miércoles, diciembre 31, 2008

¿Hay algo que celebrar?

Está en la naturaleza del ser humano la necesidad de festejar. No es cosa de la sociedad occidental, ni del hombre moderno, ni siquiera del homo sapiens sapiens. Ha habido festejos casi desde que abandonamos los árboles y empezamos a golpear piedras y palos para hacer herramientas simples. Así aparecieron, poco a poco, festejos relacionados con funerales, propiciatorios con los dioses o con la naturaleza, fiestas de la cosecha, de los solsticios, fiestas de nacimiento o de mayoría de edad, fiestas de boda, fiestas tras una guerra ganada o fiestas, por rizar el rizo, por asimilación de las de pueblos vecinos, por cumpleaños o incluso por aniversarios de hechos históricos que personalmente no vivimos. Hay fiestas alegres y también muy serias. Fiestas en las que todo el mundo participa y fiestas específicas para un puñado de gente.

Si echamos una ojeada al calendario veremos que, como mínimo, hay una fiesta a la semana, el domingo, de caracter religioso aunque nos hayamos apropiado de ella todos por razones más que obvias. Tenemos la Navidad, el Año Nuevo, los Reyes, la Semana Santa, el Carnaval, el día de la Hispanidad, las fiestas locales, las fiestas regionales, las fiestas del barrio, los cumpleaños y los santos, aniversarios de boda, las bodas propiamente dichas, bautizos, comuniones, confirmaciones, juras de bandera, graduaciones, semana blanca, día de San Juan, cenas de empresa, victorias de nuestro equipo... Casi cualquier excusa es buena para romper con la rutina, hacer regalos, comer algo especial y echarnos unas copas sin remordimiento de conciencia. En las fiestas todo, o casi todo, está permitido: podemos comer y beber más de la cuenta, podemos trasnochar, podemos tutear al superior y mezclarnos con el empleado, podemos vestirnos de traje y corbata sin sentirnos asqueados (otra cosa es cuando te obligan a hacerlo para trabajar), podemos disfrazarnos sin sentirnos ridículos; podemos, en definitiva, dejar de lado el día a día, la hipoteca, el Euribor, el trabajo precario o la falta de este, echar unas risas sin pensar en el día después y pasarlo bien.

La Nochevieja y al Año Nuevo son unas fiestas particularmente celebradas. Tenemos por costumbre mirar atrás y, tras valorar el año que está a punto de terminar, conjurarnos para que el que empieza sea mejor. Como si dependiera de nosotros. O como si, por cambiar un número en el calendario, fuera a suceder realmente un cambio.

Todos coincidiremos en afirmar que el 2008 ha sido un muy mal año desde muchos puntos de vista. Muchos dicen que el 2009 va a ser peor desde el punto de vista económico (que, a fin de cuentas, es del que depende todo). Yo también lo creo: con que sea igual de malo que el que acaba será mucho peor porque no habrá ni siquiera una Eurocopa que ganar por la que decir "¡Cómo molamos!". No es un año de elecciones (quitando las de Galicia y algunas más), no hay mundial ni olimpiadas, ni Expos, ni giras mundiales de los grupos que nos gustan (al menos en mi caso). No habrá, pues, ninguna de esas anécdotas que, en un año económicamente hablando malo, nos pueden alegrar un día concreto. Nos queda, no obstante, Eurovisión, la Champions, el inicio de temporada de nuestras series favoritas y alguna cosilla más.

No es lo mismo. Va a ser un año puto. Y el que avisa no es traidor.

martes, diciembre 30, 2008

No es eso

No es eso. Trato de conservar mi cuerpo en buen estado. Quizás esté muerto, no lo sé. Hay algo que habría que hacer y que no hago. No me lo han enseñado. Este año he envejecido mucho. He fumado ocho mil cigarrillos. Me ha dolido, a menudo, la cabeza. No obstante debe haber una manera de vivir; algo que no se encuentra en los libros. Hay seres humanos, hay personajes; pero de un año al otro apenas si reconozco las caras.

No respeto al hombre; sin embargo, lo envidio.


(Michel Houellebecq, ¿quién si no?)

lunes, diciembre 29, 2008

Qué pena

Qué pena más grande. Hace tan sólo tres años todos en Granada nos dábamos con un canto en los dientes: el Granada CF acababa de ascender, el CP Granada 74 estaba en racha y el Granada Atlético prometía cosas mejores.

A día de hoy, el Granada CF, nuestro equipo de toda la vida, está a punto de desaparecer. No le voy a echar la culpa a Lorenzo Sanz y su prole, sino simplemente a una ciudad que ha maltratado al club hasta límites insospechables (aunque también es cierto que hemos tenido a unos directivos simplemente subnormales). De verdad que me entran ganas de llorar al ver todo lo que ha pasado con el Graná, nuestro equipo. Ahora mismo somos la vergüenza de la Segunda División B. Dejaremos de serlo cuando desaparezcamos. Joer.

El Granada Atlético, ese club nacido de la ambición de la Confederación de Empresarios Granadinos, va de mal en peor. Tras tres temporadas en la élite de la Tercera División, esto es quedar entre los cuatro primeros y poder disputar la liguilla de ascenso, se ha desinflado. Lógico, teniendo en cuenta la nula repercusión en el aficionado de a pie. Le quedan los días contados.

El Granada´74 estuvo el año pasado en Segunda División "A", pero realmente no estuvo. Yo fui muy fanático del 74 en mi adolescencia ya que era el equipo de mi barrio. Todavía me acuerdo de su ascenso a Tercera División, por ejemplo, un día de Corpus en el que me lo pasé como un enano. Luego compraron al Ciudad de Murcia, crearon una Sociedad Anónima Deportiva, trasladaron como pudieron al CF Granada 74 a Motril y convirtieron al CP Granada 74 en poco menos que un filial. El 74 CF descendió a las primeras de cambio, y si aún respira es gracias a liquidar en Segunda "B" al Granada CF en el último partido disputado. El CP malvive en los últimos puestos de Tercera División. Pocos dudamos que el CF 74 descenderá este año, comiéndonse al CP. Y luego, el acabose. La SAD fagocita al verdadero club. Y nosotros nos jodemos.

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Es difícil ser optimista, deportivamente hablando, en Granada. Estamos a dos telediarios de mandar a la porra al equipo de la ciudad (de fútbol, quiero decir). Tenemos un muy buen equipo en ACB (baloncesto) al que no apoya nadie aparte de los 7000 incondicionales que llenan el Palacio de los Deportes en cada partido. Somos los mejores de España en Tenis de Mesa, pero eso no vende y nadie se entera. Tenemos equipos punteros en voleyball masculino y femenino, pero en serio os digo que esto es totalmente desconocido por el 99% de los granadinos. Si a un granadino de a pie le preguntas sobre el deporte de la provincia te dirá, siempre:

-Paquillo es un máquina (se refieren a Paquillo Fernández, marchador, por supuesto).
-Juanito es "mu salao" (se refieren a Ze Zhi Wen, jugador del CajaGranada de Tenis de Mesa).
-¿En ciclismo no éramos la hostia? (se refieren a tiempos mejores en los que Paco Cabello ganaba etapas del Tour y demás).

Nadie habla de fútbol ni de baloncesto. Lo del fútbol lo entiendo ya que estamos peor que nunca, pero lo del basket no: tenemos un equipo de baloncesto que probablemente es el mejor que hemos tenido. Y estamos en la mejor liga del mundo, dejando a un lado la NBA, claro.

La gente no entiende. Eso sí, si hay una corrida de José Tomás o El Fandi todo el mundo la comenta en el autobús.

Qué pena.

domingo, diciembre 28, 2008

"El Incidente": ¿de repente lo he visto claro?

Decía Juan Antonio Fernández Madrigal hace unos meses que la última película de M. Night Shyamalan le había dejado frío. Lo recuerdo porque yo la vi también por la misma época y no me dejó frío sino congelado. Menuda decepción.

No obstante, y lo comento para los que la hayáis visto, de repente le encuentro un sentido: al elegir a dos actores protagonistas tan insulsos como Zooey Deschanel y Mark Wahlberg, al meterlos de lleno en una historia de amor tan estúpida y superficial, y precisamente en una película en la que la moraleja final es que el amor puede salvarlo todo, puede que no esté haciendo sino decir todo lo contrario, que no hay salvación posible. La última escena, creo que en París, parece confirmar esta rara teoría mía.

Es una opción, en cuyo caso Shyamalan sería un genio rebuscado. No creo que sea el caso, dada la moralina pseudo-cristiana de anteriores trabajos suyos, pero para mi tranquilidad mental pensaré así a partir de ahora.

En todo caso, y si me lo permitís, seguiré pensando que Shyamalan tropezó en la misma piedra que otro genial cineasta de su tiempo, Burton: contar con Wahlberg. Lo de este chico me tiene muy intrigado: o tiene el mejor agente del mundo, o es majo de cojones y se gana a la gente de calle... o sinceramente no lo entiendo. Me imagino a Bardem o a Christian Bale en el mismo papel y me tiro de los pelos. Y estoy hablando tanto de "El incidente" como del remake de "El planeta de los simios" (en la cual, de todas formas, el mayor problema no eran los protagonistas, sino el absurdo conjunto).

sábado, diciembre 27, 2008

I see dumb people

(Léase aisidampipol de corrido, para que parezca que vives en Victoria, Londres, desde hace años).

(El resto del post no tiene nada que ver con el título, ojo).

Hace unos meses me llevé un susto descomunal al abrir el correo electrónico: un email de mi ex, lo cual no es nada extraño porque nos llevamos muy bien, con un fichero adjunto. Un jpg. Un jpg de la ecografía de la hija que lleva en su interior. A mí normalmente me mandan, por e-mail, amenazas de asesinato, power points estupidos o virales sobre no ver la entrevista a Julián Muñoz en Telecinco o para apoyar a nosecual participante de OT. He de decir que nunca me habían mandado fotos de algo que, oficialmente, ni existe ni está vivo. Bueno, a lo mejor una foto falsa de un alien, pero eso no cuenta.

Por supuesto que di un respingo. Un bebé. Un bebé en el vientre de mi ex novia. Un bebé que podría haber sido mío. Rediós qué susto más tonto, pero los sustos son sustos al fin y al cabo. Y este era grande. Acabo de cumplir 29 años y la mayoría de mis amigos están solteros. La mayoría viven solos, o en casa de sus padres. Algunos tienen pareja y algunos no, casi a partes iguales. Mis amigas, en cambio, si bien también siguen solteras, la mayoría ya están emparejadas, y prácticamente todas las emparejadas viven con sus chicos (o con sus chicas, claro). Hay excepciones claro: amigos que no sólo tienen pareja y viven con ella, sino que encima están casados. Y chicas que ni tienen pareja ni nada y disfrutan de su soltería, pero son las honrosas excepciones: chicos que han conseguido emparejarse satisfactoriamente antes de los 30 (todos están, o parecen, satisfechos, mira tú por donde) y chicas que no han sido atrapadas en las redes de ningún capullo (y se lo pasan de puta madre mientras tanto, por cierto).

Al grano. El caso es que yo pensé, en mi adolescencia, que a los 30 o así ya estaríamos todos y todas más que emparejados, y con niños por aquí y por allá. Craso error. De todo mi grupo de amigos y amigas, y estoy hablando de unas veintitantas personas, sólo dos de ellos (que son pareja) están casados, y nadie tiene hijos todavía. Todos nos movemos más o menos en el espectro de edad 27-32, aclaro. En comparación, aunque muchos están en el paro o todavía estudiando, hay un porcentaje bastante alto de ellos y ellas con puestos de trabajo estables (funcionariado) o más o menos inciertos (resto de asalariados). También están los que tienen un trabajo totalmente inestable (contratados a tiempo parcial, contratados en sectores productivos -o improductivos- en vías de extinción -léase televisiones locales y similares- o autónomos), pero estos son los menos y, definitivamente (y me incluyo), los más tontos: los que no pasamos por el aro de las oposiciones o los que no aceptamos quedarnos casi para siempre en un trabajo detestable del que, no obstante, difícilmente nos podrían largar.

El de mi ex, ya que la considero mi amiga, va a ser el primer niño en nacer. Niña, más concretamente. Será un hito para mí, como lo fue la boda de Fran y Paloma (primera boda de amigos, aunque por suerte ha sido la última). No tengo nada en contra de las bodas y de los nacimientos de infantes, pero preferiría que todo siguiera tal y como hasta ahora. Por lo menos así sigo pensando que tengo 20 años y que nada cambia a mi alrededor.

lunes, diciembre 22, 2008

Cosas que ya no volverán

Uno de los mejores recuerdos de mi infancia y pre-adolescencia eran los domingos por la mañana. Mi familia, que era de misa dominical (normalmente en el Perpetuo Socorro, San Juan de Dios o Sagrario, las tres iglesias granadinas) empezaba a funcionar un par de horas antes de las doce de la mañana, cita obligada con el sacerdote de turno.

El plan era simple: mi madre iba a comprar churros y mi padre hacía el chocolate mientras tanto. Puede parecer una tontería, pero yo me pasaba la semana pensando en los churros con chocolate del domingo, porque eran una pasada. Después de semejante desayuno uno iba a misa más que contento.

Cosas que ya no volverán: la churrería de mi barrio, apenas un quiosco, cerró ya hace varios años. El fabricante del chocolate que tomábamos cada domingo, marca Peñatoro (hecho en Peligros, a las afueras de Granada, si no me equivoco) también cerró ya hace tres años o así. Los churros de esa churrería eran magníficos, pero son sustituibles. El chocolate Peñatoro no, es el mejor chocolate a la taza del mundo. He probado muchos más desde entonces, pero ninguno se le acerca. Aún recuerdo, cuando cerraron la empresa, la odisea de ir supermercado por supermercado intentando encontrar un último paquete del chocolate en cuestión.

Pocas cosas hecho de menos más que esos domingos por la mañana.

viernes, diciembre 19, 2008

No, no me he ido

A veces publico dos post al día, o me paso un mes publicando diariamente. Luego, sin previo aviso, cambio de tercio (y perdón por el símil taurino) y puedo estar varios días, incluso una semana o más, sin escribir nada en "Tanto gilipollas... y tan pocas balas".

Si esto me diera de comer, haceos cargo, otro gallo cantaría. Pero no, hay que clasificar este blog dentro de la carpeta de "cosas que hago por amor al arte... o por amor al ego". Aunque ni eso, porque, lo que se dice "arte", aquí ya habéis visto que hay bien poco (quitando tres o cuatro posts bastante currados que, de todas formas, han sido los que menos comentarios han tenido). Y lo del ego es incluso más discutible. Conozco unos cuantos blogs, y cuando digo "unos cuantos" estoy hablando eufemísticamente, que sí que alimentan el ego de sus autores. Los comentarios suelen ser laudatorios, y cuando no lo son e incluso se atreven a oponerse a la opinión del bloguero, enseguida acude rauda la Caballería para atajar el intento de crítica.

Este blog no. Y el día que note que está pasando eso, lo cierro. De hecho, he estado a punto de montar un pitoste un par de veces precisamente por intuir cierto esprit de corps entre los lectores habituales y el lector nuevo que dice algo discordante. No lo hagáis. Que es que me toca los huevos, de verdad.

No monté un blog para que todos mis amigos y fans organizaran una guerra en cuanto hubiera una nota discordante. La mayoría de mis amigos, directamente, no leen mi blog porque no saben de su existencia. Los que sí lo conocen suelen ser los más críticos con lo que escribo (por ejemplo, hay un anónimo por ahí suelto que no es otro que "Dele" Galiana, famoso por sus intervenciones en Cuatro, que sólo entra para buscarme faltas de ortografía y gramaticales, lo cual me encanta porque yo hago lo mismo con sus artículos en As). Con respecto a mis fans... bueno, no creo tener fans. Al menos no soy consciente. Cocó me ha dicho alguna vez que lo es, pero es que es un cielo. La verdad es que espero que ni siquiera Charlotte sea fan mía (que creo que no lo es porque es la más crítica con todo lo que hago, lo cual me hace mejorar, que a fin de cuentas es lo que importa). Me voy a reservar como única fan, la única que no tiene derecho a hacerme notar nada malo sobre lo que escribo u opino, a mi madre. Que para eso me parió, para ser tan incondicional mía como yo soy de ella.

Si tu amigo es tu fan, o tu fan es tu amigo, mal vamos. Siempre pesará más lo uno que lo otro. Yo no quiero que mis amigos sean mis fanáticos. Dejando a un lado que no me gustaría tener fanáticos, sino críticos que me pusieran a parir en cuanto la cagara, prefiero mil veces un seguidor que no me conozca de nada. ¿De verdad, blogueros repletos de ego, creéis a pies juntillas que esos amigos-fans son más fans que amigos? ¿O que vuestra novia es totalmente imparcial cuando os alaba los posts, los relatos, los poemas, las novelas que escribís?

Y una leche.

Hace poco, mientras compartíamos unas cervezas con un Escritor (con mayúsculas) de esos que publican con Planeta mientras el resto lo hacemos en blogs y editoriales de mala muerte (y no estoy diciendo que Planeta sea la panacea, sólo digo que Planeta y sus filiales dan algo de caché), me llevé la sorpresa cuando nos comentó que su novia era su mayor crítica. Me gustó. También, sobre todo, darme cuenta de que hay grandes escritores que tienen pequeños egos, o al menos egos no inflados. Como él.

Yo de mayor quiero ser como este autor anónimo: un puñado de novelas publicadas, un puñado de premios, un puñado de seguidores (no incondicionales o fanáticos). Y que mi pareja sea la que más caña en el mundo me de con lo que escribo.

Y que el resto se queden con sus fanáticos de mierda.

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El fin de semana pasado estuve en Madrid. El sábado cené comida japonesa en el mejor restaurante de sushi de España (Ginza, en Plaza de las Cortes, y el que no esté de acuerdo que me demuestre lo contrario) y luego me fui al 666 o The Moon o como se llame a pasar un rato divertido. Y luego, ya en Arturo Soria (en esa zona estaba el hotel) a pasarlo aún mejor en La Vegana de Madrid, una taberna que está en la calle de Moscatelar que os recomiendo de todas todas (gran carta y gran servicio).

[Y no, no es una taberna "vegana". De hecho, probad su buey y me contáis. Excepcional]

El domingo, después de comer en un chino con Fran y Paloma, y después de pelearnos por el horrendo calendario de regalo, fui a la Sala Heineken a ver a Rotersand, SITD y VNV Nation. Brutal concierto. Y brutales los precios dentro de la sala: si los madrileños estáis acostumbrados a pagar 12 euros por un "mini" de cerveza es que tenéis un serio problema, que en un local pijo de Fuengirola por ese precio me tomo casi tres Beefeater con tónica o cuatro Alhambra 1925. (Y si te vas a un garito de ingleses, como yo hago, la friolera de ocho pintas de Mahou, que de hecho es lo que yo hago. Y es obvio que con 8 pintas de Mahou tienes suficiente para toda una noche... y para el día siguiente, qué carajo).

La ida la hice en un autobús clase Class de ALSA, francamente decepcionante. La vuelta, en un clase Supra de ALSA, decepcionante pero menos porque te dan de papear y llegas a destino con el estómago lleno (y los asientos son muy cómodos, por cierto). Eso sí, que no os timen: los ALSA Supra que cubren las líneas del sur de España no tienen wifi, y los enchufes eléctricos no funcionan. Eso es exclusivo, azafata dixit, de los autobuses Supra de las líneas del norte.

viernes, diciembre 12, 2008

Haciéndose pajas

Así estaba esta noche el bueno de Federico Jiménez Losantos mientras veía la entrevista (o simulacro de entrevista) que Andreu Buenafuente hacía en su programa a Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz parlamentaria del Partido Popular. Y no es para menos: dos de sus más encarnizados enemigos, la cadena La Sexta (cabeza de lanza del más "sociata" de los "grupos" [1] de comunicación españoles, incluso más que PRISA) y los partidarios de Rajoy compartiendo tiempo de televisión, bromas y chascarrillos.

Que ya es mucho decir: aunque Buenafuente ha sido más comedido con Sáenz de Santamaría que con la mayoría de los que entrevista, ella no ha dado mucho juego. Supongo que porque esta chica no tiene un sentido del humor muy avanzado (aparte de meterse una y otra vez con ese ente abstracto de "los ministros", se nota a lo que aspira ella en un futuro) y, sobre todo, porque ha estado muy a la defensiva durante toda su intervención. Que no es para menos siendo ella un alto cargo del PP y La Sexta una emisora de televisión que convierte a Gabilondo, por comparaciones, en un reaccionario.

Alguien le tenía que haber dicho hace tiempo a Rajoy, Sáenz de Santamaría y el resto que, para ellos, los malos no son ahora Prisa, Mediapro y los demás medios afínes al PSOE. Los que realmente les están haciendo la cama son, precisamente, los medios afínes al PP, tanto Onda Cero como, más descaradamente, la cadena COPE, el diario El Mundo, y su séquito de medios acólitos (Libertad Digital y otros). No hay que subestimar el poder de Jiménez Losantos y compañía tras ver que han podido influir tanto en el diario ABC como en el diario La Razón (hasta el punto de colaborar, no sé si directa o indirectamente, en el cese del director del diario con más historia de España).

Losantos y sus amigos están empeñados en que en las próximas elecciones el Partido Popular se pegue el gran batacazo. No estoy hablando con segundas, sino literalmente: una vez ratificado Rajoy como líder del actual partido opositor, la única manera de que Mariano y los suyos abandonen la cúpula del partido es dándose la gran morrada en las próximas generales (pero tiene que ser grande dicha derrota porque estos insensatos, si se la pegan por poco, igual quieren continuar intentándolo). Losantos y sus amigos están empeñados en que, en las próximas elecciones, la conversa Rosa Díez y su UPyD le quiten al PP cuantos más votos mejor. Luego, cuando Esperanza Aguirre (la elegida por la derecha liberal española para ser caudilla de las Españas) reemplace a Rajoy, otro gallo cantará: adiós muy buenas y gracias por el pescado, señora Díez, y hola muy buenas a sus pies, señora Aguirre.

No hace falta ser un lince para ver esto: que la derecha española ya no quiere a Rajoy, que la mayoría esperan que fracase estrepitosamente cuanto antes, y que van a hacer lo que esté en sus manos para ayudarle a caer al suelo y, después, y si se tercia (que se terciará), regalarle una pala con una sonrisa en la boca para que empiece a cavar demostrando que es mentira eso que se suele decir de "no se puede caer más bajo".

Eso sí, Rajoy y los suyos se lo habrán buscado: enviar a la portavoz del partido en el Congreso a Buenafuente es la última tontería de otras muchas que han hecho. ¿Alguien en su sano juicio enviaría a Solbes a Intereconomía? ¿A que no? Pues eso.

[1] Es un decir: La Sexta, aunque es controlada mayoritariamente por Mediapro y Globomedia (y sus colaboradores para conseguir la licencia televisiva, léase Bainet, El Terrat o BBK, aunque también posee una importante tajada accionarial la mexicana Televisa, que es ajena a estas empresas españolas), no pertenece a ningún grupo mediático bien establecido como tal. Y eso por mucho que se empeñen en llamarla "la cadena de Mediapro". La Sexta no es de Mediapro, propiamente dicho, cosa que no se puede decir, por ejemplo, del también izquierdista diario Público, que sí es de Mediapro (más concretamente de su filial Mediapubli).

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Por cierto, sábado y domingo en Madrid para ver a VNV Nation, SITD y Rotersand. En principio, como dije, íbamos a Barna, pero al final ha primado el sentido común y hemos elegido el trayecto más corto. A ver si aprovecho para reencontrarme con mis amigos y amigas allí, por supuesto...

miércoles, diciembre 03, 2008

La tragedia del gran Kenny Green


Reproduzco el texto aparecido en la web del diario Marca. Kenny Green es un ex jugador de baloncesto que, en España, ha jugado en Taugrés, Cáceres, Breogán, Zaragoza y Drac Inca. También jugó seis partidos en el CB Granada (entonces Covirán Sierra Nevada) en la temporada 97-98.

Eso es lo de menos ahora:

"Un magnífico artículo de David González en 'El Correo' destapaba la noticia: el legendario Kenny Green está arruinado y atrapado en Qatar. El norteamericano entrenaba a un equipo de Doha, la capital, desde 2005, cuando su madre enfermó de cáncer. Para costear el tratamiento, pidió un préstamo a un banco qatarí de 153.000 dólares, pero no tiene dinero para hacer frente a su deuda. Puso en venta su casa de Florida, pero la crisis inmobiliaria estadounidense ha evitado que pudiera venderla a un buen precio. Además, su madre murió. Ahora, puede ir a la cárcel si no paga y está retenido en Doha, solo y sin ayuda. Vitoria ya se ha movilizado.

El ex jugador de Taugrés, Zaragoza, Cáceres, Breogán, Granada e Inca narra en 'El Correo' con crudeza su situación. Vive escondido por temor a que la Policía lo detenga porque los responsables del banco ya le han dicho que van a ir a por él. En el paro desde febrero (el As Sadd, su equipo, le despidió) intentó regresar a Estados Unidos, pero en el aeropuerto le retuvieron el pasaporte por sus deudas.

"Voy a tener que dormir en un edificio abandonado. A veces paso hasta cuatro días sin comer", confiesa el ex jugador. Pidió ayuda a la embajada estadounidense, pero le dijeron que se buscara un abogado, algo que no puede costearse.

El jugador tiene la familia en Estados Unidos y cree que si no consigue regresar, ellos también se verán en la calle por no poder pagar la hipoteca. Así que desde Vitoria, donde es un ídolo, le ha llegado ayuda. Jorge Garbajosa, ex compañero suyo, le ha mandado 3.000 euros, y Manel Comas y su mujer también le han echado un cable. Además, el sitio web baskonistas.com ha formado una plataforma de apoyo a Green, con una página abierta de Facebook donde la gente puede enviar ayuda al ex jugador."


También reproduzco la información de El Correo, sinceramente mucho más impactante.

Para evitar derrumbarse, Kenny Green se aferra al cariño de su familia en los Estados Unidos y al apoyo incondicional del matrimonio que le trajo a España, Manel Comas y su mujer, Millie Soria. Se conocen desde que el 'sheriff' le fichara para el Cáceres en 1992 en sustitución de César Portillo. Luego coincidirían en Zaragoza y en Vitoria, donde tocaron el cielo con una Copa del Rey y la Recopa en el Buesa. «Manel es mi padre blanco y Millie, mi hermana», clama orgulloso el ex jugador.

Se lo han demostrado en los momentos de gloria y ahora que no levanta los pies del suelo. Millie suele comunicarse a diario, vía internet, tanto con Kenny como con su esposa. Desde España rumia una posible solución. «Estamos venga a darle vueltas a cómo sacarle de allí. Hasta le hemos sugerido que se meta de polizón en algún barco», apostilla.

Green desechó esa idea, aunque sí miró la opción de cruzar la frontera camuflado en algún camión o coche particular. «Al final, también se echó atrás porque, si te pillan, la condena hubiera sido muy dura», subraya Soria. «Si no recibe ayuda pronto terminará en la cárcel y será un nuevo 'Expreso de medianoche'», explica en referencia a la cruda película de Alan Parker sobre las penurias de un estadounidense convicto en una durísima prisión turca.

«Hablamos con el banco qatarí y su historia es cierta. El problema es que aquí son más flexibles con los morosos, pero allí no se andan con tonterías», confiesa desalentada. Millie, compañera inseparable de Comas, se para un momento, reflexiona y recuerda. «Cuando era jugador siempre invitaba a todo el mundo y eso que le decíamos que no fuera tan bueno, que pensara en el mañana».

Esa imagen de chico desprendido le ha animado a involucrarse al máximo en su salvación. «Creo que si la gente que le quiere y le aprecia contribuyera con un poquito cada uno, se le podría rescatar porque allí está solo. El club que le fichó se ha desentendido totalmente de él y le ha abandonado a su suerte», cavila.
«Ha tenido toda la mala suerte del mundo. Es algo que le puede pasar a cualquiera y, por los buenos momentos que nos ha dado, me niego a abandonarle a su suerte», proclama la compañera de Comas.


La tragedia de Kenny Green es análoga a la de muchísimas personas por todo el mundo. No voy a hablar ahora de esa sinrazón que es el sistema sanitario de los EEUU, ni de los bancos, ni de las hipotecas. Tampoco, que podría, sobre el hecho de cómo es posible que un deportista de élite acabe de esta forma. Kenny Green fue un muy buen jugador, incluso llegó a ganar la Copa de Europa (o llamadla Recopa, como queráis) y la Copa del Rey con el Tau. Jugó en España y en Turquía cinco o seis temporadas a un buen nivel, luego se convirtió en un segundón de lujo. Seguramente tuvo dinero suficiente para vivir bien y comprarse esa casa en Miami que menciona el artículo, un buen coche y un buen reloj, no lo sé. También es seguro que no se fue a Qatar como entrenador porque le apetecía hacer turismo. Que no era tan solvente como Shaquille O´Neal es algo evidente. Seguramente, como se menciona en el reportaje de El Correo, derrochaba.

Tampoco voy a hablar del quid de la cuestión, que también podría. A estas horas es que no me apetece hablar de política ni de sistemas económicos que promueven el consumo desbocado del hombre de a pie y la inmoralidad encubierta de la élite económica. Da igual.

martes, diciembre 02, 2008

¡Pero si es una fiessshta!

Hilarante el anuncio, creo que de Ausonia. Y también el comprobar que hay una hermandad en el World of Warcraft que se llama así (o sea, "Pero si es una fieshta").


Este es mi personaje principal en el WoW, por cierto. Es un cazador tauren llamado Invasión, de nivel 41 (casi 42), con un raptor morado de mascota llamado Chucky, un bastón de la leche y una escopeta que te destroza en dos disparos. El tabardo burdeos con la cruz es el de nuestra hermandad, "Toros Sin Fronteras", por supuesto. También tengo un elfo de la noche llamado Oréganor, de nivel 22, pero no le tengo ni la mitad de cariño. De hecho, ninguno, me lo hice para desintoxicarme de la Horda y probar la Alianza. Craso error: los "alis" son gilipollas. Directamente lo digo.

Supe que quería ser un tauren desde la última Campus Party. Yo no había jugado nunca al WoW, pero al ver que la gente se refería a esa raza como "las vaquitas"... pues como que me dije "voy a ser un paria también aquí". Y no me arrepiento.

Tampoco ellos:


Guillermo Toledo es un paladín humano. Parece estar orgulloso, lo cual no le honra porque los paladines son una porquería y los humanos en el WoW son la raza más aburrida con diferencia.


Mister T tiene un "elfo de la noche mohicano", en realidad un elfo de la noche guerrero aunque él lo niegue. Impagable este spot.


William Shatner tiene un chamán tauren. ¡Ole por él!


El grandísimo Jean Claude Van Damme, siempre idolatrado por mí y que tras "Jean Claude Van Damme the Movie" directamente ha pasado al panteón de los mejores actores de la historia, representa un troll mago. ¡Viva Holanda, carajo!


Es evidente lo que es Verner Troyer. Ni siquiera en la vida real ha podido camuflarse.


Y sin duda el mejor spot de World of Warcraft: Ozzy Osbourne como un no-muerto que se cree quien no es.

Y si todo esto no es friqui, ¿qué lo será?

lunes, diciembre 01, 2008

Me gusta viajar con poco equipaje

Aunque eso es lo de menos, claro.

Lo importante es que me gusta viajar, pero tengo un gran problema con ello. Si estuviéramos en el universo ficticio que Simmons creó para Hyperion y secuelas (las buenas y las malas), todo perfecto. Porque, oye, a fin de cuentas me da igual que los átomos de mi cuerpo acaben hechos fosfatina y que lo de la resurrección sea un fraude si no me entero. Pero si me monto en un avión, me entero. Si me monto en un autobús interurbano, me entero. Si voy de paquete en un coche, me entero. Me entero pero mal, quiero decir.

Sólo hay dos medios de transporte, aparte del pedestre, que soporto: el coche si conduzco yo y el tren. Ya ni siquiera la bici, de la que fui muy fanático hace diez años. Con las motos nunca he podido.

El tren me encanta porque te tumbas en el respaldo y te dejas llevar. Lo disfruto muchísimo. Aunque sean trayectos tan putos como el Granada-Barcelona de hace un par de años (casi 13 horas, que se dice pronto).

Los viajes en coche (conduciendo yo) me encantan, pero creo que a la gente la pongo de los nervios. No a los que van conmigo, me refiero al resto: por autovía voy a una media de 90 kilómetros hora, y nunca paso de 120 a no ser que me vea ante un adelantamiento muy puñetero. Ahí a lo mejor me pongo a 130. A lo mejor. No me gusta la velocidad. Pero absolutamente nada. Y jamás hago lo contrario a lo que dice una señal. Contrasta esto mucho a mi forma de conducir en ciudad, que es mucho más que agresiva. Llevo tiempo preguntándome el por qué de este cambio, agresivo en ciudad y pasivo casi caracol en autovía. Porque sólo me pasa en autovías, que esta es otra: en carreteras nacionales convencionales sí le piso más. Si alguien lo entiende que me lo diga, que le estaré agradecido.


Y una nueva tira (en este caso doble) de Iron Mango. ¡Que lo disfrutéis!

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