jueves, abril 23, 2015

Zoe:Sol

Es admirable este destino que me une a ti,
vida mía,
protectora,
protegida. 

Pudiste no existir, pero existes, y gritas, y te enfadas
cuando papá, mamá, la yaya, el yayo, y Golfo,
ese perro al que ignoras,
no se postran, no claudican,
no son esclavos modernos anclados a tu minúscula mano.

Tu mano, tus manos firmes, prietas, blancas,
que aferran la vida con la fuerza de mil pegasos
que no vuelan sino en tu garganta cuando gritas
un "Aquí estoy", un "Yo existo"; un...
un grito, solo un grito en tu minúscula garganta.

Un grito, ese grito,
que paraliza el tiempo, el corazón, el miedo,
la ansiedad, la desidia, la pereza.

Tu voz pequeña parándolo todo sin pretenderlo.

Tus dedos adhiriéndose a la vida.

Tu lengua, que tanto tiene por decir,
deletreanto mi nuevo nombre:
pa-pá.

Mi nuevo nombre, el que tú me diste
y el que yo acepto.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...