martes, febrero 22, 2011

Mi relación con los perros

Me encantan los perros. Sin embargo, sospecho que soy alérgico a ellos. Estar cerca de uno suele hacer que se me enrojezcan los ojos. Lo paso mal, aunque lleve siempre antihistamínicos en mi bolsillo. De hecho, sospecho que los llevo siempre encima porque sé que siempre habrá algún perro cerca al que querré acariciar.

Soy más de gatos, eso desde luego: me gusta su carácter independiente, su altiva belleza, la insultante superioridad con que te miran; los perros están hechos de otra pasta. Pero me siguen gustando, y cuando miro sus ojos marrones suelo decir "vaya, me gustaría tener uno. No sé si ahora o en el futuro, pero me gustaría".

Pero los gatos no hacen buenas migas con los perros, por lo general, y de todas formas los perros me hacen llorar. Así que lo más fácil para mí es engañarme, decirme "no, no me gustan los perros, no me gusta su docilidad, su dependencia, sus ojos oscuros mirándote con adoración, reconociéndote".

No me resulta fácil ignorarlos, y ni siquiera sé si hago lo correcto al hacerlo, pero no me queda otra.

3 comentarios:

Una Resaca Cualquiera dijo...

Ahora esta de moda tener mascotas raras. Prueba con las arañas, hurones, aves exoticas...!

Charlotte dijo...

Yo no descartaría tener alguno en el futuro (eso sí, perro grande, por favor). Creo que lo de su relación con los gatos es cuestión de pillarlos desde pequeños (también decían que los gatos no soportaban las mudanzas, y mira Pente). Por ahora, sin embargo, me basta y me sobra tener gatos.

Cristina dijo...

Hoy me has llamado suspicaz. No se muy bien porque he leido el post y me ha dado la sensación de que hablabas de otra cosa. Flipo ¿verdad?
Cada día le veo más punto a los perros pero los gatos ¡tienen una seguridad tan encantadora!

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