miércoles, noviembre 26, 2008

Miriam Hesse se convierte en Miriam Estévez

Como por arte de magia.

...

Yo pienso, o quiero pensar, que de pequeños somos todos muy fantasiosos. Una vez, estando en los primeros años de la EGB, un compañero y yo nos aventuramos por los pasillos de nuestro colegio durante el recreo. Debíamos estar en el patio, pero en vez de eso corrimos nuestra pequeña aventura y nos introdujimos en el edificio aun a sabiendas de que, si nos pillaban las monjas, nos íbamos a llevar un rapapolvo. Al llegar al almacén de material, apenas un hueco bajo las escaleras, un alumno de unos cursos superiores que estaba dentro nos asustó. Tengo su nombre muy claro, no por buena memoria sino porque es difícil olvidar a alguien que se llama Leoncio. Primer y último Leoncio en mi vida, os lo aseguro.

La fantasía cobra vida: unos años después, al rememorar con el otro chico que me acompañaba la experiencia, y aunque yo tenía muy claro que el tal Leoncio se limitó a salir de la oscuridad haciendo muecas y gritando para intimidar a los renacuajos mocosos que cotilleaban en el desván de las fregonas, me sorprendí al comprobar de que, en la memoria de mi compañero, el tal Leoncio llevaba una careta de monstruo puesta. Yo juraría que no, que su cara era tal que así, con cejas picudas y ángulosa como la que más, pero no puedo asegurar que él no tuviera razón.

Resulta por lo menos curioso, ahora que lo pienso, echar cuentas a todos los recuerdos de mi infancia más profunda (esto es los tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho años) y descubrir que casi todos, por no decir absolutamente todos, son reflejos de momentos inquietantes ocurridos en las cuatro paredes del Luz Rodríguez Casanova de Granada, una escuela que las Damas Apostólicas tienen en la zona norte. Por ejemplo, la sobreprotección de la profesora de primero de párvulos (yo era el más pequeño de la clase). Restregar gomas de borrar contra las mesas y comernos las virutas, en segundo de preescolar. El primer amigo que se te acerca en el patio, otro inadaptado como tú al que, ya a tan temprana edad, no aceptan para jugar al fútbol. El primer día de clase de un nuevo amigo, que viene de otra ciudad. El chico nuevo muy moreno que se sienta a tu lado y se convierte en inseparable. La vergüenza de tener que disfrazarse para la función de teatro de fin de curso. La excursión en tren para ver truchas. No recuerdo, en cambio, hechos más traumáticos como cuando un chico mayor me abrió una brecha en la nuca (sé que pasó esto porque me lo ha contado mi familia) pero sí que fui el primero de la clase en aprenderse de memoria el Sistema Solar, siendo obligado a ir clase por clase para recitarlo (y la mezcla de incomodidad y orgullo de tener que entrar en octavo de EGB para dar la nota delante de tantas niñas mayores y guapas).

Pero hay mucho de fantasía en algunos de esos recuerdos, sobre todos los vinculados a las aventuras de investigación del edificio, que no es grande pero sí tiene sus vericuetos.

La fantasía podría haber acabado allí, pero siguió.

Empecé a escribir en serio, y cuando digo "en serio" me refiero a que era consciente de que era un hobby y no una obligación, sobre los diez años. Comencé mi primera novela casi enseguida, aporreando de mala manera una Olivetti Lettera de mi madre. Creo que conservo algunas de las primeras historias, cosas sobre gallinas futbolistas en Suiza y similares. La novela de la que hablo ya era de ciencia ficción: la Tierra estaba muy perjudicada e iba a enviar una nave colonial a otro sistema para iniciar una nueva civilización. El protagonista era un chico al que la vida no había sonreído y vivía en la miseria, pero por alguna extraña razón tiene un amigo mayor que consigue colarlo de polizón en la nave.

Los niños son muy retorcidos: hice una lista de los tripulantes de la nave, consignando sus nombres, nacionalidades, idiomas, rangos militares (de ser necesario) y edades. También hice una lista de los países que conformaban esa Tierra futura e hipotética con su población, adscripción política, capital, etc. Hice muchas cosas menos terminar de escribir la novela. El resultado fueron una treintena de cuartillas a espacio simple y por las dos caras que todavía conservo. El título del intento de novela era "¡Victoria!" (porque se suponía que, tras una serie de tramas que se desarrollaban en la nave entre varias facciones antagónicas, finalmente encontraban un planeta habitable y triunfaban. Unos pocos, los supervivientes, vamos).

Una de las tripulantes de aquella nave se llamaba Miriam Hesse, y era la hermana pequeña de Karl Hesse, el amigo del protagonista. Sin saber cómo, esa tal Miriam Hesse se convirtió en la heroína de mis sueños de preadolescente, y me enamoré de ella y de la historia que le había inventado: suiza de padres austriacos o algo así, era de pequeña estatura, morena de ojos claros, muy seria y trabajadora, y ante todo muy leal con los suyos. Su hermano Karl era un tipo grande y fornido que podía ser el amigo perfecto (supongo que pensaba eso porque ninguno de mis amigos de entonces eran grandes y fornidos). Me parece que un niño de once o doce años no necesita más que eso: un amigo que lo proteja y una niña guapa y seria que lo admire.

Miriam Hesse fue a más en mis historias en los siguientes años. El personaje de Slobodan Hilezkor*, mi alter ego, nació justo a los trece o catorce años. La guerra de Bosnia estaba en su apogeo (de ahí el nombre de "Slobodan") y en el programa de "La Ventana" de la Cadena Ser, que por entonces presentaba Javier Sardá, se mencionó la palabra euskera de "Hilezkor" y su traducción ("inmortal"). Slobodan Hilezkor, mi otro yo, era así: peligroso como Milosevic e inmortal, un donnadie muy guapo y muy alto y muy rubio, con el pelo muy largo y con bastantes músculos. A nadie se le escapa que yo por aquel entonces era bajito, gordo, con gafas y pelo muy corto. Si no, él no habría nacido.

Ya lejos de la ciencia ficción, y justo cuando me empezaban a gustar de verdad las chicas, Slobodan, Karl y Miriam, en mis historias, devenieron en estrellas del rock. Formaron un grupo llamado "The Flashback", al que se unió el rubio y guapísimo Eddie (trasunto de Kurt Cobain, por cierto) y la teclista Ione Albizu (que se llama, por cierto, igual que una periodista de la televisión de la época, aunque creo que todavía sigue en activo). Eddie murió de sobredosis y eso posibilitó que Slobodan se convirtiera en líder de la banda. No sé qué representaba Eddie en mi subconsciente, pero está claro que lo maté adrede para llevarme la chica y la fama. Dibujé una veintena de carátulas de discos de "The Flashback", anoté las cifras de ventas, los singles, las canciones completas, e incluso llegué a escribir, en inglés, las letras de bastantes de ellas (por lo menos de cuarenta). También guardo esas canciones, aunque no los dibujos de las carátulas de los discos, algo que lamento.

Llegaron los tiempos de instituto y Miriam y su banda ya no eran más que un recuerdo bastante difuso. Ya no estaba enamorado platónicamente de ella sino de chicas de carne y hueso. Pero ella perduró en lo que escribía: en 2000, con veinte años ya, se publicó mi segundo relato, "WAYC" (el título de una canción de The Smashing Pumpkins, por cierto) en una antología del Grupo AJEC que recogía el ganador y los finalistas del concurso El Melocotón Mecánico (ese año ganó José Antonio Cotrina ex-aequo con alguien, no me acuerdo). En "Wayc" aparecen tanto Slobodan Hilezkor como Miriam Hesse, por si alguien tiene la curiosidad de ver en qué se convirtieron.

Pero esa Miriam Hesse ya no se correspondía con nada: ya con catorce o quince años la había renombrado como Miriam Estévez. Yo me consideraba un chico feo, gordo y poco interesante (¡encima sin moto!), más propenso a imaginar amores futuros que a intentar amores presentes, y me dije que era más fácil encontrar a una Estévez que a una Hesse. Y me convencí a mí mismo, durante un instante tan solo, de que si existía una Miriam Estévez ella y sólo ella debía ser la mujer de mi vida.

Me he olvidado del tema hasta hace bien poco, releyendo algunas historias antiguas. Y me ha hecho gracia acordarme de mi infancia y adolescencia, y todavía más de la imagen que yo tenía de esa Miriam que no existía sino en mi cabeza.

Por si acaso, que no se me acerque nadie que responda a ese nombre, ojo.

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*Slobodan Hilezkor no está muerto, ni mucho menos. Si alguna vez ve la luz la novela conjunta que Charlotte y yo estamos escribiendo, podréis comprobar lo hijoputa que es el tal Slobo. Un cabrón. Mucho.

martes, noviembre 25, 2008

Pero también los hay buenos: personajes que NO envenenan a España

Hace ya algún tiempo hice un top 50, interrumpido en el top 10 porque, sinceramente, creo que todo el mundo tenía en mente a quien iba a mencionar. De todos modos, el Top50 sería este:

1. José María Aznar
2. Federico Jiménez Losantos
3. Teddy Bautista
4. Ángel Acebes
5. Pedro Jota Ramírez
6. Otegi
7. Rouco Varela
8. Manuel Chaves
9. Ángel María Villar
10. Esperanza Aguirre
11. Pío Moa
12. Saénz de Ynestrillas
13. Manuel Fraga
14. Dani del Canto del Loco
15. Matías Prats
16. Ramoncín
17. Zaplana
18. Ansón
19. Alonso
20. El presidente del Sevilla
21. Moratinos
22. Luis Aragonés
23. Joaquín Sabina
24. Carlos Herrera
25. Pedro Almodóvar
26. Bunbury
27. Mercedes Milá
28. Felipe de Borbón
29. Javier Sardá
30. El del Tomate: Jorge Javier Vázquez
31. Mago de Oz (o Mago de Hez, según se mire)
32. Urdaci
33. Mª Teresa Campos
34. Fito
35. José Luis Garci
36. Jaime de Marichalar
37. Andrés Montes
38. Alejandro Sanz
39. Los Morancos
40. David Bisbal
41. Carlos Latre
42. Salva Ballesta
43. Oleguer
44. Paquirrín
45. José Luis Moreno
46. Carod Rovira
47. Arzalluz
48. Ramón García
49. Carlos Sainz
50. Chimo Bayo

O sea, un puñado de derechosos y de izquierdosos, y también alguno que políticamente no sabe no contesta, que me parece que han hecho más mal que bien volviéndose notorios. Porque, a ver quién me lo discute, Manuel Chaves estaría mucho más guapo de recolector de chirimoyos. Y Aznar de ayudante en una panadería, ya ni os cuento.

Pero claro, me surge la duda: ¿hay algún personaje público español que me merece respeto por alguna razón? Y resulta que sí. De repente me doy cuenta de que haberlos haylos.

Unos cuantos, de hecho. Sólo mencionaré cinco:

José María García, por ejemplo, por no tener pelos en la lengua, a su edad. Mira que le tenía manía a este hombre, y mira que le he cogido respeto desde que se jubiló.

Eva Amaral y Pau Gasol también, por razones parecidas: podrían ir de divos en lo que hacen, pero no. Se les ve tan normales que casi asustan.

Sánchez Dragó. No me preguntéis la razón pero no me parece tan mezquino como muchos se empeñan en presentármelo. Creo que es interesante, a su manera. Y también creo que muchos acabáis de terminar de leer este blog en este mismo momento y lo estáis borrando de los "marcadores" del navegador. Uuuups.

Antonio Gasset, el antiguo presentador de "Días de cine" (ya jubilado, según creo entender, tras el ERE de RTVE, la madre que los parió). Me parece una de las personas más lúcidas que he escuchado, casi al nivel de Sánchez Montes, un profesor de Historia Moderna en la Universidad de Granada que debería tener un club de fans (algunos de mis lectores lo podrán corroborar).

Cuando hice la lista de "Los 50 que envenenan España" también escribí un esbozo sobre los que no la envenenaban. Hace poco más de un año de eso, pero es curioso que muchos se hayan caído.

El intento de lista voy a copiarlo íntegro, añadiendo comentarios jocosos (o no) según el caso:

Baltasar Garzón: Ya no me parece tan guay. De hecho, creo que tiene complejo de superhéroe y mucho tiempo libre. Estatus actual: Necesita mejorar.

José Bono: Te partes el ojete con él, como dirían los de Muchachada Nui, pero a este pobre hombre se le puede aplicar lo del poema: "Que buen caballero si hubiera tenido buen señor". Desgraciadamente nació católico y socialista, y así no se puede ni participar en "La ruleta de la fortuna". Estatus actual: Nos alegras el día... a ratos.

Emilio Butragueño: Demasiado lúcido para ser un ex futbolista, pero fagocitado por un ente, llamado Real Madrid-Calderón-Mijatovic, que da un asco que te mueres. Estatus actual: hazte del Barça, coño.

Arturo Pérez Reverte: Académico gracioso con ganas de decir verdades como puños. El problema es que son sus verdades. El otro problema es que a veces te gustaría tener las coordenadas de su domicilio para enviarle un misil teledirigido. Estatus actual: no se calla, lo cual se agradece.

Iñaki Gabilondo: Va de periodista objetivo y no deja de ser un títere de la izquierda nacional. No obstante, y por afinidades, coincido con sus opiniones muy a menudo. Estatus actual: lo odio porque me recuerda que yo también soy un progre lobotomizado.

Ruiz Gallardón: Parecía ser el salvador de la derecha y de la política en general, pero ya estoy casi convencido de que se limita a hacer lo que se espera de él en ciertos sectores de la derecha "popular" que están haciéndose con el poder en el partido. Un tipo muy inteligente si acaba con los sectores más liberales de entre los suyos. Un tipo muy estúpido si quema sus naves demasiado pronto. Estatus liberal: lo prefiero a cualquiera de los de antes, ojo.

Rosa Aguilar: Gusta eso de que una capital de provincia española tenga una alcaldesa comunista. Gusta mucho menos ir a dicha ciudad y encontrarse con una mendicidad y un chabolismo muy por encima de la media nacional. Y cuando te cruzas con un supuesto comunista que, además, es feriante y orgulloso andaluz-español... ya te quieres morir. Estatus actual: IU la necesita, como mínimo para figurar.

Rafa Nadal: Era un máquina que no se metía con nadie. Estatus actual: es un máquina que no se mete con nadie, con la excepción del presidente de la Federación Española de Tenis. O sea, sigue molando.

Pau Gasol: Pues lo dicho, ¡que es un tío chachi! (como Bruce Willis en "Friends").

Abel Pérez Valenzuela: ¡Él salvará España! Y si no sabéis quién es, peor para vosotros.

El de Días de Cine: Ya lo he mencionado.

Sánchez Dragó: Ídem.

El del milenarismo: Creo que estaba muy mal de la cabeza cuando lo incluí en la lista. Perdón.

Buenafuente: Me engañó. Estatus actual: showman catalán con mala baba y mal perder. Tiene momentos graciosos pero, por lo general, es lo que es: un trepa maleducado con demasiada suerte.

Kiko: Hace anuncios deleznables, pero es tolerable.

Eva Hache: Demasiado estúpida. Sigue gustándome pero debería bajarse un par de niveles la Autoestima. No es tan importante, carajo.

Panero: Un monstruo, ahora y siempre.

Quintero: Otro monstruo, aunque de otra cosa. Desperdiciado, por cierto.

Cruz y Raya: El que es un monstruo por añadirlos soy yo. Mal rayo me parta.

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De todo un poco. Y como cambian las cosas en tan poco tiempo, vaya. En todo caso, he mencionado a cinco que a día de hoy me gustan. Si alguno de vosotros hace lo mismo, mejor que mejor para no sentirme solo.

martes, noviembre 18, 2008

Curso rápido: ¿Cómo titular los posts de mi blog?

Es una auténtica pena encontrarse por ahí blogs muy interesantes que no saben "venderse". Querido bloguero, ¿eres consciente de que tan sólo con un poco más de interés por tu parte podrías multiplicar las lecturas y los comentarios? ¿Por qué te tomaste tanto tiempo en inventar un nombre curioso y divertido para tu blog y luego no le dedicas ni la mitad de esfuerzo a los posts diarios?

El 18 de septiembre pasado un blog cicloturista-reivindicativo de Granada cerró sus puertas con un lacónico post titulado "Gestión de este blog: fin". Tras casi dos meses sólo dos respuestas (una mía, por cierto) han aparecido en tal despedida. ¡Cuan distinto hubiera sido si el título hubiera sido otro!

Por ejemplo: Tengo una enfermedad incurable, así que cierro el blog.

Se podría rizar más el rizo: Adiós, he sido acusado de mearme en el jardín de Marichalar.

Ya que era un blog reivindicativo: Blog cerrado por cambio de sexo del administrador.

O tal que así: Dejo el cicloturismo para dedicarme a tiempo completo a mi otra pasión, la zoofilia.

Cualquiera de las cuatro opciones habría sido válida para llamar la atención.

Y he aquí el post estúpido del día. Luego, más.

viernes, noviembre 14, 2008

Sony DSC H-50: primeras impresiones


Llevaba mucho tiempo queriendo hacerme con una cámara mejor que las que tenía (una Benq y una Olympus compactas). La Olympus D-390 es muy vieja y, aunque sigue haciendo unas fotos sensacionales, es muy limitadita en cuanto a zoom, definición, etc. La Benq DC C1050 es una basura, lo digo desde ya: mucho megapíxel y mucha tontería, pero no es buena idea comprar una cámara de fotos de una marca que no es especialista en fotografía y que no monta unas lentes en condiciones.

Finalmente fue la H-50 de Sony la cámara que me sedujo. Ahora es cuando muchos me diréis que Sony tampoco es una marca especialista en fotografía y cuando yo replico que no pero que hay que matizarlo ya que, si bien no tiene tradición como tal, sí que tiene un bagaje heredado nada menos que de Minolta. Minolta se fusionó con Konica en 2003, pero la parte de Minolta dedicada a la fotografía pasó a Sony en 2006, y es la gente de Minolta la que lleva el tema fotográfico ahora mismo en Sony.

Sony tampoco fabrica sus propias lentes, pero incorpora lentes alemanas Carl Zeiss. Las Carl Zeiss no son las Leica, claro, pero son unas lentes de buena calidad.

El caso es que podéis encontrar la H-50 en tiendas por unos 350 euros. Si la compráis en tiendas especializadas por internet os puede salir por cincuenta o sesenta euros menos. Yo pagué 200 por una cámara sin estrenar gracias a e-bay (¡bendito e-bay!). Y no puedo estar más contento, la verdad.

Todo tiene sus pros y sus contras, claro. Vamos a ver (sólo voy a hablar de las funciones y características que ya he probado repetidas veces y de las que ya estoy seguro de que son como son):


Nightshot: El modo "Nightshot" para fotografía nocturna con poca luz funciona bastante bien, si bien produce bastante ruido (algo que creo que, de todas formas, es bastante normal en una función que tampoco deja de ser una pijada que va a ser utilizada en contadas ocasiones). Esta foto está hecha de madrugada, a través de una ventana y con el zoom óptico a tope (15 aumentos). Es el edificio de enfrente, y el ruido es más que evidente. Incluso sin zoom este ruido aparece.

En condiciones de baja luminosidad, por ejemplo una habitación grande tenuemente iluminada (como es el caso) la cámara funciona a la perfección, incluso usando zoom. Esta foto usa zoom óptico y digital (no sé exactamente cuantos aumentos, sospecho que unos 25x, que es el máximo zoom óptico+digital que vais a poder usar con fotos de tamaño decente).

Con luz apropiada el enfoque es casi perfecto. En la imagen, el enfoque se centraba en las hileras rojas oscuras de la derecha y las marrones, desenfocando el resto. Funcionó. Sin embargo aparece un "contra" que se le echa en cara constantemente a Sony y que he podido comprobar por mí mismo: el tratamiento de color es agresivo, muy agresivo. Para decirlo de otro modo, la foto no va a mostrar los colores tal como son, sino que van a ser diferentes. Sensiblemente diferentes o apenas perceptiblemente diferentes, claro, dependiendo del modo de tratamiento de color (tiene varios) que hayamos elegido como predefinido. Pero diferentes al fin y al cabo. No obstante, para mí esto no es un problema ya que, como aficionado, esto no me supone ningún inconveniente grave. Para un profesional ya sería otro cantar.

Usando el zoom en el modo VGA (el de menor resolución de imagen), y combinando zoom óptico y digital, el número de aumentos tiene la vertiginosa cifra de 81. 81 aumentos dan para mucho. Esta foto de la luna no está hecha a 81 aumentos sino a algo menos.


Esta otra foto sí está hecha a 81 aumentos. Impresionante. E igual de impresionante el estabilizador de imagen: la fotografía fue hecha a pulso, sin trípode (la otra foto de la luna también). Ya os podéis imaginar que, a 81 aumentos, enfocar a pulso es imposible. De hecho, de una serie de veintitantas fotografías a máximo zoom esta es la única instantánea en la que el satélite salió por completo en el encuadre. La foto está pasada a blanco y negro por Photoshop (es la única retocada de las que hoy pongo) para eliminar unos molestos rebordes azules y verdes, supongo que efectos secundarios de la estabilización de la imagen. Habría que probar a usar el trípode.

Ahora estoy probando el flash, a ver si consigo algo decente en próximos días. La primera impresión no es demasiado buena. Por un lado, y al ser regulable, no quiero decir directamente que le doy la razón a los que lo ponen de vuelta y media, que son muchos, así que voy a esperar a usarlo más y de todas las formas posibles. Pero, al menos después de una docena de utilizaciones en varios modos y con mayor y menor potencia, la impresión es que quema muchísimo. No tanto como puede hacerlo el de la Benq, pero desde luego no parece ser el estupendo flash de la Olympus D-390.

Otras cosas a tener en cuenta:

-El visor electrónico es maravilloso. Ya había leído por ahí que es de los mejores. Doy fe: es sencillamente impresionante.
-La pantalla LCD, extraible y móvil, es grande, nítida y muy cómoda.
-Muchos se quejaban de lo complicado de los menús. A mí no me lo parecen, de verdad. Los veo bastante sencillos, de hecho.
-El detector de caras funciona bastante bien. La función de "detección de sonrisas", que también funciona bien, es más una pijada anecdótica que otra cosa: yo particularmente, y después de haberme reído un rato usándola, no pienso utilizarla nunca más.
-El "modo deportivo", otra novedad de la H-50, no lo he probado todavía.
-El enfoque automático a corta distancia y con buena luminosidad es excelente pero los hay mejores. Para mí va sobrado, pero ojo si dais prioridad a esto. Tendré que ver qué tal funciona regulándolo uno mismo, pero no creo que haya mucha diferencia.
-La tan cacareada baja autonomía a mí tampoco me afecta tanto: según Sony se pueden llegar a hacer 300 fotos del tirón en condiciones normales, pero muchos usuarios se han quejado de que no se llega a las 200. Efectivamente, si usas el LCD la batería se resiente, y mucho, pero si usas el visor electrónico no vas a tener ese problema y se pueden hacer muchas más de esas 300 fotos prometidas.
-Efectivamente, la cámara sólo guarda imágenes JPG, nada de RAW. Ojo porque para muchos este es el principal hándicap de las cámaras Sony...
-... junto con que la tarjeta de memoria que usa es una Memory Stick, no suministrada, por supuesto. Yo he reutilizado la de 4gb de mi PSP, pero de no haber tenido una MS propia seguramente no me habría comprado esta cámara ni ninguna otra de esta marca. Comprendo el cabreo de muchísima gente con Sony y sus productos por gilipolleces de este tipo: que si Memory Stick, que si Blue-Ray, que si... No, cojones, no voy a hablar del Blue-Ray porque no lo he probado, pero Memory Stick no es, ni de lejos, el mejor formato del mercado: es bastante lento (en comparación con otros, quiero decir) y, desde luego, es carísimo.

En definitiva, ahora mismo estoy muy contento con la compra ya que responde justo a lo que quería: una cámara con la que poder aprender algo de fotografía, con muchas opciones de ajuste manual, excelente zoom y estabilizador, buena arquitectura, sólida y cómoda en la mano y, por qué no decirlo, muy bonita. La recomiendo con total seguridad siempre y cuando tengáis muy en cuenta los pros y los contras que podéis leer en sitios especializados de internet (yo recomendaría la excelente página www.quesabesde.com).

miércoles, noviembre 12, 2008

Con respecto al post de ayer...


Lo primero, y viendo que hay muchos fans por aquí, una foto de Patricia Conde no está de más.

Lo segundo, claro, es subir la foto "manipulada" de la discordia, que sería esta:


Tenéis que pinchar en la imagen para verla a tamaño completo, tras lo cual podréis descubrir la horrible manipulación: echad un vistazo a la circunferencia de borde rojo y comprobad que este no es totalmente opaco, sino que en él se pueden observar, tanto a la izquierda como abajo, unas sombras que corresponden a soldados que están en otra parte de la imagen (arriba, junto a los transportes médicos, para ser más exactos). Eso sí, los soldados "fantasma" que aparecen dentro del círculo son más pequeñitos.

¡Menudo montaje del gobierno! ¡Están malgastando nuestro dinero no contratando diseñadores gráficos profesionales que no metan la pata a la hora de hacer estas chapuzas! Si es que...

Y efectivamente, es Losantos uno de los que está armando el revuelo, que no el único porque un senador del PP pidió que se ofreciera la foto original. Cosa que se ha hecho, por cierto: leo en la edición digital de El Mundo, en una información de hoy mismo a las 18:22 (o sea, justo ahora media hora) que el ministerio ha colgado en su web la "foto buena", que sería esta otra:


O sea, todo arreglado: el que hizo la circunferencia (que más bien es una "o", lo cual demuestra que especialista en esto no es precisamente) es un manta y punto.

Igual de manta que el que esté ahora mismo llevando la edición digital de El Mundo: ha tardado menos en desmentir la "confabulación" que Libertad Digital u otros medios, por ejemplo, pero al menos LD ha colocado la foto original correcta, no como ellos, que han puesto como "foto correcta" una foto en la que simplemente la "o" es opaca.

¿Soy el único...

... que nota una diferencia muy clara entre los colores que presenta Antena 3 y los del resto de las cadenas?

... que (aprovechando que hablo de esta cadena) se da cuenta de que Antena 3 tiene un grave problema con el sonido desde hace años?

... que está hasta los mismísimos de la gente que usa el mensaje personal del messenger para escribir mensajes de amor u odio a parejas, ex-parejas, amigos y parientes?

... que cree que los que dan cancha a la teoría de la manipulación de la foto del atentado en Afganistán con fines conspirativos por parte del gobierno son deficientes mentales sólo comparables a los que creen que Zapatero mandó asesinar a dos agentes del CNI en Iraq?

... que cree que Antena 3 (sí, otra vez ellos) se está pasando la ley por semejante sitio al emitir en horario de tarde una serie de ficción ("Lalola") que hace una clara apología del consumo de alcohol?

... enfermo que si descubre que alguien tiene (o le gustan los) gatos inmediatamente piensa que esa persona mola?

... al que, puestos a elegir, preferiría a Patricia Conde antes que a Pilar Rubio?

... al que, rizando el rizo, preferiría a Berta Collado antes que a Pilar Rubio?

... que se atrevería a decir esto y luego afirmar sin inmutarse que no le gustan las rubias?



Ay, cuantas preguntas sin respuesta. Pero si alguien coincide en lo más mínimo ruégole me lo haga saber para aliviar en parte mi pobre conciencia.

lunes, noviembre 10, 2008

Noviembre, Navidad, Año Nuevo...


Cada año es lo mismo. Es llegar noviembre y todo parece distinto. Se encadenan, en este mes, el puente de Todos los Santos con los cumpleaños de los que seguramente son mis dos mejores amigos, Dani mañana (no os olvidéis felicitarle en http://jamonessinfronteras.blogspot.com) y Raquel el 20-N. Luego entra diciembre con otro puente descomunal que además es seguido por mi propio cumpleaños. Y luego, por supuesto, Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes.

No es precisamente el mejor momento para decidir llevar una vida sana lejos de los excesos de las grasas, los hidratos de carbono, el picoteo entre horas o el zumo de cebada.

El caso es que es llegar noviembre y cambio el chip. Para muchos ese cambio de mentalidad coincide con septiembre y el fin de las vacaciones (dichosos ellos que las tienen) o con enero y el nuevo año. Para mí son noviembre y diciembre los que marcan la pauta: un año más viejo (no sólo yo, sino también mis amigos), un nuevo dígito en la fecha, un nuevo Día de los Inocentes desperdiciado... En fin, bastante deprimente desde mi punto de vista, sobre todo el día de mi cumpleaños. La Navidad y el Año Nuevo por lo menos sirven para pasar más tiempo con la familia e hincharse de comer, que las dos cosas están pero que muy bien.

Que por cierto, seguramente volveré a pasar Navidad en Granada y Año Nuevo en Málaga, así que urge empezar a maquinar qué vamos a hacer en Nochevieja. Si es que se hace algo, claro, porque yo voto por quedar los de siempre, comer algo, ver las campanadas y salir por Fuengirola como un sábado normal. Pero tampoco quiero que me tachen de soso, así que se aceptan sugerencias.


Y nueva tira de Iron Mango introduciendo a un nuevo personaje.

viernes, noviembre 07, 2008

Una idea cojonuda


VALEGGIO sul MINCIO, Italy -- A photographer in Italy has come up with a unique way for couples to remember their divorces, webbers.
In fact, divorcing couples in Italy are flocking to photographer Gianni Fasolini, who is from Valeggio sul Mincio, because he's offering to shoot a wedding-style album of their breakup.
Fasolini had the brainwave after reading that the divorce rate in Italy was going through the roof.
"People celebrate a marriage as a milestone in their lives, but a divorce is an important event, too," explained, the 45-year-old photographer.
"I have been doing photos of weddings and marriage ceremonies for years, day in and day out, and people told me they like having a photo marking important events in their lives.
"Then I got to thinking that maybe there would be some demand for people marking their divorces and so I started to offer photo sessions for freshly divorced couples - them smiling or shaking hands or in some cases even kissing, said Fasolini.
"I advertised the offer and as soon as people found out about it they were queuing up at my shop for sessions."


Pues la verdad es que sí que me parece buena idea... dentro de lo extravagante que es querer hacerte una sesión de fotos con tu ex-mujer (o ex-marido) para celebrar de buen rollo el divorcio. Yo propondría, si fuera este fotógrafo, un pack especial que incluiría 1) fotos de las primeras desavenencias (por ejemplo la chica enfadada ante una tapa del váter levantada o el chico quitando pelos del sumidero de la ducha); 2) fotos de ellos en plena batalla campal en mitad de su salón, él vestido como un caballero medieval y con una ballesta y ella como una techwarrior del futuro con su pistolón láser último modelo (porque está claro quien gana siempre, ejem); y 3) los dos dándose la mano mirando a cámara con cara de "menudo peso me he quitado de encima".

Habría muchas más variantes, a elegir: chica insatisfecha tras el coito, chico enfadado tras un desplante ante la familia, chica cabreada porque el chico llega a las tantas borracho como una cuba, chico golpeándose la cabeza contra un muro tras descubrir que todo lo que hay en la nevera es bajo en calorías... las posibilidades son infinitas. Casi tantas como parejas.

La verdad es que yo sólo tengo una chica a la que poder denominar "ex". Y no es menos cierto que mi relación con ella es mucho más que cordial (de hecho creo que nos llevamos ahora bastante mejor que durante el poco tiempo que estuvimos juntos). No obstante, no creo que me hubiera gustado hacer fotos de recuerdo de nuestra separación.

A no ser algo irónico del tipo "yo ahorcado de un árbol y ella evitando que mis amigos corten la cuerda" o "ella de fiesta con sus amigos y yo irrumpiendo en el local con un grupo de mercenarios camboyanos armados hasta los dientes".

Más o menos.

miércoles, noviembre 05, 2008

No lo dudéis ni un momento

Dicho por McCain tras saberse perdedor:

"Le admiro, es todo un hito, con un especial significado para la población afroamericana que hoy debe estar especialmente orgullosa. Estoy convencido de que EE.UU. ofrece oportunidades para todos los que perseveran y el senador Obama también lo cree. No queda duda de que la elección de un afroamericano para la presidencia de los EE.UU. ha cambiado la historia. Ahora somos la nación más grande de la tierra."

No lo dudéis ni un momento: McCain no es Bush. McCain, para cualquiera que lo haya seguido, es el Gallardón de Arizona. Desgraciadamente eligió como compañera de viaje a la Ana Botella de Alaska. Sin Palin otro gallo habría cantado, eso es seguro.

Porque la balanza la ha desestabilizado Palin. El tándem Barack Hussein Obama Junior y Joe Biden es equivalente a caballo ganador en cualquier turf que se precie. Obama representa la emotividad, el cambio, lo nuevo, lo especial. Biden es un perro viejo muy preparado, un "bueno para todo" que de vez en cuando mete la pata pero sin estridencias. Juventud y sabiduría a la par, eran una pareja por la que apostar.

McCain es un político con mayúsculas, pese a ser republicano en el país en el que los republicanos son los malos. El más moderado de los suyos, el más ecologista, el más centrado. Pero alguien lo tachó de viejo y él se resintió. Tanto tanto que eligió a una extremista desconocida como segunda de a bordo. Porque todo lo que el bueno y viejo McCain tiene de razonable y comedido lo tiene la "jovencita" Palin de radical y exaltada. ¿Una imposición de su partido? Probablemente dados los antecedentes de McCain (no precisamente el mejor amigo de Bush). De ser así el Partido Republicano ha privado a los Estados Unidos de un muy buen presidente. Porque no me cabe duda de que McCain habría sido un presidente mil veces mejor que ese fantoche de George W. Bush. Y que Ford, y que Nixon, y que Reagan. Y que, si me lo permitís, Clinton. El mejor presidente en treinta años, que se dice pronto.

Ahora es el turno de Obama, un señor con indudables capacidades pero que va a tener que trabajar el doble para demostrar que no es uno del montón. Porque lo van a mirar con lupa, claro. Suerte que él no tiene a Sarah Palin, suerte que su contramaestre es Joe Biden, uno que habría sido un digno adversario de McCain pero que va a acabar siendo el vulgar lugarteniente de un advenedizo que, no obstante, nos llena de expectativas. Y supongo que ahí radica el quid de la cuestión: ningún votante en su sano juicio da un duro por un (casi) octogenario o por un afroamericano carne de cañón. Así que muchos de los votantes han mirado más a la vicepresidencia que a la presidencia, y esto ha sido determinante: comparar a Joe Biden con Sarah Palin es como comparar, tal y como se dice en Graná y en otras partes de este tremendo sur, a Dios con un gitano.

Pero en todo caso, hoy es un día que pasará a la historia. Y hemos estado ahí.

Juan de la Alhambra


Me he enterado por Pepe Gilabert, un amigo común de este gran poeta, granadino de adopción pero jiennense de Cambil, que Juan de la Alhambra ha muerto en fechas recientes. Nunca es agradable recibir este tipo de noticias, menos aún cuando la que se ha ido es una buena persona.

Juan, Gabriella, Pepe y algunos más aparte mía éramos miembros hace unos años, no muchos, del consejo de redacción de la pequeña revista del distrito norte de la capital granadina. Ahí empezó nuestra amistad; y ahí acabó porque, una vez que cierto partido entró al consistorio, la mísera subvención que nos daban para sacar una revista que era la voz de los barrios más pobres de la ciudad se terminó. La política es así, y para todos los partidos hay barrios preferentes y barrios no preferentes. Nuestros barrios del norte no son preferentes para ciertos partidos porque son barrios que jamás les votarán. Por tanto, no interesan.

Finiquitada la revista y los concursos literarios que organizábamos, y cesado el director de la misma (el grandísimo Antonio Madrid, responsable del Centro Cívico Norte por aquel entonces y luego arrinconado en un triste despacho de no sé muy bien qué concejalía), difícil era que siguiéramos en contacto personas que íbamos desde los veinte a los sesenta años, cada uno embarcado en sus quehaceres. No obstante, algo hicimos, como irnos en tropel al mismísimo Cambil para asistir a algunos actos de las fiestas patronales de algún año pasado que ahora no recuerdo, probablemente 2003. Juan organizó un recital poético que, de la mano de él mismo, de Pepe y de Gabriella, entusiasmó a todos los cambileños que llenaron el salón de actos del ayuntamiento.

Y luego nos fuimos a comer jamón y queso con la alcaldesa, que también de eso me acuerdo porque en todo momento fueron muy hospitalarios con nosotros. Juan el primero, que para eso estaba orgulloso (y se le notaba) de su pueblo.

Me hubiera gustado saber más de ti, Juan; poder decir algo más de lo que he dicho para recordarte. Poder añadir cosas que te definieran mejor aparte de que eras un gran poeta (pero poco reconocido por no querer entrar en según qué juegos), o que tu casa en Cambil era un auténtico museo, o que Camilo José Cela fue el padrino de tu hija.

No me cabe la menor duda de que tuvo una vida plena. Tampoco de que era una buena persona. Que descanse en paz y que la tierra le sea leve.


Bueno, y nueva tira. En fin...

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