viernes, diciembre 07, 2012

Fuego



Ya ni sentimos el frío que atesoran nuestros huesos
abrazados como estamos a la inhóspita primavera.
Dame una razón para ser feliz, te pedí entre sollozos,
y me diste mil sin mover un músculo de tu cuerpo.
Con un parpadeo, una vida se apagó
y un fénix ajeno a mí inundó el pecho.
Amor. Suerte. Destino. Fuego.
Y como parásitos hacia el exilio volaron las incertidumbres.
Fuego, mucho fuego,
quemándolo todo lentamente,
dejando espacio a las nuevas muertes de la experiencia.
Fuego, todo el fuego del mundo
abrasando mi boca, inundando mis brazos,
marcándome la piel con la marca indeleble de tu mirada.
Ya ni sentimos el frío del que provienen los pasos
que nos trajeron hasta el cruce de caminos y existencias.
Dame una razón para ser feliz, te supliqué entre lamentos,
y clavaste la flamígera espada de tu lengua
dentro
muy dentro
justo en el mismo centro. 

miércoles, diciembre 05, 2012

Experimento sociológico

Sigo teniendo un buen número de visitas diarias, pero esto parece un erial. Vamos a ver, ¿hay alguien ahí?

Vale, os daré carnaza: el próximo 21 de diciembre me caso. 

Ah, y en mayo voy a ser padre. 

¿Ni así? 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...