domingo, enero 16, 2011

Sustitución

Avanzo rampante sobre una colina de deshechos.
Ascendiendo, siempre ascendiendo.
Clavo una estaca en el corazón de la bestia
y apuntalo una sonrisa en mi cara.

Estoy en la cima: hacedme fotos,
reporteros ebrios de Iwo Jima.
El Reichstag luce bien
con hoces, martillos y estrellas candentes.
Que Stalin borre ahora mi nombre
de viejos documentos del Partido.

Hay mucho por hacer.
Dad la bienvenida
al nuevo Yo.



Otro texto de temática parecida al anterior. Después de la guerra, llega el lavado de cara generalizado, la purga, el olvido. El perdedor lo es en todos los aspectos: no siempre habrá alguien que ensalce su recuerdo. Lo más probable es que acabe siendo una nota al margen. Nada más.

1 comentario:

i* dijo...

Impresionante... un saludo

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