sábado, diciembre 27, 2008

I see dumb people

(Léase aisidampipol de corrido, para que parezca que vives en Victoria, Londres, desde hace años).

(El resto del post no tiene nada que ver con el título, ojo).

Hace unos meses me llevé un susto descomunal al abrir el correo electrónico: un email de mi ex, lo cual no es nada extraño porque nos llevamos muy bien, con un fichero adjunto. Un jpg. Un jpg de la ecografía de la hija que lleva en su interior. A mí normalmente me mandan, por e-mail, amenazas de asesinato, power points estupidos o virales sobre no ver la entrevista a Julián Muñoz en Telecinco o para apoyar a nosecual participante de OT. He de decir que nunca me habían mandado fotos de algo que, oficialmente, ni existe ni está vivo. Bueno, a lo mejor una foto falsa de un alien, pero eso no cuenta.

Por supuesto que di un respingo. Un bebé. Un bebé en el vientre de mi ex novia. Un bebé que podría haber sido mío. Rediós qué susto más tonto, pero los sustos son sustos al fin y al cabo. Y este era grande. Acabo de cumplir 29 años y la mayoría de mis amigos están solteros. La mayoría viven solos, o en casa de sus padres. Algunos tienen pareja y algunos no, casi a partes iguales. Mis amigas, en cambio, si bien también siguen solteras, la mayoría ya están emparejadas, y prácticamente todas las emparejadas viven con sus chicos (o con sus chicas, claro). Hay excepciones claro: amigos que no sólo tienen pareja y viven con ella, sino que encima están casados. Y chicas que ni tienen pareja ni nada y disfrutan de su soltería, pero son las honrosas excepciones: chicos que han conseguido emparejarse satisfactoriamente antes de los 30 (todos están, o parecen, satisfechos, mira tú por donde) y chicas que no han sido atrapadas en las redes de ningún capullo (y se lo pasan de puta madre mientras tanto, por cierto).

Al grano. El caso es que yo pensé, en mi adolescencia, que a los 30 o así ya estaríamos todos y todas más que emparejados, y con niños por aquí y por allá. Craso error. De todo mi grupo de amigos y amigas, y estoy hablando de unas veintitantas personas, sólo dos de ellos (que son pareja) están casados, y nadie tiene hijos todavía. Todos nos movemos más o menos en el espectro de edad 27-32, aclaro. En comparación, aunque muchos están en el paro o todavía estudiando, hay un porcentaje bastante alto de ellos y ellas con puestos de trabajo estables (funcionariado) o más o menos inciertos (resto de asalariados). También están los que tienen un trabajo totalmente inestable (contratados a tiempo parcial, contratados en sectores productivos -o improductivos- en vías de extinción -léase televisiones locales y similares- o autónomos), pero estos son los menos y, definitivamente (y me incluyo), los más tontos: los que no pasamos por el aro de las oposiciones o los que no aceptamos quedarnos casi para siempre en un trabajo detestable del que, no obstante, difícilmente nos podrían largar.

El de mi ex, ya que la considero mi amiga, va a ser el primer niño en nacer. Niña, más concretamente. Será un hito para mí, como lo fue la boda de Fran y Paloma (primera boda de amigos, aunque por suerte ha sido la última). No tengo nada en contra de las bodas y de los nacimientos de infantes, pero preferiría que todo siguiera tal y como hasta ahora. Por lo menos así sigo pensando que tengo 20 años y que nada cambia a mi alrededor.

1 comentario:

Cocó Violante dijo...

Uy, es que nos hacemos mayores... Lo de los amigos emparejados es cierto, yo estoy rodeada de futuros casados y futuras mamás, es frustrante. Me puedo incluir en el grupo de las "solterasquesediviertenporquetodosloshombres queconocentienenuntraumaamorosoporculpadeunaexnovia"...

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...