos por la mañana.

13 comentarios:

white dijo...

yo conocí a los dueños y seguro que esta navidad cuando regrese a casa por idem lo veré en alguna esquina y se alegrará al saber que alguien recuerda y recordará para siempre su chocolate.
Un saludo

Víctor Miguel Gallardo dijo...

Por siempre y para siempre. He visto desaparecer muchos productos que me encantaban, pero como su chocolate ninguno, palabra. Ninguno de los que hay en el mercado ahora mismo (y que yo conozca) les llega a la suela del zapato.

Por cierto, ¿sabes por qué dejaron de fabricarlo? ¿O es que cerraron el negocio del todo? He buscado info por internet pero no he encontrado nada...

Isabela Parra Galiano dijo...

Que razón tienes!!! El chocolate Peña-Toro era y es el mejor que he probado en mi vida, con diferencia. Se caracterizaba, además de por su sabor tan alejado de esa pasta negra y harinosa que sirven en muchas cafeterias, por un color algo más claro y rosado.Creo recordar que mi padre jugaba, de pequeño, junto a uno de los hermanos en la calle Águila (?).Le preguntaré y os digo algo... Que guay estaría poder tomar aunque fuese sólo una vez, el último chocolate Peña-Toro!!! ;)
Os digo algo...Besiko!

Anónimo dijo...

Yo lo he buscado por todas partes y al no encontrarlo desde hace tanto, lo he mirado hoy por aqui y me he quedado planchada, que desilusion. Es el mejor chocolate que he tomado nunca, ahora como no hay ninguno que me guste, lo hago con el amargo de valor que no tiene ese punto especial, ese sabor tan caracterictico, pero al menos le echo la maizena que quiero y el azucar, no es especial, pero al menos no es un engrudo como la mayoria que venden. Una pena, ojala lo volvieran a fabricar.

Julia Amat Peña - Toro dijo...

Hola!! Me alegro mucho de que tengas tan buen recuerdo de este chocolate!! La fábrica la cerró mi abuelo por jubilación y ninguno de sus hijos y sobrinos quiso seguir con el negocio.

Julia Amat Peña - Toro dijo...

Hola!!Me alegra mucho que tengas tan buenos recuerdos que tan buenos ratos me ha dado a mi también. La fábrica cerró por jubilación de mi abuelo y ninguno de sus hijos y sobrinos quiso seguir con el negocio.Saludos.

Julia Amat Peña - Toro dijo...

Hola!! Que alegría tu comentario, le he preguntado a mi abuelo, quien era tu padre manolo o Antonio parra?

Julia Amat Peña - Toro dijo...

Muchas gracias por esta entrada en el blog y cada uno de vuestros comentarios. Mi abuelo es Salvador Peña-Toro Torres, hijo del fundador de este negocio junto a su hermano antes de la guerra civil. El mismo descubrió este blog y se ha emocionado mucho.
La fábrica se conserva, aunque cerrada en la calle águila 16,(a 5 minutos de puerta real)y la receta secreta sigue en alguno de sus cojones. Besos y gracias.

Marinetto dijo...

Hoy he estado yo también buscando el chocolate PeñaToro por internet ya que también me trae muy bueno recuerdos de mi infancia. Mi madre siempre me hacia tartas de galletas con ese chocolate hoy quiero hacérselas yo a mis hijos pero no salen igual y esta claro lo que le calla "El Chocolate PeñaToro". Un abrazo a ese abuelo por los buenos recuerdos que nos dejo su buen hacer.

lacuchara azul dijo...

Hola, sé que estos comentarios son antiguos, pero me ha encantado saber algo sobre Peña Toro hermanos. Vivo justo enfrente al local, cada vez que salgo de casa veo el rótulo y me encanta. Una pena que esté cerrado, y que nadie haya podido seguir con el negocio familiar.
Una pena de verdad!! Me lo imagino como un sitio encantador...y saber que era una fábrica, que bonito!

Anónimo dijo...

¡¡¡Dios mio cuanta razón tenéis!!! Mi madre me hacía la misma jugada de los domingos pero con picatostes, freía el pan y espolvoreaba azúcar por encima. Era una tradición dominical y la hemos dejado de hacer porque los chocolates que pretende ser "sustitutos" no hacen ni pizca de justicia y le quitan toda la gracia. En la casa de la playa nos juntábamos con mis primos y abuelos y éramos 10 personas a la mesa para compartir la taza de Peña-Toro. Entre los formatos monodosis y productos para "singles" todo apunta a que será imposible mantener buenas tradiciones como esta.

Anónimo dijo...

Es una pena que se pierda algo tan bueno ,tradicional y unico en Granada

Unknown dijo...

Veo que hay familia cercana de los antiguos fabricantes, lo digo como idea, podrían decir el secreto, o si su intención es volantes a fabricar que digan fecha de inicio, sería una lástima que nadie pueda jamás volver a probar algo igual.

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