lunes, octubre 31, 2011

Pat



Una vez, y no hace mucho,
tu voz era como el amplificador roto del infierno.
Eco brutal sobre la acera, sobre la pared,
sobre la encimera de la cocina, rompiendo platos.

No creo haberlo soñado: eras poderosa,
y bella, y actriz de lo no habitado,
con unas manos translúcidas,
y unos ojos oblicuos, y una
manera de decir no que no tenía respuesta.

Hubo una vez en que las esferas coincidían
en una noche absurda de suposiciones.

Y los cantos lloraban esquirlas de amor verdadero.

domingo, octubre 02, 2011

Una evidencia

Lo único que me mueve es la pulsión de muerte.
Creo que siempre lo he sabido, pero ya está meridianamente claro.

Hedningarna


Hay cien escorpiones envueltos en fuego
sobre la encimera.
Las noches azules aturden a cualquier
inexperto hombre de humo.

Si tú quisieras repetir mi nombre en
los ambivalentes ocasos del futuro,
dejar de hablar ese idioma extraño
que perfora mis encías, si quisieras
abrazar tu quietud mustia, casi inexistente,
a mi noveno nombre, tú, la décima de tu nombre,
cuando los nombres de nuestros padres son cadenas
que atan con heridas de tiempo
a las caderas invisibles y los morenos atardeceres de otoño.

Un año es un torreón entre la maleza esperando un desafío
que no llega en forma de espada y escudo y silbos amorosos.
Un tocón centenario donde deberían crecer
adocenados cipreses de temperamento fiebre.

Un año es un hombre enloquecido mirándonos de reojo y apostando
por cuánto venderemos nuestros cuerpos en
la puja final que no llega,
que no parece estar ni cercana, ni lejos,
ni en la dimensión en que duermen nuestros deseos.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...